IGLESIA TITANIC Y NUEVA EVANGELIZACIÓN

FE ADULTA

Cincuentenario de un Concilio en quiebra…

Querida Iglesia, ya no eres la barca de Pedro, sino una vetusta nave de la orgullosa y ahora difunta White Star Line. Imbuida de tus glorias pasadas, te crees insumergible ya que dices: ¡»Soy infalible! «… Abre los ojos. La banquisa está allí muy cerca, sobre tu derecha.

A tu barco dale enseguida un vigoroso golpe de timón hacia la izquierda, si no te vas a hundir como el Titanic, tú, la reina de los mares, tú, la nueva Tiro… (Ezequiel 27, 25-36). El deber de conversión es también para ti, sabes. Leer más

Las Comunidades Eclesiales de Base: la mejor síntesis entre el Vaticano II y la Teología latinoamericana de la liberación

Adital

Redes Cristianas

A pesar de la implantación de una gran estructura eclesiástica (diócesis, parroquias, órdenes religiosas, Inquisición…) en toda América hispánica, después del Concilio de Trento (1565) (talvez con menor intensidad en la América portuguesa), lo que prevaleció fue, sin duda ninguna, una intensa práctica popular del catolicismo; un catolicismo donde el laico y la laica fueron sujetos en la organización de las “estructuras” necesarias para sus devociones: Hermandades, capillas, rezadoras y rezadores, romerías, etc. Leer más

LO MEJOR DEL CONCILIO

FE ADULTA

Cuando empezó el Concilio yo llevaba una cofia almidonada de campesina borgoñona del s. XVIII que sobresalía por los lados y sólo me permitía mirar de frente. Al acabar el Concilio, la habíamos cambiado por otra que se ajustaba a la cabeza y hacía ya posible una mirada panorámica: todo un símbolo de la ampliación de visión y ensanchamiento de horizontes que se vivía a nivel eclesial.

Lo mejor del Concilio creo que fue permitirnos vivir la experiencia de que lo que parecía inmutable, mutaba, lo atado se desataba y lo petrificado se derretía. Y eso grabó en nuestras conciencias la convicción de que lo esencial del Evangelio es muy poco y casi todo lo demás es cuestionable, reversible y adaptable. Leer más

29 DOMINGO T.O, 21 de octubre de 2012, Mc. 10, 35-45

SOLO EN LA MEDIDA QUE SIRVAMOS, SEREMOS CRISTIANOS

Escrito por Fray Marcos

Mc 10, 35-45

CONTEXTO

Sigue el camino hacia Jerusalén. Marcos emplea la misma estrategia literaria que en el capítulo anterior, cuando los discípulos discutían quién era el más importante. Después de anunciar, por tercera vez, su pasión, el evangelio propone una reacción totalmente opuesta a la enseñanza de Jesús. Los doce siguen buscando los privilegios del poder. Los apóstoles siguen pensando, que la subida a Jerusalén va a culminar con su entronización como Rey.

El domingo pasado eran las posesiones, hoy es el poder, los dos pilares del egoísmo, que se entremezclan y se sustentan mutuamente. Con este relato se cierra un ciclo que abarca los tres anuncios de la pasión y las enseñanzas de esa propuesta.

EXPLICACIÓN

Los dos hermanos, que se acercan a Jesús, le llaman pomposamente maestro, pero van a decirle lo que tiene que hacer, no a aprender lo que él les está enseñando.

«Uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Parece que Santiago y Juan están pidiendo los primeros puestos en el reino terreno que Jesús va a instaurar en Jerusalén. Pero aunque estuvieran pensando en el reino escatológico, más allá de este mundo, se estaría manifestando el mismo afán de superioridad. Ya decíamos el domingo pasado que la actitud egoísta es la misma, se pretendan seguridades para el más acá o para el más allá.

No sabéis lo que pedís. Se refleja una diferencia abismal de criterios. Jesús y los discípulos están en distinta longitud de onda.

Con esta frase, Marcos puede estar proponiendo una sutil proyección sobre el momento mismo de la muerte de Jesús. Si tenemos en cuenta que, para Jesús, el lugar de la gloria es la cruz, le estarían pidiendo que fueran con él a la muerte. Curiosamente, todos los evangelios nos dicen que, efectivamente, había en aquel momento uno a su derecha y otra a su izquierda, pero eran malhechores comunes.

Los otros diez se indignaron. Esta reacción no es más que la señal de que todos estaban en la misma dinámica. También en la protesta por lo que hace otro podemos manifestar el deseo de hacer lo mismo. El resto de los discípulos tenían las mismas ambiciones que los dos hermanos, pero eran cobardes y no tenían la valentía de manifestarlo. La inmensa mayoría de los cristianos seguimos intentando utilizando a Dios en nuestro provecho.

Los jefes de los pueblos lo tiranizan… Es impresionante el resumen que hace de la manera de utilizar el poder en el mundo. Fíjate bien, Jesús no critica ni la democracia ni la monarquía; critica a las personas que ejercen el poder oprimiendo. Jesús da por supuesto que en el ámbito civil, lo normal, es ejercer el poder tiranizando y oprimiendo a los demás. Pero ¡qué distinto lo que propone a sus seguidores! «Nada de eso» sino todo lo contrario: Servir. Una lección que los cristianos olvidaron demasiado pronto.

El Hijo de hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida… Ahora no son los jefes de los sacerdotes los que le quitan la vida, sino que es él el que la entrega libremente. Este cambio de perspectiva es muy importante para el sentido general.

Al decir que da su vida, el texto griego no dice «zoe» ni «bios» sino «psyche», que no significa exactamente vida, sino el fundamento específicamente humano de la vida, lo psicológico. Dar su vida, no significaría entregar su vida biológica muriendo, sino poner su humanidad al servicio de los demás mientras vive. Sería dar su vida, sirviendo.

APLICACIÓN

Es muy común que, en la homilía de hoy, se critique a la Iglesia porque no sigue el evangelio huyendo de todo poder y dedicarse al servicio de los demás, pero hay que tener mucho cuidado, porque los entes de razón no son sujetos de reacciones humanas. Jesús critica a la persona concreta que actúa desde el poder para oprimir a los demás. Son las personas concretas, con nombre y apellidos las que hoy en la Iglesia están actuando sin tener en cuenta el evangelio.

Bastaría con que uno solo de esos jerarcas sirviera de verdad a los demás para que no se pudiera decir que la «jerarquía» oprime o tiraniza. Es curioso que el mismo J. Ratzinger (el Papa actual), en un libro (‘El nuevo pueblo de Dios’) que se publicó en español en 1972, se pregunta, «cómo los sucesotes de los apóstoles, en tiempo de Constantino, llegaron a considerar como correcto lo contrario de lo que les había dicho Jesús a los discípulos».

La verdad es que Constantino, o quien fuera, prometió toda clase de privilegios a aquellos que en aquel momento estaban al frente de la Iglesia, y lo hizo de manera tan convincente que cayeron en la trampa y la mayoría de los dirigentes de hoy día siguen encontrándose tan a gusto, aunque estén a años luz del evangelio. Es más, cada siglo que pasa van encontrando más argumentos para justificar un poder sagrado absoluto.

El evangelio nos dice, por activa y por pasiva, que el cristiano es un ser para los demás. Si no entendemos esto, no hemos comprendido el abc del cristianismo. Pero este mensaje es también la x, porque es la incógnita más difícil de despejar, la realidad más camuflada bajo la ideología justificadora que siempre segrega toda religión institucionalizada.

Somos cristianos en la medida que nos damos a los demás. Dejamos de serlo en la medida que nos aprovechamos o queremos dominarlos de cualquier forma.

Este principio básico del cristianismo no ha venido de ningún mundo galáctico. Ha llegado hasta nosotros gracias a un ser humano en todo semejante a nosotros. Lo descubrió en lo más hondo de su ser. Al comprender lo que Dios era en él, al percibirlo como don total, Jesús hizo el más profundo descubrimiento de su vida. Entendió que la grandeza del ser humano consiste en esa posibilidad que tiene de darse como Dios se da. Jesús descubrió que ese era el fin supremo del hombre, darse, entregarse totalmente, definiti¬vamente.

En ese don total, encuentra el hombre su plena realización. Cuando descubre que la base de su ser es el mismo Dios, descubre la necesidad de superar el apego al falso yo. Liberado del «ego», se encuentra con la verdadera realidad que es. En ese momento, su ser se expande y se identifica con el Ser absoluto. El ser humano se hace uno con Él. Esa es la meta, no hay más. Ni Dios puede añadir nada a ese ser, porque es ya una misma cosa en él.

Mientras no haga este descubrimiento, estaré en la dinámica del joven rico, de los dos hermanos y de los demás apóstoles: buscaré más riquezas, el puesto mejor y el dominio de los demás para que estén a mi servicio. El objetivo de mi vida será la potenciación del «ego» que creo ser.

Aquí no valen programaciones. Si acepto darme a los demás por programa¬ción, será a regañadientes y además porque espero una recompensa, aunque sea espiritual; ya estoy buscando potenciar mi «ego». Tampoco se trata de sufrir, de humillarse ante Dios o ante los demás, esperando que después, Dios me lo pagará con creces. Debemos superar esta trampa y descubrir la máxima gloria en vivir y desvivirse en beneficio de los demás.

No entender esta verdad, nos ha llevado a exigir de Dios, incluso para Jesús, una gloria. La necesidad de un lenguaje sobre Jesús glorificado, es fruto de esta incomprensión. El 90% del lenguaje sobre Jesús, está hecho desde esta perspectiva. En el evangelio hay datos más que suficientes para descubrir esta falsedad, pero nos agarramos a un clavo ardiendo para no aceptar la verdad. El hombre ha tenido siempre miedo a la oscuridad. Lo sorprendente es que también tiene pánico a la luz, cuando ilumina demasiado.

El objetivo de Jesús como ser humano fue entregarse, deshacerse, aniquilarse en beneficio de los demás. Ahí, y no después, llegó a su plenitud, como ser humano. Su consumación fue idéntica realidad a su consumición en favor de los demás. No lo hizo esperando una recompensa de gloria. La superación de yo y la identificación con Dios es ya su máxima gloria. No puede haber más. ¡Estamos a años luz del evangelio!

Meditación-contemplación

Opresión, tiranía, sometimiento, esclavitud, servidumbre.
Entre vosotros nada de eso, dice Jesús.
La realidad nos está diciendo,
todo eso lo encontramos en cada uno de nosotros.

……………….

Si la esencia del cristiano es el amor de servicio
y eso no lo cumplimos,
¿qué hemos hecho del cristianismo de Jesús?
¿No nos estamos engañando con una moral tranquilizante?

…………………

La larga lucho que tuvo Jesús con sus discípulos
para que superaran su mentalidad egoísta,
es la misma que tenemos que llevar a cabo
cada uno de nosotros contra nosotros mismos.

………………….

Fray Marcos

Ramonet: “Nos están despojando de derechos sociales con el pretexto de la crisis”

Mar Abad

REDES CRISTIANAS

Ramonet: “Nos están despojando de derechos sociales con el pretexto de la crisis”
Dicen que la primera protesta global se produjo en mayo del 68. Pero Ignacio Ramonet no está de acuerdo. El periodista cree que “no había conexión entre las protestas que se produjeron en distintos lugares”.

Dicen que la primera protesta global se produjo en mayo del 68. Pero Ignacio Ramonet no está de acuerdo. El periodista cree que “no había conexión entre las protestas que se produjeron en distintos lugares”. “La globalización”, asegura, “es la consecuencia de la aplicación del neoliberalismo” y por neoliberalismo entiende la “lucha del mercado contra el estado”, la intención del mercado de “expulsar al estado de cualquier tipo de actividad en la que está como protector y organizador de la sociedad”. Leer más

Los obispos reconocen que «más de la mitad de los jóvenes españoles no saben quién es Jesucristo»

«España, país de misión», especialmente entre la juventud. Es decir, hay que volver a recristianizar a los jóvenes españoles, que ya no sólo no van a misa ni reciben los sacramentos, sino que hasta desconocen los rudimentos de la fe. Tanto es así que «más de la mitad de los jóvenes españoles no sabe quién es Jesucristo». Lo reconoce la propia Conferencia episcopal española por boca de José Ignacio Munilla, el obispo responsable de la Pastoral de la Juventud.

La Alianza contra la Pobreza saldrá a la calle el próximo 17 de octubre, “Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza”

La conmemoración del Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza cobra este año especial importancia. La crisis y los continuos recortes están disparando el número de personas que viven la pobreza y sufren exclusión. La conmemoración del Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza cobra este año especial importancia. La crisis y los continuos recortes están disparando el número de personas que viven la pobreza y sufren exclusión.

Pagola y su libro sobre Jesús en San Pablo

En qué se basa, cómo se expresa y cómo se vive la fe en Jesús de Nazaret según José Antonio Pagola. Ensayo de renovación del concepto de evangelización. Es bueno creer en Jesús es un ensayo de renovación del concepto de evangelización, de reconstrucción de la buena nueva como algo realmente bueno y nuevo. Revisión hecha desde cuatro experiencias básicas vitales de toda persona: el deseo de felicidad, la crisis del sufrimiento, la necesidad de esperanza y la preocupación por la salud y la vejez.

29. IGANDEA URTEAN ZEHAR, ZUEK HORRELAKORIK EZ-DE ESO NADA

2012ko urriaren 21a

Mk. 10, 35-45

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA

Jerusalemera igoz doazela, hiriburuan espero dion dolorezko zoriaren berri emanez doa Jesus ikasleei. Hauek ez diote ulertzen. Beren artean eztabaidatuz doaz lehen postuen inguruan. Santiago eta Joan, biak lehen orduko ikasleak, Jesusi hurbildu zaizkio, zuzenean eskatzeko, egun batean esertzeko modua egin diezaien «bata bere eskuinean eta bestea bere ezkerrean».

Hatsa erdi galdurik ageri da Jesus: «Ez dakizue zer ari zareten eskatzen». Ematen du taldeko inork ez duela ulertzen Jesusi jarraitzeak, haren egitasmoan parte hartuz, beti izango duela berekin, ez boterearen handitasunaren bidea, baizik nekearen eta gurutzearen bidea.

Bitartean, Santiagoren eta Joanen ausardiaz jabetzean, beste hamarrak haserre jarri dira. Inoiz baino nahasiago ageri da taldea. Handi nahikeria ari da taldea banatzen. Jesusek guztiak elkartu ditu bere pentsaera argi eta garbi azaltzeko.

Beste ezer baino lehen, erromatar inperioko herrietan zer gertatzen ari den adierazi die. Guztiek dituzte ezagutzen Antipasen eta herodestar familien abusuak Galilean. Honela laburtu ditu Jesusek: Buruzagitzat emanak direnek herriak «tiranizatzeko» erabiltzen dute beren boterea, eta handikiek menpekoak «zapaldu» besterik ez dute egiten. Ezin zorrotzago mintzo da Jesus: «Zuek horrelakorik ez».

Bereen artean ez du horrelakorik ikusi nahi: «Handi izan nahi duena, izan dadila zuen zerbitzari, eta lehenengo izan nahi duena,izan dadila guztien esklabo». Jesusen elkartean ez da izango lekurik zapaltzen duen boterearentzat, baizik laguntzen duen zerbitzuarentzat soilik. Jesusek ez du nahi bere eskuin-ezkerretan buruzagiak eserita, baizik bera bezalako zerbitzariak, gainerakoentzat bizia ematen dutenak.

Gauzak argi utzi ditu Jesusek. Eliza ez da eraikitzen goikoek ezarritako ezerekin, baizik behean jartzen direnen zerbitzuaz. Ez da han lekurik hierarkiarentzat, ohorezko nahiz dominatzaile gisa. Ezta botere-metodo eta estrategiarentzat ere. Zerbitzuak du kristau-elkartea eraikitzen.

Jesusek halako garrantzia ematen dio esaten ari denari, non bere burua ematen baitu etsenplutzat, zeren ez baita etorri mundu honetara zerbitza dezaten, baizik «zerbitzari izateko eta bere bizia emateko askoren ordain». Jesusek ez dio irakatsi inori nola garaile atera Elizan, baizik nola zerbitzari izan Jainkoaren erreinuaren egitasmoan, ahulenak eta premiatsuenak direnentzat eginahalean jokatuz.

Jesusen irakaspena ez da buruzagientzat bakarrik. Eginkizun eta erantzukizun desberdinetatik, guztiok behar du konprometitu buru-eskaintza handiagoz bizitzen Jesusen egitasmoaren alde. Ez dugu Elizan Santiagoren eta Joanen imitatzaile beharrik; Jesusen jarraitzaile leialak ditugu behar. Garrantzizko izan nahi dutenek, ekin diezaiotela lanari eta lanean parte hartzeari.

 

29 Tiempo ordinario (B) Marcos 10, 35-45

DE ESO NADA

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net

Mientras suben a Jerusalén, Jesús va anunciando a sus discípulos el destino doloroso que le espera en la capital. Los discípulos no le entienden. Andan disputando entre ellos por los primeros puestos. Santiago y Juan, discípulos de primera hora, se acercan a él para pedirle directamente sentarse un día «el uno a su derecha y el otro a su izquierda».

A Jesús se le ve desalentado: «No sabéis lo que pedís». Nadie en el grupo parece entenderle que seguirle a él de cerca colaborando en su proyecto, siempre será un camino, no de poder y grandezas, sino de sacrificio y cruz.

Mientras tanto, al enterarse del atrevimiento de Santiago y Juan, los otros diez se indignan. El grupo está más agitado que nunca. La ambición los está dividiendo. Jesús los reúne a todos para dejar claro su pensamiento.

Antes que nada, les expone lo que sucede en los pueblos del imperio romano. Todos conocen los abusos de Antipas y las familias herodianas en Galilea. Jesús lo resume así: Los que son reconocidos como jefes utilizan su poder para «tiranizar» a los pueblos, y los grandes no hacen sino «oprimir» a sus súbditos. Jesús no puede ser más tajante: «Vosotros, nada de eso».

No quiere ver entre los suyos nada parecido: «El que quiera ser grande, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero, que sea esclavo de todos». En su comunidad no habrá lugar para el poder que oprime, solo para el servicio que ayuda. Jesús no quiere jefes sentados a su derecha e izquierda, sino servidores como él, que dan su vida por los demás.

Jesús deja las cosas claras. Su Iglesia no se construye desde la imposición de los de arriba, sino desde el servicio de los que se colocan abajo. No cabe en ella jerarquía alguna en clave de honor o dominación. Tampoco métodos y estrategias de poder. Es el servicio el que construye la comunidad cristiana.

Jesús da tanta importancia a lo que está diciendo que se pone a sí mismo como ejemplo, pues no ha venido al mundo para exigir que le sirvan, sino «para servir y dar su vida en rescate por muchos». Jesús no enseña a nadie a triunfar en la Iglesia, sino a servir al proyecto del reino de Dios desviviéndonos por los más débiles y necesitados.

La enseñanza de Jesús no es solo para los dirigentes. Desde tareas y responsabilidades diferentes, hemos de comprometernos todos a vivir con más entrega al servicio de su proyecto. No necesitamos en la Iglesia imitadores de Santiago y Juan, sino seguidores fieles de Jesús. Los que quieran ser importantes, que se pongan a trabajar y colaborar. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

Así escribió su crónica del día 11 de octubre de 1962 José Luis Martín Descalzo: «La primavera ha venido»

Religión Digital

(José Luis Martín Descalzo).-

El Concilio Vaticano I concluyó con una impresionante tempestad. El Vaticano II ha tenido como prólogo un, al parecer, inacabable aguacero. Toda la tarde de ayer -después de unos deliciosos días otoñales- el cielo de Roma se vio oscurecido por una lluvia cerrada y espesa. Como si la Providencia tratase de encadenar este Concilio con el precedente.

-Si sigue así, mañana la lluvia deslucirá el cortejo de la plaza- comenta alguien.

-¡Bah!- responden a mi lado-; esto lo arregla Juan XXIII con rezar diez minutos.

Yo no sé si el Papa rezaría o no por este asunto. Lo cierto es que esta mañana, al abrir mi ventana, a las siete, el suelo estaba aún húmedo, de lluvia reciente; pero ya en el cielo un sol tibio luchaba con la blanda neblina mañanera. Leer más