EN PRO DE UNA ECONOMÍA DESCALZA Y UN DESARROLLO A ESCALA HUMANA

FE ADULTA

Este otoño se cumplirán seis años de la caída de Lehman Brothers, considerado el pistoletazo de salida del crack financiero que aún sufrimos. ¿Cómo valora la gestión de la crisis que han llevado a cabo las autoridades económicas, capitaneadas por el FMI?

Todo lo que ha ocurrido es una conexión de cosas que no hay que hacer. Para mí, lo más desconcertante y preocupante es que no importa cuántas veces quede en evidencia que ciertas políticas económicas son desastrosas; se sigue insistiendo en las mismas. Los economistas se creen científicos, por lo menos decidieron ser científicos los neoclásicos, a finales del siglo XIX. Para ser científicos decidieron que la economía se pareciera lo más posible a la física, con lo cual hicieron una serie de inventos absurdos y modelos matemáticos que son verdaderos disparates. Además, si la economía fuese una ciencia y los economistas, científicos, actuarían como científicos; ¿y cómo actúa un científico cuando una teoría determinada falla? Inmediatamente se ponen con toda la intensidad a buscar cuál es la alternativa a esa teoría, porque esta no funciona, y ¡se destierra y se acabó! Leer más

Pedro Sánchez derogará los Acuerdos con la Santa Sede

Hará lo mismo con la reforma de la ley del aborto, si finalmente llega a aprobarse. Promete que el PSOE publicará cada trimestre en su web las cuentas del partido. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se ha comprometido a derogar los Acuerdos Iglesia-Estado, asi como la nueva ley del aborto, si llega a aprobarse, amén de publicar cada trimestre las cuentas del partido, “así como la renta y patrimonio de los responsables orgánicos”, ha anunciado este domingo.

Me sumo al boicot comercial

Soy consciente de que hay ciudadanos israelíes que son gente “decente” y respetuosa con los derechos humanos. Pero lo cierto es que sus gobiernos son verdaderos genocidas de la población palestina. Y por esta razón me sumo al boicot comercial que se está gestando en muchos países. La lástima es que la UE consienta ese comportamiento pudiendo, como puede, frenarles con sanciones económicas. Nunca he entendido que los gobernantes israelíes se puedan permitir la desfachatez de destruir (en el Líbano, en Gaza, o donde sea) las infraestructuras que costea la Unión Europea sin que (como mínimo) se les descuenten los importes de la reconstrucción de los generosos subsidios con los que la UE (junto con EEUU) mantiene viva una economía que por sus propios medios resultaría inviable.

 

Israel, Palestina: Cómo empezó todo

Olga Rodríguez
ATRIO

Lo que pasa en Gaza se inició hace 66 años, cuando Israel optó por ser un Estado judío de mayoría judía. Para ello ocupa territorios, excluye a los palestinos y los somete a operaciones militares de castigo. Otro Israel es posible, al igual que una Sudáfrica libre de apartheid fue posible.
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No es una guerra, es un genocidio

Prácticamente desde su fundación como Estado auspiciado por las potencias occidentales luego de la Segunda Guerra Mundial, Israel se fijó como meta la expansión de su territorio y el exterminio de Palestina. Para lograr tal cometido nunca ha necesitado más razones o justificaciones que aquellas que le brinden la seguridad de no ser cuestionado o detenido en su actuación genocida por derecho internacional alguno, así se invoque la condena de la Organización de las Naciones Unidas en bloque, contando siempre con el apoyo irrestricto de Estados Unidos.

 

España: El Tribunal de Justicia Europeo declara que la ley hipotecaria del PP vulnera derechos humanos

La sentencia permite paralizar todos los procesos de ejecución hipotecaria en marcha y revisar los ya ejecutados. Establece que la ley 1/2013 vulnera el derecho a la tutela judicial efectiva y declara la vivienda como bien de consumo de necesidad básica. La sentencia recoge el motivo 5º del recurso de inconstitucionalidad redactado por la PAH y sobre la cual el Tribunal Constituacional todavía no se ha pronunciado .

«Los corazones de los israelíes y los palestinos se llenan de odio»

Michel Sabbah: “En Gaza no hay guerra sino una masacre, una masacre inútil”. El Patriarca emérito de Jerusalén: «No hará avanzar a Israel ni un paso hacia la seguridad». «No es una guerra, sino una masacre. Una masacre inútil, que no hará avanzar ni un paso a Israel hacia la paz y la seguridad. Por el contrario, con todos estos sacrificios humanos, los corazones de los israelíes y los palestinos se llenan de odio».

LA MEMORIA SEXUAL: BASE BIOLÓGICA DE LA SEXUALIDAD HUMANA

LA MEMORIA SEXUAL: BASE BIOLÓGICA DE LA SEXUALIDAD HUMANA

FE ADULTA

Escrito por  Leonardo Boff

Para comprender en profundidad la sexualidad humana, tenemos que entender que ella no existe aislada, sino que representa un momento de un proceso mayor: el biogénico.

La nueva cosmología nos habituó a considerar cada realidad singular dentro del todo que viene siendo urdido desde hace 13.700 millones de años y de la vida hace 3.800 millones de años. Las realidades singulares (elementos físico-químicos, microorganismos, rocas, plantas, animales y seres humanos) no se yuxtaponen, se entrelazan en redes interconectadas constituyendo una totalidad sistémica, compleja y diversa. Leer más

Ofensiva contra Gaza

Javier Aisa Gómez de Segura, periodista
(Espacio REDO):  www.espacio-redo.es

La violencia extrema no cesa en la franja de Gaza, donde las condiciones de vida de sus habitantes se pudren cada vez más. Ahora, con durísimos bombardeos, los desplazamientos forzosos y la incursión terrestre.

En Gaza, Israel ha optado otra vez por las armas frente a Hamas. No existe simetría en el enfrentamiento entre las dos partes. Israel dispone de una aplastante superioridad en tropas, armamento y capacidad de provocar víctimas y daños en infraestructuras. Como es habitual, las autoridades de Tel Aviv se han olvidado de la diplomacia. A estas circunstancias se suman tres elementos esenciales que configuran el problema: la ocupación de más del 65% de Cisjordania; el imparable desarrollo de las colonias judías en esa misma tierra, que impide la paz al eliminar la posibilidad de un estado palestino viable; y la política del ejecutivo israelí de establecer un Estado nacional judío, que reduce a la marginalidad a los palestinos y prácticamente les impulsa al destierro. Leer más

«LO QUE NO ES EL REINO DE DIOS», por Enrique Martínez Lozano Mt 13, 44-52

17 DOMINGO T.O.

FE ADULTA

Jesús lo tiene claro: el «Reino de los cielos» es el tesoro por antonomasia, aquel que, al descubrirlo, llena de gozo desbordante y te capacita para desprenderte de todo lo demás.
El siguiente paso consiste en preguntarnos en qué consiste exactamente ese «Reino de los cielos».
Durante mucho tiempo, se pensó que se trataba del cielo posterior a la muerte, o de la fe que nos garantizaba la salvación, o incluso de la propia Iglesia. Sin embargo, estas lecturas nos resultan hoy insuficientes y, en último término, inadecuadas para comprender lo que Jesús quería transmitir.

El «Reino de Dios» no es el «cielo».

Uno de los motivos por el que se cayó en esa confusión se debió al hecho de que fuera el propio evangelio de Mateo –el más leído en toda la historia de la Iglesia- el que hablara de «Reino de los cielos». Sin embargo, es claro que tal denominación se debe únicamente al hecho de que, en el judaísmo, se evitaba pronunciar el nombre divino, sustituyéndolo por algún otro término equivalente: Señor, Altísimo, Gloria, Cielos… Pero parece claro que Jesús no hablaba de un reino que sería posible «post mortem», sino del «Reinado de Dios» en medio de nuestra vida, aquí y ahora.
Al identificarlo con el cielo, el proyecto de Jesús se espiritualizó y se pospuso, al tiempo que, en la práctica, fue adquiriendo un tono cada vez más doctrinal y más individualista, en una línea similar a como se entendía la «salvación del alma».
Pero a Jesús no le preocupaba el «más allá» de la muerte, sino el «más acá» de la vida de los humanos. Por eso, no habla del «tesoro» como de una realidad futura, sino como un acontecimiento presente, que solo necesita ser descubierto, acogido y vivido.
Para él, el «Reino de Dios» constituye el secreto último de lo real: por eso es fuente de gozo y, al mismo tiempo, de transformación personal en radicalidad. Se trata, en definitiva, de otro modo de ver y, en consecuencia, de otro modo de vivir.

El «Reino de Dios» no es equivalente a la fe.

A veces se ha identificado el Reino con una adhesión mental a determinadas creencias. El motivo es que, según se enseñaba, era precisamente la fe la que garantizaría nuestra salvación eterna. De ahí que se concluyera que se entraba en el Reino a través de la fe.
Sin embargo, el Reino no es objeto de fe, del mismo modo que un tesoro no es algo «creído», sino descubierto. Por eso, al reducirlo a un objeto de fe, el tesoro dejaba de ser tal, porque no se veía ni se experimentaba.

El «Reino de Dios» no es la Iglesia.

Durante siglos, en una eclesiología que no está del todo superada, se llegó a identificar, en la práctica, el Reino con la Iglesia, a veces incluso contraponiéndola con el «reino del mundo».
Esta confusión llevó a absolutizar la Iglesia –y el poder jerárquico dentro de ella- y a vivirla enfrentada al «mundo», que se consideraba pecador y adversario. Las consecuencias de tal postura se manifestaron pronto en forma de dualismo casi maniqueo, fundamentalismo, fanatismo y proselitismo.
Si tenemos en cuenta que Jesús ni siquiera fundó una iglesia, advertiremos fácilmente que tal «deslizamiento» –del Reino a la Iglesia- no solo carecía de cualquier fundamento, sino que fue origen de peligrosos malentendidos y de creencias sectarias.
El «Reino (reinado) de Dios» es una expresión que designa el proyecto de Jesús. Con él se apunta a un tipo de comunidad humana regida por la fraternidad, desde la consciencia de compartir el mismo origen y la misma fuente (Dios, «Abba»).
Y dado que «el Padre y yo somos uno», y nuestro fondo es el mismo y único fondo de todo lo real, el «Reino de Dios» es otro nombre más para referirnos a él, a ese fondo que constituye nuestra verdadera identidad.
Desde esta perspectiva –y me parece que así es como lo vivía y lo anunciaba Jesús-, no cabe ningún dualismo ni tampoco ningún exclusivismo. El Reino de Dios no esta separado de nada ni deja nada fuera, sino que es el fondo común que todos compartimos.
Y no se trata, según el propio Jesús, de creer en él, sino de verlo. Cuando «tocamos» ese fondo que nos constituye –y constituye todo lo real- hemos descubierto y palpado el tesoro, nos llenamos de alegría y «vendemos» (nos despojamos de) lo que tenemos para hacernos con él y vivirnos desde él.

 

Enrique Martínez Lozano
www.enriquemartinezlozano.com