- DOMINGO XVIII. T.O. – B – (Agosto 2 – 09)
- Hoy Jesús en el Evangelio les echa en cara que lo buscan sólo porque han saciado su estómago, porque les ha solucionado el problema de ese día. Y la “BUENA NOTICIA” de Jesús es mucho más que eso. El Maestro, no nos niega la importancia de los bienes materiales: Vemos que se compadece de ell@s cuando no tenían para alimentarse. Pero quiere que ampliemos nuestra búsqueda. Les ofrece, nos ofrece “SALVACIÓN”, “VIDA”. Y nos dice:
- “EL QUE VIENE A MÍ NO PASARÁ HAMBRE, Y EL QUE CREE EN MÍ NUNCA PASARÁ SED”
- O R A C I Ó N
- Jesús, lo que más nos preocupa muchas veces, es la comida y el tener las necesidades básicas cubiertas.
* Jesús, la muchedumbre te busca porque habían comido hasta saciarse.
Hoy siento que nos pides, que sin perder de vista lo material, nos alimentemos de
TU PALABRA y actuemos según los valores del Reino.
- Hoy claramente nos invitas a buscarte a Ti
como “EL ALIMENTO QUE PERDURA”.
En Ti, Jesús ha aparecido la verdadera imagen de Dios.
* “YO SOY EL PAN DE VIDA”,
nos dices hoy. Alimentarnos con tu vida es creer en Ti,
aceptarte como VERDAD y CAMINO: dejarnos guiar por el Espíritu que
tú nos das, Sentirnos hermanos tuyos y de tod@s.
Vivir como hijos del Padre que nos ama siempre. - Señor, que en estos momentos de crisis, no cerremos nuestro corazón a l@s más necesitad@s. Que encuentren en nosotr@s acogida y comprensión.
* Señor, que en cada celebración Eucarística, nos identifiquemos contigo, oh Cristo
Amigo, Camino, Verdad, Vida y vivamos según tus principios y tus sentimientos.
- “SEÑOR, DANOS ESE PAN QUE SACIA NUESTRA HAMBRE
Y APAGA NUESTRA SED”. AMÉN.
Z U R I Ñ E