ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn. 9, 1 ”? 41)

* CUARTO  DOMINGO  CUARESMA – A – (Abril 3)

            En el Evangelio de hoy, Jesús es el protagonista principal: Él es LA
LUZ, capaz de iluminar la oscuridad y la ceguera. Él es la respuesta a los
interrogantes de nuestra existencia pero solo desde una  disposición de apertura
al don de Dios, de sencillez, de pobreza (en el sentido de sentirse necesitado)

            El ciego que recobra la vista participará de todo un camino de
conversión: es curado de su ceguera física y, más importante, de la ceguera
espiritual. Acaba reconociendo a Jesús como Señor, aunque ello le acarrea
insultos y marginación, pero ha descubierto LA LUZ

*               O R A C I Ó N

*           Jesús, LUZ de toda la humanidad.

            En ti, Jesús de tod@s, hemos descubierto el amor incondicional de
Dios.

*           Nos has curado de nuestras “cegueras”.  Y “vemos”,  que eres tu,
Jesús el Dios hablándonos, acompañándonos y salvándonos.

*           TÚ, Jesús, vienes a encontrarte con nosotr@s y a abrirnos los ojos
para que conozcamos a Dios. Y nunca más tengamos miedo.

*           No vienes para que todo siga igual, vienes porque es posible ser de
otra manera, tener vista y  vida, levantarse y caminar, ser personas nuevas.
Dejar  la “ceguera” y dar testimonio del Reino.

*           Vienes y sólo nos pides “lavarnos”. Para “ver”  lo que sucede a
nuestro lado y trabajar con tu ayuda, para cambiarlo. AMÉN

                              Z U R I Ñ E

LA  PALABRA  DE  DIOS.  4º DOMINGO CUARESMA–A-

 

*   DEL DESIERTO AL JARDÍN  ¡QUÉ VEA!

Recuerdo cuando en la liturgia judía se leían las palabras del Génesis: «Hagamos
al ser humano a nuestra imagen y semejanza». Entonces yo, la madre del ciego de
nacimiento, pedía: «Señor Dios, re-crea a mi hijo:
¡Que vea!». En cuanto mi hijo descubrió a Jesús como la luz del mundo, mi vida
quedó alterada por esa luz.

• El centro del pasajees la persona de Jesús y su manifestación como Luz del
mundo:

– El ciego va reconociendo progresivamente quién es Jesús: «Ese hombre, llamado
Jesús», «Es un profeta»…,al final «ve» quién es Jesús y reacciona de acuerdo
con esta nueva y completa visión.

– Al final del relato, se produce un cambio en la situación: el ciego ve y los
que creían tener la luz aparecen como ciegos.

• Observad el conjunto de tradiciones estériles, de incomprensiones, de
murmuraciones que pretenden mantener al ciego en su situación marginal: ceguera
provocada por el pecado delos antepasados; el respeto indiscriminado del sábado;
la etiqueta depecador…

• Fijaos cómo Jesús derriba fronteras: toma la iniciativa, modela el barro como
Yavé  la creación, dialoga, provoca, escandaliza, pide que el ser humano se
defina…

• Queda resonando una pregunta para el lector: «¿Acaso también nosotros estamos
ciegos?» (Jn 9,40).

La liturgia católica del Ciclo A está construida sobre pasajes bíblicos que los
primeros cristianos utilizaron en las catequesis prebautismales. Si el domingo
pasado subrayamos el elemento del agua, destacamos ahora el símbolo de la luz.

Bautizarse en Jesús es acoger esa luz que todo lo ilumina y entrar en la
comunidad de los testigos de la Luz.

HE VENIDO PARA DAR LA VISTA A LOS CIEGOS

 

PARA REFLEXIONAR

Ayudas para abrir los ojos

*  ¡Levantemos el corazón! El corazón, en la Biblia, es el lugar donde se aloja
la voluntad y donde se toman las decisiones más profundas. Del corazón brotan
las actitudes, los sentimientos, los valores que mueven la vida de cada persona.
Toma conciencia de tu corazón.

*  ¡Levantemos el corazón! Mira hacia dónde se inclina tu corazón y coteja lo
que descubras con las preferencias de Dios. Pídele que sustituya tu corazón de
piedra por un corazón de carne (Cfr Ez 36,26-27).

*  ¡Levantemos el corazón! Vincúlalo a tus ojos y a tus oídos. Tú, que te has
dejado mirar por la
Luz del mundo, pídele que te enseñe a mirar así a los demás. Sin condenar, sin
juzgar. Mira
desde un corazón, el tuyo, que ha sido traspasado por la misericordia de Dios .

• ¡Levantemos el corazón! Ponlo en tus manos y en tus pies para que puedas
entrar en contacto con la miseria humana sin miedo. Dirígete, caminando como
Jesús, hacia todos los abatidos, los desesperanzados, los heridos y ciegos de
hoy.

*  ¡Levantemos el corazón! En plural, con otros hermanos y hermanas. Al final,
con los  corazones levantados y en vilo, nos daremos cuenta de que nuestra
conversión a la justicia y a la fraternidad ha brotado de la iniciativa gratuita
de Dios, que dio el primer paso, revelándose a
nosotr@s como la Luz.

                                     O RA C I Ó N

                              Enséñanos a escuchar, Señor.
        A rumiar tu Palabra en la lectura cotidiana, A fecundar la vida En la
oración con la Biblia.  Enséñanos, Señor,  A escuchar tu Palabra   en comunidad
leyendo juntos la Biblia para mirar la vida según tu voluntad.

                             (Editorial Verbo Divino). ZURIÑE