“PARA “ESCUCHAR” HAY QUE SABERSE PARAR.
* VOY A PARARME, EN ESTE JULIO CALUROSO.
* Señor, ando inquiet@ y dispers@ conjugando mil quehaceres.
* VOY A PARARME, a sentarme a tus pies, a estar callad@ junto a Ti para encontrar mi ser más hondo a la sombra de tu presencia.-
* Voy a esperar quietamente, sosegadamente, a que en medio de este silencio, nazca tu PALABRA, a que en mi tierra reseca, florezca TU SABIDURÍA. Y así tu SEMILLA podrá dar fruto y yo responder a tu llamada de SEGUIR SEMBRANDO. Y ORANDO, en este tiempo que para much@s, son vacaciones.
* TÚ DESCANSASTE, SEÑOR.
* Las primeras palabras de la Biblia, te presentan, Señor, como un Dios trabajador, afanado en la creación del mundo; al séptimo día descansaste, te tomaste un respiro, una vacación bien merecida.
* Desde tu ejemplo, la vacación no es una mera necesidad humana, está cargada de hondura y salvación…
* Creemos en las vacaciones como un tiempo para disfrutar y gozar.
* Creemos en las vacaciones como tiempo para ampliar horizontes.
* Creemos en las vacaciones, como un lugar para el encuentro.
* Las vacaciones pueden ser una gracia para encontrarnos contigo, Señor, no contentándonos con la misa dominical, para rumiar tu Evangelio, tu Palabra, tu vivir.
* Así, las vacaciones en la tierra serán un anticipo de vacaciones en el cielo. Pero siempre trabajando o descansando, construyendo tu Reino ya aquí y para ello “remover la tierra de nuestro interior para que la “semilla” de fruto y nosotr@s continuemos sembrando. AMÉN * Z U R I Ñ E