LA SAGRADA FAMILIA

SEGUIMOS  ORANDO:

* CON EL PADRENUESTRO DE:

LOS PADRES y  MADRES

* PADRE NUESTRO…

De todos nosotros que también somos padres y madres, que hemos dado vida a nuestros hijos y que los amamos más que a todo.

* QUE ESTÁS EN ELCIELO…

Y también en la tierra entre nosotros: en las realidades de cada día, en la intimidad de nuestro matrimonio y en el corazón de cada uno de nuestros hijos.

 

* SANTIFICADO SEA TU NOMBRE…

Que reconozcamos que Tú eres Santo y bueno; que comprendamos que sólo eres Amor; que creamos que Tú te enterneces cuando nos miras como lo hacemos nosotros cuando miramos a nuestros hijos.

 

* VENGA A NOSOTROS TU REINO…

En Edmundo y en nuestro hogar: que reine un clima de paz, de estimación y de alegría; que estés presente en nuestros pensamientos y actuaciones, en las dificultades y en el bienestar.

 

* HÁGASE TU VOLUNTAD…

Aunque no lo entendamos, porque estamos seguros de tu Amor, y que nunca deseemos, ni para nosotros ni para nuestros hijos, nada que pueda perjudicar.

 

* EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO…

En las cosas importantes y en las pequeñas, en las cosas materiales y espirituales, para que podamos ayudar a nuestros hijos a empezar ya a vivir, ya en l tierra, pedacitos del cielo.

 

* DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA…

Todo lo que nos tiene que dar fuerza: tu Palabra y tu Presencia: aquello que nos es imprescindible para la vida de cada día: esfuerzo, paciencia, ternura, capacidad de perdón.

 

* PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN…

Que creamos en tu perdón, y que como Tú, deseemos perdonar cada día a los que nos molestan o no nos comprenden, a los que se muestran desagradecidos o poco delicados… sobre todo a los de casa.

 

* NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN…

En la tentación del desánimo, del cansancio, de la desconfianza entre nosotros, de la exigencia sin misericordia, de la condescendencia sin firmeza.

 

* Y LÍBRANOS DEL MAL…

Del mal y de hacer el mal, de los desaciertos en la educación de los hijos, de la incomprensión entre los esposos, de la autosuficiencia, rigidez y tristeza, para que podamos vivir en tu presencia toda la familia unida y esperanzada, ahora y siempre…

¡Y ASÍ NO DEJEMOS NUNCA DE SER SAL Y LUZ PARA NUESTROS HIJOS! AMÉN. ZURIÑE