ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.7, 1-8, 14-15, 21-23)

*                  DOMINGO  XXII  T. O. – B –   (Agosto 30 de 2009) 

* Jesús en un encuentro con los fariseos les dijo estas palabras del profeta Isaías: “ESTE PUEBLO HONRA DE LABIOS AFUERA, PERO SU CORAZÓN ESTÁ LEJOS DEL MÍO”.
           
Son palabras que nos viene bien meditar. ¡Qué fácil es honrar a Dios con los labios, cantar estrofas admirables, pronunciar peticiones conmovedoras y, al mismo tiempo tener el corazón distraído y ocupado en otros deseos, intereses y preocupaciones!.
            ¡Qué fácil es participar en una misa y salir del templo sin habernos comunicado  con Dios.!.
            ¡Qué fácil escuchar  las lecturas y la predicación del sacerdote, sin haber dejado penetrar la Palabra de Dios en nuestro corazón!…

 

                                  O R A C I Ó N 

*           Señor Jesús:
Tu Palabra hoy invita a la sinceridad más profunda:
nos introduce en el interior de nuestra conciencia;
allí donde surgen las ideas y las intenciones,
allí donde nuestra libertad decide nuestro ser y nuestro hacer;
allí donde se piensa en un proyecto de vida verdadero,
allí donde unimos o rompemos nuestra identidad y coherencia personal.

*          En la vida real, Jesús del Evangelio, cuidamos poco  la vida interior.
            Jesús de la libertad, necesitamos a nivel personal:
            entrar en nuestro interior y repasar nuestras convicciones profundas;
            Preguntar a nuestro corazón qué siente ante la vida, ante los hermanos…
            Ver si entendemos de verdad tu evangelio, tu Buena Noticia.
            Meditar tu vida, tu comportamiento religioso, tu compromiso social…
 

*           Señor, hoy nos adviertes que el mal está en el corazón, 
            no en las obras externas.
            Danos la fuerza de tu Espíritu para sanar nuestro interior
 

*           Señor, has plantado en nuestro corazón tu Palabra.
            A través de ella orientas y diriges nuestra vida..
           
            
Danos la inspiración y la sensibilidad necesarias
            para discernir tu Voluntad.
 
*
          Señor, nos alertas de una religiosidad vacía de contenido.
           Quieres que nos presentemos ante el mundo como personas honradas,  
           sinceras.
 La violencia y tantos males de nuestro tiempo, 
           son fruto de corazones y mentes ambiciosas.
 

*           Ayúdanos, Señor Jesús a cambiar nuestro corazón
            y a  trabajar solidariamente, para cambiar el mundo. AMEN
                        

                                       Z U R I Ñ E