EL PAPA FRANCISCO EN AMÉRICA:”El Papa reta a la derecha de Estados Unidos con un mensaje progresista»

Pablo Ordaz / Marc Bassets Washington
Religión Digital

El papa Francisco instó este jueves al Congreso de Estados Unidos a aceptar a los inmigrantes y a combatir el cambio climático. El mensaje de Jorge Mario Bergoglio, el primer pontífice en dirigirse a los legisladores de la primera potencia mundial, es incómodo para la mayoría republicana. En un discurso de casi una hora, el Papa recibió más aplausos de la bancada demócrata que de la republicana. El presidente demócrata Barack Obama no estaba en la sala, pero su programa político, atascado en el Congreso, recibió la validación del pontífice. Leer más

V Asamblea de Redes Cristianas

V ASAMBLEA DE REDES CRISTIANAS
“Junt@s para cambiar”
REDES CRISTIANAS, colectivos@redescristianas.net

ECLESALIA, -Después de un periplo por diferentes lugares de la geografía peninsular, Redes Cristianas regresa con su V Asamblea a Madrid. Durante 10 años esta joven institución se ha ido abriendo camino y consolidando entre los sectores más creativos y dinámicos de la Iglesia católica y de la sociedad civil hasta convertirse, hoy por hoy, en una referencia nada desdeñable cuya presencia y voz se dejan ver y oír ante los grandes desafíos que a diario nos afectan.

Durante los días 10 y 11 de octubre de 2015 Redes Cristianas va a celebrar su V Asamblea General en Madrid. Leer más

«ENCERRARME EN LA SECTA A LA QUE PERTENEZCO, ES IDOLATRÍA», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos

Mc 9, 38-48

El texto de hoy es continuación inmediata del que leímos el domingo pasado. Es Juan el que, sin hacer mucho caso a lo que acaba de decir Jesús, salta con una cuestión al margen de lo que se viene tratando. Este texto tiene un significado aún más profundo si recordamos que, es este mismo capítulo (Mc 9,14-29), justo antes del episodio que hemos leído el domingo pasado, se cuenta que los discípulos no pudieron expulsar un demonio.

Una vez más, Jesús tiene que corregir su afán de superioridad. Siguen empeñados en ser ellos los que controlen el naciente movimiento en torno a Jesús. Con el pretexto de celo, buscan afianzar privilegios. Seguramente se trata de un problema, planteado ya en la comunidad donde se escribe el evangelio. El resto de lo que hemos leído no es un discurso, sino una colección de dichos que pueden remontarse a Jesús.

No es de los nuestros. El texto griego dice: “porque no nos sigue a nosotros”. Este pequeño matiz podría abrirnos una perspectiva nueva en la interpretación. Solo pronunciar esta frase, supone alguna clase de exclusión y una falta de compresión del evangelio. Todo lo que nos hace diferentes como individuos es accidental y anecdótico. Unirnos a un grupo con la intención de ser superiores y más fuertes es una amplificación del ego.

Muchas veces me habéis oído hablar de las contradicciones del evangelio; pues hoy lo vemos con toda claridad. (Mt 12,30) dice exactamente lo contrario de lo que acabamos de oír a Mc: “El que no está con nosotros está en contra nuestra, y el que con nosotros no recoge, desparrama.” En Lc encontramos las dos fórmulas, (10,50) y (11,23); así que no hay manera de desempatar. Además, estas palabras de Jesús están en contradicción con lo que él mismo dice en (Mt 7,22) “No hemos profetizado en tu nombre, y no hemos expulsado muchos demonios… Yo les responderé: No os conozco de nada, apartaros de mí, malvados”.

La contradicción es aparente. El mensaje del Jesús no se puede meter en conceptos. La razón necesita crear opuestos para poder explicar la realidad. Sólo puede entender lo que es el frío en contraposición con lo que es el calor. Entenderá lo que es el color blanco, sólo cuando tenga la idea de negro. La luz sólo se puede comprender si tenemos en cuenta la oscuridad. Para poder afirmar algo como verdadero, tenemos que considerar lo opuesto como falso. En el orden espiritual, una formulación puede ser falsa y verdadera.

El que no está conmigo está contra mí, se refiere a que la pertenencia al Reino es una opción personal, no es lo natural, no viene dada por el ADN. Hay que hacer un verdadero esfuerzo por descubrirlo y entrar en él. Recordad las frases del evangelio: “El reino de los cielos padece violencia y solo los esforzados lo arrebatan”; y “estrecha y angosta es la senda que lleva a la vida y pocos dan con ella”. Para entrar en el reino es imprescindible un proceso. Hay que nacer de nuevo, y para ello es preciso morir a lo terreno. La pertenencia al Reino es responsabilidad de cada individuo, exige una actitud vital y positiva de cada uno.

En el orden del ser, ese mecanismo no funciona. En realidad las cosas simplemente son y punto. Las contradicciones que encontramos en el evangelio son consecuencia de esta necesidad de la razón de comprender. En el punto que nos ocupa, nadie tiene que estar contra nosotros ni nosotros tenemos que estar contra nadie. En el momento que diga que hay alguien a favor mío, estoy diciendo que hay alguien en contra. Esta es la trampa del lenguaje cuando lo aplicamos a las realidades eternas.

El que no está contra nosotros está a favor nuestro. Quiere decir, que del Reino no se excluye a nadie. Todo el que busca el bien del hombre, está a favor del Reino, que predica Jesús. Solo queda fuera el egoísta que rechaza al hombre. La posesión diabólica era el paradigma de toda opresión. Expulsar demonios era el paradigma de toda liberación. En contra de todos los movimientos religiosos de la época, saduceos, fariseos, Qumrán, etc., Jesús anuncia un Dios que es amor y que no excluye a nadie, ni siquiera a los pecadores.

La pretensión de exclusividad, ha hecho polvolas mejores iniciativas religiosas de todos los tiempos. Considerar absoluta cualquier idea de Dios como si fuera definiti­va, es la mejor manera de entrar en el integrismo, fanatismo e intransigen­cia. Monopolizar a Dios, es negarlo. Poner límites a su amor es ridiculizarlo. Nuestra religión ha ido más lejos que ninguna otra en esa pretensión de verdades absolutas. Recordad: “fuera de la Iglesia no hay salvación”. Fuera de la Iglesia hay salvación, y a veces, más que dentro de ella.

En un ocasión en que no los recibieron en Samaría, Santiago y Juan dicen a Jesús: ¿Quieres que mandemos bajar fuego del cielo para que les destruya. Jesús les reprendió, pero algunas traducciones añaden: no sabéis de qué espíritu sois. Seguimos sin enterarnos del espíritu de Jesús. Seguimos pretendiendo defender a Dios, sin darnos cuenta de que estamos defendiendo nuestros intereses más rastreros.No se trata simplemente de tolerar lo malo que hay en los otros. Se trata de apreciar todo lo que hay en los demás de bueno.

Entre el episodio de la primera lectura y el que nos narra el evangelio hay doce siglos de distancia, pero la actitud es idéntica. Desde que se escribió el evangelio hasta hoy, han pasado veinte siglos, y aún no nos hemos movido ni un milímetro. Seguimos esgrimiendo el “no es de los nuestros”. Todo aquel que se atreve a disentir, todo el que piense o actúe de modo diferente sigue excluido. Incluso arremetemos contra todo el que se atreve a pensar.

Tenemos que decirlo con toda claridad. Para los seres humanos ha sido mucho más nefasta la idolatría teísta que el ateísmo. Las mayores barbaridades de la historia se han cometido en nombre de dios. Es un ídolo el dios que hace diferencia entre buenos y malos. Es un ídolo el dios que depende de lo nosotros hagamos para estar de nuestra parte o en contra nuestra. Claro que ese dios nos tranquiliza, porque si él hace eso, está más que justificado que nosotros estemos a favor de los nuestros y en contra de los que no lo son.

El espíritu de Jesús va mucho más allá de lo que abarca el cristianismo oficial. Se ha acuñado una frase últimamente: “patrimonio de la humanidad”, que se podía aplicar a Jesús sin restricción alguna: Cristo no es de la Iglesia. En realidad, el mensaje de Jesús no se puede encerrar en ninguna iglesia o institución religiosa. Jesús intentó que todas las religiones, incluida la suya, descubriesen que el único objetivo de todas ellas es hacer seres cada vez más humanos. Cualquier religión que no tenga esa meta, es simplemente falsa.

Que en el evangelio de Mc, la causa de Jesús no coincida con la causa del grupo de los doce, es un toque de atención para los cristianos de todos los tiempos. Jesús no es monopolio de nadie. Todo el que está a favor del hombre está con él. Todo el que trabaja por la justicia, por la paz, por la libertad, es cristiano. Nada de lo que hace a los hombres más humanos debe ser ajeno a un seguidor de Jesús. Es inquietante que todas las grandes religiones monoteístas hayan sido y sigan siendo causa de las mayores divisiones y guerras.

Ha llegado el momento de cambiar los parámetros de pertenencia. Debemos olvidar si “tenemos papeles” de cristianos o de budistas o de mahometanos, y valorar si de verdad luchamos por el bien de todo ser humano. Los jóvenes de hoy van es esta dirección, por eso critican y se apartan de nuestra religión. No están de acuerdo con ese cristianismo formal que a nada nos obliga y que lo único que aporta son falsas seguridades. Por fortuna, todos pertenecemos a un mismo Dios, es decir, lo esencial de cada uno de nosotros es idéntico.

Meditación-contemplación

El que no está contra nosotros, está a favor nuestro.
Y aunque alguien se empeñe es estar en contra nuestra,
nosotros nunca debemos estar contra nadie.
Mi actitud no debe depender de la actitud el otro

Si mi verdadero ser consiste en lo que hay de Dios en mí,
Siempre será más lo que nos une, que lo que nos separa.
Buscar en todos los seres humanos esa realidad que no une,
Es la verdadera tarea de un seguidor de Jesús.

Si aún me cuesta aceptar al otro tal cual es,
es señal de que aún no he comprendido el evangelio.
Estoy esperando que cambie él para sentirme yo bien.
¿Puedo imaginarme que Dios hiciera conmigo lo mismo?

 

Fray Marcos

 

 

¿Contemplación?

José Arregi

Estos nuestros tiempos convulsos ¿son tiempos para invitar a la contemplación? Sostengo que sí. Pero “contemplar” tiene muy poco que ver con estarse mirando algo ociosamente con la mirada vaga, y no tiene que ver más con un tranquilo monasterio que con el trajín de la ciudad, ni con la vida retirada más que con la vida en la brecha. Leer más

Jesús y su familia en los evangelios

REFLEXIONES

EVARISTO VILLAR, teólogo, evaristo.villar@gmail.com

ECLESALIA, 03/09/15.- En la cultura y espiritualidad cristina domina, en general, el monolitismo referente a la familia. Se habla de la “familia cristiana” como institución unívoca que prolonga la familia modélica de Jesús. Pero, a la luz de los evangelios, ¿fue tan modélica la familia de Jesús?

  1. El conflicto en la familia de Jesús

Entre la extrañeza por las obras que hace y el poco aprecio de sus paisanos por la humildad de su origen, los tres evangelios sinópticos dejan constancia de la familia nuclear de Jesús: “¿No es este el carpintero [Mt 13,55 dice “el hijo del carpintero, y Lc 4, 22, del “hijo de José”], el hijo de María  y hermano de Santiago y José, de Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas con nosotros”, Mc 6,3?[1] Leer más

Urteko 26. igandea – 26 Tiempo Ordinario, José A. Pagola

B (Markos 9,38-43.45.47-48)

Evangelio del 27/sept/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

ADISKIDEAK DIRA, ETA EZ ETSAIAK- SON AMIGOS, NO ADVERSARIOS

Bera bezala, Jainkoaren erreinuaren zerbitzuan, jendearen bizitza gizatarrago, duinago eta zoriontsuago eginez, bizi daitezen, asko saiatu da Jesus; halere, ikasleak ez dira iritsi Jesusi zein Espirituk eragiten dion ikustera; ez dira iritsi konturatzera premiarik handiena dutenentzat Jesusek duen maitasunaz eta haren bizitza gidatzen duen norabide sakonaz.

Markosen kontakizuna oso argitzailea da. Oso gogaikarri gertatu zaien gertakizun baten berri eman diote ikasleek Jesusi. Ezezagun bat ikusi dute «deabruak botatzen». Eta «Jesusen izenean» dihardu, eta Jesusen hari berean: modu gizatarrean eta bakean bizitzea eragozten dion gaitzetik jendea liberatzen ari da. Baina ikasleek ez dute gustukoa haren eginkizun liberatzaile hori. Ez zaie axola gizon hark sendatzen duen jendearen poza. Uste dute ezen jokabide hori eltze askotan burruntzalia sartu nahi izatea dela, eta errotik atera beharrekoa.

Jesusi agertu diote beren erreakzioa: «Eragotzi egin nahi izan diogu, zeren ez baita gutakoa». Arrotz hari ez zaio zilegi sendatzen jarraitzea, ez baita gure taldekoa. Bost axola zaie ikasleei jendearen osasuna, baizik taldearen izena dute gogoan. Monopolizatu egin nahi dute Jesusen egintza salbatzailea: inork ez du sendatu behar haren izenean, baldin eta taldeari atxikitzen ez bazaio.

Jesusek, ordea, gaitzetsi egin du ikasleen jarrera eta beste jarrera guztiz desberdin bati lotu zaio. Beste era batean dakusa Jesusek arazoa. Lehenengo gauza eta garrantzizkoena ez da talde txikia hazten joatea, baizik Jainkoaren salbazioa gizaki ororengana iristea, nahiz taldekide ez den jendearen bitartez izan: «gure aurka ez dena, gure alde ari da». Jesusen indar sendatzailea eta askatzailea munduan presente egiten ari den oro Jesusen taldearen alde ari da.

Jesusek uko egin dio ikasleen jarrera sektario eta baztertzaileari, beren izena eta handitzea soilik baitituzte gogoan, eta jarrera irekia eta barne-hartzailea hartu du, zeinen arabera lehenengo gauza gizakia askatzea baita, suntsitzaile eta zorionaren kontrako den orotatik askatzea. Horrek izan behar du beti Jesusen zinezko jarraitzaile guztiei eragin behar dien Espiritua.

Eliza katolikotik kanpo, kontaezin ahalako gizon-emakumeen multzoa ari da on egiten eta lanean, gizartea duinago egiteko, zuzenago eta askeago egiteko. Halakoengan bizirik da Jesusen Espiritua. Adiskidetzat eta aliatutzat hartu behar ditugu halakoak, eta ez etsaitzat, inoiz ere. Ez dihardute gure aurka, zeren gizakiaren alde ari baitira, Jesus bezala.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

26 Tiempo Ordinario – B (Marcos 9,38-43.45.47-48)
Evangelio del 27/sept/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

SON AMIGOS, NO ADVERSARIOS

A pesar de los esfuerzos de Jesús por enseñarles a vivir como él, al servicio del reino de Dios, haciendo la vida de las personas más humana, más digna y dichosa, los discípulos no terminan de entender el Espíritu que lo anima, su amor grande a los más necesitados y la orientación profunda de su vida.

El relato de Marcos es muy iluminador. Los discípulos informan a Jesús de un hecho que les ha molestado mucho. Han visto a un desconocido «expulsando demonios». Está actuando «en nombre de Jesús» y en su misma línea: se dedica a liberar a las personas del mal que les impide vivir de manera humana y en paz. Sin embargo, a los discípulos no les gusta su trabajo liberador. No piensan en la alegría de los que son curados por aquel hombre. Su actuación les parece una intrusión que hay que cortar.

Le exponen a Jesús su reacción: «Se lo hemos querido impedir porque no es de los nuestros». Aquel extraño no debe seguir curando porque no es miembro del grupo. No les preocupa la salud de la gente, sino su prestigio de grupo. Pretenden monopolizar la acción salvadora de Jesús: nadie debe curar en su nombre si no se adhiere al grupo.

Jesús reprueba la actitud de sus discípulos y se coloca en una lógica radicalmente diferente. Él ve las cosas de otra manera. Lo primero y más importante no es el crecimiento de aquel pequeño grupo, sino que la salvación de Dios llegue a todo ser humano, incluso por medio de personas que no pertenecen al grupo: «el que no está contra nosotros, está a favor nuestro». El que hace presente en el mundo la fuerza curadora y liberadora de Jesús está a favor de su grupo.

Jesús rechaza la postura sectaria y excluyente de sus discípulos que solo piensan en su prestigio y crecimiento, y adopta una actitud abierta e inclusiva donde lo primero es liberar al ser humano de aquello que lo destruye y hace desdichado. Este es el Espíritu que ha de animar siempre a sus verdaderos seguidores.

Fuera de la Iglesia católica, hay en el mundo un número incontable de hombres y mujeres que hacen el bien y viven trabajando por una humanidad más digna, más justa y más liberada. En ellos está vivo el Espíritu de Jesús. Hemos de sentirlos como amigos y aliados, nunca como adversarios. No están contra nosotros pues están a favor del ser humano, como estaba Jesús.

 

 

Los refugiados de los que el Gobierno no habla

Con el foco centrado en el cierre de la frontera entre Hungría y Serbia, el Gobierno trata de ignorar que tiene una situación similar en su propia puerta. Son los olvidados de esta crisis humanitaria, los que España no cita aunque los tenga cerca: los refugiados bloqueados a las puertas de Melilla. Y a las puertas de Europa: cuando llegan a la ciudad autónoma suelen permanecer durante meses atrapados en Melilla, que no pertenece al espacio Schengen.

 

La crueldad de la Europa democrática en la acogida de las personas refugiadas

Leonardo Boff
Enviado a la página web de Redes Cristianas

El grado de civilización y de espíritu humanitario de una sociedad se mide por la forma como ella acoge y convive con los diferentes. Bajo este este aspecto Europa nos ofrece un ejemplo lastimoso que bordea la barbarie. Ella se muestra tan centrada en sí misma y en sus laureles que le cuesta enormemente acoger y convivir con los diferentes.
Generalmente la estrategia era y sigue siendo esta: o marginaliza al otro, o lo destruye. Así ocurrió en el proceso de expansión colonial en África, en Asia y principalmente en América Latina. Llegó a destruir etnias enteras como en Haití y en México. Leer más

«SOLO EL SERVICIO POR AMOR ME LLEVA A LA PLENITUD», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
FE  ADULTA

Mc 9, 29-37

También hoy hemos saltado dos episodios en la lectura del evangelio: la transfiguración y la curación de un muchacho que los discípulos no pudieron curar. Pasamos al segundo anuncio de la Pasión. Tiene su lógica, porque el tema principal que leemos hoy es el mismo que leímos al final del domingo pasado y que no comentamos. Jesús atraviesa Galilea camino de Jerusalén, donde le espera la Cruz. El evangelio nos dice expresamente que quería pasar desapercibido, porque ahora está dedicado a la instrucción de sus discípulos. Esa nueva enseñanza tiene como centro la cruz. Trata de convencerles de que no ha venido a desplegar un mesianismo de poder sino de servicio a los demás, pero no lo consigue.

Este segundo anuncio de la pasión es prácticamente repetición del primero. No deja lugar a dudas sobre lo que Jesús quiere transmitir. Los discípulos siguen sin comprender, a pesar de que ya el domingo pasado nos decía que se lo explicaba “con toda claridad”. Si les daba miedo preguntar es porque algo intuían que no les gustaba. Esa indicación nos muestra que más que no comprender, es que no querían entender, porque la muerte ignominiosa de Jesús significaba el fin de sus pretensiones mesiánicas. Hasta que no llegue la experiencia pascual, seguirán sin entender la parte más original del mensaje.

¿De qué discutíais por el camino? Jesús quiere que saquen a la luz sus íntimos sentimientos, pero guardan silencio porque saben que no están de acuerdo con lo que Jesús viene enseñándoles. Entre ellos siguen en la dinámica de la búsqueda del dominio y del poder. Tenemos que recordar que en aquella cultura el rango de las personas se tomaba muy a pecho, y era la clave de todas las relaciones sociales.

Quien quiera ser el primero que sea el último y el servidor de todos”. Exactamente el mismo mensaje del domingo pasado. Y lo encontraremos una vez más en el episodio de la madre de los Zebedeos, pidiendo a Jesús los primeros puestos para sus hijos. No nos pide Jesús que no pretendamos ser más, al contrario, nos anima a ser el primero, pero por un camino muy distinto al que nosotros nos apuntamos. Debemos aspirar a ser todos, no sólo “primeros”, sino “únicos”. En esa posibilidad estriba la grandeza del ser humano. Pero esa grandeza está en nuestro verdadero ser, no en añadidos que nos distingan de los demás.

Dios no quiere que renunciemos a nada. A veces los cristianos hemos dado a los de fuera la impresión de que para ser Él grande, Dios nos quería empequeñecidos. Jesús dice: ¿Quieres ser el primero? Muy bien. ¡Ojalá todos estuvieran en esa dinámica! Pero no lo conseguirás machacando a los demás, sino poniéndote a su servicio. Cuanto más sirvas, más señor serás. Cuanto menos domines, mayor humanidad. La sabiduría me hará ver que el bien espiritual (el mío y el del otro) está por encima del material. Si me pongo en esta perspectiva nunca haré daño al otro buscando un interés egoísta a costa de los demás.

Acercando a un niño lo puso en medio… El chiquillo abrazado por Jesús, está muy lejos de ser una estampa bucólica. No es fácil descubrir su sentido y la conexión con lo que antecede. Para ello es precisa alguna aclaración. En tiempos de Jesús, los niños no gozaban de ninguna consideración; eran simples instrumentos de los mayores que lo utilizaban como pequeños esclavos. Por otra parte, la palabra griega “paidion” que emplea el texto es un diminutivo de “país”, que ya significa niño y también criado y esclavo. En algún códice lo pone con artículo determinado, que indicaría “el chiquillo”, no uno cualquiera. Sería, el pequeño esclavo, el botones o chico de los recados. El último en la escala de mandados.

Tampoco se trata de un niño pequeño digno de lástima sino de un muchacho que ya puede desenvolverse en la vida. En el contexto de la narración, sería el chico de los recados de la casa donde estaban o que el grupo tenía a su disposición. Aquí descubrimos la relación con el texto anterior. El niño estaría en la escala más baja de los que se dedican a servir.

El que acoge a un niño como éste, me acoge a mí. No se trata de manifestar cariño o protección al débil sino de identificarse con él.Al abrazarle, Jesús está manifestando que él y el muchacho forman una unidad, y que si quieren estar cerca de él, tienen que identificarse con el insignificante muchacho de los recados, es decir hacerse servidor de todos. Uno de los significados del verbo griego es preferir. Sería: el que prefiere ser como este niño me prefiere a mí. El que no cuenta, el utilizado por todos, pero sirve a los demás, ese es el que ha entendido el mensaje de Jesús y le sigue de verdad.

Y el que me acoge a mí, acoge al que me ha enviado. Este paso es muy importante: acoger a Jesús es acoger al Padre. Identificarse con Jesús es identificarse con Dios. La esencia del mensaje de Jesús consiste en esta identificación. Repito, el mensaje no consiste en que debemos acoger y proteger a los débiles. Se trata de identificarnos con el más pequeño de los esclavos que sirven sin que se lo reconozcan ni le paguen por ello. Esa actitud es la que mantiene Jesús, reflejando la actitud de Dios para con todos.

Después de dos mil años seguimos sin enterarnos. Y además, como los discípulos, preferimos que no nos aclaren las cosas; porque intuimos que no iban a responder a nuestras expectativas. Ni como individuos ni como grupo (comunidad o Iglesia) hemos aceptado el mensaje del evangelio. La mayoría de nosotros seguimos luchando por el poder que nos permita utilizar a los demás en beneficio propio. Siguen siendo inmensa minoría los que ponen su vida al servicio de los demás y les ayudan a vivir sin esperar nada a cambio.

Hay dos maneras de servir: una es la del que voluntariamente se somete al poderoso para conseguir su favor y aprovechar de alguna manera su poderío. Esto no es servicio sino servidumbre, y lejos de hacer más humana a una persona la envilece. Esta actitud es muy criticada por Jesús. En torno a todo poder despótico pulula siempre una banda de aduladores que hacen posible el despotismo. La diaconía que se desarrolló en la primitiva Iglesia, significaba, en su acepción civil, “servir a la mesa”. En cristiano indicaba el servicio a los más necesitados, por lo que no tenían obligación de hacerlo. Este servicio es el que humaniza.

Si es la esencia del mensaje. ¿Por qué ha fracasado estrepitosamente? El domingo dijimos que no podía conocer a Jesús si no me conocía a mí mismo. Dando un paso más, decimos hoy que sin ese conocimiento, es imposible llegar a ser auténtico cristiano. Ahora bien, como llegar a conocerse a sí mismo es muy difícil, la iglesia trató de racionalizar el mensaje con razones externas. Resumiendo mucho, tal vez demasiado, podíamos resumirlo en dos: 1ª Es la voluntad de Dios. 2º Si lo cumples, Dios te premiará, si no lo cumples, te castigará.

A la 1ª hay que decir: esa pretensión es tan etérea y difusa que con la mayor facilidad se puede tergiversar y deteriorar sin que tengamos posibilidad de advertirlo. Por otra parte, ¿Quién me asegura que esas exigencias son la voluntad de Dios? La 2ª es aún más burda. Bastaría caer en la cuenta de que es la misma técnica que utilizamos los seres humanos para domesticar a los animales: palo y zanahoria. ¿Cómo hemos podido llegar a pensar que Dios nos tiene que tratar como animales para que alcancemos nuestra meta?

Hoy hemos superado la idea de un Dios antropomórfico con cualidades humanas y motivaciones exactamente iguales a las nuestras. Como no nos han conducido por el camino del conocimiento de nosotros mismos y el Dios que nos habían propuesto es absurdo, los cristianos nos hemos quedado con el “culo al aire”. Ni somos capaces de descubrir las exigencias del evangelio en lo hondo de nuestro propio ser, ni encontramos razones externas suficientes para que nos motiven. Hemos quedado en la inopia.

El que quiera ser primero que sea el último.

Debemos estar muy atentos a esta lección.
En la medida que sirva a los demás sin esperar nada a cambio,
en esa medida me estaré acercando al ideal cristiano.
…………….

Aunque sea muy frecuente entre nosotros,
el confiar en las obras para esperar una gloria mayor,
no deja de ser una visión raquítica de Dios
y una visión raquítica del ser humano.
…………

Si me doy a los demás hasta consumirme,
¿Dónde colocaré los adornos (la gloria) que pretendo alcanzar?
Si estoy pensando en mí mismo, cuando me doy al otro,
¿Qué clase de entrega estoy llevando a cabo?
…………

 

Fray Marcos