DOMINGO XXVIII –T. O. –C – (Octubre 10 de 2010)
* El Evangelio de este Domingo nos sigue anunciando en que consiste la fe.
* El domingo pasado, la fuerza estaba PUESTA
EN EL SERVICIO HUMILDE AL PLAN SALVÍFICO DE Dios, hoy, la fuerza está en la GRATUIDAD.
* El Mensaje de Jesús rompe nuestros moldes, también los religiosos.
De los 10 leprosos que Jesús cura, 9 de los acostumbrados a creer estar en buenas relaciones con Dios, los seguros, ni se dan cuenta de quien profundamente les ha salido al paso, comprometiendo incluso su vida. Ellos siguieron su camino a cumplir las tareas mandadas… a cumplir…
Solamente UNO vuelve para dar las gracias. “Era un samaritano” (considerado su pueblo extranjero, hereje) que no sabe de “cumplimientos”, pero sí, de “gratitud” y vuelve, para “dar gracias a Dios” que se ha manifestado en Jesús…
* Sin embargo, es a este extranjero, a quien Jesús dirige la palabra última: “Este si que tiene auténtica fe y es capaz de participar de la “Buena Nueva” del Reino”
* “LEVÁNTATE, VETE, TU FE TE HA SALVADO”
* O R A C I Ó N
* Jesús de Nazaret, Amigo que “sanas”, Sana a nuestras comunidades eclesiales y a cada un@ de nosotr@s, ayúdanos a revisar qué es lo prioritario en nuestras vidas, a profundizar en cómo entendemos y vivimos nuestra fe. Que comprendamos que la gratitud, el servicio, el amor es lo fundamental. Que comprendamos que no se trata de abandonar el resto de cosas, sino priorizar.
* Hoy Señor, como el leproso, queremos volver a Ti y agradecerte todo:
Nuestra persona entera, nuestros proyectos de futuro y nuestra historia perdonada, sanada.
Queremos agradecerte por las personas que has puesto en nuestro camino y han influido de algún modo en nuestra fe, en nuestra conversión, en nuestro caminar, en nuestra sanación espiritual y corporal… la conversación amigable, las celebraciones donde tu presencia se hace notar.
* Es interminable el reguero de tus DONES, Jesús de Nazaret.
Una y otra vez volvemos a agradecerte todo.
Una y otra vez volvemos a sentir, con tu sanación, que la verdadera fe nos salva. Y escuchamos que hoy de nuevo nos dices:
* “ LEVÁNTATE, VETE, TU FE TE HA SALVADO”
* Z U R I Ñ E