23 agentes pastorales muertos durante el pasado año, entre ellos un obispo, 15 sacerdotes, un religioso, una religiosa, dos seminaristas y tres laicos, es el balance hecho público el pasado 3 de enero por la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, a través de la agencia Fides. Esta cifra supone una reducción importante respecto del año 2009, en el que se registraron 37 muertes violentas, de las cuales 30 fueron sacerdotes.