Orar con el Evangelio (Mt. 5, 1 -12)

DOMINGO XXXI. T.O. – B – TODOS LOS SANTOS

*          Bienaventuranzas de la solidaridad  

* Felices los que siguen al Señor
por la senda del buen Samaritano
Los que se atreven a andar tras sus pasos.
A superar las dificultades del camino.
A vencer los cansancios de la marcha.
Los que al andar van trazando sendas nuevas
para que otros sigan, entusiasmados,
y continúen la obra del Señor.
Los que, atentos y presurosos, cambian su ruta
para salir al encuentro del Señor vivo en el que sufre,
tan presente en estos tiempos,
tan cercano para algunos, para otros tan lejano. 

*Felices los que dan la vida por los demás.
Los que trabajan duro por la justicia anhelada.
Los que construyen el Reino desde lugares remotos.
Los que, anónimos y sin primeras planas,
entregan su vida para que otros vivan más y mejor.
Los que con su diario sacrificio
abren huellas de humanidad nueva
en un mundo tan desigual  por el egoísmo neoliberal
del "dios-mercado". 

*Felices TODOS los que trabajan por los pobres.
Desde los pobres. Junto a los pobres.
Con corazón de pobre.
Contemplando a diario la hermana muerte temprana,
injusta, dolorosa, en los rostros de los niños olvidados,
sin salud, ni educación, ni juegos
(infancias robadas por milesen mi continente sufrido desde antaño).

*Felices los que viven solidarios
dejando el asfalto limpio y prolijo
para caminar los senderos pedregosos,  polvorientos
que entran al mundo de los que no cuentan
en los números o estadísticas de los ministerios de turno. 

*Felices los  que aman al hermano concreto.
Los que no se van en palabras
sino que muestran su amor verdadero
en obras de vida, de compañía y de entrega sincera.

*Felices los que enseñan,
los que intentan que todos aprendan
sin distinciones de color, piel o dinero.

*Felices los que comparten sus bienes
Dones-regalos del Buen Diospara vivir como hermanos
y demostrarlo en la práctica.
Los que no guardan con egoísmo
sino que brindan y comparten. AMÉN

         Z U R I Ñ E