Cáritas exige a la Unión Europea que admita que “migrantes y solicitantes de asilo no son una amenaza”

(Cáritas).- Nota ante la cumbre extraordinaria del Consejo de Justicia e Interior de la UE. Denuncia “las políticas migratorias más restrictivas aplicadas nunca por Europa”. En una nota difundida a primera hora de esta mañana en Bruselas con motivo de la cumbre extraordinaria del Consejo de Justica e Interior de la UE que tiene lugar esta mañana en la capital belga, Cáritas Europa recuerda que los migrantes y solicitantes de asilo son, ante todo, seres humanos que necesitan ayuda urgente.

 

FRANCISCO: EL INCIERTO FUTURO DE UN REPUNTE PRIMAVERAL ESTIMULANTE

Guillermo Múgica

Pasados dos años y medio de la elección de Jorge Mario Bergoglio como cabeza visible de la Iglesia Católica, ¿qué valoración podemos hacer de su gestión?, ¿qué está suponiendo la misma en el presente y qué previsiones de futuro podemos abrigar sobre ella? Se me pide responder a estas preguntas. Y lo haré de la manera más sucinta, selectiva y esquemática posible.

El título anticipa ya un resumen de mi visión. Tras un largo y crudo ‘invierno’ eclesial (Rahner) – que siguió a la prometedora pero breve primavera posconciliar del Vaticano II – , la llegada de Francisco ha supuesto el esperanzador y estimulante advenimiento de un tiempo nuevo. Leer más

La libertad, según “La sexta”

Jaime Richart, Antropólogo y jurista
Enviado a la página web de Redes Cristianas

Imaginemos por un momento que en una televisión privada como es “La Sexta”, en cada tertulia diaria entre periodistas y entre periodistas y políticos, en el espacio “Al Rojo Vivo”, o en el de “La Sexta Noche” de los sábados, en los que invariable-mente está presente un tal Marhuenda, periodista marcada-mente neoliberal y monárquico a machamartillo, estuviese en su lugar otro periodista no ya de pensamiento comunista sino simplemente partidario de un modelo productivo diferente… Imaginémoslo y comprobaríamos hasta dónde saltarían las chispas; chispas como las que aunque no se vieron, saltaron cuando los dueños de “La Cuatro” (la otra cadena hermana en ideología) proscribieron, postergaron o sencillamente neutralizaron a otro periodista, Jesús Cintora, de “Las mañanas de la C…” y, por lo que se ve, apartado de todo otro programa similar. Leer más

Urteko 25. igandea – 25 Tiempo Ordinario, José A. Pagola

Urteko 25. igandea – B (Markos 9,30-37)

Evangelio del 20/09/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

BI JARRERA OSO JESUSENAK – DOS ACTITUDES MUY DE JESÚS

Jesusen taldea Galilean barna doa, Jerusalemera bidean. Modu isilean doaz, inor konturatu gabe. Bere ikasleak eskolatzeari ekin nahi dio Jesusek bete-betean. Joan-etorri handikoa da haien bihotzean grabatu nahi duena: bere bidea ez da aintzaren, arrakastaren eta boterearen bidea. Kontrakoa da: gurutzera darama eta ukatua izatera, nahiz piztueran amaituko den.

Ikasleei ez zaie buruan sartzen Jesus esaten ari zaiena. Beldurra ematen die hari galdetzeak berak. Ez dute pentsatu ere nahi gurutzean josia izan beharra. Ez dator hori haien planekin bat, ezta espero dutenarekin ere. Jesus buru-eskaintzaz eta gurutzeaz mintzo zaien bitartean, beren handinahiez mintzo dira haiek: zein izango da handiena taldean?, zein izango da buru?, zein ohoratuena?

Jesus «eseri da». Inoiz ere ahaztuko ez duten zerbait irakatsi nahi die. Hamabiei dei egin, bere egitekoari atxikienik dauden haiei, eta hurbiltzeko gonbita egin die, beragandik urrun samar ikusten baititu. Bere urratsei jarraitu eta bere antzeko izateko, oinarrizko bi jarduera ikasi beharra dute.

  • Lehen jarrera: «Lehenengo izan nahi duena, izan dadila guztietan azkena eta guztien zerbitzari». Jesusen ikasleak uko egin beharra die bai handinahiari, bai goi-mailari, bai ohoreari eta harrokeriari. Taldeko inork ez du jo behar gainerakoen gain egotera. Aitzitik, azken postua hartu behar du, botererik eta goi-mailarik ez dutenen mailan bizi behar du. Eta, horrela, Jesus bezalako izan: «guztien zerbitzari».
  • Bigarren jarrera: hain inportantea da, non keinu sinboliko bihozkoiaz argitzen baitie Jesusek. Haur bat jarri du Hamabien erdian, taldearen erdi-erdian, handinahiak hartuak diren gizon haiek ohoreez eta handikeriaz ahaztu eta begiak txikiengan, ahulengan, babes- eta zaintza-premiarik handiena behar dutenengan ezar ditzaten.
    Ondoren, haurra besarkatu eta diotse: «Hau bezalako haur bat nire izenean onartzen duenak, ni neu onartzen nau». «Txiki bat» onartzen duena, munduan denik «handiena», Jesus bera, onartzen ari da. Eta Jesus onartzen ari dena, hura bidali duen Aita onartzen ari da.

Txikiak eta babes gabeak onartzen ari den Eliza, Jainkoa nola onartu irakasten ari da. Aldiz, handikiei begira bizi den eta boteretsuekin bat egiten duen Eliza, Jesusek hots egin duen Jainkoaren Berri Ona nahasten eta gaiztotzen ari da.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

25 Tiempo Ordinario – B (Marcos 9,30-37)

Evangelio del 20/09/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

DOS ACTITUDES MUY DE JESÚS

El grupo de Jesús atraviesa Galilea, camino de Jerusalén. Lo hacen de manera reservada, sin que nadie se entere. Jesús quiere dedicarse enteramente a instruir a sus discípulos. Es muy importante lo que quiere grabar en sus corazones: su camino no es un camino de gloria, éxito y poder. Es lo contrario: conduce a la crucifixión y al rechazo, aunque terminará en resurrección.

A los discípulos no les entra en la cabeza lo que les dice Jesús. Les da miedo hasta preguntarle. No quieren pensar en la crucifixión. No entra en sus planes ni expectativas. Mientras Jesús les habla de entrega y de cruz, ellos hablan de sus ambiciones: ¿Quién será el más importante en el grupo? ¿Quién ocupará el puesto más elevado? ¿Quién recibirá más honores?

Jesús «se sienta». Quiere enseñarles algo que nunca han de olvidar. Llama a los Doce, los que están más estrechamente asociados a su misión y los invita a que se acerquen, pues los ve muy distanciados de él. Para seguir sus pasos y parecerse a él han de aprender dos actitudes fundamentales.

  • Primera actitud: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y servidor de todos». El discípulo de Jesús ha de renunciar a ambiciones, rangos, honores y vanidades. En su grupo nadie ha de pretender estar sobre los demás. Al contrario, ha de ocupar el último lugar, ponerse al nivel de quienes no tienen poder ni ostentan rango alguno. Y, desde ahí, ser como Jesús: «servidor de todos».
  • La segunda actitud es tan importante que Jesús la ilustra con un gesto simbólico entrañable. Pone a un niño en medio de los Doce, en el centro del grupo, para que aquellos hombres ambiciosos se olviden de honores y grandezas, y pongan sus ojos en los pequeños, los débiles, los más necesitados de defensa y cuidado.
    Luego, lo abraza y les dice: «El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí». Quien acoge a un «pequeño» está acogiendo al más «grande», a Jesús. Y quien acoge a Jesús está acogiendo al Padre que lo ha enviado.

Una Iglesia que acoge a los pequeños e indefensos está enseñando a acoger a Dios. Una Iglesia que mira hacia los grandes y se asocia con los poderosos de la tierra está pervirtiendo la Buena Noticia de Dios anunciada por Jesús.

José Antonio Pagola

 

 

 

NO HAY MÁS RECURSOS EN LA DESPENSA DE LA CASA COMÚN

FE ADULTA

La Tierra es un planeta pequeño, viejo, con 4,44 mil millones de años de edad, con 6.400 km de radio y 40.000 km de circunferencia. Hace 3,8 mil millones de años surgió en él todo tipo de vida y hace unos 7 millones, un ser consciente e inteligente, altamente activo y amenazador: el ser humano. Lo preocupante es que la Tierra ya no tiene reservas suficientes en su despensa para proporcionar alimentos y agua a sus habitantes. Su biocapacidad se va debilitando día a día. Leer más

Borrador para una pesadilla. LOS REFUGIADOS

Editorial Redes Cristianas

nte la vergonzante falta de humanidad que está mostrando la UE con los refugiados y otros migrantes que llegan a sus puertas—Europa, patria antes de los derechos y libertades, tierra de acogida y de refugio— huyendo de la guerra y el hambre, de la persecución y la muerte;

ante el torrente de lágrimas que viene regando desiertos desde el Sur y todos los caminos que conducen al mar, Leviatán insaciable que se traga tantas ilusiones y nobles esperanzas; Leer más

El Congreso de Teología arranca reclamando “urgentes medidas de acogida”

Francisca Sauquillo denuncia la “depuración étnica” contra cristianos y minorías por parte del Estado Islámico. “Una fe fanática no sólo mueve montañas: sino que arma ejércitos y promueve el odio”

Un año más, y van 35, casi un millar de personas acudieron a la inauguración del Congreso de Teología organizado por la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII. Un congreso marcado por la situación de los refugiados y la persecución de los cristianos en Oriente Medio. «Las religiones: violencia y caminos de paz» es su lema. «Hay que tratar al refugiado como lo que es: un ser humano con nuestros mismos derechos y dignidad», señaló en la inauguración Francisca Sauquillo.

 

 

 

El papa insta a los obispos a recuperar a los católicos que se fueron “dando un portazo”

Aconsejó a los nuevos obispos escuchar a los “desilusionados de la fe”. Más humildad que exigencias, para “que puedan volver a Aquel del que se alejaron” El papa Francisco instó hoy a los nuevos obispos de la Iglesia católica a intentar recuperar a los católicos que “se marcharon dando un portazo” por haber quedado desilusionados de la fe o haberla considerado “demasiado exigente”.

 

«PARA SABER QUIÉN ES JESÚS, TENGO QUE SABER QUIÉN SOY YO», Mc 8, 27-35, Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA

Mc 8, 27-35

Nos hemos saltado la segunda multiplicación de los panes y la curación del ciego de Betsaida. El relato presenta a Jesús en la región de Cesarea de Filipo, que está río Jordán arriba, en las estribaciones del monte Hermón, donde nace. Este episodio  marca un antes y un después en el evangelio de Mc. Por una parte, Jesús comienza a proclamar un nuevo mensaje, el de la cruz. En esta enseñanza Jesús va a traspasar el límite de lo comprensible. Comienza también el “camino” hacia Jerusalén donde se consumará su obra.

Seguramente no es un relato histórico. No puedo imaginarme a Jesús preocupándose de lo que pensaban de él los demás. Toda su vida la empleó en descubrir su verdadera identidad; no es verosímil que esperase de los seguidores un conocimiento de su persona y menos aún un reconocimiento de lo que era. Sabía de sobra que no habían entendido nada.

La doble pregunta de Jesús parece suponer que esperaba una respuesta distinta. La realidad es que, a pesar de la rotunda respuesta de Pedro: “tú eres el Mesías”, la manera de entender ese mesianismo, estaba  lejos de la verdadera comprensión de Jesús. Pedro, como se manifestará más adelante, sigue en la dinámica de un Mesías terreno y glorioso. Para él es incomprensible un Mesías vencido y humillado hasta la aparente aniquilación total. A penas tres versículos después, Pedro increpa a Jesús por hablarles de la cruz.

El Hijo de hombre tiene que padecer mucho. “Hijo de hombre” significa, perteneciente a la raza humana, pero en plenitud. Por cierto, “este hombre” es el único titulo que se atribuye Jesús a sí mismo. “Tiene que” no alude a una necesidad metafísica o a una voluntad de Dios externa, sino a la exigencia del verdadero ser del hombre. “Padecer mucho” hace referencia no solo a la intensidad del dolor en un momento determinado (su muerte), sino a la multitud de sufrimientos que se van a extender durante el tiempo que le queda de vida.

Jesús proclama, con toda claridad, cual es el sentido de su misión como ser humano. Diametralmente opuesta a la que esperaban los judíos y la que también esperaban los discípulos de un Mesías. Nada de poder y dominio sobre los enemigos, sino todo los contrario, dejarse matar, antes de hacer daño a nadie. Pedro se ve obligado a decirle a Jesús lo que tiene que hacer, porque su postura equivocada le hace pensar que ni Dios puede estar de acuerdo con lo que acaba de proponer Jesús como itinerario de salvación.

Como Pedro habla en nombre de los apóstoles, Jesús responde de cara a los discípulos, para que todos se den por enterados del tremendo error que supone no aceptar el mesianismo de la entrega al servicio de los demás y de la cruz. Ese mensaje es irrenunciable. Pedro le propone exactamente lo mismo que le propuso Satanás en el desierto: el mesianismo del triunfo y del poder, por eso le llama Satanás. Claro que esa manera de pensar es la más humana que podríamos imaginar, pero no es la manera de pensar de Dios.

Lo que acaba de decir de sí mismo, lo explica ahora a la gente. “Si uno quiere venirse conmigo, que se niegue a sí mismo…” No es fácil aquilatar el verdadero significado de esta frase; sobre todo si tenemos en cuenta que el texto no dice negar, sino renegar de sí mismo. Aquí el ‘sí mismo’ hace referencia a nuestro falso yo, lo que creemos ser. El desapego del falso yo es imprescindible para poder entrar por el camino que Jesús propone.

“El que quiera salvar su vida la perderá…” No está claro el sentido de ‘psykhe’: no puede significar vida biológica, porque diría ‘bios’; tampoco significa alma porque los judíos no tenían el concepto de alma, propio de los griegos. No se trata de elegir entre dos vidas, sino buscar la plenitud de la vida en su totalidad. El que no es capaz de superar el yo y no dejar de preocuparse de su individualidad, malogra toda su existencia; pero el que superando el egoísmo, descubre su verdadero ser y actúa en consecuencia, dándose a los demás, dará pleno sentido a toda la vida y alcanzará su verdadera plenitud humana.

La inmensa mayoría de los cristianos seguimos en la postura de Pedro. La esencia del mensaje de Jesús sigue sin ser aceptada porque nos empeñamos en comprenderlo desde nuestra raquítica racionalidad. Ni el ADN ni los sentidos ni la razón podrán comprender nunca que el fin del individuo sea el fracaso absoluto. Por eso hemos hecho verdaderas filigranas intelectuales para terminar tergiversando el evangelio. Si creemos que lo importante es lo sensible, lo material, lo que me da seguridades egoístas, lo defenderemos con uñas y dientes y no dejaremos que lo que vale de veras cobre su importancia.

¿Quién es Jesús? La respuesta no puede ser la conclusión de un razonamiento discursivo. No servirán de nada ni filosofías ni sicologías ni teologías. Los análisis externos de lo que hizo y dijo no nos lleva a ninguna parte, porque no son comprensibles. Solo una vivencia interior que te haga descubrir dentro de ti lo que vivió Jesús, podrá llevarte al conocimiento de su persona. Jesús desplegó todas las posibilidades de ser que el hombre tiene. La clave de todo el mensaje de Jesús es esta: dejarse machacar es más humano que hacer daño a alguien; morir a manos de otro es más humano que matarle.

Debemos seguir preguntándonos quién es Jesús. Pero lo que nos debe interesar es un Jesús que encarna el ideal del ser humano querido por Dios, que nos puede descubrir quién es Dios y quien es el hombre. La pregunta que debo contestar es: ¿Qué significa, para mí, Jesús? Pero tendremos que dejar muy claro, que no se puede responder a esa pregunta si no nos preguntamos a la vez ¿Quién soy yo? Porque no se trata del conocimiento externo de una persona: Cuándo y cómo vivió, quienes son sus padres, en qué cultura se desarrolló, cuál era su entorno social y religioso. Ni siquiera se trata de conocer y aceptar su doctrina. Se trata de algo más profundo y vital: responder a la pregunta, con mi propia vida.

Dios no puede querer ninguna clase de sufrimiento. Dios quiere siempre el bien total del hombre. El hombre, como fruto de una larga evolución, es un ser complicado. La razón, recién llegada, se sustenta sobre una estructura biológica, fruto de 3.800 años de evolución. La razón no puede funcionar sin apoyarse en lo biológico, pero puede ir más allá de sus planteamientos. Aquí está el verdadero conflicto. Hay dos mecanismos que la han hecho posible el desarrollo biológico: Todo aquello que favorece la vida biológica y la seguridad del ser vivo, le produce placer el individuo lo buscará con ahínco. Todo aquello que deteriora su estructura física, le producirá dolor y el individuo huirá de ello por todos los medios.

Pero el hombre no puede tener como principal objetivo la seguridad biológica, sino lo específicamente humano. La razón puede dejarse llevar de las exigencias biológicas y ponerse a su servicio; puede utilizar toda su capacidad para buscar el placer o para huir del dolor. Pero el hombre, desde su vivencia interior, puede descubrir que su meta no es el gozo inmediato, sino alcanzar la plenitud humana, que le llevará más allá de lo que le ofrecen los sentidos y apetitos. Si la mente no cede a las exigencias de la parte inferior, y pretende imponer su criterio de buscar el bien superior, la biología reaccionará  produciendo dolor. Este dolor es el que Jesús propone como inevitable para alcanzar la plenitud.

La cruz, como símbolo de la entrega total, es la meta de la vida humana. La hora de la plenitud de Jesús fue la hora de la muerte en la cruz. Ahí consumó su carrera. Se identificó con Dios que es don total. Ya no necesita más glorificaciones ni exaltaciones; entre otras razones, porque no hay después, sino un eterno ser en Dios. Jesús vivió y predicó que lo específicamente humano, es consumirse en la entrega al bien del hombre concreto.

Hoy traigo una pena que todo lo inunda.
La imagen de un mundo inhumano que a todos golpea.
Una playa turca sí acepta la víctima limpia de una guerra sucia.

La nana del agua durmió para siempre al niño de Siria.
El ara de arena ofrece a los dioses la sangre inocente.
Y solo la espuma con gesto de madre, le abraza y le besa.

Un gendarme lo recoge en sus brazos como frágil joya.
Con gesto distante, respeta su sueño y lo deposita en la tierra firme.
Dejando a la vista la suma vergüenza de la raza humana.

También yo en la distancia que creo me ampara,
Soy culpable del drama infinito de tanta injusticia.
Mi terco egoísmo golpea siniestro a tanto inocente.

 

Fray Marcos