* ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt. 4, 12 – 23.)

*                          DOMINGO    T.O.  – A  (Enero 23 de 2011)

*           En la lectura litúrgica de este Domingo asistimos a los primeros pasos de Jesús entre las gentes.
            Jesús se va de Nazaret a Cafarnaún, a orillas del lago. Este movimiento quizá viene motivado por el arresto de Juan: Jesús, adulto, en lugar de evitar el peligro sale hacia él.
 La actividad de Jesús  en Galilea tendrá en adelante dos características.

“ENSEÑAR”  y “PROCLAMAR EL EVANGELIO DEL REINO”.
            La segunda, inseparable de la 1ª es “CURAR”  y “PERDONAR”. “Recorría toda Galilea… curando las enfermedades y dolencias del pueblo”. Jesús suscitaba la fe y contagiaba esperanza en cada persona.
            Jesús como Juan, también hablaba de “CONVERSIÓN”. Pero no se dirige sólo a l@s pecadores sino a tod@s, y ahora lo mismo, para que entremos en la dinámica del Reino.
            En esta semana el trabajo por el Reino debe ser. Orar  por la unidad de l@s cristian@s, para que demos pasos de verdadera unidad en el Amor.
 

*                                           O R A C I Ó N

            A través de S. Pablo, en la liturgia de hoy, nos recuerdas  tu amor: Al creer en Ti, al recibir tu bautismo del Espíritu, aceptamos tu  “mismo pensar y sentir”. El bautismo (aunque a veces se nos olvida) nos incorporó a tu vida entregada, a tu cruz. A tu vida consagrada  a la construcción del Reino del Padre…

*           Cristo hermano, únenos a tod@s en tu Amor: Danos coraje para promover con valentía la reforma de la Iglesia siendo fieles a tu palabra y Vida.
*           Que tu Espíritu nos convierta a lo esencial tuyo, a lo necesario; que nos unamos en la oración común y  en la ayuda a l@s más débiles.
*           Permítenos, Jesús, sentirnos identificad@s contigo, como “miembros de tu cuerpo” y que a pesar de ser distint@s, son un solo cuerpo.
           
Pero la realidad histórica nos ha dividido y separado y los cristianos no estamos unid@s.
            Queremos superar las diferencias y conseguir la unidad: “En un solo rebaño y un solo PASTOR”

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*         QUE NO OLVIDEMOS, LA RESPUESTA QUE DIMOS A TÚ LLAMADA.   AMÉN

*                      Z U R I Ñ E