ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 24, 35-48)

*             ORAR CON EL EVANGELIO: (Lc. 24, 35-48)

*            DOMINGO 3º DE PASCUA –B- (ABRIL 22 de 2012)

*          La liturgia de este domingo, nos habla del magnífico relato de los discípulos de Emaús. Vemos aunos discípulos que habían perdido la esperanza y la alegría y a quienes el encuentro con Jesús transforma. Inician el camino desencantados para volver ala comunidad entusiasmados. ¿Qué ha pasado? En el camino se les ha hecho presente Jesús de Nazaret. El, acompaña también nuestro caminar pero muchas veces nos pasa como a ellos. El nos explica la Palabra de Dios, enciende nuestro corazón y se deja invitar a compartir con nosotros/as el pan.
*         Este es el signo definitivo: Jesús compañero, amigo, maestro, invitado…
*      “Le reconocieron en el partir el pan”.
*         Así lo contaban los que iban hacia Emaús a pasar el fin de semana. Era el mismo, pero vencedor de la muerte. Se les había acercado Jesús interesándose por sus problemas. Mientras le escuchaban les ardía el corazón de entusiasmo pero no le reconocieron hasta que partió el pan.
Un gesto que se les había hecho familiar. (¿Sabemos “escucharle” en la oración?…
*       Se llenaron de profunda alegría. Tendríamos que preguntarnos si nos falta frescura y alegría n nuestra Pastoral, en nuestras celebraciones, en nuestro testimonio. ¿Se trasluce en nuestro rostro la fe en la Resurrección?
*La vida de fe, es siempre una experiencia de “encuentro”. La fe Pascual es un don del mismo
Resucitado que nos hace verdaderos/as discípulos/as. Tenemos que pedirla. . Una fe que pasa por el amor crucificado, pero también por el amor glorificado.
*      Como en la Eucaristía, Jesús está en el camino de Emaús, real y desconocido, presente e invisible. Cada eucaristía, es un “Emaús”  para nosotros/as que a veces no la sabemos vivir. “Encuentro, Palabra, Comunión, Misión».
Estos discípulos iban orando. Nos muestran tres momentos:

  • Echando de menos a Jesús.
  • Hablando sólo de El.
  • Acogiéndolo con caridad en la persona de un peregrino desconocido.
  • Iban tristes, pero claramente se descubre que era por la ausencia de Jesús. Echan de menos a Jesús, porque no lo ven, no lo oyen, porque no gozan de su presencia,  Esta tristeza, aunque llena de imperfecciones, honra y gusta a Jesús y merecen de El, el regalo de su
    presencia.
    El fruto de esta oración de encuentro:
  • Del miedo a la cruz, a la alegría de sufrir por Cristo.
  • De la dispersión, a volver a la comunidad.
  • De la huída, al seguimiento fiel al estilo de Jesús, hasta el martirio.

* Tenemos que descubrir a Jesús, peregrinando siempre a nuestro lado, en muchos momentos de nuestra vida, y hay que estar atentos/as para descubrirlo porque:

*   Jesús es la verdad que debe ser dicha
*   Jesús es la alegría, que debe ser compartida.
*   Jesús es la paz que se debe dar.
*   Jesús es el hambriento, que debe ser sustentado.
*   Jesús es el sediento, que debe ser saciado.
*   Jesús es el desnudo, que debe de ser vestido.
*   Jesús es el de sin techo, que debe de ser albergado.
*   Jesús es el enfermo, que debe de ser asistido.
*   Jesús es, el despreciado que debe de ser acogido.
*   Jesús es el niño, a quien se debe dar una sonrisa.
*   Jesús es el anciano aquien se debe servir.
*   Jesús es… Jesús es…

JESÚSRESUCITADO TU ERES NUESTRA ALEGRÍA.

*JESÚS RESUCITADO TU ERES NUESTRA ALEGRÍA
Cuando compartimos, damos algo de lo nuestro y buscamos el bien de los demás.
JESUS RESUCITADO TU ERES NUESTRA ALEGRÍA.
Si luchamos contra el mal y la mentira. Si trabajamos por las pequeñas cosas de cada día.
JESÚS RESUCITADO TU ERES NUESTRA ALEGRÍA.
Si ofrecemos paz. Si damos lo bueno que tenemos como personas.
Si somos personas de esperanza.
JESÚS RESUCITADO TU ERES NUESTRA ALEGRÍA
Porque somos felices diciendo con nuestra vida que somos cristianos.
Porque somos lo que somos, gracias a Ti, Jesús Resucitado.
Jesús de Nazaret. Creemos en ti. Confiamos en Ti. Queremos vivir y seguirte a Ti, que eres CAMINO, VERDAD, VIDA y PAZ. AMÉN.

*                     SEGUIMOS  ORANDO

* Abre mis ojos, Señor, a la luz de tu Pascua y Resurrección.
* Abre mis ojos, Señor, para reconocerte vivo delante de los que pregunten por Ti.
* Abre mis ojos, Señor, como abriste los ojos de los de Emaús.
* Abre mis ojos, Señor, para reconocerte como los discípulos cuando te acercaste a la orilla de su vida… danos, Señor, ojos de Resurrección  AMÉN
* Por eso con gozo cantamos:
* ANDANDO POR EL CAMINO, TE TROPEZAMOS, SEÑOR, TE HICISTE EL ENCONTRADIZO,  NOS DISTE CONVERSACIÓN; TENÍAN TUS PALABRAS FUERZA DE VIDA Y  AMOR, PONÍAN ESPERANZA Y FUEGO EN EL CORAZÓN.
*                      Z U R I Ñ E