* ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 23, 35 – 43)

* DOMINGO  XXXIV, T.O. – C  (Noviembre 21)

*                   JESUCRISTO  REY  DEL  UNIVERSO

*           Hoy la Liturgia nos invita a escuchar, leer y meditar la escena de Jesús en la Cruz. Esta es la forma  en que Jesús manifiesta su poder y su reinado, desde el sufrimiento y la Cruz. Desde el servicio a los demás hasta las últimas consecuencias, desde la búsqueda total de la voluntad del Padre… así es el reinado de Jesús

Es un reinado del AMOR. No es un reinado de personas físicas, sino de actitudes vitales. Cuando me acerco al que me necesita, hago presente al Reino de Dios.
            No podemos olvidar como manifiesta Jesús su Reinado. Cuando Pilato, le pegunta si es rey, contesta Jesús:
        
“MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO”.
“YO PARA ESTO HE VENIDO AL MUNDO, PARA SER TESTIGO DE LA VERDAD”.
       
Esto es lo que nos enseña Jesucristo con estas palabras: Ser testigos de la verdad, ser auténtic@s,
“ser verdad”.

*                  O R A C I Ó N

*           Jesucristo, Rey del universo. No se por que me cuesta llamarte así. Me voy al recuerdo de los “poderosos”. Me llena más decirte: Jesucristo, Maestro, Amigo.
*           Pero encima de la Cruz estaba el letrero que decía: “Este es el Rey de los judíos”. Y sin duda era verdad, pero no la intención con que se puso.
*           Resuenan más en mi interior las palabras  del malhechor: “Acuérdate de mi cuando llegues a tu Reino”. Este era un “malhechor” pero descubrió en Ti el poder de tu Reinado. Por eso tu respuesta es realmente esperanzadora y alentadora:
Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso”.
*           Estas palabras nos ayudan a comprender  las claves de tu Reino:
* Perdón, cuando nos convertimos.
* Libertad, cuando queremos apartarnos de ti.
* Servicio, cuando todo parece un fracaso y servimos.
* Constancia en la Voluntad del  Padre, cuando nos
  invade el sufrimiento, la dificultad, cuando a nuestro 
  alrededor, hay desprecio.
*           Tu Reino se construye en la oficina, en el hogar, en el barrio, en la escuela o la fábrica, en la comunidad parroquial, en el grupo, que se extiende cuando en la normalidad del día a día, la Palabra del rey, que es CRISTO, se encuentra con la vida.
*           Jesucristo, Maestro y amigo: Ayúdanos a construir tu Reino, aquí y ahora, imitando tú ejemplo y entrega para llegar a la plenitud de Él al final de los tiempos, donde gozaremos  y te proclamaremos como   
           “REY  DEL  UNIVERSO”. AMÉN.

                         Z U R I Ñ E