* DOMINGO XXXI. T.O. – A – ( OCTUBRE 30 DE 2011)
* Con demasiada frecuencia se ha entendido la Iglesia como una gran pirámide donde toda la responsabilidad recaería exclusivamente en el Papa, los Obispos, y los sacerdotes. En la base de la pirámide estaríamos los fieles que deberían estar dispuest@s a escuchar. Aprender y recibir todo lo que se diga.
* Gracias a Dios, no todo el mundo lo ve desde la misma manera.
* La Iglesia que Jesús quería era una Iglesia de hermanos y hermanas.
* Como hemos escuchado en el Evangelio, más claro no puede ser:
* Quiero repetir algunas de las frases de Jesús: “Haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen”. “todo lo que hacen es para que los vea la gente”. “El primero entre vosotr@s sea vuestr@ servidor”. “No os dejéis llamar maestros, porque uno sólo es vuestro maestro y tod@s vosotr@s sois herman@s.
* Este evangelio me parece que es una dura crítica para nuestra Iglesia empezando por la Jerarquía y acabando en todos los fieles. Jesús quiso una Iglesia en la que tod@s deben tener un sitio y una responsabilidad. Una única norma: tod@s al servicio de tod@s.
* Tod@s somos necesarias dentro de esta Comunidad de amor y de fe y, si alguien debe tener algún privilegio, este es para los pobres y necesitad@s.
* La vida de Jesús y su Palabra.
Todo lo que El ha enseñado, es todo lo que El ha hecho. Es una realidad.
* El no predica para l@s demás, sino que es el primero en caminar por delante, Luego invita a seguirle libremente.
* O R A C I Ó N
* Señor, que las personas que tienen algún tipo de autoridad recuerden siempre que están al servicio de quienes l@s han elegido o de las personas que les han sido encomendadas.
* Que sean l@s primer@s cumplidor@s de las leyes y normas.
* Señor, ayúdanos a que no pretendamos ser más que nadie… Que la solidaridad sea nuestra consigna y nuestra manera de vivir,
* Jesús, mientras escucho tus duras críticas contra la manera de actuar de los fariseos.
* Te veo sólo orando por la noche, en la montaña. A l@s que sanas, les pides que no digan nada.
* Eres el hombre bueno que pasó haciendo el bien, sin ruido.
* El condenado a muerte que mira con ternura a las mujeres que te compadecen en el camino del Calvario.
* Te escucho cuando dices con ternura: “Venid a mí los que estáis cansad@s y agobiad@s y yo os haré reposar”.
* Este eres Tú, Jesús de Nazaret, el único Maestro. Que te sepamos seguir. Imitar en el vivir y contagiar lo que de Ti aprendemos. AMÉN
Z U R I Ñ E