* ORAR CON EL EVANGELIO. Lc. 24, 46 – 53)

                       FESTIVIDAD DE  LA  ASCENSIÓN –  (Mayo  16)

*           La Ascensión del Señor inicia otra etapa de salvación,
ya  que al desaparecer Jesús de entre los apóstoles en presencia corporal,
se abre  el TIEMPO DEL ESPÍRITU.
*           La  “Ascensión”  de Jesús al cielo no es el punto final de la historia;
es el punto y seguido. Jesús ha inaugurado los tiempos nuevos,
ya ha comenzado el Reino de Dios.
*           La fiesta de hoy, de la “Ascensión del Señor”, nos recuerda
que en el camino que inició Jesús aún quedan muchas etapas por alcanzar
y nosotr@s tenemos la responsabilidad de continuarlo.
*           El Espíritu  nos ayudará a descubrir cómo practicar y anunciar el Evangelio, adaptándonos a los nuevos tiempos. 
            Pero no temamos, porque Jesús nos dijo:
*          “YO ESTARÉ CON VOSOTR@S TODOS LOS DÍAS”

*                     O R A C I Ó N

*           No nos dejas huérfanos, Señor, nunca nos dejas huérfanos.
*           Cuando amamos y seguimos tus mandatos,
tu Espíritu de Amor nos hace compañía y es para nosotr@s
Fuerza y aliento, soplo gratuito de vida para continuar
en amor y fidelidad.

*           Cuando obramos mal, tu Espíritu de verdad
remueve nuestro interior  y es para nosotr@s  luz
en la oscuridad, agua viva para limpiarnos
y garantía de tu amor y fidelidad.
*         “NO NOS DEJAS HUÉRFAN@S, SEÑOR

*           A la hora de testimoniar la fe y dar razón
de nuestra forma de vivir, tu Espíritu de vida nos acompaña
siempre y pone las palabras adecuadas a nuestro alcance.

*           Y si el miedo a la libertad y la pobreza
de nuestros proyectos secan nuestro corazón,
tu Espíritu, manantial de agua viva,
lo riega para convertirlo en oasis fecundo.
“*         
“NO NOS DEJAS HUÉRFAN@S, SEÑOR”

*           Vivimos el presente con serenidad
y queremos mirar el futuro con esperanza,
porque Tú, no te olvidas de nosotr@s,
aunque nosotr@s nos olvidemos de Ti.
Tú estás en lo más hondo de nosotr@s
con la fuerza y luz de tu Espíritu.
*           NO NOS DEJAS HUÉRFAN@S, SEÑOR

*                                Z U R I Ñ E