TERCER DOMINGO DE PASCUA –C- (Abril 18)
* Este Evangelio nos muestra además de otras muchas cosas, la fuerza de la “PALABRA”. Será esta la que hará posible una pesca abundante. . .
“ Y aunque eran tantos, no se rompió la red”…
La misión que ha encomendado a sus discípulos sólo es posible a partir de la PALABRA DE JESÚS. En su Palabra eficaz el discípulo amado – todos somos el discípulo amad@ – reconoce al Señor.
* Es Jesús el que también les ofrece alimento, en una comida sencilla, que Él mismo les ha preparado: “VAMOS, ALMORZAD”…
* Dos “lugares” de encuentro con Jesús: su PALABRA y la comida fraternal, que fácilmente nos evoca a la EUCARISTÍA.
* Pero también nos “habla” de amor de donación. La PALABRA de JESÚS y la EUCARISTÍA, nos llevan a la fuerza a la Misión, a la entrega desinteresada al servicio
O R A C I Ó N
* Seguimos, Señor Jesús, celebrando tu presencia resucitada.
Seguimos descubriéndote en el servicio a l@s herman@s. Tu nos das tu vida, tu aliento, tu Espíritu.
Vemos, Jesús de tod@s, que no abandonas a los discípulos:
“Junt@s” forman una comunidad abierta al futuro,universal.
Tu presencia hace fecunda la Misión.
* Con tu presencia, Jesús resucitado, tenemos el “calor de las brasas de tu amor”. Traes el pan que nutre, fortalece y nos une contigo; acoges a nuestros “peces” en la red amorosa que no se rompe.
* Así, tu haces la Iglesia, estrechando a cada un@ y el amor de cada un@" a Ti y a los demás.
* La red no se rompe, a pesar de "tantos, unidos y diversos”. A tod@s los invitas al almuerzo:
“VAMOS, ALMORZAD”.
* Y le dices a Pedro después de comer y en presencia de la comunidad – y nos dices a nosotr@s-
“PEDRO, ¿ME AMAS?…
Con esta condición de su mismo Amor, le encomienda la Misión de servicio desinteresado, humilde, sin dominio. También a nosotr@s.
* Señor, queremos ser fieles a tu Palabra. Danos la sabiduría que viene del Espíritu para no creerrnos los protagonistas cuando actuamos en tu Nombre.
* Señor, haznos tolerantes y capaces de aceptar la diversidad…
* Que los responsables de tus comunidades tengan tu mismo corazón: que no quieran dominar y controlar a l@s demás, que no impongan modelos y rutas inventadas por ellos.
* Que amen sin medida y den la vida por los herman@s, como Tú.
* Que así lo hagamos nosotr@s, también. AMÉN
Z U R I Ñ E