Los obispos de las tres capital vascas, Bilbao, Vitoria y San Sebastián, y el de Navarra, de Pamplona y Tudela, han pedido hoy a ETA "su disolución definitiva e incondicional". "Tras haber conocido la declaración efectuada por ETA, manifestamos nuestro anhelo y esperanza de paz, y reiteramos la exigencia moral de su disolución definitiva e incondicional", dicen los obispos en una nota.