* DOMINGO XXII T. O. – B – (Agosto 30 de 2009)
* Jesús en un encuentro con los fariseos les dijo estas palabras del profeta Isaías: “ESTE PUEBLO HONRA DE LABIOS AFUERA, PERO SU CORAZÓN ESTÁ LEJOS DEL MÍO”.
Son palabras que nos viene bien meditar. ¡Qué fácil es honrar a Dios con los labios, cantar estrofas admirables, pronunciar peticiones conmovedoras y, al mismo tiempo tener el corazón distraído y ocupado en otros deseos, intereses y preocupaciones!.
¡Qué fácil es participar en una misa y salir del templo sin habernos comunicado con Dios.!.
¡Qué fácil escuchar las lecturas y la predicación del sacerdote, sin haber dejado penetrar la Palabra de Dios en nuestro corazón!…
O R A C I Ó N
* Señor Jesús:
Tu Palabra hoy invita a la sinceridad más profunda:
nos introduce en el interior de nuestra conciencia;
allí donde surgen las ideas y las intenciones,
allí donde nuestra libertad decide nuestro ser y nuestro hacer;
allí donde se piensa en un proyecto de vida verdadero,
allí donde unimos o rompemos nuestra identidad y coherencia personal.
* En la vida real, Jesús del Evangelio, cuidamos poco la vida interior.
Jesús de la libertad, necesitamos a nivel personal:
entrar en nuestro interior y repasar nuestras convicciones profundas;
Preguntar a nuestro corazón qué siente ante la vida, ante los hermanos…
Ver si entendemos de verdad tu evangelio, tu Buena Noticia.
Meditar tu vida, tu comportamiento religioso, tu compromiso social…
* Señor, hoy nos adviertes que el mal está en el corazón,
no en las obras externas.
Danos la fuerza de tu Espíritu para sanar nuestro interior
* Señor, has plantado en nuestro corazón tu Palabra.
A través de ella orientas y diriges nuestra vida..
Danos la inspiración y la sensibilidad necesarias
para discernir tu Voluntad.
* Señor, nos alertas de una religiosidad vacía de contenido.
Quieres que nos presentemos ante el mundo como personas honradas,
sinceras. La violencia y tantos males de nuestro tiempo,
son fruto de corazones y mentes ambiciosas.
* Ayúdanos, Señor Jesús a cambiar nuestro corazón
y a trabajar solidariamente, para cambiar el mundo. AMEN
Z U R I Ñ E