Soledad Suárez Miguélez, presidenta de Manos Unidas

«Manos Unidas va a seguir trabajando en la denuncia de las estructuras injustas». La Asamblea General Extraordinaria que se celebra en El Escorial, ha elegido a Soledad Suárez Miguélez como Presidenta Nacional de Manos Unidas. Soledad, sucede en el cargo a Myriam García Abrisqueta, que ha permanecido en este puesto durante más de un trienio y que ha recibido el reconocimiento de todos los asistentes a la Asamblea «por una labor que con tanto acierto ha sabido desempeñar«.

Los jóvenes españoles y Dios

José M. Castillo, teólogo

Moceop

El obispo Munilla ha dicho que más de la mitad de los jóvenes españoles ni creen en Dios ni conocen a Jesucristo. Yo no sé qué fuente de información posee este obispo para hacer semejante afirmación. Y menos aún puedo saber lo que Munilla quiere decir cuando habla de la fe y de las creencias. Porque, a poco que se piense en este asunto, uno no tiene más remedio que concluir que una de las cosas más difíciles, que hay en esta vida, es hablar con precisión y exactitud sobre la fe en Dios y sobre el conocimiento de Jesús.

Basta leer los evangelios, con un poco de atención, para caer en la cuenta de la gran verdad que entraña lo que estoy diciendo. Por ejemplo, es notable que, mientras el evangelio de Juan afirma, casi desde el comienzo, que los discípulos de Jesús “creían” en él (Jn 2, 11), los evangelios sinópticos, cuando hablan de la fe en relación a los discípulos, es para recalcar (de forma sorprendente) que aquellos hombres no tenían fe (Mc 4, 40) o que “no eran creyentes” (Mt 17, 17). Porque tenían una fe tan escasa que no llegaba a ser ni como un grano de mostaza (Mt 17, 20), o sea prácticamente nada. Un juicio fuerte y duro, contra los apóstoles, que se repite de forma insistente en los evangelios (Mt 8, 26; 14, 31; 16, 8; Lc 12, 28; cf. 12, 22). Leer más

Ignacio Ellacuría, intelectual, filósofo y teólogo

María Luisa Juliá Maristany

ATRIO

Fue tal vez por el comentario que hice en ATRIO a principios de Septiembre a propósito de ver aparecer en su columna derecha el titulo de un libro “IGNACIO ELLACURÍA intelectual, filósofo y teólogo” y cuyo contenido preveía de gran interés para mí, que Antonio Duato no solamente me lo obsequió sino que además me confió la tarea de hacer alguna reseña del mismo para este portal.

La verdad es que lo que a mí me llamaba enormemente la atención era saber de qué modo contribuyó la filosofía zubiriana en el pensamiento de I. Ellacuría y cómo éste la aplicó a la realidad americana en su proyecto de opción y compromiso por la sociedad empobrecida. Leer más

Cáritas critica al Gobierno por reducir las políticas sociales

El presidente de la entidad insta al Ejecutivo a “identificar las prioridades del bien común y poner a las personas por delante de los números”.
“Las políticas para los más pobres tienen que ser las primeras y a partir de ahí empezar a construir otras políticas. Las políticas para los últimos no son sólo políticas de acción social sino también políticas de educación, sanitarias, de vivienda y políticas para el desarrollo integral de las personas y las familias”.

 

Siete jueces denuncian el “drama social” de los desahucios y critican la “mala praxis” bancaria

Un equipo de siete magistrados ha elaborado un informe que este miércoles estudiará el Consejo General del Poder Judicial.
Proponen “extender” al cliente “sobreendeudado” una parte de los beneficios y ayudas que la banca recibe del Estado y revisar el proceso de ejecución.
Los desahucios aumentaron en el segundo trimestre de este año un 13,4% con respecto a 2011; los jueces proponen abaratarlos.

La revista alandar presenta su edición en catalán

Libertad de expresión en la sociedad, libertad de expresión en la Iglesia La revista de información social y religiosa alandar presenta su edición en catalán La presentación de alandar en Barcelona se realizará con una mesa redonda en la que participarán la periodista Eulàlia Tort, el educador Josep Mª Bové, la teóloga Neus Forcano.

30 DOMINGO T.O., 28 de octubre de 2012, Mc. 10, 46-52

MIENTRAS NO VEAMOS CLARO, SERÁN INEVITABLES LOS TROPIEZOS

Escrito por Fray Marcos

FE ADULTA

Mc 10, 46-52

CONTEXTO

Seguimos en la misma dinámica. Sale Jesús de Jericó, camino de Jerusalén. Hoy no hay enseñanza añadida, el mimos relato entraña la lección. Es la última jornada hacia Jerusalén (Jericó está a unos 30 kms. y era la última parada y fonda). Estamos en la última escena, antes de entrar en Jerusalén. Después, el evangelio de Marcos da un profundo quiebro. Lo que acontece en Jerusalén está más cerca de la pasión que de lo narrado hasta ahora de su vida pública.

Los detalles del relato de hoy tienen poco que ver con los que Marcos ha utilizado hasta ahora. Jesús le llama. Le pregunta qué es lo que quiere. Admite el título de Hijo de David. No lo aparta de la gente. La curación no va acompañada de ningún gesto. No le manda guardar silencio sobre lo sucedido…

Una vez que Marcos ha dejado claro que el camino hacia el Reino es la renuncia y la entrega hasta la muerte, ya no hay lugar para los malentendidos. No tiene sentido mandar callar ni rechazar el título de Mesías. Como vamos a ver, todo son símbolos.

 

EXPLICACIÓN

Al borde del camino. Bartimeo es el símbolo de la marginación, está fuera del camino, tirado en la cuneta, sin poder moverse, viendo cómo los demás pasan, dependiendo de ellos. El ciego tenía ya asignado su papel, (la exclusión), pero no se resigna. Sigue intentando superar su situación a pesar de la oposición de la gente.

«Hijo de David» era un título mesiánico equivocado; suponía un Mesías rey poderoso, que se impondría con la fuerza. A Marcos ya no le importa, no le manda callar. En el relato siguiente (la entrada de Jesús en Jerusalén) vuelve a poner «Hijo de David» en boca de la multitud.

Le regañaban para que se callara. Los que acompañan a Jesús no quieren saber nada de los problemas del ciego. En la situación en que te encuentras no tienes derecho a protestar ni a gritar. Aguanta y cállate. Era el sentir del pueblo judío, tan religioso él.

«La gente» significa, para nosotros hoy, la inmensa mayoría de los cristianos que siguen a Jesús, pero no descubren la necesidad de ver más allá de sus narices y emprender un nuevo camino. Una vez más aparece la sutil ironía de Marcos: los que seguían a Jesús eran un obstáculo para que el ciego se acercara a él.

Llamadlo. Se advierte claramente la carga simbólica del relato. En menos de una línea se repite por tres veces el verbo llamar. La llamada antecede siempre al seguimiento.

Soltó el manto, dio un salto y se acerco a Jesús. Jesús valora la situación de muy distinta manera que sus acompañantes. Al menor síntoma de acogida, el ciego tira el manto y da un salto. Un ciego debía andar a tientas y con cuidado. Ahora confía, aunque no ve. El manto representa lo que había sido hasta el momento. Lo que era su refugio, se convierte en un estorbo. Todas sus esperanzas están ahora en Jesús. Este es el verdadero milagro, que el mismo ciego realiza.

¿Qué quieres que haga por ti? Desde el punto de vista narrativo, la pregunta no tiene ningún sentido. ¡Qué va a querer un ciego! La pregunta que le hace Jesús, es la misma que, el domingo pasado, hacía a Santiago y Juan. La pregunta es idéntica, pero la respuesta es completamente distinta. Los dos hermanos quieren «sentarse» en la gloria con Jesús. El ciego quiere ver para «caminar» con él. La diferencia no puede ser más abismal.

¡Que pueda ver! Jesús provoca, con su pregunta un poco absurda, este grito. En toda la Biblia, el «ver» tiene casi siempre connotaciones cognitivas. Ver significa la plena comprensión de aquello que es importante para la vida espiritual. Este grito es el centro del relato, siempre que descubramos que no se trata de una visión física. Se trata de ver el camino que conduce a Jerusalén para poder seguirlo. El camino de la renuncia que conduce hacia el Reino. De ahí la respuesta de Jesús: ¡Anda! El objetivo final no es la visión, sino la adhesión a Jesús y el seguimiento. Una lección para los discípulos que no terminan de ver. Siguen a Jesús por el camino material, pero no por el de la renuncia hacia la cruz.

Tu fe te ha curado. Una vez más, la fe-confianza es la que libera. Solo él ve a Jesús. Solo él le sigue por el camino… el camino que lleva a la entrega total en la cruz. Marcos deja bien claro que una respuesta auténtica a la llamada de Jesús, será siempre cosa de minorías. La multitud que seguía a Jesús sigue ciega. Todos estos domingos venimos viendo la falta total de comprensión de los discípulos. No habían ni siquiera atisbado la propuesta de Jesús. Solo después de la experiencia pascual ven a Jesús y le siguen.

Y lo seguía por el camino. El ciego, una vez que descubrió a Jesús le sigue en el camino. Antes estaba al borde, es decir fuera del camino. El relato de una ceguera material es el soporte de un mensaje teológico: Jesús es capaz de iluminar el corazón de los hombres que están ciegos y a oscuras. Los discípulos demuestran una y otra vez, su ceguera. Un hombre tirado en el camino, ve. Antes de ver, espera el falso «Mesías davídico». Después sigue al auténtico Jesús, que va hacia la entrega total en la cruz, y le sigue.

Ya en la primera lectura de Jeremías encontramos un anuncio de este mensaje: Dios salva un resto de su pueblo. No salva a los poderosos, ni a los sabios, ni a los perfectos, (no sienten ninguna necesidad de ser salvados) sino a los ciegos y cojos, preñadas y paridas. Es decir a los pobres.

No es el ciego el que está hundido en la miseria. La verdadera miseria humana está en los que, aun siguiendo a Jesús, mandan al ciego que se calle. Lo estamos repitiendo todos los días. ¡Que se callen todos los miserables que molestan! ¡Que eliminen los mendigos de las calles! No nos dejan vivir en paz. No oír, no ver la miseria que hay a nuestro alrededor, mirar hacia otro lado, es la única manera de vivir tranquilos…

APLICACIÓN

La evolución ha sido posible gracias a que la vida ha sido despiadada con el débil. El evangelio establece un cambio sustancial en la marcha de la evolución. Jesús trastoca esa escala de valores, que aún prevalecía entre los hombres de su tiempo. Se daba por supuesto que Dios estaba en esa dinámica, y que todo lo defectuoso era rechazado por Él.

Esto es lo que no podía soportar Nietzsche, porque creía que el evangelio exaltaba la mezquindad. Nunca fue capaz de descubrir el valor de un ser humano a pesar de sus radicales limitaciones. La esencia de lo humano no está en la perfección ni física ni síquica ni mental ni moral sino en la misma persona, independientemente de sus circunstancias.

La actitud de Jesús fue un escándalo para los judíos de su tiempo y sigue siendo escandalosa para nosotros hoy. Creemos ingenuamente que hemos superado esa dinámica. Tal vez hemos avanzado con relación a las limitaciones físicas, pero ¿qué pasa con los fallos morales?

Jesús no solo se acercó a los ciegos, cojos y tullidos; también se acercó a los pecadores públicos, a las prostitutas, a las adúlteras. Lucas, inmediatamente después de este relato, inserta el de Zaqueo (publicano-pecador) que expresa lo mismo que este del ciego, pero con relación a los excluidos por impuros.

Nosotros aún seguimos hoy creyendo que los pecadores que nosotros rechazamos, son también rechazados por Dios. Ellos nos preceden en el Reino de los Cielos, porque seguimos estando ciegos a la manifestación de Dios en Jesús.

La escala de valores que nos propone el evangelio, no solo es distinta, sino radicalmente opuesta a la que los humanos manejamos todavía hoy. Entendemos al revés el evangelio cuando pensamos: ‘Qué grande es Jesús, que de una persona despreciable, ha hecho una persona respetable’.

Desde nuestra perspectiva, primero hay que cambiarla, después hablaremos. El evangelio dice lo contrario, esa persona ciega, coja, manca, sorda, pobre, andrajosa, marginada, pecadora; esa que consideramos un desecho humano, es preciosa para Dios. ¡Nos queda aún mucho por andar!

Meditación-contemplación

¿Qué quieres que haga por ti? –Maestro, que pueda ver.
Grita desde lo hondo de tu ser una y otra vez:

¡Que pueda ver! ¡Que pueda ver!…
Y pronto te responderán:
¡Pero si puedes ver! Solo tienes que abrir los ojos.

……………….

Nos han convencido de que para ver,
Necesitamos que alguien me coloque unas gafas.
Absolutamente falso. El ojo interior está hecho para ver,
y tu verdadero ser está siempre iluminado.

………………

Descubre la causa de tu ceguera.
Abre bien los ojos y si hay algo que no te deja ver, apártalo.
Nade tiene que traerte un candil o prestarte prismáticos.
Tu e-mail puede estar lleno de basura y no cabe el verdadero mensaje.

…………………..

Fray Marcos

 

30. IGANDEA URTEAN ZEHAR, BESTE BEGI BATZUEZ IKUSI-CON OJOS NUEVOS

Mk. 10, 46-52

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Bartimeo itsuaren sendatzea kontatzean, asmo hau izan du Markosek: kristau-elkarteei beren itsutasunetik eta eskastasunetik irten daitezen eskatzea. Horrela bakarrik jarraitu ahal izango diote Jesusi, honen Ebanjelioaren bidetik. Era harrigarrian gaur-gaurkoa da kontakizuna gure egun hauetako Elizarentzat.

«Bide-ertzean eseria dagoen eskale itsua» da Martimeo. Bere bizitzan gaua bizi du beti. Jesusez hitz egiten entzun du, baina ez du ikusi haren aurpegia. Ezin jarraitu dio. Jesus doan bide ondoan da, baina kanpoan. Ez ote da hori gure egoera? Kristau itsuak, bide ondoan eseriak, Jesusi jarraitu ezinik?

Gure artean gaua da. Ez dugu ezagutzen Jesus. Argi-falta dugu, haren bidean ibiltzeko. Ez dakigu norantz doan Eliza. Ez dakigu ere zer etorkizun nahi dugun Elizarentzat. Gu Jesusen jarraitzaile bihurtzea lortzen ez duen erlijio batean kokaturik, Ebanjelioaren ondoan bizi gara, baina kanpoan. Zer egin genezake?

Bere itsutasuna eta guzti, Jesus bere ingurutik igarotzen ari dela sumatu du Bartimeok. Zerbaitek esaten dio Jesusengan duela bere salbazioa: «Jesus, Daviden Semea, erruki zaitez nitaz». Oihu honek, fedez errepikaturik, sendatu egingo du.

Gaur kexuak eta lantuak entzuten dira Elizan, kritikak, protestak, batak bestea gutxiestea. Ez da entzuten gure itsuaren otoitz apal eta konfiantzazkorik. Ahaztu egin dugu Jesusek bakarrik salba dezakeela Eliza hau. Ez dugu sumatzen Jesus gugandik hurbil dela. Geuregan bakarrik sinesten dugu.

Bartimeo itsuak ez du ikusten, baina gai da Jesusen ahotsa entzuteko, hark bidalitakoen bidez: «Aupa, jaiki zaitez, deika duzu». Horra zein giro sortu beharko genukeen Elizan. Batak bestea animatu erreakzionatzeko. Erlijio konbentzional batean kokaturik ez jarraitzeko. Deika ari zaigun Jesusengana itzultzeko. Hau dugu lehen helburu pastorala.

Era miresgarrian erreakzionatu du itsuak: jaikitzea eragozten dion soingainekoa bota eta, bere iluntasunean jauzi bat eginez, Jesusengana hurbildu da. Eskari bakar bat irten zaio bihotzetik: «Maisu, ikusi ahal dezadala». Begiak irekitzen bazaizkio, dena aldatuko da. Kontakizunak, bukatzeko, dio itsuak bista eskuratu duela eta «bidean jarraitu ziola» Jesusi.

Hau bera da kristauek gaur egun behar dugun sendatzea. Eliza eralda lezakeen jauzi berezia. Jesusi begiratzeko era aldatzen badugu, haren Ebanjelioa beste begi batzuez irakurtzen badugu, haren mezuaren jatortasuna sumatzen badugu eta gizatasun handiagoko mundu bat egiteko haren egitasmoak liluratzen bagaitu, Jesusen indarrak erakarriko gaitu. Gure elkarteek ezagutu dute, hari hurbiletik jarraituz, bizitzearen poza.

30 Tiempo ordinario (B) Marcos 10, 46-52

CON OJOS NUEVOS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net

ECLESALIA,

La curación del ciego Bartimeo está narrada por Marcos para urgir a las comunidades cristianas a salir de su ceguera y mediocridad. Solo así seguirán a Jesús por el camino del Evangelio. El relato es de una sorprendente actualidad para la Iglesia de nuestros días.

Bartimeo es «un mendigo ciego sentado al borde del camino». En su vida siempre es de noche. Ha oído hablar de Jesús, pero no conoce su rostro. No puede seguirle. Está junto al camino por el que marcha él, pero está fuera. ¿No es esta nuestra situación? ¿Cristianos ciegos, sentados junto al camino, incapaces de seguir a Jesús?

Entre nosotros es de noche. Desconocemos a Jesús. Nos falta luz para seguir su camino. Ignoramos hacia dónde se encamina la Iglesia. No sabemos siquiera qué futuro queremos para ella. Instalados en una religión que no logra convertirnos en seguidores de Jesús, vivimos junto al Evangelio, pero fuera. ¿Qué podemos hacer?

A pesar de su ceguera, Bartimeo capta que Jesús está pasando cerca de él. No duda un instante. Algo le dice que en Jesús está su salvación: «Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí». Este grito repetido con fe va a desencadenar su curación.

Hoy se oyen en la Iglesia quejas y lamentos, críticas, protestas y mutuas descalificaciones. No se escucha la oración humilde y confiada del ciego. Se nos ha olvidado que solo Jesús puede salvar a esta Iglesia. No percibimos su presencia cercana. Solo creemos en nosotros.

El ciego no ve, pero sabe escuchar la voz de Jesús que le llega a través de sus enviados: «Ánimo, levántate, que te llama». Este es el clima que necesitamos crear en la Iglesia. Animarnos mutuamente a reaccionar. No seguir instalados en una religión convencional. Volver a Jesús que nos está llamando. Este es el primer objetivo pastoral.

El ciego reacciona de forma admirable: suelta el manto que le impide levantarse, da un salto en medio de su oscuridad y se acerca a Jesús. De su corazón solo brota una petición: «Maestro, que pueda ver». Si sus ojos se abren, todo cambiará. El relato concluye diciendo que el ciego recobró la vista y «le seguía por el camino».

Esta es la curación que necesitamos hoy los cristianos. El salto cualitativo que puede cambiar a la Iglesia. Si cambia nuestro modo de mirar a Jesús, si leemos su Evangelio con ojos nuevos, si captamos la originalidad de su mensaje y nos apasionamos con su proyecto de un mundo más humano, la fuerza de Jesús nos arrastrará. Nuestras comunidades conocerán la alegría de vivir siguiéndole de cerca. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

“La crisis, desastre humano”, declaración de la Asociación de teólogos y teólogas Juan XXIII

REDES CRISTIANAS

La Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII, sensible a los dramas humanos que está generando la crisis, queremos expresar nuestra solidaridad con los sectores más vulnerables de la sociedad que sufren en carne propia las consecuencias de una crisis de la que no son responsables y compartir las siguientes reflexiones.

1.Después de cuatro años hablando y lamentándonos de la crisis económica, creemos que hay un factor fundamental de este patético problema, que, a nuestro juicio, no se ha valorado aún debidamente en su justa dimensión y en sus consecuencias, y sin el cual la crisis no tendrá remedio. Dicho factor consiste en que la crisis ha sido provocada, no sólo por la economía, sino, como componente muy decisivo, por la corrupción. Los desastres que está causando han sido motivados por el dinero y el capital, pero también, y quizá en mayor medida, por la falta de ética y la desvergüenza de quienes han tenido la mayor responsabilidad en este desastre. Leer más

Dios, ese desconocido conocido

Leonardo Boff, teólogo

Koinonía

El 5 y 6 de octubre tuvo lugar en Asís una edición más del «Atrio de los Gentiles», iniciativa del Consejo Pontificio de la Cultura del Vaticano, enfocada a la cuestión de Dios. El presidente de Italia, Giorgio Napolitano y el cardenal Gianfranco Ravasi, al frente del Consejo y famoso exégeta bíblico, realizaron un incitante diálogo sobre «Dios, ese desconocido».

Con el «Atrio de los Gentiles» se está haciendo un esfuerzo para poner a dialogar a creyentes y no creyentes. El Atrio era el espacio alrededor del templo de Jerusalén accesible a los gentiles (paganos) que, de otra manera, jamás podrían entrar en el templo. Ahora se busca quitar las prohibiciones para que todos puedan acceder al templo. Leer más