Cáritas Europa reclama a la UE la aprobación de un visado humanitario

Organizaciones de la Iglesia programan vigilias y actos de denuncia por el trabajo decente. El visado humanitario supondría mayor seguridad para los Estados miembros y menor beneficio para redes criminales de contrabando de personas. Cáritas Europa invita a la Unión Europea a redescubrir lo mejor de sí misma con la aprobación de un visado humanitario común. En ese sentido, ha difundido una declaración en la que pide al Consejo de Ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea, que se reúne hoy y mañana en Bruselas, que incluya el visado humanitario en la revisión del Código de Visado de la Unión Europea, que está prevista en la agenda del encuentro.

 

 

MUCHAS GRACIAS, SEÑOR CARDENAL ROUCO

Fe Adulta

Dirigimos este comentario preferentemente a usted, cardenal Rouco Varela, como representante cualificado de la Iglesia Oficial Española durante muchos años. En varios periódicos digitales de fecha de hoy, 1 de octubre, (LAS PROVINCIAS, LA RIOJA, EL COMERCIO), se leen las siguientes palabras: «A Rouco se le atribuye una contrariedad mal disimulada por la elección del Papa argentino en marzo de 2013. El cardenal gallego considera que Bergoglio adolece de falta de conocimientos sólidos en teología», y se informa de otros diez prelados, a los que se une el Señor Rouco, díscolos con el Papa Francisco en temas relacionados con el matrimonio y la familia, y justo en vísperas del Sínodo de la Familia. Leer más

Cisma blanco, cisma rojo

Jorge Costadoat, SJ

Años atrás Juan Bautista Libanio, célebre teólogo brasileño, ya muerto, diagnosticó un cisma blanco en la Iglesia. Dentro de muy poco también puede hacer un cisma rojo.

Libanio tuvo razón: el distanciamiento entre los católicos y la institución eclesiástica es enorme y creciente. ¿Quién tiene la culpa del foso que se ha creado? Es difícil atribuir responsabilidades. La cultura ha cambiado una enormidad. En quinientos años ha dejado de ser teocéntrica para convertirse en antropocéntrica. Leer más

Utopía para tiempos de crisis: lugar de ecuentro de las éticas y las religiones

Juan José Tamayo

Enviado a la página web de Redes Cristianas

La utopía tiende a ser excluida de los diferentes campos del saber y del quehacer humano: de las ciencias y de las letras, de la economía y de la ética, de la filosofía y de la teología, de la política y de las relaciones humanas, del quehacer cotidiano y de la vida social, de las religiones y de los movimientos espirituales. Religiosamente es considerada, una herejía; socialmente, un sueño infundado; científicamente, una transgresión de las leyes de la naturaleza, filosóficamente, una desviación de la racionalidad. Y sin embargo, la utopía es el horizonte hacia el que camina el ser humano, definido por Bloch como “animal utópico” y constituye el motor de la historia. Leer más

«BONDAD, RIQUEZA Y DESPRENDIMIENTO», Enrique Martínez Lozano

Escrito por  Enrique Martínez Lozano
Fe Adulta

Mc 10, 17-30

Este relato destaca, en primer lugar, por la contundencia de sus afirmaciones.

En la primera de ellas, Jesús hace una afirmación tajante: “¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios”. Son palabras que a los defensores de la divinidad de Jesús, entendida en sentido estrictamente dogmático, les planteaba una objeción de difícil salida.

Cuando se quiere abordar la cuestión de la divinidad de Jesús –“una persona, dos naturalezas”- desde el modelo mental, se entra irremisiblemente en un galimatías sin salida. Sin embargo, en la visión no-dual, se cae en la cuenta de que se trataba de un pseudoproblema porque, efectivamente, solo Uno es bueno. Todo es Uno, lo Real. Y Eso es Bondad, Verdad y Belleza.

“Lo bueno” –Dios, el Padre, lo Real, la Consciencia…- es la Fuente de donde todo procede y que se manifiesta en las formas que vemos. La bondad, como cualquier otra cualidad, es siempre transpersonal, trasciende a los individuos particulares, aunque todos participen de ella. Cuando esto se olvida, caemos fácilmente en peligrosas idealizaciones. Por todo ello, encuentro profundamente sabia la respuesta de Jesús: solo la Fuente es buena, verdadera, bella…, la misma y única Fuente que constituye nuestro núcleo más profundo.

Y sobre la riqueza la postura es igualmente tajante: “¡Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios!”.

Quizás podamos entender mejor el sentido de esta afirmación si comprendemos lo que significaba “entrar en el Reino”: compartir y vivir el proyecto de Jesús, un proyecto caracterizado por la vivencia de la fraternidad universal.

Así planteado, es evidente que se trata de dos modos de posicionarse radicalmente divergentes: no se puede vivir para el dinero y, al mismo tiempo, para los demás. Por eso, quien vive apegado al dinero no puede tener como prioridad el proyecto de Jesús.

Sin embargo, carece de sentido una lectura moralizante del texto. No se trata de “exigir” un comportamiento determinado para “merecer” la salvación, como creería una religión mercantilista. Frente a ello, el propio Jesús afirma que “para Dios no hay nada imposible”. Si uno vive la pobreza únicamente desde esa motivación, es probable que su corazón esté tan “ocupado” por esa idea de la perfección, como lo está el corazón del rico por el dinero. Y algo de eso se aprecia incluso en las palabras de Pedro, pidiendo alguna “recompensa”.

La sabiduría no va por ahí. El afán de perfección nace del yo (ideal) y gira en torno a él. Pero de lo que se trata es justamente de desegocentrarse, es decir, de dejar de reconocerlo como si fuese nuestra verdadera identidad. Tanto el afán de riquezas como cualquier idea de mérito revelan que giramos aún a su alrededor. Cuando comprendemos quiénes somos, el comportamiento se modifica: el desprendimiento es consecuencia –gozosa- de la comprensión. De ahí que el mismo Jesús proclamara felices a quienes eligen ser pobres, es decir, a quienes se hallan desnudos del yo.

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

 

 

Urteko 28. igandea – 28 Tiempo Ordinario, José A. Pagola

B (Markos 10,17-30)

Evangelio del 11/oct/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

GAUZA BAT DUGU FALTA- UNA COSA NOS FALTA

Pasadizoari aparteko bizitasuna eman dio kontalariak. Jerusalemerako bidea hartu du Jesusek, baina leku hartatik urrundu baino lehen, ezezagun bat iritsi zaio «korrika» eta«belauniko jarri aurrean», bertan eusteko. Jesusen premia gorria du.

Ez da sendatu beharra duen gaixo bat. Maisuagandik argia lortu nahi du bere bizitza norabidetzeko. «Zer egin behar dut betiko bizia ondare izateko?» Ez da arazo teoriko hutsa, baizik existentziala. Ez da mintzo maila orokorrean; berak zer egin behar duen jakin nahi du.

Beste ezer baino lehen, Jesusek hau gogorarazi dio: «ez da inor on Jainkoa baizik». Zer «egin» planteatu aurretik, beste inor ez bezalako Jainko On baten aurrean bizi garela izan behar dugu gogoan: haren ontasun ezin ulertuan estekatu behar dugu geure bizitza. Ondoren, Jainko On horren «aginduak» gogorarazi dizkio Jesusek. Bibli tradizioaren arabera, horixe da betiko bizirako bidea.

Miresgarria da gizon haren erantzuna. Txikitandik bete du hori guztia, baina amets handiago bat sumatu du bere baitan. Beste zerbaiten bila dabil. «Jesus begira-begira jarri zaio samurkiro». Begiratu horrek, besterik gabe, gizon harekin izan nahi duen harreman pertsonala adierazten du.

Ondo ulertu du Jesusek haren ezin asea: «gauza bat duzu falta». Betiko bizia «lortzeko» agindua «betetzearen»logika horri jarraituz, bekaturik gabe bizi bada ere, ez da geldituko guztiz asea. Gizakiaren barnean bada irrika sakonago bat.

Horregatik, bere bizitza beste logika baten arabera norabidetzera gonbidatu du Jesusek. Lehenengo gauza, bere ondasunei atxikirik ez bizitzea da («saldu daukazuna»). Bigarrena, pobreei laguntzera gonbidatu du («eman haiei zeure dirua»). Azkenik, «zatoz eta jarraitu niri». Biek elkarrekin egin ahal izango dute bidea Jainkoaren erreinurantz (!).

Gizonak, ordea, altxatu eta alde egin du Jesusengandik. Ahaztu egin du Jesusen begiratuaren xarma, eta triste joan da. Badaki ezin gozatu izango duela inoiz ere Jesusi jarraitzen diotenen poza eta askatasuna. Markosek argitu digu, ezen «oso aberatsa zela».

  • Ez ote hori bera lurralde aberatsetako kristau aseon esperientzia?
  • Ez ote gara bizi ongizate materialak harrapaturik?
  • Ez ote zaio falta gure erlijioari pobreekiko maitasun bizia?
  • Ez ote zaigu falta Jesusen jarraitzaileen poza eta askatasuna?

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

28 Tiempo Ordinario – B (Marcos 10,17-30)

Evangelio del 11/oct/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

UNA COSA NOS FALTA

El episodio está narrado con intensidad especial. Jesús se pone en camino hacia Jerusalén, pero antes de que se aleje de aquel lugar, llega «corriendo» un desconocido que «cae de rodillas» ante él para retenerlo. Necesita urgentemente a Jesús.

No es un enfermo que pide curación. No es un leproso que, desde el suelo, implora compasión. Su petición es de otro orden. Lo que él busca en aquel maestro bueno es luz para orientar su vida: «¿Qué haré para heredar la vida eterna?». No es una cuestión teórica, sino existencial. No habla en general; quiere saber qué ha de hacer él personalmente.

Antes que nada, Jesús le recuerda que «no hay nadie bueno más que Dios». Antes de plantearnos qué hay que«hacer», hemos de saber que vivimos ante un Dios Bueno como nadie: en su bondad insondable hemos de apoyar nuestra vida. Luego, le recuerda «los mandamientos» de ese Dios Bueno. Según la tradición bíblica, ese es el camino para la vida eterna.

La respuesta del hombre es admirable. Todo eso lo ha cumplido desde pequeño, pero siente dentro de sí una aspiración más honda. Está buscando algo más. «Jesús se le queda mirando con cariño». Su mirada está ya expresando la relación personal e intensa que quiere establecer con él.

Jesús entiende muy bien su insatisfacción: «una cosa te falta». Siguiendo esa lógica de «hacer» lo mandado para«poseer» la vida eterna, aunque viva de manera intachable, no quedará plenamente satisfecho. En el ser humano hay una aspiración más profunda.

Por eso, Jesús le invita a orientar su vida desde una lógica nueva. Lo primero es no vivir agarrado a sus posesiones:«vende lo que tienes». Lo segundo, ayudar a los pobres: «dales tu dinero». Por último, «ven y sígueme». Los dos podrán recorrer juntos el camino hacia el reino de Dios.

El hombre se levanta y se aleja de Jesús. Olvida su mirada cariñosa y se va triste. Sabe que nunca podrá conocer la alegría y la libertad de quienes siguen a Jesús. Marcos nos explica que «era muy rico».

  • ¿No es esta nuestra experiencia de cristianos satisfechos de los países ricos?
  • ¿No vivimos atrapados por el bienestar material?
  • ¿No le falta a nuestra religión el amor práctico a los pobres?
  • ¿No nos falta la alegría y libertad de los seguidores de Jesús?

José Antonio Pagola

 

Nace “Pro Francisco”, una campaña mundial para apoyar al Papa y a sus reformas

Una propuesta “plural y pluralista” en la que “caben todas las sensibilidades y posiciones ideológicas”. A pocas horas de que arranque la segunda -y definitiva- fase del Sínodo de Obispos sobre la Familia, surge la web “Pro Francisco”. Una iniciativa a través de la red que busca, según sus convocantes, “aglutinar a personas, asociaciones, medios de comunicación, colectivos e instituciones del ámbito hispano” con dos claros objetivos: “apoyar al Papa Francisco y visibilizar dicho apoyo en una plataforma digital propositiva y plural. Una iniciativa para sumar”.

 

 

Una propuesta pastoral para el Sínodo

José M. Castillo, teólogo
Enviado a la página web de Redes Cristianas

Cuando faltan solo unas horas para el comienzo del Sínodo de la Familia, crecen y suben de tono, en la Iglesia, las voces de alarma que hablan de “cisma blanco”, “cisma rojo” (Jorge Costadoat). O de quienes, como es el caso del cardenal Kasper, llegan a insinuar que estamos entrando en un “cisma práctico”, o sea (si me he enterado bien) un cisma que nadie formula en teoría, pero que en la práctica diaria de la vida funciona dividiendo a los católicos y fracturando a la Iglesia. Leer más

EL PROBLEMA DEL DIVORCIO

FE ADULTA

El relato evangélico contiene dos escenas: en la primera, los fariseos preguntan a Jesús si se puede repudiar a la mujer y reciben su respuesta (2-9); en la segunda, una vez en la casa, los discípulos insisten sobre el tema y reciben nueva respuesta (10-12).

Primera escena: los fariseos y Jesús.

La pregunta que le hacen resulta desconcertante, porque el divorcio estaba permitido en Israel y ningún grupo religioso lo ponía en discusión. Que el matrimonio es una institu­ción divina lo sabe cualquier judío por el Génesis, donde Dios crea al hombre y a la mujer para que se compenetren y complemen­ten. Pero el judío sabe también que los problemas matrimoniales comienzan con Adán y Eva. El matrimonio, incluso en una época en la que la unión íntima y la convivencia amistosa no eran los valores primordiales, se presta a graves conflictos.

Por eso, desde antiguo se admite, como en otros pueblos orientales, la posibilidad del divorcio. Más aún, la tradición rabínica piensa que el divorcio es un privilegio exclusivo de Israel. El Targum Palestinense pone en boca de Dios las siguientes palabras: «En Israel he dado yo separación, pero no he dado separación en las naciones»; tan sólo en Israel «ha unido Dios su nombre al divorcio».

La ley del divorcio se encuentra en el Deuteronomio, capítulo 24,1ss donde se estipula lo siguiente: «Si uno se casa con una mujer y luego no le gusta, porque descubre en ella algo vergonzoso, le escribe el acta de divorcio, se la entrega y la echa de casa…»

Llama la atención en esta ley su tremendo machismo: sólo el varón puede repudiar y expulsar de la casa. En la perspectiva de la época tiene su lógica, ya que la mujer se parece bastante a un objeto que se compra y que se puede devolver si no termina convenciendo. Sin embargo, aunque la sensibilidad de hace veinte siglos fuera distinta de la nuestra (tanto entre los hombres como entre las mujeres), es indudable que unas personas podían ser más sensibles que otras al destino de la mujer. Este detalle es muy interesante para comprender la postura de Jesús.

En cualquier caso, la ley es conocida y admitida por todos los grupos religiosos judíos. Por consiguiente, la pregunta de los fariseos resulta desconcertante. Cualquier judío piadoso habría respondido: sí, el hombre puede repudiar a su mujer. Pero Jesús, además de ser un judío piadoso, se muestra muy cercano a las mujeres, las acepta en su grupo, permite que le acompañen. ¿Estará de acuerdo con que el hombre repudie a su mujer? Así se comprende el comentario de Mc: le preguntaban «para ponerlo a prueba». Los fariseos quieren poner a Jesús entre la espada y la pared: entre la dignidad de la mujer y la fidelidad a la ley de Moisés. En cualquier opción que haga, quedará mal: ante sus seguidoras, o ante el pueblo y las autoridades religiosas.

La reacción de Jesús es tan atrevida como inteligente. Él también pone a los fariseos entre la espada y la pared: entre Dios y Moisés. Empieza con una pregunta muy sencilla que se puede volver en contra suya: “¿Qué os mandó Moisés?” Y luego contraataca, distinguiendo entre lo que escribió Moisés en determinado momento y lo que Dios proyectó al comienzo de la historia humana.

En el Génesis, Dios no crea a la mujer para torturar al varón (como en el mito griego de Pandora), sino como un complemento íntimo, hasta el punto de formar una sola carne. En el plan inicial de Dios, no cabe que el hombre abandone a su mujer; a quienes debe abandonar es a su padre y a su madre, para formar una nueva familia.

Las palabras de Génesis 1,27 sugieren claramente la indisolubilidad: el varón y la mujer se convierten en un solo ser. Pero Jesús refuerza esa idea añadiendo que esa unión la ha creado Dios; por consiguiente, «lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre». Jesús rechaza de entrada cualquier motivo de divorcio.

La aceptación posterior del repudio por parte de Moisés no constituye algo ideal sino que se debió a «vuestro carácter obstinado». Esta interpretación de Jesús supone una gran novedad, porque sitúa la ley de Moisés en su contexto histórico. La tendencia espontánea del judío era considerar toda la Torá (el Pentateuco) como un bloque inmutable y sin fisuras. Algunos rabinos condenaban como herejes a los que decían: «Toda la Ley de Moisés es de Dios, menos tal frase». Jesús, en cambio, distingue entre el proyecto inicial de Dios y las interpretaciones posteriores, que no tienen el mismo valor e incluso pueden ir en contra de ese proyecto.

Segunda escena: los discípulos y Jesús.

Saca las conclusiones prácticas de la anterior, tanto para el varón como para la mujer que se divorcian. Las palabras: Si ella se divorcia del marido y se casa con otro, comete adulterio, cuentan con la posibilidad de que la mujer se divorcie, cosa que no contemplaba la ley judía, pero sí la romana. Por eso, algunos autores ven aquí un indicio de que el evangelio de Marcos fue escrito para la comunidad de Roma. Aunque en los cinco primeros siglos de la historia de Roma (VIII-III a.C.) no se conoció el divorcio, más tarde se introdujo.

 

José Luis Sicre

 

 

 

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA TEOLOGÍA CUÁNTICA

Sacado del libro Teología Cuántica de Diamuid O´Murchu

FE ADULTA

1. La vida está sostenida por una energía creativa.

· Dios y lo divino son energía creativa que se percibe incluyendo, pero también superando todo lo que la teología tradicional atribuye a Dios.

· La energía divina  no es estable e inmutable, sino que trabaja permanentemente. Leer más