Yo entiendo perfectamente – y cualquiera lo comprende – que en la Iglesia haya personas (y grupos) que tienen una gran fe y una sólida formación teológica, pero que no están de acuerdo con el papa Francisco (o con cualquier otro papa), en no pocas cosas, ya sea en su forma de pensar o de vivir, ya sea en cómo se comunica con la gente. Esto ha pasado siempre. Y sin duda seguirá ocurriendo. Sin embargo, lo que ahora está sucediendo en la Iglesia católica presenta un matiz distinto. Este nuevo matiz es lo que me produce asombro. Un asombro del que no salgo, por más vueltas que le doy en mi cabeza. ¿Por qué? Leer más
Lo de las diaconisas va en serio…
El Papa Francisco ha cumplido su palabra. Hace unos pocos meses, en la sala Pablo VI, ante las Superioras Generales de las Órdenes Religiosas Femeninas dijo que nombraría una comisión para estudiar el tema de las Diaconisas en la Iglesia. Hace unos días el Vaticano anunciaba la creación de esta «Comisión». Pero lo hacía con unas palabras muy significativas: «Tras una intensa oración y una madura reflexión, el Papa ha decidido instituir la Comisión de Estudio sobre el diaconado de las mujeres«.
El obispo de Saltillo acusa de esclavitud moderna a empresas extranjeras en México
Para Raúl Vera López, obispo de Saltillo, las inversiones extranjeras instaladas en Coahuila no son más que trabajo de esclavitud moderno, pues mientras en países como Alemania pagan 52 dólares la hora en las armadoras automotrices, en Coahuila pagan poco más de 300 pesos al día. Durante la celebración eucarística en la parroquia Cristo Rey, en la colonia Guayulera, donde se llevaba a cabo el sacramento de la confirmación de 59 jóvenes y adultos, el clérigo señaló que las empresas extranjeras se instalan en países donde la mano de obra es más barata, como en México.
El Vaticano levantó la sanción sobre Ariel Álvarez Valdés
Mediante una carta, escrita de puño y letra por el papa Francisco, le fue comunicado al teólogo santiagueño que Roma ya no mantiene proceso alguno contra él. Después de siete años de haberlo condenado al silencio, el Vaticano levantó finalmente la sanción que pesaba sobre el biblista y doctor en Teología Ariel Álvarez Valdés. Mediante una carta, escrita de puño y letra por el papa Francisco, le fue comunicado al teólogo santiagueño que Roma ya no mantiene proceso alguno contra él.
Leonardo Boff: «Renta ciudadana, una salida viable a la crisis mundial»
– «El sistema está montado sobre un vicio (codicia) y no sobre una virtud (bien común)»
– «Que garantice a las personas pobres una vida digna, aunque sea frugal»
En los primeros meses de socorro a los bancos, los Estados gastaron 10 billones de dólares, lo cual sería suficiente para pagar a cada habitante del planeta 1.422 dólares
La crisis económico-financiera de 2007-2008 estremeció los fundamentos de la economía capitalista (esta es su modo de producción) y el neoliberalismo (este es su expresión política). La tesis básica era dar primacía al mercado, a la libre iniciativa, a la acumulación privada, a la lógica de la competición en detrimento de la lógica de la cooperación y a un Estado mínimo. Leer más
¿Aumenta el tono opositor al Papa?
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La oposición vaticana a Francisco
Equipo Atrio
Leo hoy en Reflexión y Liberación, la revista del centenario Pepe Velázquez, este artículo con que estoy de acuerdo y no me resisto a compartir sin más con los agosteños visitantes de Atrio. AD
¿Aumenta el tono opositor al Papa?
Jaime Escobar- Editor de revista “Reflexión y Liberación” – Chile.
Se sabe con certeza que después del Sínodo de la Familia y la carta de los 13 prelados disidentes, son varios los cardenales de curia vaticana que manifiestan más que una simple oposición y, veladamente, reconocen que no toleran más los intentos reformistas del Papa Francisco. Leer más
Urteko 19. igandea-19 domingo T.O., José A. Pagola
Evangelio del 07/Ago/2016
por Coordinador Grupos de Jesús
INOIZ BAINO GEHIAGO BEHAR DITUGU – LOS NECESITAMOS MÁS QUE NUNCA
Lehen kristau-belaunaldiak beharturik gertatu ziren arazo erabakitzaile bati aurre egitera. Kristo berpiztuaren etorrera atzeratzen ari zen, hasiera batean uste izan zuten baino gehiago. Luze jotzen hasi ziren itxarote hura. Nola eutsi bizirik esperantzari? Nola ez etsi, ez nekatu, ez amore eman?
Ebanjelioetan xede bakarra duten aholku, parabola eta dei asko ikusten dugu: kristau-elkarteen erantzukizuna bizirik gorde nahi dute. Ezagunenetako batek dio: «Bizi gerrikoa loturik eta argiontziak pizturik». Zer esan nahi dute hitz hauek guretzat, hogei mende geroago?
Irudi biak dira oso esanguratsuak. Beren jauna noiz itzuliko, gauez zain diren zerbitzariek behar duten jarrera adierazten dute, hark deitu orduko atea ireki diezaioten.«Gerrikoa loturik» bizi behar dute, hau da, galtzak beren tokian, egoki mugitzeko eta zalu jarduteko.«Argiontziak pizturik» bizi behar dute, etxea argiturik eta esna egoteko.
Jesusen hitz hauek dei dira gaur egun ere erne eta erantzukizunez bizitzeko, geldo eta erdi lo egon gabe. Elizaren historian izan ohi dira gau gertatzen diren mementoak. Halaz guztiz, ez dira argiak itzali eta lo egiteko memento. Itzulikatzeko memento dira, geure fedea esnatzeko memento eta etorkizunerantz bide egiteko memento, Eliza zahar eta nekatuan berean ere.
Elizak gaur beharrezkoa duen eraldaketa bultzatzeko oztoporik handienetakoa kristauen pasibotasun orokortua da. Tamalez, mende askotan, batez ere meneko eta pasibo izateko hezi izan dugu jendea. Gaur berean ere, tarteka, badirudi ez dugula jende horren beharrik Jesu Kristorekiko leialtasunean bide berriak pentsatzeko, proiektatzeko, sustatzeko.
Horregatik eta joera horren kontra, baliotzat eman, artatu eta eskertu beharra dugu laikoen artean nabari den kontzientzia berria, bai Kristorekiko atxikimendua, bai eliztar izatea era argian eta erantzukizunezkoan bizitzeko. Dudarik gabe, laikoez zuzenean eta berariaz jardun den lehenengo kontzilioa izan den Vatikano II.aren fruiturik baliotsuenetakoa da.
Fededun hauek, Jesusi leial jarraitze aldera berriztatzen ari diren parrokien eta elkarteen legamia izan daitezke. Kristautasunaren potentzialik handiena dira. Inoiz baino gehiago behar ditugu, egungo munduaren problemei begira eta egungo gizon-emakumeengandik hurbil biziko den Eliza eraikitzeko.
José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain
19 Tiempo ordinario – C (Lucas 12,32-48)
Evangelio del 07/Ago/2016
por Coordinador Grupos de Jesús
LOS NECESITAMOS MÁS QUE NUNCA
Las primeras generaciones cristianas se vieron muy pronto obligadas a plantearse una cuestión decisiva. La venida de Cristo resucitado se retrasaba más de lo que habían pensado en un comienzo. La espera se les hacía larga. ¿Cómo mantener viva la esperanza? ¿Cómo no caer en la frustración, el cansancio o el desaliento?
En los evangelios encontramos diversas exhortaciones, parábolas y llamadas que solo tienen un objetivo: mantener viva la responsabilidad de las comunidades cristianas. Una de las llamadas más conocidas dice así:«Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas». ¿Qué sentido pueden tener estas palabras para nosotros, después de veinte siglos de cristianismo?
Las dos imágenes son muy expresivas. Indican la actitud que han de tener los criados que están esperando de noche a que regrese su señor, para abrirle el portón de la casa en cuanto llame. Han de estar con «la cintura ceñida», es decir, con la túnica arremangada para poder moverse y actuar con agilidad. Han de estar con «las lámparas encendidas» para tener la casa iluminada y mantenerse despiertos.
Estas palabras de Jesús son también hoy una llamada a vivir con lucidez y responsabilidad, sin caer en la pasividad o el letargo. En la historia de la Iglesia hay momentos en que se hace de noche. Sin embargo, no es la hora de apagar las luces y echarnos a dormir. Es la hora de reaccionar, despertar nuestra fe y seguir caminando hacia el futuro, incluso en una Iglesia vieja y cansada.
Uno de los obstáculos más importantes para impulsar la transformación que necesita hoy la Iglesia es la pasividad generalizada de los cristianos. Desgraciadamente, durante muchos siglos los hemos educado, sobre todo, para la sumisión y la pasividad. Todavía hoy, a veces parece que no los necesitamos para pensar, proyectar y promover caminos nuevos de fidelidad hacia Jesucristo.
Por eso, hemos de valorar, cuidar y agradecer tanto el despertar de una nueva conciencia en muchos laicos y laicas que viven hoy su adhesión a Cristo y su pertenencia a la Iglesia de un modo lúcido y responsable. Es, sin duda, uno de los frutos más valiosos del Vaticano II, primer concilio que se ha ocupado directa y explícitamente de ellos.
Estos creyentes pueden ser hoy el fermento de unas parroquias y comunidades renovadas en torno al seguimiento fiel a Jesús. Son el mayor potencial del cristianismo. Los necesitamos más que nunca para construir una Iglesia abierta a los problemas del mundo actual, y cercana a los hombres y mujeres de hoy.
José Antonio Pagola
DIOS NO TIENE QUE VENIR DE NINGUNA PARTE Y MENOS COMO UN LADRÓN
Escrito por Fray Marcos
FE ADULTA
Lc 12, 32-48
El texto del evangelio de este domingo forma parte de un amplio contexto, que empezaba el domingo pasado con la petición de uno a Jesús: “dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia”. A partir de ahí, Lc propone una larga conversación con los discípulos que abarca 35 versículos y toca muy diversos temas de difícil armonización. Naturalmente se trata de pensamientos dispersos que el evangelista organiza a su manera para ir aclarando las exigencias de Jesús. Sin duda reflejan la manera de ver la vida de la primera comunidad, como lo demuestra la conciencia de ser un pequeño rebaño.
Que el texto utilice a veces, el lenguaje escatológico nos puede despistar un poco. También el que nos hable de talegos o tesoros en el cielo que nadie puede robar, o que Dios llegará como un ladrón en la noche, nos puede confundir. Este leguaje mítico a nosotros hoy no nos sirve de nada. Dios no tiene que venir de ninguna parte. Está llamando siempre pero desde dentro. No pretende entrar en nosotros sino salir a nuestra conciencia y manifestarse en nuestras relaciones con los demás. Debemos superar la idea de un Dios que actúa desde fuera.
El domingo pasado se nos pedía no poner la confianza en las riquezas. Hoy, además, se nos dice en quién hay que poner la confianza para que sea auténtica. No en un dios todopoderoso externo, sino en el hombre creado a su imagen y que tiene al mismo Dios como fundamento. No es pues, cuestión de actos de fe, sino afianzamiento en una actitudque debe atravesar toda nuestra vida. Confiadamente, tenemos que poner en marcha todos los recursos de nuestro ser, conscientes de que Dios actúa solo a través de sus criaturas, y que solo a través de cada una de ellas la creación evoluciona. Ayúdate y Dios te ayudará.
Se trata de estar siempre en actitud de búsqueda. Más que en vela, yo diría que hay que estar despiertos. No porque puede llegar el juicio cuando menos lo esperemos, sino porque la toma de conciencia de la realidad que somos exige una atención a lo que está más allá de los sentidos y no es nada fácil de descubrir. El tesoro está escondido, y hay que “trabajar” para descubrirlo. No se trata de confiar en lo que nosotros podemos alcanzar, sino en que Dios ya nos lo ha dado todo. Ha sido Dios el primero que ha confiado en nosotros en el momento en que ha decidido darse él mismo sin limitación ni restricción alguna. Lo único que espera es que nosotros mismos descubramos ese don y vivamos de él.
Si de verdad hemos descubierto el tesoro que es Dios, no hay lugar para el temor. A las instituciones y a las personas que las dirigen no les interesa para nada la idea de un Dios que da plena autonomía al ser humano, porque no admite intermediarios ni manipulaciones. Para ellos es mucho más útil la idea de un dios que premia y castiga, porque en nombre de ese dios pueden controlar a las personas. La mejor manera de conseguir sometimiento es el miedo. Eso lo sabe muy bien cualquier autoridad. El miedo paraliza a la persona, que inmediatamente tiene necesidad de alguien que le ofrece su ayuda, para poder conseguir con gran esfuerzo, aquello que ya poseían plenamente antes de tener miedo.
Cuentan que una madre empezó a meter miedo de la oscuridad a su hijo pequeño. El objetivo era que no llegara nunca tarde a casa. Con el tiempo, el niño fue incapaz de andar solo en la noche. Eso le impedía una serie de actividades que hacía muy difícil desarrollar su vida. Entonces la madre, fabricó un amuleto y dijo al niño: esto te protegerá de la oscuridad. El niño convencido, empezó a caminar en la noche sin ningún problema, confiando en el amuleto que llevaba colgado del cuello. ¡Sin comentario!
Para descubrir el sentido de esa confianza, tenemos que descubrir los errores que hemos desarrollado sobre lo que Dios es. No se trata de un ser externo en el que debo confiar, sino en mi propio ser en lo que tiene de fundamento que me proporciona todas las posibilidades desde dentro de mí mismo. Esto es lo que significa: “vuestro Padre ha tenido a bien daros el Reino”. El dios araña que necesita chupar la sangre al ser humano para salvar su trascendencia, no es el Dios de Jesús. El dios del que depende caprichosamente mi fututo, no es el Dios de Jesús. El dios que me colmará de favores cuando yo haya cumplido la Ley, no es el Dios de Jesús. El Dios de Jesús es don total, incondicional y permanente. Esto es lo que nos tiene que llevar a la más absoluta confianza. La fe consiste en fiarse de ese Dios.
El Padre ha tenido a bien confiaros el Reino. Este es el punto de partida. No tengáis miedo, estad preparados, etc., depende de esta verdad. Si el Reino es el tesoro encontrado, nada ni nadie puede apartarme de él. Todo lo que no sea esa realidad absoluta, que ya poseo, se convierte en calderilla. Nuestra tarea será descubrir el tesoro, todo lo demás vendrá espontáneamente. El Reino es el mismo Dios escondido en lo más hondo de mi ser. Él es la mayor riqueza para todo ser humano. Todos los demás valores que puedo encontrar en mi vida, deben estar subordinados al valor supremo que es el Reino.
“Dar el reino”, aplicado a Dios, no tiene el mismo sentido que puede tener en nosotros el verbo dar. Dios no tiene nada que dar. Dios se da el mismo, pero a nosotros se nos da antes de que nosotros seamos. De ese modo Dios se convierte en el sustrato y fundamento de mi ser. Sin Él, yo no sería nada. Ese don descubierto y vivido es la raíz de todas mis posibilidades de ser. Todo lo que puedo llegar a ser más allá de mi pura biología, es consecuencia de esa presencia de Dios en mí que me capacita para llegar a ser lo que Él mismo es.
Esa fe-confianza, falta de miedo, no es para un futuroen el más allá. No se trata de que Dios me dé algún día lo que ahora echo de menos. Esta es la gran trampa que utilizan los intermediarios. A ver si me entendéis bien: Dios no tiene futuro. Es un continuo presente. Ese presente es el que tengo que descubrir y en él lo encontraré todo. No se trata de esperar a que Dios me dé tal o cual cosa dentro de unos meses o unos años. El colmo del desatino es esperar que me dé, después de la muerte, lo que no quiso darme aquí.
La idea que tenemos de una vida futura, desnaturaliza la vida presente hasta dejarla reducida a una incómoda sala de espera. La preocupación por un más allá, nos impide vivir en plenitud el más acá. La vida presente tiene pleno sentido por sí misma. Lo que proyectamos para el futuro, está ya aquí y ahora a nuestro alcance. Aquí y ahora, puedo vivir la eternidad, puesto que puedo conectar con lo que hay de Dios en mí. Aquí y ahora puedo alcanzar mi plenitud, porque teniendo a Dios lo tengo todo al alcance de la mano.
La esperanza cristiana no se basa en lo que Dios me dará, sino en que sea capaz de descubrir lo que Dios me está dando. Para que llegue a mí lo que espero, Dios no tiene que hacer nada, ya lo está haciendo. Yo soy el que tiene mucho que hacer, pero en el sentido de tomar conciencia y vivir la verdadera realidad que hay en mí. Por eso hay que estar despiertos. Por eso no podemos pasar la vida dormidos. Por eso tenemos que vivir el momento presente, porque cualquier momento es el definitivo, porque en un momento, puedo dar el paso a la experiencia cumbre. Ese sería el momento definitivo de mi vida.
Demostramos falta de confianza y exceso de miedos, cuando buscamos a toda costa seguridades, sea en el más acá, sea para el más allá. El miedo nos impide vivir el presente y nos atenaza para esperar el futuro. En realidad solo vivimos cuando perdemos el miedo. Debemos caminar aunque no tengamos controlado ni el camino ni la meta. Nietzsche dijo: “Nunca ha llegado el hombre más lejos que cuando no sabía a donde le llevaban sus pasos”. Mientras más se acerca a la plenitud un ser humano, más vasto es el horizonte de plenitud que se le abre. Esto que en sí mismo es un don increíble, a veces lleva a la desesperanza, porque la vida humana es siempre un comienzo, un volver a empezar.
meditación-contemplación
“No temas, porque Dios te ha dado el Reino”.
Si no has descubierto esto, toda religión será inútil para ti.
El único objetivo de toda religión debía ser llevarte al interior,
donde te encontrarás con el mismo Dios como centro de tu ser.
…………………….
Una vez descubierto el tesoro, sabrás que todo lo demás es arena.
No te costará ningún esfuerzo poner en él tu corazón
y apartarlo de todo lo que no es auténtico,
por muy atrayente y reluciente que aparezca.
………………….
Antes de descubrirlo, la confianza es imprescindible.
Nadie tira por la borda las seguridades, si no encuentra la total seguridad.
Muchas veces te han dicho que tienes que vender todo lo que tienes.
Pero la realidad es muy tozuda. Nadie da todo por nada.
……………………..
Fray Marcos
La democracia y sus esclavos
– José María Castillo: «Para que haya productividad, tiene que haber ‘recortes’, es decir, ‘esclavos'»
Nuestra democracia está poniendo en evidencia, ahora quizá más que nuca, sus contradicciones y su debilidad. No hay manera de poner de acuerdo a los líderes políticos para la formación de un nuevo gobierno. Y en estos casos – ya se sabe – se suele echar mano de la ambición de unos, de la incompetencia de otros o del fanatismo de muchos, para llegar a donde hemos llegado: a esta especie de callejón sin salida, que nos enfrenta a un futuro cada día más inseguro y más incierto. Leer más
Domingo 7 de agosto de 2016: 19º domingo del Tiempo Ordinario
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Lucas 12, 32-48
Estad preparados
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.
Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos talegas que no se echen a perder, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro allí estará también vuestro corazón.
Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.
Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo.
Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete.
Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.»
Pedro le preguntó: «Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?»
El Señor le respondió: «¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas?
Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes.
Pero si el empleado piensa: «Mi amo tarda en llegar», y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles.
El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos.
Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá.»
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COMENTARIO AL EVANGELIO: El evangelio de hoy nos presenta unas recomendaciones que tienen relación con la parábola del domingo anterior del rico necio. Los exegetas se diversifican en cuanto a la estructura que presente el texto y no determinan las unidades de las que se compone. La actitud de confianza con el que inicia el texto no debería de omitirse “no temas, rebañito mío, porque su Padre ha tenido a bien darles el reino”. Esta exhortación a la confianza, al estilo veterotestamentario y que gusta a Lucas, expresa la ternura y protección que Dios ofrece a su pueblo, pero expresa también la autocomprensión de las primeras comunidades: conscientes de su pequeñez e impotencia, vivían, sin embargo, la seguridad de la victoria. La bondad de Dios, en su amor desmedido, nos ha regalado el Reino. Desde aquí tenemos que entender las exhortaciones siguientes. Si el Reino es regalo, lo demás es superfluo (bienes materiales). Recordemos los sumarios de Lucas en el libro de los Hechos de los Apóstoles. Lucas invita a la vigilancia, consciente de la ausencia de su Señor, a una comunidad que espera su regreso, pero no de manera inminente como sucedía en las comunidades de Pablo (cf. 1Tes.4-5). La Iglesia de Lucas sabe que vive en los últimos días en los que el hombre acoge o rechaza de forma definitiva la salvación que se regala. Cristo ha venido, ha de venir; está fuera de la historia, pero actúa en ella. La historia presente, de hecho, es el tiempo de la iglesia, tiempo de vigilancia. Fitzmyer, ilustra esta afinada concepción de la historia, aparecen varias recomendaciones en lo que puede considerarse como los “retazos de una hipotética parábola”. Lo importante será descubrir en cuál de esas recomendaciones centramos la llegada que hay que esperar de manera vigilante. La predicación histórica de Jesús tienen estas máximas sobre la vigilancia y la confianza. Ahora, en este texto se les reviste de carácter escatológico. El punto clave reside en la invitación “estén preparados”; o lo que es lo mismo, lo importante es el hoy. A la luz de una certeza sobre el futuro, queda determinado el presente. Esta es la comprensión de la historia de Lucas: “se ha cumplido hoy” (4,21), “está entre ustedes” (17,20-21) y “ha de venir” (17,20). El Reino es, al mismo tiempo, presente y algo todavía por venir. De aquí la doble actitud que se exige al cristiano: desprendimiento y vigilancia. Es necesario desprenderse de los cuidados y de los bienes de este mundo, dando así testimonio de que se buscan las cosas del cielo. La vigilancia cristiana es inculcada constantemente por Cristo (Mc 14,38; Mt 25,13). La vida del cristiano debe ser toda ella una preparación para el encuentro con el Señor. La muerte que provoca tanto miedo en el que no cree, para el cristiano es una meditación: marca el fin de la prueba, el nacimiento a la vida inmortal, el encuentro con Cristo que le conduce a la Casa del Padre. La intervención de Pedro, demuestra que la exhortación de Jesús sobre el significado de actuar y perseverar en vigilancia es en primer lugar referido a aquellos que son “la cabeza” de la comunidad, o mejor dicho para los que “están al servicio” de la comunidad. La resurrección a la vida depende del modo como ejercitaron ese servicio. Parte del evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 105 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil, titulado «Un cielo nuevo y una nueva tierra». El guión y su guión y su comentario puede ser tomado de aquí: http://www.radialistas.net/category/un-tal-jesus
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