Hoy, Señor Jesús, te veo repartiendo pan y pescado. Has cogido los panes que un joven tenía, los has “estirado”para que llegaran hasta las últimas esquinas de la llanura.
Este signo lo recogen los cuatro evangelios. Es un signo claro de la voluntad de Dios: Dios quiere que tod@s las personas coman, que nadie por tanto, pase hambre. es tan claro como la curación de enfermos, actividad a la que Tú, Jesús, dedicaste la mayor parte del tiempo. curar y comer, alimentación y salud, son dos objetivos básicos del proyecto de dios. Es verdad que el Reino de dios es más, pero estas dos cosas son irrenunciables.
Jesús, que seamos perdonas dispuestas a compartir. Que estemos convencid@s de que el compartir es un milagro que Dios quiere continuamente. Pero siempre nos deja nuestra libertad.
Jesús: Tú gesto de multiplicar los panes y los peces es el gran símbolo del Reino de Dios. Tú gesto nos interpela constantementea quienes intentamos seguir tus huellas. Tú gesto acogedor nos invita a “decir a la gente que se siente”. Tienen hambre de pan… de escucha… de acogida…
Te contemplamos a ti, Jesús “tomando los panes, diciendo la acción de gracias y repartiendo”. “Nuestros panes y peces” son todas nuestras cosas: nuestras ideas y proyectos. Nuestros bienes y recursos… Nuestras capacidades, nuestros logros.
Abre nuestras manos, Jesús del reparto, a la mesa común: rompe nuestro egoísmo acaparador; convéncenos que los templos de dios son las perdonas; abre nuestro corazón para verte a Ti en los más débiles; Haznos amig@s de la igualdad y de la sencillez. Enséñanos a vivir solidariamente, multiplicando panes y peces.. Que sepamos valorarla aportación de cada persona porque también hoymultiplicas lo que podamos aportar.
Cuando recibimos tu Cuerpo, Señor, en la Eucaristía, pan compartido de vida, nuestras manos se convierten también en manos eucarísticas que sacian el hambre de los herman@s y, mientras,nos comprometemos a seguir tu mandato. ¡DÁDLES VOSOTR@S DE COMER”.AMEN