ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 3, 15-16, 21-22)- C –

                         *  EL  BAUTISMO  DEL  SEÑOR.  (Enero 10 de 2010)

*           Al reflexionar sobre la Palabra de Dios en el día de hoy, me lleva a “contemplar a Jesús”;  y ver su inquietud  juvenil, que le hace ir adonde Juan Bautista, su situación interior de búsqueda, que le hace estar ansioso por la verdad, por la justicia, por Dios…
            Me hace escuchar la proclamación que hace la voz y aplicarla a mi persona: “Este hombre es el Hijo de Dios para mí”.  Y también  Dios me dice: “Tú eres mi hij@, a quien yo quiero, mi predilect@”,  pues somos “hij@s en el Hijo”.

*           Y veo, como el Bautista no busca su propio prestigio. Sólo desea que la voluntad de Dios se haga presente.
*           A Jesús, tampoco le importa la fama. Se acerca al bautismo de Juan como uno más. A partir de este gesto sencillo, DIOS SE MANIFIESTA, nos muestra el auténtico rostro de Jesús: El ESPÍRITU SANTO baja sobre Él, y el Padre le reconoce públicamente como:   “SU  HIJO  AMADO, EL PREDILECTO”.

                                                           O R A C I Ó N

*           Sigo orando, Señor, veo que el  Espíritu es la gracia, el don gratuito,
            Nos trae la libertad verdadera para tod@s.

*           Así Jesús, empezó su tarea: Impulsado por el Espíritu, sintiéndose amado por el Padre. Y a nosotr@s nos invitas a hacer la misma experiencia.
*           Enséñanos, Jesús, a vivir mirándote a Ti.
Ver nuestros pasos, decisiones y actitudes a tu Luz  que nos lleve a cambios en nuestra vida a una mayor experiencia de relación con Dios.
*           Contemplar muestra vida entera desde Jesús.

*           Que sepamos revivir nuestro bautismo hoy: como identidad de hij@s de Dios, como vocación, como decisión, como elección, como compromiso, como don…

*           Señor, tu bautismo nos recuerda, que un día dejaste tu casa y saliste en busca del designio de Dios para tu vida. Y TE HUMANIZASTE EN ENTREGA A L@S DEMÁS.
*           Que los cristian@s sepamos encontrar nuestro lugar dentro de la comunidad cristiana sintiéndonos hij@s muy amad@s del Padre y dispuest@s a cumplir su voluntad como Tú, en favor  del  Reino. AMÉN.

                        Z U R I Ñ E