* ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt. 23, 1 – 12)

*                   DOMINGO  XXXI. T.O. – A – ( OCTUBRE 30 DE 2011)

*           Con demasiada frecuencia se ha entendido la Iglesia como una gran pirámide donde toda la responsabilidad recaería exclusivamente en el Papa, los Obispos, y los sacerdotes. En la base de la pirámide estaríamos los fieles que deberían estar dispuest@s a escuchar. Aprender y recibir todo lo que se diga.
*           Gracias a Dios, no todo el mundo lo ve desde la misma manera.

*           La Iglesia que Jesús quería era una Iglesia de hermanos y hermanas.
*           Como hemos escuchado en el Evangelio, más claro no puede ser:
*           Quiero repetir algunas de las frases de Jesús: “Haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen”. “todo lo que hacen es para que los vea  la gente”. “El primero entre vosotr@s sea vuestr@ servidor”. “No os dejéis llamar maestros, porque uno sólo es vuestro maestro y tod@s vosotr@s sois herman@s.
*           Este evangelio me parece que es una dura crítica  para nuestra Iglesia empezando por la Jerarquía  y acabando en todos los fieles. Jesús quiso una Iglesia  en la que tod@s deben tener un sitio y una responsabilidad. Una única norma: tod@s al servicio de tod@s.
*           Tod@s somos necesarias dentro de esta Comunidad de amor y de fe y, si alguien debe tener algún privilegio, este es para los pobres y necesitad@s.
*           La vida de Jesús y su Palabra.
Todo lo que El ha enseñado, es todo lo que El ha hecho. Es una realidad.
*           El no predica para l@s demás, sino que es el primero en caminar por delante, Luego invita a seguirle libremente.
*                      O R A C I Ó N

*           Señor, que las personas que tienen algún tipo de autoridad recuerden siempre que están al servicio de quienes l@s han elegido  o de las personas que les han sido encomendadas.
*           Que sean l@s primer@s cumplidor@s  de las leyes y normas.
*           Señor, ayúdanos a que no pretendamos ser más que nadie… Que la solidaridad sea  nuestra consigna y nuestra manera de vivir,
*           Jesús, mientras escucho tus duras críticas contra la manera de actuar de los fariseos.
*           Te veo sólo orando por  la noche, en la montaña. A l@s que sanas, les pides que no digan nada.
*           Eres el hombre bueno  que pasó  haciendo el bien, sin ruido.
*           El condenado a muerte que mira con ternura a las mujeres que te compadecen en el camino del Calvario.
*           Te escucho cuando dices con ternura: “Venid a mí los que estáis cansad@s y agobiad@s y yo os haré reposar”.
*           Este eres Tú, Jesús de Nazaret, el único Maestro. Que te sepamos seguir. Imitar en el vivir y contagiar  lo que de Ti aprendemos. AMÉN
                                             Z U R I Ñ E