* TERCER DOMINGO DE PASCUA. –A- (Mayo 8)
* ¡QUÉDATE CON NOSOTR@S!
* Entonces sucede lo imprevisto: “LE VEN”, le “reconocen. Han acogido al hombre sin saber que era Jesús. Se han hecho prójimos del caminante ofreciéndole techo y comida. Ya no son los mismos que al comienzo. Su actitud, es otra. (Aquí, podemos recordar el relato de la última cena…) Es en la reunión fraterna, en la fracción del pan compartido donde los discípulos descubren una nueva presencia de Jesús en medio de ellos. E inmediatamente Jesús desaparece de su vista. No es necesaria su presencia física.
* En la comunidad reunida, en el amor, en la escucha y acogida de la Palabra de Dios, en la memoria de la última cena (La eucaristía), en la entrega y donación, en el pan compartido, en la acogida del peregrino…ahí está Jesús Resucitado.
* En realidad lo que vivieron al principio, el camino de Jerusalén a Emaús es un camino de huida, de abandono. Puede ser también nuestro camino de débil esperanza…
* Y en ese camino, mientras avanzan, penosamente, casi sin gana de llegar a ninguna parte, les sale al encuentro JESÚS… Y no lo reconocen…
* Pero charlan… se abren… reciben el reproche del desconocido…Y Jesús, siempre Maestro cercano, trata de enseñarles a distinguir entre la esperanza y las ilusiones, entre el plan de Dios y los propios planes,…
* Es tan hermosa esta Palabra de este Evangelio Camino de Emaús, que se podía seguir y seguir… pero mejor ahora: Recordando el paseje entero: “GUARDAR SILENCIO, SILENCIO DE INTERIORIDAD, EN PROFUNDIDAD”… Y JESÚS, se nos une en este silencio…
* O R A C I Ó N
* Hoy te contemplamos “acercándote en persona y poniéndote a caminar con nosotr@s”.
Tú, escuchas nuestros interrogantes, esperanzas, aspiraciones, dramas.
Tú sabes de nuestros vaciamientos interiores. De nuestro deseo de vivir sin padecer… O de la incapacidad de vibrar con los peor tratad@s…
* Te necesitamos a Ti, Cristo Resucitado.
Acércate, Cristo Resucitado, a nuestro camino:
Abre nuestros oídos y nuestro corazón para escuchar y entender;
Ayúdanos a encontrar tiempos para l@s demás.
Siéntanos a la mesa de tu Palabra.
Aliméntanos de tu pan, de tu cuerpo compartido, entregado.
* Quédate con nosotr@s llenándonos de tu sabiduría de vida. Compartiendo tu pasión por la vida de l@s más necesitados
* Señor, los de Emaús pudieron verte porque fueron capaces de acogerte.
*También ahora quizá vengas disfrazado de peregrino, pero vivimos tan obsesionad@s de la seguridad que a veces te dejamos pasar de largo…
*Tú les devuelves la alegría a l@s discípul@s y también quieres dárnosla a nosotr@s. “aumenta nuestra fe”.
Z U R I Ñ E
* O R A C I Ó N
* ¡Quédate con nosotr@s, Señor! La tarde vuela.
Nos falta tu presencia y tu Palabra.
Repártenos ya siempre tu Pan, tu vino nuevo, e infúndenos la alegría de tu gracia.
* Dichoso el que tropieza contigo
Dichoso el que te encuentra y te descubre.
En cualquier recodo. En los lugares más insospechosos.
Te haces el encontradizo y nos das la gran sorpresa.
Porque tropiezas con nosotr@s, porque te haces el encontradizo.
* Dichoso el que no se acomoda, y te sigue encontrando más veces: Todos los días. A cualquier hora… Y te ve y te conoce y te sigue. Todo es ponerse en camino y Tú, siempre te haces el encontradizo.
* Dichos@ el que tropieza contigo.
Porque todo lo que buscamos lo llevas Tú: Verdad, justicia, amor, paz, alegría fraternidad, fiesta, vida nueva, nueva sociedad, nueva humanidad.
* Tú, Señor, eres el gran tesoro de la vida.
* ¡OJALÁ TROPECEMOS CONTIGO!
* ¡OJALÁ TE ENCONTREMOS, SEÑOR!
* Necesitamos que nos abras los ojos, para que te sintamos presente.
* ¡Dichos@ el que tropieza contigo!- AMÉN
* Z U R I Ñ E