Santo y seña de la Teología de la Liberación, el jesuita salvadoreño de origen vasco, Jon Sobrino, sigue siendo una referencia mundial en los que, en la Iglesia, buscan a un Dios encarnado que opta por los los pobres. De paso por Bilbao dice que, "en conjunto, la Iglesia suele distanciarse de Jesús para no molestar". "Hay la tentación de decirle: 'Vete y no vuelvas'"