Una prelatura personal, al estilo del Opus Dei. Ésa es la "solución canónica" que la Santa Sede ofrece a la Fraternidad de San Pío X (lefebvrianos) como "premio" a su retorno a la Iglesia católica, siempre y cuando reconozcan la plena validez del Concilio Vaticano II. Así se expuso en el transcurso de una reunión entre la Congregación para la Doctrina de la Fe y responsables de la fraternidad.