LAS TAREAS DE LA PAZ

SOLASBIDE-PAX ROMANA

El 28 de mayo último la asociación Solasbide-Pax Romana celebró una jornada abierta de reflexión y debate bajo el título “Escuchándonos y dialogando para la paz aquí  y ahora. Creer en las tareas de la paz”. Las líneas que siguen son un resumen y recapitulación de las principales ideas que surgieron de ese diálogo.

La paz constituye un fenómeno muy complejo, multidimensional, es una de las más profundas aspiraciones humanas, un imperativo ético o religioso, un don de Dios o una tarea humana según las diversas visiones que conviven a nuestro alrededor. No podemos reducir la paz, como en otros tiempos, a la ausencia de guerra y de violencia directa contra las personas, a una mera situación o apariencia de orden exterior. Leer más

El disputado voto del señor «Católico»

Blog de Jesús Bastante
Religión Digital

Nueve de cada diez votantes del PP se declaran católicos. Hasta aquí, todo normal. No lo parece tanto que lo hagan ocho de cada diez votantes del PSOE, siete de Ciudadanos, y, ¡ojo!, cinco de cada diez de Podemos. Estas son algunas de las conclusiones de la encuesta publicada por Vida Nueva (enhorabuena a José Beltrán por la idea), la primera que se realiza en España en cuanto a intención de voto de los católicos españoles. Rajoy ganaría, pero no por goleada. Éste es, precisamente, uno de los titulares del sondeo: ya no existe esa identificación católico-PP. Ojalá sirva para los adalides del enfrentamiento, en uno y otro lado. Leer más

Religiones por la acogida y la paz

Editorial Redes Cristianas

Ante la incapacidad política de la UE, manifiestamente desconcertante en materia de paz y de acogida a las personas migrantes y refugiadas, las confesiones religiosas han empezado a moverse. No pueden  limitarse al cuidado meramente asistencial —como generalmente se les asigna y que, por cierto,  desarrollan mayormente con generosa dedicación — de las víctimas que la mala política produce y deja tiradas en la cuneta.

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EVANGELIO DOMINGO 26 de JUNIO

Domingo 26 de junio de 2016
Domingo 13º ordinario

Servicios Koinonia

Lucas 9, 51-62

Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Te seguiré adonde vayas

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante.

De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.

Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?»

Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.

Mientras iban de camino, le dijo uno: «Te seguiré adonde vayas.»

Jesús le respondió: «Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»

A otro le dijo: «Sígueme.»

Él respondió: «Déjame primero ir a enterrar a mi padre.»

Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.»

Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.»

Jesús le contestó: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios.»

 

LAS TAREAS DE LA PAZ

SOLASBIDE-PAX ROMANA

El 28 de mayo último la asociación Solasbide-Pax Romana celebró una jornada abierta de reflexión y debate bajo el título “Escuchándonos y dialogando para la paz aquí  y ahora. Creer en las tareas de la paz”. Las líneas que siguen son un resumen y recapitulación de las principales ideas que surgieron de ese diálogo.

La paz constituye un fenómeno muy complejo, multidimensional, es una de las más profundas aspiraciones humanas, un imperativo ético o religioso, un don de Dios o una tarea humana según las diversas visiones que conviven a nuestro alrededor. Leer más

LO QUE ES JESÚS ESTÁ MÁS ALLÁ DE NUESTRA CAPACIDAD DE COMPRENSIÓN, Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
Fe Adulta

Lc 9, 18-24

Los tres sinópticos relatan el mismo episodio, aunque con diferencias notables. Se plantea abiertamente el significado del mesianismo de Jesús. Tema que no quedó resuelto hasta después de la experiencia pascual. No se trata, pues de un relato estrictamente histórico, sino de un planteamiento teológico del tema más importante y complicado de todo el NT. Ni para ellos fue fácil aceptar al verdadero Jesús ni lo es para nosotros, pues seguimos sin aceptar que el ser cristiano lleva consigo renunciar al ego y darse a los demás.

El evangelio dice que el único que estaba orando era Jesús, aunque los discípulos estaban allí. Sin tener en cuenta esa oración de Jesús nada de lo que fue y predicó puede explicarse. La forma en que Jesús habla de Dios, se inspira en su experiencia personal. La experiencia básica de Jesús fue la presencia de Dios en él. Jesús experimentó que Dios lo era todo para él y él debía ser todo para los demás. Tomó concien­cia de la fidelidad de Dios-amor y respondió vitalmente a esta toma de conciencia. Al atreverse a llamar a Dios «Abba» (Papá), Jesús abre un horizonte completamente nuevo en las relaciones con el absoluto.

Para Jesús, como para cualquier ser humano, la base de toda experiencia religiosa reside en su condición de criatura. El hombre se descubre sustentado en Dios. El modo finito de ser uno mismo, demuestra que es más de Dios que de sí mismo. Sin Dios no sería posible nuestra existencia. Jesús descubre que el centro de su vida está en Dios. Pero eso no quiere decir que tenga que salir de sí para encontrar su centro. Descubrirse fundamentado en Dios, es fuente de inesperada plenitud. Dios será en él, revelación de la más alta humanidad.

Jesús de Nazaret nunca se presenta como el absoluto. Para él lo único absoluto era Dios. Él se consideró siempre como un ser humano más. “El Mesías de Dios” de Simón se convierte en boca de Jesús en “Hijo de hombre”, el modelo de hombre, un ser humano que vive su plenitud. No es el triunfador, el poderoso, el que está por encima de los demás, sino el que aguanta, el que sufre, el que tiene que padecer las iras y rencores de los suyos, el humillado y despreciado, precisamente por no renunciar a ser “humano”.

El Mesías de Dios. Mc dice simplemente: Tú eres el Mesías. Mt dice: tú eres el Mesías, el Hijo de Dios bendito. La opinión de la gente indica ya una alta consideración de la persona de Jesús, pero está lejos de acertar. La opinión de Pedro, parece acertada; pero “el Ungido”, era la manera de designar al Mesías que el pueblo esperaba. Un Mesías nacionalista que traería la salvación política, económica y religiosa. Esa opinión no debe ser divulgada porque es también, falsa. Los primeros cristianos superaron la dificultad asociando la idea de Mesías a la de Hijo. No entendieron la filiación como nosotros sino como representante de Dios.

El que quiera salvar su vida la perderá; no es una exageración. Hacer que todo gire en torno a nuestro falso “yo”, es dar importancia en nosotros a lo que menos vale. No dejaremos de ser egoístas si mantenemos el apego al “ego”. En la medida en que ponga como objetivo último salvar mi ego, seré egoísta y por lo tanto me deshago como persona. En la medida en que me desprenda de todo apego, incluido el apego a la vida, a favor de los demás, estaré amando de verdad, y por lo tanto creciendo como ser humano. Mi Vida con mayúscula se potenciará, y la vida con minúscula, cobra entonces todo su sentido.

La pregunta que se hicieron aquellos primeros cristianos tenemos que hacérnosla nosotros hoy. ¿Quién es Jesús? La mejor prueba de que no es fácil responder, es la falsa alternativa, que se planteó en el siglo pasado, entre el Jesús histórico o el Cristo de la fe. Los discípulos compartieron su vida con el Jesús de Nazaret y aceptaron a aquel ser humano que les proporcionó una paz, una alegría y una seguridad increíbles; pero mientras vivieron con él, no fueron capaces de ir más allá de lo que veían. Solamente a través de la experiencia pascual se adentraron en el verdadero significado de aquella persona fuera de serie.

Al morir Jesús, se preguntaron si con la muerte de su líder se había acabado todo. Solo entonces empezaron a trascender la figura aparente de Jesús y descubrieron lo que se escondía detrás de aquella realidad visible. Fueron dándose cuenta de que allí había algo más que un simple ser humano. Entonces fueron conscientes de que el verdadero UNGIDO ya se encontraba en el Jesús de Nazaret. Este Mesías, descubierto en pascua, no coincide con el que esperaban los judíos y los propios discípulos, antes de esa experiencia. Ahora se trata de Jesús el Cristo, Jesucristo, genial integración del Jesús histórico y el Cristo de la fe.

Cristo no es una idea abstracta surgida en la primera comunidad sino la realidad de Jesús visto con los rayos X de la experiencia pascual. Cristo ni se puede identificar con Jesús ni se puede separar de él. Durante tres años, sus seguidores convivieron con él sin enterarse de quien era, pero una vez que desapareció su figura sensible, fueron capaces de descubrir lo que en aquella figura humana se escondía. No se puede separar el valor de una moneda, de la cantidad y la forma del metal que la constituye. La moneda tiene tal valor, porque está acuñada y tiene tal forma. Todo lo que hay de divino en Jesús está en su humanidad.

¿Quién es Jesús para nosotros hoy? No se trata de dar una respuesta teórica ni una cristología aquilatada que responda a todas las cuestiones formales relativas a la persona de Jesús. Mucho menos, dogmas que definan su naturaleza divina. Lo tenemos crudo, porque los evangelios nos hablan de Jesucristo desde la experiencia pascual, y es muy difícil descubrir al Jesús de Nazaret que ellos conocieron y del que partieron para llegar a Cristo. Los cristianos de hoy empezamos la casa por el tejado y cuando nos damos cuenta, resulta que carecemos de muros y sobre todo de cimientos. Sin experiencia pascual no hay cristiano

Estamos lejos del encarnar en nosotros ese valor supremo, que Jesús encarnó. Echemos una ojeada a nuestras oraciones y descubriremos la idea que tenemos del Mesías. La misma que Pedro propuso y rechazó Jesús. Lo hemos colocado a la derecha de Dios; le hemos dado plenitud de poder y gloria; le hemos hecho juez de vivos y muertos para, a renglón seguido, decir que “el que cumpla con lo que dijo se sentará con él a juzgar a los infieles”. Estas cosas ya las dice el NT, en contra de la misma actitud de Jesús.

No es nada fácil salir de la dinámica del hedonismo que nos empuja a dar satisfacción a los sentidos, a buscar lo más cómodo, lo que me agrada, lo que menos me cuesta. Mantener estas actitudes hedonistas y llamarse cristiano, es una contradicción. Pero tampoco debemos caer en la trampa del masoquismo. Dios quiere para cada uno de nosotros lo mejor. Quiere que disfrutemos de todo lo que nos rodea, de las personas y de las cosas. Todo es positivo, siempre que tengamos claro que lo primero es el bien integral del hombre.

No se trata de machacar una parte de nuestro ser para salvar otra. Se trata de descubrir un fallo en nuestra percepción de nosotros mismos, es decir, que con frecuencia creemos ser los que no somos y vivimos engañados. Se trata de liberarnos de todo aquello que nos ata a lo caduco y nos impide elevarnos a la plenitud que nuestro verdadero ser exige. La liberación llega cuando hemos establecido una auténtica escala de valores y somos capaces de dar a cada faceta de nuestra compleja vida, la importancia que tiene, ni más ni menos.

Por eso Jesús se presenta como plenitud de lo humano. No es la humanidad la que tiene que convertirse en divinidad. Esta trampa nos ha metido por callejones sin salida. Toda la divinidad se hace presente en la humanidad. Ser cada día más humanos es lo que nos convierte en manifestación de lo divino. La oposición, y más aún la lucha entre lo divino y lo humano es absurda, en Jesús y en cada uno de nosotros.

 

Meditación-contemplación

Lo que Jesús es y significa, no se puede meter en conceptos,
porque está más allá de los sentidos y de la razón.
Si experimentas lo que hay de Dios en ti,
podrás vislumbrar lo que Jesús vivió y manifestó.
……………………

Más allá de nuestro “yo” físico, psíquico y mental,
se encuentra nuestro auténtico ser,
que es lo divino que hay en cada uno de nosotros
y que está siempre ahí como la única realidad verdadera.
……………………

Para alcanzar ese verdadero ser y verdadera Vida,
es necesario no quedar enganchado en lo terreno.
Desapegarse de lo caduco, lo contingente, lo limitado
es el único camino para alcanzar lo absoluto.
………………

 

Fray Marcos

 

 

Urteko 12. igandea – 12 Tiempo ordinario, José A. Pagola

C (Lukas 9,18-24)

Evangelio del 19/Jun/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

SINESTEN OTE DUGU JESUSENGAN?

Lehen belaunaldiko kristau-elkarteek gaurko ebanjelioko pasadizo honen oroitzapena garrantzi handikotzat eman zuten Jesusen jarraitzaileentzat. Zuzena zen uste hori. Bazekiten Jesusen Elizak behin eta berriz entzun beharko zuela, Zesareako Filipo inguruan, Jesusek ikasleei behin batean egin zien galdera hau: «Zuek, nor naizela diozue?».

Kristau-elkartean Jesusekiko geure fedea itzaltzen uzten badugu, galdua dukegu geure nortasuna. Ezin bizi izango dugu ausardia kreatzaileaz Jesusek gomendatu digun egitekoa; ez gara ausartuko aurre egiten mementoan momentukoari, Jesusen Espirituaren berritasunari begiak irekirik; erdipurdi gelditu eta itoko gara.

Ez da aro erraza gure hau. Jesusengana egia eta leialtasun handiagoz itzultzen ez bagara, zurrunduz joanen gara eta geure bidea galduz; gure hizketa handia sinesgarritasuna galduz joanen da. Garen, diogun eta dagigun guztiaren giltzarri, oinarri eta iturri da Jesus. Nor eta zein da, ordea, gaur Jesus kristauentzat?

Guk, Pedrok bezala, Jesus «Jainkoaren Mesias» dela, Aitaren Bidalia dela aitortzen dugu. Halaxe da izan ere: Hainbesteraino maite izan du Jainkoak mundua, Jesus erregalatu baitigu. Alabaina, ba ote dakigu kristauek Jainkoaren erregalu handi hori onartzen, zaintzen, gozatzen eta ospatzen? Gure ospakizunen, topo egiteen eta batzarren erdigune ote da Jesus?

Aitortzen dugu, halaber, «Jainkoaren Semea» dela Jesus. Jainkoa hobeto ezagutzen laguntzen ahal digu hark, Aitaren onberatasunean konfiantza handiagoa izaten, fede handiagoz entzuten Aitaren deia mundua haurrideago eta guztientzat zuzenago egin dezagun. Alabaina, aurkitzen ote dugu geure elkarteetan Jesusengan haragitu den Jainkoaren zinezko aurpegia? Ba ote dagokigu hots egiten eta aldarrikatzen guztientzat albiste handi bezala?

Halaber, «Salbatzaile» izena ematen diogu Jesusi, gure bizitza gizatartzeko indarra duelako, gu geu askatzeko eta giza historia benetako eta behin betiko salbamendura bideratzeko indarra duelako. Alabaina, hori ote gure artean arnasten den esperantza? Hori ote gure elkarteek kutsatzen duten bakea?

Era berean, aitortzen dugu Jesus dela geure «Jaun» bakarra. Ez dugu nahi beste jaunik, ez dugu izan nahi inolako sasi-idoloren mendeko. Alabaina, gure bizitzako erdigunea betetzen ote du Jesusek? Guztizko lehentasuna ematen ote diogu geure elkarteetan? Ororen eta guztien gain jartzen ote dugu? Jesusenak ote gara? Hura ote animatzen eta biziarazten gaituena?

Kristauen egiteko handia, gaur egun, indarrak bateratzea da, bideak urratzea haren Elizan Jesusen zentraltasuna berresteko. Ondoren dator beste guztia.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

12 Tiempo ordinario – C (Lucas 9,18-24)

Evangelio del 19/Jun/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

¿CREEMOS EN JESÚS?

Las primeras generaciones cristianas conservaron el recuerdo de este episodio evangélico como un relato de importancia vital para los seguidores de Jesús. Su intuición era certera. Sabían que la Iglesia de Jesús debería escuchar una y otra vez la pregunta que un día hizo Jesús a sus discípulos en las cercanías de Cesárea de Filipo: «Vosotros, quién decís que soy yo?».

Si en las comunidades cristianas dejamos apagar nuestra fe en Jesús, perderemos nuestra identidad. No acertaremos a vivir con audacia creadora la misión que Jesús nos confió; no nos atreveremos a enfrentarnos al momento actual, abiertos a la novedad de su Espíritu; nos asfixiaremos en nuestra mediocridad.

No son tiempos fáciles los nuestros. Si no volvemos a Jesús con más verdad y fidelidad, la desorientación nos irá paralizando; nuestras grandes palabras seguirán perdiendo credibilidad. Jesús es la clave, el fundamento y la fuente de todo lo que somos, decimos y hacemos. ¿Quién es hoy Jesús para los cristianos?

Nosotros confesamos, como Pedro, que Jesús es el «Mesías de Dios», el Enviado del Padre. Es cierto: Dios ha amado tanto al mundo que nos ha regalado a Jesús. ¿Sabemos los cristianos acoger, cuidar, disfrutar y celebrar este gran regalo de Dios? ¿Es Jesús el centro de nuestras celebraciones, encuentros y reuniones?

Lo confesamos también «Hijo de Dios». Él nos puede enseñar a conocer mejor a Dios, a confiar más en su bondad de Padre, a escuchar con más fe su llamada a construir un mundo más fraterno y justo para todos. ¿Estamos descubriendo en nuestras comunidades el verdadero rostro de Dios encarnado en Jesús? ¿Sabemos anunciarlo y comunicarlo como una gran noticia para todos?

Llamamos a Jesús «Salvador» porque tiene fuerza para humanizar nuestras vidas, liberar nuestras personas y encaminar la historia humana hacia su verdadera y definitiva salvación. ¿Es esta la esperanza que se respira entre nosotros? ¿Es esta la paz que se contagia desde nuestras comunidades?

Confesamos a Jesús como nuestro único «Señor». No queremos tener otros señores ni someternos a ídolos falsos. Pero ¿ocupa Jesús realmente el centro de nuestras vidas? ¿Le damos primacía absoluta en nuestras comunidades? ¿Lo ponemos por encima de todo y de todos? ¿Somos de Jesús? ¿Es él quien nos anima y hace vivir?

La gran tarea de los cristianos es hoy aunar fuerzas y abrir caminos para reafirmar mucho más la centralidad de Jesús en su Iglesia. Todo lo demás viene después.

José Antonio Pagola

 

 

Terrorismo de Daesh y homofobia en la masacre de Orlando


Redacción de Atrio

Es el mejor resumen informativo que hemos encontrado. Los dos elementos parece que han motivado la masacre. Y la facilidad para hacerse con armas en EEUU. Y todo tipo de fanatismo religioso puritano que califican las ideologías no patriarcalistas de género como un desastre semejante al de Daesh.  ¡Dolor y solidaridad, una vez más, con las víctimas!

EL MUNDO

¿Que ocurrió? Leer más