POR QUÉ ASÍ NO PODREMOS SALIR DE LA CRISIS

POR JUAN B. ASTIGARRAGA

Vamos a distinguir dos tipos de razones de por qué no podremos salir de la crisis, las originadas por la zona euro y las de política económica interior.

EL CORSÉ DE LAS NORMAS DE LA EUROZONA

En primer lugar un país adscrito a la eurozona no puede individualmente devaluar. Los países que pertenecen a la zona euro tienen como bien sabemos una sola moneda, el euro. Los países que andan con problemas serios, o sea Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia, y que han perdido competitividad por tener un modelo productivo inadecuado, desearían poder devaluar la moneda, o sea rebajar de esta manera el precio exterior de todos los productos exportados, para aumentar así sus exportaciones, y mejorar su actividad económica. Pero las reglas de la eurozona no lo permiten. Leer más

Cristianos y anticapitalistas, ¿Cómo no?

JOSÉ IGNACIO CALLEJA, Profesor de Moral Social Cristiana, igcalleja@euskalnet.net

ECLESALIA .- Leyendo a cristianos y cristianas que admiro, me acerco con gusto a sus palabras más interpelantes, y a fe que proponen una denuncia de la realidad social muy viva y clara. Por su fondo espiritual y evangélico, y por su forma directa y comprometida, están resonando voces de calidad en el catolicismo social español. Vienen de la tercera o cuarta fila, incluso de las filas del fondo, – casi nunca de la primera -, pero llegan nítidas y cada vez más directas. Ante ellas me encuentro conmovido e interpelado, y casi siempre socialmente superado. Lo digo como es, porque tengo ojos para mirar y ver. No me preocupa no ser el primero en la frontera social, sino no estar a tiempo y con alguna eficacia donde las víctimas nos reclaman. Leer más

Vaticano critica el endurecimiento de las leyes migratorias

El Vaticano llama a la comunidad internacional a la responsabilidad global con los refugiados y a la protección de los derechos humanos también de los desplazados internos, en el documento ‘Acoger a Cristo en los refugiados y en los desplazados forzosos. Orientaciones Pastorales’.

Álvaro Ginel, director de ‘Catequistas’: «Detrás de la sencillez de Francisco, hay una profundidad muy grande»

Álvaro Ginel es salesiano, fundador y director de la revista «Catequistas». «Nos estamos conformando con que la gente aprenda cosas y repita fórmulas». «Los niños acaban la comunión y la confirmación, y se acaba todo lo demás». «Sabemos qué es la catequesis, pero no cómo meterla en la realidad de la iniciación cristiana«, apunta sobre el estado de lo catequético en España. Autor de numerosas obras sobre esta materia, Ginel confiesa que «le encantan» las catequesis del pontificado de Francisco.

SUFRIMENDUA AINTZAT HARTU BEHARRA-EL SUFRIMIENTO HA DE SER TOMADO EN SERIO

SUFRIMENDUA AINTZAT HARTU BEHARRA
José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

URTEAN ZEHAR 10.  IGANDEA (C) Lk. 7, 11-17
Jesus Nainera iritsi da, herrixka horretan gertaera triste bat bizi dute. Hontan, Jesus bidez dator, ikasleak eta jendetza handi bat bidelagun dituela. Hileta-segizioa irten da herrixkatik hilerrirantz. Ama alargun bat, auzokoak lagun, bere seme bakarrari lur ematera doa.

Hitz gutxitan, emakume horren egoera tragikoa deskribatuko digu Lukasek. Alarguna da, ez du gizonezkoek kontrolatzen duten gizarte hartan zainduko eta babestuko lukeen senarrik. Seme bakarra zuen, baina hau ere hil zaio. Emakumeak ez du ezer esaten. Soilik, negar egiten du. Zer izango da hartaz?

Ustekabekoa izan da topo egitea. Nainen ere Jainkoaren Berri Ona hots egitera zetorren Jesus. Nola erreakzionatuko du orain? Kontakizunaren arabera, «Jaunak begiratu zion,hunkitu zen eta esan zion: Ez dezazula negarrik egin». Nekez deskriba daiteke hobeto Jainkoaren errukiaren Profeta.

Emakumea ez du ezaguna, baina astiro jarri zaio begira. Jabetu da haren minaz eta bakardadeaz, eta hezurretaraino hunkitu da. Emakume hura lur joa ikustea bihotzeraino iritsi zaio. Bat-batekoa izan da Jesusen erreakzioa: «Ez dezazula negarrik egin». Jesusek ezin ikusi du inor ere negarrez. Esku hartu beharra du.

Ez da hasi buruari jiraka. Hilkutxara hurbildu, segizioa geldiarazi eta hildakoari diotso: «Mutikoa, hiri ari natzaik, jaiki hadi». Gaztea zutitu eta hitz egiten hasi denean, Jesusek «amari eman dio», negar egiteari utz diezaion. Elkarrekin dira berriro ama-semeak. Ama ez da jada bakarrik egongo.

Gauza xume dirudi honek guztiak. Kontakizunak ez du azpimarratu Jesusek egin berria duenaren mirarizko alderdia. Soilik, hartan Jainkoaren errebelazioa ikustera gonbidatzen ditu irakurleak, errukiaren Misterio eta biziaren Indar den aldetik, herioaren beraren eskuetatik libratzeko gai den aldetik. Jainkoaren errukiak du bihurtzen Jesus hain sentibera jendearen sufrimenduaren aurrean.

Ahalik eta lasterren berreskuratu beharra dugu Elizan errukia, Jesusen jarraitzaileen biziera berezi bezala. Izen ona galarazi dion sentimendu- eta moraltasun-gexala darion ikusmoldetik liberatu beharra dugu errukia. Zuzentasuna berekin duen errukia da Jesusen agindu handia: «Izan errukitsu zuen Aitak duen errukiaz».

Inoiz baino beharrezkoagoa dugu gaur egun erruki hau. Botere-mailatik, beste edozein gauza hartzen da kontuan biktimen sufrimendua baino lehen. Mindunik eta galtzailerik ez balego bezala jokatu ohi da. Jesusen elkarteetatik haserre handi baten garrasiak atera behar du: errugabeen sufrimendua aintzat hartu behar da; ezin onartu da gizartean gauza normala bailitzan, zeren onartezina baitu Jainkoak. Hark ez du ikusi nahi inor ere negarrez.

El sufrimiento ha de ser tomado en serio

10 Tiempo Ordinario (C) Lucas 7, 11-17
EL SUFRIMIENTO HA DE SER TOMADO EN SERIO
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 05/06/13.- Jesús llega a Naín cuando en la pequeña aldea se está viviendo un hecho muy triste. Jesús viene del camino, acompañado de sus discípulos y de un gran gentío. De la aldea sale un cortejo fúnebre camino del cementerio. Una madre viuda, acompañada por sus vecinos, lleva a enterrar a su único hijo.

En pocas palabras, Lucas nos ha descrito la trágica situación de la mujer. Es una viuda, sin esposo que la cuide y proteja en aquella sociedad controlada por los varones. Le quedaba solo un hijo, pero también éste acaba de morir. La mujer no dice nada. Solo llora su dolor. ¿Qué será de ella?

El encuentro ha sido inesperado. Jesús venía a anunciar también en Naín la Buena Noticia de Dios. ¿Cuál será su reacción? Según el relato, “el Señor la miró, se conmovió y le dijo: No llores”. Es difícil describir mejor al Profeta de la compasión de Dios.

No conoce a la mujer, pero la mira detenidamente. Capta su dolor y soledad, y se conmueve hasta las entrañas. El abatimiento de aquella mujer le llega hasta dentro. Su reacción es inmediata: “No llores”. Jesús no puede ver a nadie llorando. Necesita intervenir.

No lo piensa dos veces. Se acerca al féretro, detiene el entierro y dice al muerto: “Muchacho, a ti te lo digo, levántate”. Cuando el joven se reincorpora y comienza a hablar, Jesús “lo entrega a su madre” para que deje de llorar. De nuevo están juntos. La madre ya no estará sola.

Todo parece sencillo. El relato no insiste en el aspecto prodigioso de lo que acaba de hacer Jesús. Invita a sus lectores a que vean en él la revelación de Dios como Misterio de compasión y Fuerza de vida, capaz de salvar incluso de la muerte. Es la compasión de Dios la que hace a Jesús tan sensible al sufrimiento de la gente.

En la Iglesia hemos de recuperar cuanto antes la compasión como el estilo de vida propio de los seguidores de Jesús. La hemos de rescatar de una concepción sentimental y moralizante que la ha desprestigiado. La compasión que exige justicia es el gran mandato de Jesús: “Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo”.

Esta compasión es hoy más necesaria que nunca. Desde los centros de poder, todo se tiene en cuenta antes que el sufrimiento de las víctimas. Se funciona como si no hubiera dolientes ni perdedores. Desde las comunidades de Jesús se tiene que escuchar un grito de indignación absoluta: el sufrimiento de los inocentes ha de ser tomado en serio; no puede ser aceptado socialmente como algo normal pues es inaceptable para Dios. Él no quiere ver a nadie llorando.

LA HERENCIA DE JUAN XXIII

FE ADULTA

El 3 de junio de 1963 fallecía el papa Juan XXIII. Le lloraron creyentes de todas las religiones: católicos, protestantes, ortodoxos, judíos, musulmanes, budistas, y no creyentes de las diferentes ideologías: comunistas, socialistas, liberales, líderes políticos y gente del pueblo. Leer más

10º DOMINGO T.O., 9 JUNIO 2013,Lc. 7, 11-17

LA VIDA PREVALECE SIEMPRE PORQUE LA MUERTE NO ES NADA

Escrito por  Fray Marcos

Lc 7, 11-17

Celebrada la Ascensión, retomamos el tiempo ordinario, pero como los domingos siguientes tenemos las tres grandes fiestas de Pentecostés, Trinidad y Corpus, aún no habíamos retomado los domingos de ese tiempo litúrgico. Se trata del periodo más largo del año, que nos llevará hasta el nuevo año litúrgico con el Adviento.

Como sabéis, este año no toca leer el evangelio de Lucas. Este evangelio es el que más se preocupa de la vida cotidiana de Jesús: para Lucas, Jesús predica más con lo que hace que con lo que dice. Refleja como ningún otro la reacción de Jesús ante el sufrimiento de la gente, sobre todo de los pobres y marginados; por eso se le suele llamar el evangelio de la misericordia.

El contexto general del evangelio que leemos, es la norma de lo que solía hacer Jesús. Acompañado de sus discípulos, recorre los caminos de Galilea, llevando a todas partes la palabra de Dios y la ayuda a la gente que se siente abandonada.

En Lucas se aprecia mejor esta manera de actuar, porque acompaña siempre los relatos con todo lujo de detalles, que nos permiten adentrarnos en el ambiente en que se producían los «milagros». En el relato que leemos hoy, la gente que acompañaba a Jesús y la que acompañaba a la viuda se aúnan para dar gloria a Dios.

En el evangelio de hoy se nos narra un episodio espectacular, la resurrección del hijo único de una viuda. Es muy difícil precisar en este texto qué es lo que pasó realmente. Sorprende que un acontecimiento como la resurrección de un muerto se narre en un evangelio y se ignore en otros.

La única resurrección que se encuentra en los tres sinópticos es la de la hija de Jairo. Y en los tres se pone en boca de Jesús esta frase: «la niña no está muerte, está dormida».

También nos tiene que hacer pensar el paralelismo que existe entre este texto y la resurrección del hijo de la viuda de Sarepta por el profeta Elías, que hemos leído en la primera lectura. Con frecuencia se toma el AT como modelo para explicar a Jesús.

De grandes profetas del AT se narraban resurrecciones. Es muy fácil que la tradición intentara con estos relatos potenciar la idea de que Jesús era un gran profeta, que no podía ser menos que lo más grandes del AT. De hecho el relato termina dando gloria a Dios porque ha visitado a su pueblo con el envío de un gran profeta.

En todo caso lo que quieren resaltar no es el milagro en sentido estricto, sino el poder de Jesús de dar vida trascendente, significada en esa vida fisiológica recuperada.

Desde que existen los periodistas y los sucesos se narran según lo que pasó realmente, no se ha vuelto a hablar de resurrección. Aunque es verdad que se ha constatado la vuelta a la vida de personas que se habían dado por muertas.

El principal argumento para superar esta trampa no es que Dios tenga o no tenga poder para hacer tal cosa, sino que es absurdo obligar a Dios a entrar en nuestra dinámica y quedarnos tan contentos porque Él cambia de criterio y vuelve a hacer el mundo tal como nos gustaría a nosotros.

Para valorar este relato debemos tener en cuenta el ambiente en que se narra. Las mujeres no contaban en aquella época. Una viuda no tenía la más mínima posibilidad de desenvolverse ni social ni económicamente. La única salvación de una viuda era el hijo, por eso se resalta que era único, es decir la única esperanza de la viuda. La muerte del hijo de una viuda se consideraba un durísimo castigo de Dios.

En el relato, Jesús quiere dejar claro que en ningún caso la actitud de Dios es la de castigar a nadie, y menos a una pobre viuda.

Con frecuencia encontramos en los evangelios una profunda crítica de un mesianismo milagrero. Sin duda fue uno de los mayores peligros de interpretar equivocadamente a Jesús. En el capítulo 6 del evangelio de Juan, después de la multiplicación de los panes les dice a los que le buscaban para proclamarle rey: «Me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros».

Esa tentación es todavía muy fuerte entre nosotros. No hay más que examinar nuestras oraciones litúrgicas o echar un vistazo por Lourdes o Fátima para comprenderlo. Intentamos a toda costa fabricarnos un Dios todopoderoso que acto seguido, ponemos a nuestro servicio. Él accederá a todo lo que le pidamos con tal de que nos comportemos como él quiere.

Es la misma dinámica que tenían los hombres del Paleolítico. Aplacar a Dios, tenerle contento porque de esa manera no empleará su omnipoten¬cia contra nosotros, sino contra otros.

Podemos descubrir un simbolismo profundo entre la muchedumbre que acompaña a la viuda identificados con la muerte y sin solución para esa situación extrema y Jesús y el gentío que le acompaña, que vienen transformados por la vida que él mismo les comunica. La muerte y la vida se encuentran pero la vida es más fuerte que la muerte y termina por envolverles a todos. Todos proclaman la gloria de Dios que les ha llevado a la vida.

Hay un dato en el relato muy interesante. Nadie le pide a Jesús que haga algo por la viuda. Es él el que se siente movido por la compasión (le dio lástima). Este hecho nos hace comprender la calidad humana de Jesús que a su vez, es reflejo de lo que sería Dios si pudiera actuar como nosotros.

La compasión es, para mí, la manera más certera de hablar de una verdadera humanidad. Se ha dicho muchas veces que el mensaje cristiano se resume en el amor. Creo que mucho más acertada sería la palabra compasión para hablar de la misma realidad.

No es preciso tener la capacidad de resucitar a un muerto par ser testigos de la vida y llevar vida a todas partes. Todos tenemos la obligación de llevar alegría y optimismo a donde vayamos.

No son las carencias naturales (dolor, enfermedad, muerte) lo que nos impide ser felices. Es la actitud ante ellas lo que nos impide descubrir las inmensas posibilidades que todos tenemos a pesar de esas limitaciones. Solo si despliego esas posibilidades en mí, estaré preparado para ayudar a los demás a descubrir las suyas, a pesar de sus limitaciones.

La gran tentación es exigirle a Dios que nos saque de nuestras limitaciones. Muchas veces nos ha metido por este callejón sin salida la misma religión. Nuestras limitaciones no son accidentes. No es que a Dios le saliera mal la creación y ahora tiene que andar con parches. Ni el mismo Dios podía hacer una creación sin limitaciones.

Por eso es ridículo creer en un Dios que podría sacarnos de esas situaciones que consideramos insufribles, y que no lo hace porque está encantado viéndonos sufrir. Lo que nos falta no puede anular todo lo que tenemos.

Meditación-contemplación

La muerte no es nada, las limitaciones son ausencia de ser.

Lo real es lo que soy y puedo desplegar.

Si dejo de pensar en mis carencias,

me asombraré de la riqueza que tengo al alcance de la mano.

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También en el orden espiritual es verdad lo dicho.

Empeñarnos en no tener fallos es frustrante,

porque fallos los tendremos hasta la hora de morir.

Fíjate más en todo el bien que puedes hacer cada día.

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Tampoco te dediques a mirar con lupa los fallos de los demás.

Todos son mucho más que esos fallos que puedes detectar en ellos.

Hacerles ver lo bueno que hay en ellos,

puede animarles mucho más a ser mejores.

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Fray Marcos

 

EL CARDENAL ROUCO Y SATANÁS

FE ADULTA

Por lo que nos informan los medios, el cardenal Rouco Varela anda preocupado por la cantidad de demonios que, a su juicio, andan sueltos por la diócesis de Madrid. Y, responsable como es, el cardenal ha decidido ordenar más exorcistas porque, por lo visto, los que hay actualmente no dan abasto para dejar limpia la capital de España de tanta maldad satánica.

Esta es la noticia. Una noticia que inevitablemente le obliga a uno a preguntarse: pero, a estas alturas, ¿todavía no se ha enterado el cardenal Rouco de que lo del demonio y los exorcismos pertenece a un mundo de creencias mágicas que ya no tienen vigencia ni merecen que se les preste atención o interés alguno? Leer más

Francisco: «Los alimentos que se tiran a la basura son alimentos que se roban de la mesa del pobre»

Inspirado en el Evangelio de la solemnidad de Corpus, en el que Jesús da de comer a la multitud con cinco panes y dos peces, y al final les pide a los discípulos que nada del alimento sobrante se desperdicie, el Obispo de Roma, afirmó que la Jornada Mundial del Medioambiente, «invita a contrarrestar el desperdicio de alimentos y a mejorar su distribución en el mundo». «Cuando la comida se comparte de modo justo, nadie carece de lo necesario»