ORAR CON MARÍA.

              (Finalizamos el mes dedicado a Ella)  
                               
Motivación
Nos fijamos en los ingredientes con que María aderezaba su oración:

Contemplación Que equivale a estar siempre a la escucha de Dios, ser testigo de cada acontecimiento, llevarlo al fondo del alma y descifrar allí lo que Dios nos quiere decir.

Disponibilidad  Porque quien ora no necesita agenda para sus días ni ma­pas para sus caminos.  Orar es dejar que Dios haga cosas grandes dentro de nues­tra pequeñez.

Alabanza Rezar con María es repetir a cada paso su “Magníficat”. Aprender el oficio de cantor de las maravillas de Dios.

Servicio Apenas el ángel de la Anunciación deja a María, corre ésta a la montaña en ayuda de su prima. Por eso, orar con Ma­ría, es convertir la oración en servicio eficaz.

Fidelidad María es Maestra de un estilo de orar centrado en la fideli­dad de Dios. Y nosotros qué cerca estamos siempre del desaliento. 

Palabra de Dios (Hc. 1, 14) (1 Tes. 5, 15-17) 

*             Todos ellos hacían constantemente oración en común con las mujeres, con María, la madre de Jesús, y con sus her­manos. Hermanos, procurad que nadie devuelva a otro mal por mal; tened siempre por meta el bien, tanto entre vosotros como para los demás. Estad siempre alegres. Orad sin cesar. Dad gracias a Dios en todo porque esto es lo que Dios quiere de todos vosotros.
*                             Oración a María

* María: Tú que velas junto a nosotr@s, que ves nuestras inquietudes, que estás a nuestro lado cuando la vida nos sonríe y cuando las cosas no van del todo bien.

* Te pedimos Madre, que te sintamos cerca de verdad, necesitamos sentir el latir de tu corazón para que el nuestro se contagie de tu amor ardiente.

* María modelo de oración, intercede por nosotr@s, háblale a tu Hijo de nuestra vida, de nuestros  herman@s, de nuestro mundo, de nuestra esperanza.

* María, Virgen orante, ruega por nosotr@s. AMÉN.

*              Z U R I Ñ E