Renovarse o morir

Antonio Zugasti
ATRIO

Según Einstein, es absurdo hacer siempre las mismas cosas y esperar resultados distintos.  Parece que esto de Einstein es una idea bastante sensata, pero da la impresión de que en la izquierda no nos hemos enterado.  Llevamos más de siglo y medio diciendo prácticamente lo mismo.

Y no será porque estemos contentos con los resultados. Las batallas en las que creíamos haber obtenido un gran éxito: las revoluciones rusa y china, Vietnam, Cuba, los sandinistas… al fin han acabado en fracasos más o menos estrepitosos. Leer más

PASKOALDIKO III. IGANDEA: “HARRERA EGIN EBANJELIOAREN INDARRARI-ACOGER LA FUERZA DEL EVANGELIO”, José A. Pagola

HARRERA EGIN EBANJELIOAREN INDARRARI

Luk. 24, 13-35

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA, 30/04/14 Jesusen ikasleetarik bi Jerusalemdik kanpora doaz. Triste eta lur jota. Bihotzean itzali egin zaie Jesusengan jarria zuten esperantza, gurutzean hiltzen ikusi baitute. Halaz guztiz, hartaz gogoeta egiten jarraitzen dute. Ezin ahaztu hartaz. Amets hutsa izan ote da guztia?

Bizi izan duten guztiaz hizketan eta eztabaidan ari direla, Jesus hurbildu zaie eta bidelagun dute. Alabaina, ikasleek ez diote antzeman. Halako konfiantza eskaini zioten eta hain sutsuki maite zuten Jesus hura, bidaiari arrotz bat dela uste dute.

Jesusek bat egin du haiekin solasean. Hasieran, harriturik entzun diote ikasleek; pixkana, ordea, zerbait ari zaie sortzen bihotzean. Ez dakite zehatz zer den. Geroago esango dute: «Ez ote genuen bihotza sutan, bidean mintzo zitzaigunean?»

Eta Jesusen hitzen erakarmena sentitu dute bidaiariek. Halako batean, haren lagunartea beharrezko sentitu dute. Ez diote utzi nahi alde egiten: «Geldi zaitez gurekin». Afarikoan, begiak irekiko zaizkie eta antzemango diote. Segidako hau da kontakizun honen lehen mezua: Jesus bidelagun onartzen dugunean, haren hitzek iratzar dezakete gugan galdua genuen esperantza.

Urte hauetan, jende askok du galdu Jesusekiko konfiantza. Apurka-apurka, pertsonaia arrotz eta antzeman ezineko bihurtu zaio Jesus. Hartaz dakiten guztia, predikariei eta katekistei entzun izan dieten hartatik, erdizka eta puskaka, berreraiki dezaketen apurra da.

Dudarik gabe, iganderoko homiliak zeregin ordezkaezina betetzen du; baina ez da aski, bistan da, gaur egungo jendea Ebanjelioarekin zuzeneko harreman biziak izatera iristeko. Homilia mutu egon behar izaten duen herriaren aurrean egiten da, bere kezkak, galderak eta problemak adierazko modurik ez duela; horrela, nekez iritsiko du koloka den fedea biziberritzea, batzuetan ezjakinean, Jesusen bila dabilen hainbat eta hainbat jenderengan.

Ez ote da iritsia momentua, Jesusen Ebanjelioa elkarrekin entzuteko, eremu berri eta desberdin bat sortzeko, igandeko liturgiaren testuingurutik aparte? Zergatik ez elkartu laiko eta apaiz, emakume eta gizonezko, kristau konbentzitu eta fedeaz kezka duen jende, Jesusen Ebanjelioa entzutera, partekatzera, hartaz elkarrekin hitz egin eta hari harrera egitera?

Ebanjelioari aukera eman beharrean gara, bere indar eraldatzaile guztiaz zuzeneko eta ondoz ondo harremanak izan ahal ditzan gaur egungo jendearen problema, krisi, beldur eta esperantzekin. Laster beranduegi izango da Ebanjelioaren jatorrizko freskotasuna berreskuratzeko.

3 Pascua (A) Lucas 24, 13-35

ACOGER LA FUERZA DEL EVANGELIO

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 30/04/14.- Dos discípulos de Jesús se van alejando de Jerusalén. Caminan tristes y desolados. En su corazón se ha apagado la esperanza que habían puesto en Jesús, cuando lo han visto morir en la cruz. Sin embargo, continúan pensando en él. No lo pueden olvidar. ¿Habrá sido todo una ilusión?

Mientras conversan y discuten de todo lo vivido, Jesús se acerca y se pone a caminar con ellos. Sin embargo, los discípulos no lo reconocen. Aquel Jesús en el que tanto habían confiado y al que habían amado tal vez con pasión, les parece ahora un caminante extraño.

Jesús se une a su conversación. Los caminantes lo escuchan primero sorprendidos, pero poco a poco algo se va despertando en su corazón. No saben exactamente qué. Más tarde dirán: “¿No estaba ardiendo nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino?”

Los caminantes se sienten atraídos por las palabras de Jesús. Llega un momento en que necesitan su compañía. No quieren dejarlo marchar: “Quédate con nosotros”. Durante la cena, se les abrirán los ojos y lo reconocerán. Este es el primer mensaje del relato: Cuando acogemos a Jesús como compañero de camino, sus palabras pueden despertar en nosotros la esperanza perdida.

Durante estos años, muchas personas han perdido su confianza en Jesús. Poco a poco, se les ha convertido en un personaje extraño e irreconocible. Todo lo que saben de él es lo que pueden reconstruir, de manera parcial y fragmentaria, a partir de lo que han escuchado a predicadores y catequistas.

Sin duda, la homilía de los domingos cumple una tarea insustituible, pero resulta claramente insuficiente para que las personas de hoy puedan entrar en contacto directo y vivo con el Evangelio. Tal como se lleva a cabo, ante un pueblo que ha de permanecer mudo, sin exponer sus inquietudes, interrogantes y problemas, es difícil que logre regenerar la fe vacilante de tantas personas que buscan, a veces sin saberlo, encontrarse con Jesús.

¿No ha llegado el momento de instaurar, fuera del contexto de la liturgia dominical, un espacio nuevo y diferente para escuchar juntos el Evangelio de Jesús? ¿Por qué no reunirnos laicos y presbíteros, mujeres y hombres, cristianos convencidos y personas que se interesan por la fe, a escuchar, compartir, dialogar y acoger el Evangelio de Jesús?

Hemos de dar al Evangelio la oportunidad de entrar con toda su fuerza transformadora en contacto directo e inmediato con los problemas, crisis, miedos y esperanzas de la gente de hoy. Pronto será demasiado tarde para recuperar entre nosotros la frescura original del Evangelio. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

El Papa instituye una comisión de cardenales para solucionar el conflicto entre Cipriani y la PUCP

El cardenal de Lima quiso retirar los títulos de «pontificia» y «católica» al centro. Se Trata de encontrar una solución consensuada definitiva al conflicto de la Pontificia Universidad Católica de Perú (PUCP), desde hace un par de años acosada por el cardenal de Lima, Juan Luis Cipriani, quien ordenó la retirada de los títulos de «católica» y «pontificia». Mediante un comunicado en la página institucional de la universidad, el rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Marcial Rubio, hizo de conocimiento de la comunidad universitaria y de la opinión pública que ha recibido una comunicación de la Nunciatura Apostólica en el Perú en la que se informa que se ha constituído una Comisión Cardenalicia para tratar el tema pendiente entre el Vaticano y dicha universidad.

Las FARC denuncian que algunos obispos «disparan» contra el proceso de paz

«Otros obispos están apoyándolo con alma, vida y corazón». Las FARC pidieron hoy a la Iglesia católica colombiana que siga las orientaciones del papa Francisco en favor de los diálogos de paz que se desarrollan en La Habana y criticó que hay algunos obispos en el país suramericano que «disparan» contra ese proceso.

Creo en la Vida

Joxe Arregi Diario de Noticias de Navarra

¿Y qué otra cosa es la fe pascual sino eso: creer en la Vida? Cuando digo creer, no digo profesar creencias. Digo vivir: digo confiar en sí mismo y en el otro a pesar de todo, digo rebelarse contra todos los poderes que asfixian, digo ponerse del lado del herido, digo ser humilde levadura que transforma y levanta la historia, digo respirar en paz cada noche y seguir caminando cada día a pesar del fracaso, de la cruz o de la muerte. Creer en la Pascua es una forma de vivir.

«Pascua» (pesah, «paso») llamaron los judíos a la liberación de la esclavitud bajo el faraón, a la travesía del desierto hacia la plena libertad, a la esperanza de la Tierra que mana leche y miel para todos. Pero miles de años antes que fiesta religiosa judía, la Pascua fue, sin ese nombre, la fiesta de la primavera de pastores y agricultores: fiesta de los corderos y de los campos de trigo. Fiesta de la vida y del pan. Leer más

¿Podemos todavía sonreír en medio del miedo y la consternación de nuestros días?

LEONARDO BOFF
ATRIO

En mi ya larga trayectoria teológica, desde el principio, en los años 69 del siglo pasado, han sido siempre centrales dos temas que representan singularidades propias del cristianismo: la concepción societaria de Dios (Trinidad) y la idea de la resurrección en la muerte. Si dejásemos fuera estos dos temas, no cambiaría casi nada en el cristianismo tradicional. Éste predica fundamentalmente el monoteísmo (un solo Dios) como si fuésemos judíos o musulmanes. Y en lugar de la resurrección prefirió el tema platónico de la inmortalidad del alma. Es una pérdida lamentable, porque dejamos de profesar algo especial, diría casi exclusivo del cristianismo, cargado de jovialidad, de esperanza y de un sentido innovador del futuro. Leer más

EL CRISTIANISMO DE MARÍA MAGDALENA

 

ECLESALIA, 22/04/14.- En su obra La Ciudad de las Damas, de principios del siglo XV, la escritora francesa Christine de Pisan constataba la disparidad entre la imagen negativa de los varones sobre las mujeres y el conocimiento que tenía de sí misma y de otras mujeres. Los varones afirmaban que el comportamiento femenino estaba colmado de todo vicio; juicio que en opinión de Christine demostraba bajeza  de espíritu y falta de honradez. Ella, por el contrario, tras hablar con muchas mujeres de su tiempo que le relataron sus pensamientos más íntimos y estudiar la vida de prestigiosas mujeres del pasado, les reconoce el don de la palabra y una inteligencia especial para el estudio del derecho, la filosofía y el gobierno. Leer más

Advierten sobre las resistencias a Francisco

El cardenal Rodríguez Maradiaga dijo que hay una «sorda oposición».  «¿Qué pretende este argentinito?» y «Hemos cometido un error». Son frases salidas de boca de algunos altos prelados del Vaticano y reveladas por el influyente cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga, hombre cercano al Papa, en un discurso del 8 de abril en Florida ante un grupo de sacerdotes de la Orden de los Hermanos Menores, según informó la revista católica norteamericana National Catholic Reporter. Los dichos de Rodríguez Maradiaga, hombre de confianza de Francisco, coordinador del denominado G-8 -el grupo de ocho cardenales consultores de todos los continentes que lo están ayudando a reformar la curia y en el gobierno universal de la Iglesia-, son un fiel reflejo de las resistencias cada vez más fuertes que pueden percibirse contra Francisco.