El teólogo franciscano vive la presión de sectores cercanos a Munilla. En declaraciones a este periódico, señaló que «rotundamente no he pensado nunca en dejar la Iglesia. También han corrido rumores de que voy a salirme de la congregación, y sobre eso no hay absolutamente nada».
El franciscano de Arantzazu señaló ayer que mantiene su actitud de «obediencia libre o de libertad desobediente dentro de la Iglesia», y subrayó que en la diócesis hay una «tensa calma».