* ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 9, 51 – 62)

*                      DOMINGO  XIII – T.O. – C –  (Junio  27)

*           “IR DE CAMINO”  Palabra clave en el evangelio de hoy  que nos hace Lucas sobre Jesús.
*           El camino evoca siempre un viaje  hacia delante.
*           Jesús  “tomó  la decisión” de ir a Jerusalén, esto es, avanza  en entrega y generosidad, dando en todo muestras del Amor al Padre. Si queremos ser cristian@s, seguidor@s  de Jesús, tenemos que relativizar todo para descubrir la grandeza de la fe, viendo a Dios como nuestra meta.
*           Jesús decide  “SUBIR A JERUSALÉN”; decide dar la vida por el Reino.
*           Jesús llama a seguirle: sin actos violentos; exige seriedad y radicalidad en el seguimiento.   
*           La vida ha de estar  al servicio del Reino, como lo estuvo la suya.
*           Muchas veces decimos, que la vida cristiana es “un camino”; un camino donde no todo es fácil, donde hay dificultades, cansancio, esperanzas que se caen…, pero donde todo también conduce con la mirada de la fe, a la plenitud, a la vida de Dios.
*           Quien mejor recorrió este camino fue Jesús.
“ÉL ES NUESTRO CAMINO” ÉL NOS DA LA LIBERTAD en nuestro caminar.
 Con Él, vamos segur@s.

                        O R A C I Ó N

*           Jesús Maestro y amigo,
Hoy contemplamos tu decisión  de “IR A JERUSALÉN”:
* A dar la cara por el Reino del Padre:
* Denunciarás el comercio religioso.
* Te acercarás a l@s marginad@s.
* Colocarás en el centro a l@s débiles.
* Ofrecerás la alegría del perdón.
* Condenarás la riqueza no compartida.
* Defenderás la oración sincera  que se reconoce en los frutos que produce.
* Rechazarás a los “beat@s” sin corazón.

* Tú, Señor Jesús, no deseas otra cosa que hacer lo que Dios quiere;
Sabes que esa es la vida verdadera, la única que llena el corazón de las personas.
Por ello estás decidido a seguirla hasta el final.
* Llamas a personas libres que quieran libremente seguir tu mismo camino.

* Hoy, Señor, te pedimos claridad y decisión: danos a conocer el Reino de Dios;
Danos tu mismo convencimiento de que Tú eres el enviado del Padre, de que eres la Palabra definitiva de vida.
Danos tu misma decisión  de “IR A JERUSALÉN”, es decir, de ofrecer nuestra vida por el Reino, pase lo que pase en la “Jerusalén” de nuestra vida. AMÉN.

*                  Z U R I Ñ E