FESTIVIDAD DE PENTECOSTÉS. (Mayo 23 – C -)
* El domingo pasado, en la Ascensión,
Cristo desaparecía de nuestra vista, pero al mismo tiempo
hacía una promesa de presencia: “Sabed que yo estoy
con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.
* Con la misma alegría de la Pascua, celebramos
la venida del Espíritu Santo.
* El Espíritu Santo actualiza el mensaje y los gestos de Jesús.
Es un don del mismo Jesús. Y esta donación va acompañada de paz,
de alegría, de perdón, de amor, de evangelización.
* Pentecostés es la fiesta de la alegría y de la responsabilidad.
De la alegría porque gracias al Espíritu que hemos recibido podemos confesar:
* “Jesús es Señor”.
* Y fiesta de la responsabilidad porque como bautizad@s
se nos encarga la tarea de ser testigos de Cristo en medio
de las personas y hacerle presente en este mundo.
* ¡Ven, Espíritu Santo!*
Hacemos nuestra oración con la de J. Pagola.
O R A C I Ó N
* Ven Espíritu Santo. Despierta nuestra fe débil,
pequeña y vacilante. Enséñanos a vivir confiando en el
amor insondable de dios nuestro Padre a todos sus hijos
e hijas, estén dentro o fuera de la Iglesia. Si se apaga esta fe
en nuestros corazones, pronto morirá también
en nuestras comunidades e Iglesias.
* Ven Espíritu Santo. Haz que Jesús ocupe
el centro de tu Iglesia.
* Que nada ni nadie lo suplante ni oscurezca.
No vivas entre nosotr@s sin atraernos hacia su Evangelio
y sin convertirnos a su seguimiento. Que no huyamos
de su Palabra, ni nos desviemos de su mandato del amor.
Que no se pierda en el mundo su memoria.
* Ven Espíritu Santo. Abre nuestros oídos para
escuchar tus llamadas, las que nos llegan hoy,
desde los interrogantes, sufrimientos, conflictos y contradicciones
de los hombres y mujeres de nuestros días. Haznos vivir
abiertos a tu poder para engendrar la fe nueva que necesita
esta sociedad nueva. Que, en tu Iglesia, vivamos más atent@s
a lo que nace que a lo que muere, con el corazón sostenido por
la esperanza y no minado por la nostalgia.
* Ven Espíritu Santo. Y purifica el corazón de tu Iglesia.
Pon verdad entre nosotr@s. Enséñanos a reconocer nuetros
pecados y limitaciones. Recuérdanos que somos como tod@s:
frágiles, mediocres y pecador@s.
Libéranos de nuestra arrogancia y falsa seguridad.
Haz que aprendamos a caminar entre los hombres y mujeres
con más verdad y humildad.
* Ven Espíritu Santo. Enséñanos a mirar de manera nueva
la vida, el mundo y, sobre todo, a las personas.
Que aprendamos a mirar como Jesús miraba a los que sufren,
los que lloran, los que caen, los que viven solos y olvidad@s.
Si cambia nuestra mirada, cambiará también el corazón
y el rostro de tu Iglesia. Los discipul@s de Jesús irradiaremos mejor
su cercanía, su comprensión y solidaridad hacia l@s más necesitad@s.
Nos pareceremos más a nuestro Maestro y Señor.
* Ven Espíritu Santo. Haz de nosotr@s una Iglesia
de puertas abiertas, corazón compasivo y esperanza contagiosa.
Que nada ni nadie nos distraiga o desvíe del proyecto de Jesús:
Hacer un mundo más justo y digno, más amable y dichoso,
abriendo caminos al Reino de Dios.
* Z U R I Ñ E