El nuevo obispo de Palencia abandona el Palacio y se va a vivir al Seminario

Manuel Herrero asegura que será “un obispo cercano” y pide “romper fronteras”. El prelado solicita al nuevo Gobierno post 26-j que respete la libertad de educación. El obispo de Palencia, Manuel Herrero, en un encuentro mantenido con los medios de comunicación, pidió al nuevo gobierno que se respete la libertad de educación, algo que calificó de «fundamental». Asimismo, el nuevo prelado insistió en que la Iglesia «no busca privilegios ni los pretende». Además, el recién ordenado obispo de la diócesis palentina demandó, en primera instancia, «el bien común para todos los ciudadanos».

 

 

¿Cómo podría un obispo con madera parecerse más al de Roma?

Antonio Duato

Los amigos de alandar me sacaron este artículo, que no puedo menos de compartir en ATRIO.AD.

Reflexiones intempestivas sobre don Carlos Osoro
Por Antonio Duato, publicado el 8 de junio en alandar

Me piden cristianos de base de Madrid que les ayude a entender a su pastor, don Carlos Osoro, quien suscitó muchas expectativas cuando sustituyó a don Antonio Rouco y que está empezando a defraudar a no pocos por algunos gestos inexplicables en quien fue presentado como la opción personal de Francisco, para la conversión pastoral del episcopado español en los próximos años, a partir de esa importante diócesis. Leer más

Más allá del homo sapiens

José Arregi

Más pronto que tarde, los avances científicos nos obligarán a repensar casi todo lo que la filosofía y la teología nos han enseñado y que en buena medida seguimos pensando acerca del ser humano y de su “singularidad”: su autoconciencia y libertad, su razón y corazón, su mente o espíritu. ¿Somos tan singulares como hemos pensado durante miles de años? Necesitamos una gran cura de humildad, que es como decir sabiduría. O humanidad. O incluso transhumanidad. Leer más

Evangelio del domingo 26 de Junio, 13º T. O., Lucas 9, 51-62

Servicios Koinonia

Lucas 9, 51-62

Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Te seguiré adonde vayas

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante.

De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.

Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?»

Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.

Mientras iban de camino, le dijo uno: «Te seguiré adonde vayas.»

Jesús le respondió: «Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»

A otro le dijo: «Sígueme.»

Él respondió: «Déjame primero ir a enterrar a mi padre.»

Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.»

Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.»

Jesús le contestó: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios.»

El tema fundamental del evangelio es la presentación de tres vocaciones. Lucas las coloca en el marco del viaje de Jesús y sus discípulos hacia Jerusalén. Jesús, al que quiere seguirle le exige: despego de los bienes y comodidades materiales, pues el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar su cabeza; llamamiento de Dios; ruptura con el pasado y el presente, incluso con la propia familia, y seguimiento. Todo esto para que el discípulo quede libre y disponible para poder anunciar el Reino de Dios.

Las lecturas de hoy tienen un tema común: las exigencias de la vocación. En ellas descubrimos cómo subyace la necesidad del desprendimiento, de la renuncia, del abandono de las cosas y personas como exigencia para seguir a Jesús. Por eso, no existe respuesta a la llamada para ponerse al servicio del Reino de Dios, en aquellos que anteponen a Jesús sus condiciones o intereses personales.

El Evangelio nos dice que el desprendimiento exigido por Jesús a los tres candidatos a su seguimiento, es radical e inmediato. Se tiene, incluso, la impresión de una cierta dureza de parte de Jesús. Pero todo está puesto bajo el signo de la urgencia. Jesús ha iniciado “el viaje hacia Jerusalén”. Esta “subida” interminable (que ocupa 10 capítulos en el evangelio de Lucas) no se encuadra en una dimensión estrictamente geográfica, sino teológica: Jesús se encamina decididamente hacia el cumplimiento de su misión.

El viaje de Jesús a Jerusalén no es un viaje turístico. El maestro exige a los discípulos la conciencia del riesgo que comparte esa aventura: “la entrega de la propia vida”.

Se diría que Jesús hace todo lo posible para desanimar a los tres que pretenden seguirle a lo largo del camino. Parece que su intención es más la de rechazar que la de atraer, desilusionar más que seducir. En realidad, él no apaga el entusiasmo, sino las falsas ilusiones y los triunfalismos mesiánicos. Los discípulos deben ser conscientes de la dificultad de la empresa, de los sacrificios que comporta y de la gravedad de los compromisos que se asumen con aquella decisión.

Por tanto, «seguir a Jesús en radicalidad» exige:

– Disponibilidad para vivir en la inseguridad: “No tener nada, no llevar nada”. No se pone el acento en la pobreza absoluta, sino en la itinerancia. El discípulo lo mismo que Jesús, no puede programar, organizar la propia vida según criterios de exigencias personales, de “confort” individual.

– Ruptura con el pasado, con las estructuras sociales, políticas, económicas y culturales que atan y generan la muerte. Es necesario que los nuevos discípulos miren adelante, que anuncien el Reino, para que desaparezca el pasado y viva el proyecto de Jesús.

– Decisión irrevocable. Nada de vacilaciones, nada de componendas, ninguna concesión a las añoranzas y recuerdos del pasado, el compromiso es total, definitivo, la elección irrevocable.

Hoy como ayer, Jesús sigue llamando a hombres y mujeres que dejándolo todo se comprometen con la causa del Evangelio y, tomando el arado sin mirar hacia atrás, entregan la propia vida en la construcción de un mundo nuevo donde reine la justicia y la igualdad entre los seres humanos.

Por otra parte, observamos una nota de tolerancia y paciencia pedagógica en el evangelio de hoy. Un celo apasionado de los discípulos es capaz de pensar en traer fuego a la tierra para consumir a todos los que no acepten a Jesús… Llevados por su celo no admiten que otros piensen de manera diversa, ni respetan el proceso personal o grupal que ellos llevan. Jesús «les reprocha» ese celo. Simplemente marcha a otra aldea, sin condenarlos y, mucho menos, sin desear que les caiga fuego.

El seguimiento de Jesús es una invitación y un don de Dios, pero al mismo tiempo exige nuestra respuesta esforzada. Es pues un don y una conquista. Una invitación de Dios, y una meta que nos debemos proponer con tesón. Pero sólo por amor, por enamoramiento de la Causa de Jesús, podremos avanzar en el seguimiento. Ni las prescripciones legales, ni los encuadramientos jurídicos, ni las prescripciones ascéticas pueden suplir el papel que el amor, el amor directo a la Causa de Jesús y a Dios mismo a través de la persona de Jesús, tiene que jugar insustituiblemente en nuestras vidas llamadas.

Una vez que ese amor se ha instalado en nuestras vidas, todo lo legal sigue teniendo su sentido, pero es puesto en su propio lugar: relegado a un segundo plano. «Ama y haz lo que quieras», decía san Agustín; porque si amas, no vas a hacer «lo que quieras», sino lo que debes, lo que el Dios amado espera de ti. Es la libertad del amor, sus dulces ataduras.

El evangelio de hoy es dramatizado en los capítulos 82 y 91 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión, el audio y el comentario teológico correspondiente pueden ser tomados de aquí: http://www.radialistas.net/category/un-tal-jesus/

 

 

Urteko 13. igandea- 13 Tiempo ordinario – C (Lucas 9,51-62), José A. Pagola

Evangelio del 26/Jun/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

EZ TXOKOARI LOTURIK, EZ ATZERA BEGIRA – SIN INSTALARSE NI MIRAR ATRÁS

Jesusi jarraitzea da kristau-bizitzaren bihotza. Funtsa. Ez da gauza garrantzizkoagorik edo erabakitzaileagorik. Lukasek hiru pasadizo txiki dakartza, beraren ebanjelioa irakurriko dutenak jabetu daitezen ezen, Jesusen ustez, ez dela ezer premiazkoagorik eta atzeraezinekorik.

Irudi gogorrak eta eskandalagarriak darabiltza Jesusek. Bistan da ezen jendearen kontzientzia astindu nahi duela. Ez dabil jarraitzaile gehiagoren bila, baizik jarraitzaile konprometituagoen bila: mugarik gabe jarraituko diotenak, sasi-segurtasunei uko eginez, beharrezko diren hausturak baitaratuz. Haren hitzek azken batean galdera bakar hau harrotzen dute: zein harreman ezarri nahi dugu geure burua haren jarraitzailetzat ematen dugunok?

Lehenengo pasadizoa

Bidelagun dituenetako batek halako erakarmena sentitzen du Jesusekiko, non, Jesusek deitu aurretik, bera aurreratzen baita esatera: «Jarraitu dizut noranahi zoazela». Zer esaten ari den konturatu dadin nahi du Jesusek: «Azeriek badituzte zuloak, eta hegaztiek habiak»; gizonaren semeak, berriz, «ez du burua non ezarri».

Abentura hutsa da Jesusi jarraitzea. Jesusek ez die eskaintzen bereei ez segurtasunik, ez ongizaterik. Ez die laguntzen dirua irabazten edo boterea eskuratzen. Jesusi jarraitzea «bidean bizitzea da», ongizateari lotu gabe eta erlijioan sasi-babesik bilatu gabe. Ez da zoritxarra Eliza hain boteretsua ez izatea eta zaurigarriago gertatzea. Gerta dakigukeen gauzarik hoberena da hori, geure fedea garbi egiteko eta Jesusengan konfiantza handiagoa ezartzeko.

Bigarren pasadizoa

Beste lagun bat prest da Jesusi jarraitzeko, baina lehenik eta behin betebehar erlijiosoetako bat, «bere aitari lur ematea», betetzen uzteko eskatu dio. Hori ezin gerta dakioke arrotz inongo juduri, zeren betebehar erlijioso handienetakoa baitute. Txundigarri da Jesusen erantzuna: «Utzi ezazu hildakoek beren hildakoei lur eman diezaieten: zu, zoaz Jainkoaren erregetza hots egitera».

Jainkoaren erregetzari bidea irekitzea da beti zereginik premiazkoena, bizitza gizatarragoa egite aldera. Ezerk ez dezake atzerarazi gure erabakia. Inork ez digu eutsi behar, ez galgatu. «Hildakoek», biziaren erregetzaren zerbitzura bizi ez diren haiek, jardungo dute Jainkoaren erregetza eta haren zuzentasuna bezain premiatsuak ez diren beste betebehar erlijiosoak betetzen.

Hirugarren pasadizoa

Jesusen ondoren hasi aurretik, bere familiari agur egin nahi dion hirugarren bati, hau diotso Jesusek: «Goldeari heldu eta atzera begira jartzen dena ez da gai Jainkoaren erreinurako». Ezin jarrai dakioke Jesusi atzera begira jarririk. Ezin zaio biderik ireki Jainkoaren erregetzari iraganean geldituz. Aitaren egitasmoaren arabera lan egiteak hari guztiz emanik jardutea eskatzen du, konfiantza Jainkoaren geroan jartzea, Jesusen urratsen ondoren ausardiaz bide egitea.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

13 Tiempo ordinario – C (Lucas 9,51-62)

Evangelio del 26/Jun/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

SIN INSTALARSE NI MIRAR ATRÁS

Seguir a Jesús es el corazón de la vida cristiana. Lo esencial. Nada hay más importante o decisivo. Precisamente por eso, Lucas describe tres pequeñas escenas para que las comunidades que lean su evangelio, tomen conciencia de que, a los ojos de Jesús, nada puede haber más urgente e inaplazable.

Jesús emplea imágenes duras y escandalosas. Se ve que quiere sacudir las conciencias. No busca más seguidores, sino seguidores más comprometidos, que le sigan sin reservas, renunciando a falsas seguridades y asumiendo las rupturas necesarias. Sus palabras plantean en el fondo una sola cuestión: ¿Qué relación queremos establecer con él quienes nos decimos seguidores suyos?

Primera escena

Uno de los que le acompañan se siente tan atraído por Jesús que, antes de que lo llame, él mismo toma la iniciativa: «Te seguiré adonde vayas». Jesús le hace tomar conciencia de lo que está diciendo: «Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros nido», pero él «no tiene dónde reclinar su cabeza».

Seguir a Jesús es toda una aventura. Él no ofrece a los suyos seguridad o bienestar. No ayuda a ganar dinero o adquirir poder. Seguir a Jesús es «vivir de camino», sin instalarnos en el bienestar y sin buscar un falso refugio en la religión. Una Iglesia menos poderosa y más vulnerable no es una desgracia. Es lo mejor que nos puede suceder para purificar nuestra fe y confiar más en Jesús.

Segunda escena

Otro está dispuesto a seguirle, pero le pide cumplir primero con la obligación sagrada de «enterrar a su padre». A ningún judío puede extrañar, pues se trata de una de las obligaciones religiosas más importantes. La respuesta de Jesús es desconcertante: «Deja que los muertos entierren a sus muertos: tú vete a anunciar el reino de Dios».

Abrir caminos al reino de Dios trabajando por una vida más humana es siempre la tarea más urgente. Nada ha de retrasar nuestra decisión. Nadie nos ha de retener o frenar. Los «muertos», que no viven al servicio del reino de la vida, ya se dedicarán a otras obligaciones religiosas menos apremiantes que el reino de Dios y su justicia.

Tercera escena

A un tercero que quiere despedir a su familia antes de seguirlo, Jesús le dice: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios». No es posible seguir a Jesús mirando hacia atrás. No es posible abrir caminos al reino de Dios quedándonos en el pasado. Trabajar en el proyecto del Padre pide dedicación total, confianza en el futuro de Dios y audacia para caminar tras los pasos de Jesús.

José Antonio Pagola

 

 

LOS OBISPOS ESPAÑOLES ENTRAN EN CAMPAÑA ELECTORAL A FAVOR DE LA MODERACIÓN (DERECHA).

En fin, una vez más, nuestros obispos se decantan por los partidos moderados. Es que con ellos les ha ido muy bien el mantenimiento de no pocos privilegios a los que hace tiempo debieran haber renunciado, en la línea que marca el Evangelio de Jesús que quiso que sus seguidores fueran pobres. Se sigue echando de menos obispos como Tarancón que defendió la neutralidad de la Iglesia en política y es la actitud que nuestros obispos deben mantener.Y si no les gusta determinados anuncios de partidos de izquierda, que critiquen con mucha más fuerza, no los anuncios, sino las duras leyes que han destrozado y siguen destrozando la vida de millones de personas, dejándolas en la exclusión social, sin vivienda y sin trabajo. Pero no lo hacen.

 

 

Manifestaciones en más de 60 ciudades para exigir ‘Refugio por derecho’

DÍA MUNDIAL DE LOS REFUGIADOS / PSOE, PODEMOS E IU SECUNDAN LAS CONVOCATORIAS. La izquierda política, organizaciones sociales y sindicales convocan protestas en más de 60 ciudades de todo el Estado español exigiendo que se cumplan los derechos de las personas refugiadas que llegan a la Unión Europea. Con motivo del Día Mundial del Refugiado, y bajo el lema Refugio por derecho, sindicatos como CCOO y UGT, partidos como PSOE, Podemos e IU y organizaciones civiles reclamarán la derogación del acuerdo sellado entre la Unión Europea y Turquía y exigirán a los responsables políticos europeos una política de asilo y migraciones “que ponga a las personas y los derechos en el centro”, entre otras medidas más concretas.

 

 

Francisco reclama «un laicado en salida» para «salir al encuentro e invitar a los excluidos»

«Iglesia en salida – laicado en salida», mirando con renovada esperanza al futuro y dando gracias al Señor por el servicio y apostolado desarrollado en casi medio siglo, cumpliendo el mandato del Concilio Vaticano II. Son algunas de las exhortaciones del Papa Francisco, al recibir a los participantes en la Plenaria del Pontificio Consejo para los Laicos. La Evangelii Gaudium y la Amoris Laetitia, ejes del nuevo dicasterio de Laicos y Familia.

 

El Papa acoge a otros nueve refugiados de Lesbos, dos de ellos cristianos

Los refugiados, seis adultos y tres niños, son todos ciudadanos sirios que estaban en el campo de refugiados de Kara Tepe, desembarcados en la isla de Lesbos, procedentes de Turquía. La visita del papa Francisco a la isla griega de Lesbos terminó con un gesto que dio la vuelta al mundo. El Santo Padre llevó en el vuelo de regreso a Italia a un grupo de 12 refugiados. Ahora un segundo grupo de nueve refugiados, dos de ellos cristianos, ha llegado a Roma.