Los Juegos Olímpicos: metáfora de la humanidad humanizada

Leonardo Boff
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Desde el día 5 de este mes de agosto Río de Janeiro es la sede de los Juegos Olímpicos de 2016. Se ha creado una inmensa infraestructura de arenas, estadios, nuevas avenidas y túneles que dejarán un legado inolvidable a la población carioca.

La apertura y la clausura son ocasión de grandes celebraciones, en las cuales el país que hospeda intenta mostrar lo mejor de su arte y singularidad. La apertura esta vez fue de un esplendor inigualable, a semejanza de los grandes desfiles de las escuelas de samba. Los efectos de luces y de imágenes proyectadas en pantallas enormes creaban una atmósfera de mágica y casi surrealista, provocando en muchos lágrimas de emoción. Leer más

María Magdalena, pionera de la igualdad

Juan José Tamayo, Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones- Universidad Carlos III de Madrid
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Durante las últimas décadas se está produciendo un importante movimiento de recuperación de la figura de María Magdalena por parte de especialistas del Nuevo Testamento, preferentemente mujeres, que leen los textos fundantes de la fe cristiana en perspectiva de género, de historiadores e historiadoras de los orígenes del cristianismo, que llevan a cabo una reconstrucción no patriarcal de los primeros siglos de la religión cristiana, y de la teología feminista, que aplica a los textos la hermenéutica de la sospecha.. Leer más

La respuesta a nuestras preguntas

José M. Castillo, teólogo
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Fuente: Teología sin censura

Mucha gente no se da cuenta de que lo más importante, que estamos viviendo ahora mismo, no es el cambio de gobierno, ni el deseado cambio en la economía, ni el anhelado (o temido) cambio de no pocas leyes y costumbres, ni los cambios en la religión y sus gobernantes. Todo eso, por supuesto, es importante. Pero no es lo fundamental. Leer más

Los obispos sufragáneos de Getafe y Alcalá rompen, de nuevo, la comunión afectiva y efectiva con el metropolitano Carlos Osoro

José Manuel Vidal
Religión Digital

Forman parte del grupito de prelados ‘resistentes’ a las reformas de Francisco

Por intereses espurios o ideológicos los ‘tirapiedras’ católicos, es decir los rigoristas que confunden la fe con la ideología neocon, han colocado al arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, en su diana. Y ejercen el tiro al blanco con sus tirachinas digitales contra él con ocasión o sin ella. Esta vez, la causa de las pedradas es que el prelado madrileño no se sumó al vituperio firmado por los obispos de Getafe y Alcalá contra la Ley LGTBI de la Comunidad de Madrid. Leer más

¿CÓMO LLEGAMOS A ESTE CAOS?

Roberto Savio
Alai Amlatina

FE ADULTA

Una maldición china dice «Ojalá que le toquen tiempos interesantes», ya que demasiados acontecimientos perturbarían el elemento esencial de la armonía, base del panteón chino.

Y estos son, por cierto, tiempos interesantes, en que se acumulan acontecimientos dramáticos, desde terrorismo a golpes de Estado y desde desastres climáticos pasando por el declive de instituciones hasta agitación social. Sería importante, aunque difícil, repasar brevemente cómo llegamos a esta situación de «falta de armonía». Leer más

«LA EVOLUCIÓN ES POSIBLE GRACIAS A UNA INVOLUCIÓN», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA

Lc 1, 39-56

No debemos caer en el error de considerar a María como una entidad paralela a Dios, sino como un escalón que nos facilita el acceso a Él. El cacao mental que tenemos sobre María, se debe a que no hemos sido capaces de distinguir en ella dos aspectos: uno la figura histórica, la mujer que vivió en un lugar y tiempo determinado y que fue la madre de Jesús; otro la figura simbólica que hemos ido creando a través de los siglos, siguiendo los mitos ancestrales de la Diosa Madre y la Madre Virgen. Las dos figuras han sido y siguen siendo muy importantes para nosotros, pero no debemos mezclarlas.

De María real, con garantías de historici­dad no podemos decir casi nada. Los mismos evangelios son extremadamente parcos en hablar de ella. Una vez más debemos recordar que para aquella sociedad la mujer no contaba. Podemos estar completamente seguros de que Jesús tuvo una madre y además, de ella dependió totalmente su educación durante los once o doce primeros años de su vida. El padre en la sociedad judía del aquel tiempo, se desentendía totalmente de los niños. Solo a los 12 ó 13 años, los tomaban por su cuenta para enseñarles a ser hombres; hasta entonces se consideraban un estorbo.

De lo que el subconsciente colectivo ha proyectado sobre María, podíamos estar hablando semanas. Solemos caer en la trampa de equiparar mito con mentira. Los mitos son maneras de expresar verdades a las que no podemos llegar por vía racional. Suelen ser intuiciones que están más allá de la lógica y son percibidas desde lo hondo del ser. Los mitos han sido utilizados en todos los tiempos, y son formas muy valiosas de aproximarse a las realidades más misteriosas y profundas que afectan a los seres humanos. Mientras existan realidades que no podemos comprender, existirán los mitos.

En una sociedad machista, en la que Dios es signo de poder y autoridad, el subconsciente ha encontrado la manera de hablar de lo femenino de Dios a través de una figura humana, María. No se puede prescindir de la imagen de lo femenino si queremos llegar a los entresijos de la divini­dad. Hay aspectos de Dios, que solo a través de las categorías femeninas podemos expresar. Claro que llamar a Dios Padre o Madre son solo metáforas para poder expresarnos. Usando solo una de las dos, la idea de Dios queda falsificada porque podemos quedar atrapados en una de las categorías masculinas o femeninas.

El hecho de que la Asunción sea una de las fiestas más populares de nuestra religión es muy significativo, pero no garantiza que se haya entendido correctamente el mensaje. Todo lo que se refiere a María tiene que ser tamizado por un poco de sentido común que ha faltado a la hora de colocarle toda clase de capisayos que la desfiguran hasta incapacitarla para ser auténtica expresión de lo divino. La mitología sobre María puede ser muy positiva, siempre que no se distorsione su figura, alejándola tanto de la realidad que la convierte en una figura inservible para un acercamiento a la divinidad.

La Asunción de María fue durante muchos años una verdad de fe aceptada por el pueblo sencillo. Solo a mediados del siglo pasado, se proclamó como dogma de fe. Es curioso que, como todos los dogmas, se defina en momentos de dificultad para la Iglesia, con el ánimo de apuntalar privilegios que la sociedad le estaba arrebatando.

Hay que tener en cuenta que una cosa es la verdad que se quiere definir y otra muy distinta la formulación en que se mete esa verdad. Ni Jesús, ni María, ni ninguno de los que vivieron en su tiempo, hubieran entendido nada de esa definición dogmática. Sencillamente porque está hecha desde una filosofía completamente ajena a su manera de pensar. Para ellos el ser humano no es un compuesto de cuerpo y alma, sino una única realidad que se puede percibir bajo diversos aspectos, pero sin perder nunca su unidad.

La fiesta de la Asunción de María nos brinda la ocasión de profundizar en el misterio de toda vida humana. A todos nos preocupa cuál será la meta de nuestra existencia. Se trata de la aplicación a María de toda una filosofía de la vida, que puede llevarnos mucho más allá de consideraciones piadosas.

En la más clásica filosofía occidental encontramos tres conceptos que se han calificado como trascendentales: “unum”, “verum”, “bonum” (unidad, verdad y bondad). Pero la más simple lógica nos dice que, si esos conceptos se pueden aplicar a todos los seres, no hay lugar para sus contrarios: multiplicidad, falsedad y maldad. Esta contundente conclusión nos lleva a desestimar estas cualidades contrarias y negativas, como realidades realmente existentes. Este aparente callejón sin salida nos obliga a considerar estas tres últimas realidades como apariencias sin consistencia verdadera.

Allí donde encontramos multiplicidad, falsedad, maldad, debemos profundizar hasta descubrir la hondura de todo ser: la unidad, la verdad y la bondad. Toda apariencia debe ser superada para encontrarnos con la auténtica realidad. Esa REALIDAD está en el origen de todos y está escondida en todo. En el momento que desaparezcan las apariencias, se manifestará toda realidad como una, verdadera y buena. Es decir que la meta de todo ser se identificará con el origen de toda realidad.

La creación entera está en un proceso de evolución, pero aquella realidad hacia la que tiende, es la realidad que le ha dado origen. Ninguna evolución sería posible si esa meta no estuviera ya en la realidad que va a evolucionar. Ex nihilo nihil fit, (de la nada, nada puede surgir) dice también la filosofía. Si como principio de todo lo que existe ponemos a Dios, resultaría que la meta de toda evolución sería también Dios.

Lo que queremos expresar en la celebración de una fiesta de la Asunción de María, es precisamente esto. No podemos entender literalmente el dogma. Pensar que un ser físico, María, que se encuentra en un lugar, la tierra, es trasladado localmente a otro lugar, el cielo, no tiene ni pies ni cabeza. Hace unos años se le ocurrió decir al Papa Juan Pablo II que el cielo no era un lugar, sino un estado. Pero me temo que la inmensa mayoría de los cristianos no ha aceptado la explicación, aunque nunca la doctrina oficial había dicho otra cosa.

El dogma es un intento de proponer que la salvación de María fue absoluta y total, es decir, que alcanzó su plenitud. Esa plenitud solo puede consistir en una identificación con Dios. Como en el caso de la ascensión, se trata de un cambio de estado. María ha terminado el ciclo de su vida terrena y ha llegado a su plenitud. Pero no a base de añadidos externos sino por un proceso interno de identificación con Dios. En esa identificación con Dios no cabe más. Ha llegado al límite de las posibilidades. Todas las apariencias han sido superadas. Esa meta es la misma para todos. En lenguaje bíblico, “cielos” significa el ámbito de lo divino, por tanto María está ya en “los cielos”.

Cuando nos dicen que fue un privilegio, porque los demás serán llevados de la misma manera al cielo, pero después del juicio final, ¿de qué están hablando? Para los que han terminado el curso de esta vida, no hay tiempo. Todos los que han muerto están en la eternidad, que no es tiempo acumulado, sino un instante. Concebir el más allá, como si fuera continuación del más acá, nos ha metido en un callejón sin salida; y parece que muchos se encuentran muy a gusto en él. Del más allá no podemos saber nada. Lo único que podemos descartar es que sea prolongación de la vida de aquí.

Meditación-contemplación

El Magníficat es un excelente cántico de alabanza,
resumen de las aspiraciones de todo un pueblo,
que confía plenamente en Dios
y en la salvación que había prometido a los antepasados.
……………………

Este poema pone en boca de María estos sentimientos
y nos invita a desarrollarlos interiormente,
teniendo en cuenta que las obras de Dios
nunca se manifiestan en fenómenos espectaculares.
……………………

La obra la desplegó Dios en María.
Fue posible porque fue capaz de decir “Fiat”.
La seguirá desplegando en cada uno de nosotros,
en la medida en que sepamos estar, como ella, disponibles.
…………………

 

Fray Marcos

 

 

15 Agosto 2016, Andre Mariaren Jasokundea – Asunción de María, José A. Pagola

C (Lukas 1,39-56)

Evangelio del 15/Ago/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

JESUSEN JARRAITZAILE LEIALA

Ebanjelariek, Ama Maria aurkeztean, Jesusen Amaganako gure debozioa errepiztu dezaketen moduko ezaugarriez horniturik agertzen digute. Ikuspegi horrek Maria maitatzen laguntzen digu, hartaz gogoeta egiten, hura imitatzen, hari otoitz egiten, harengan konfiantza izaten, espiritu berriaz eta ebanjelikoagoaz.

Fededun handia da Maria. Jesusen lehen jarraitzailea. Bere Semearen egintzak eta hitzak bihotzean hausnartzeko gai izan den emakumea. Semeak iragarri duen eta pobreen salbatzailea den Jainkoa kantatu duena. Ama leiala, bere Semea pertsegitua, gaitzetsia, gurutzean josia izan denean  haren ondoan jarraitu duen Ama. Kristo berpiztuaren lekukoa, ikasleekin batean Espirituari, Jesusen Elizak beti bidelagun izanen duen Espirituari, ongi etorri egin diona.

Lukasek, bere aldetik, Mariaren kantika geure egitera gonbidatzen gaitu, Jesusenganako geure bidean kantika haren espirituak gida gaitzan uztera, zeren «Magnificat» kantikan distiratzen baitu bere dirdira osoan Mariaren fedeak eta hark identifikatzen baitu bete-betean bere Seme Jesusekiko ama bezala.

Jainkoaren handitasuna aldarrikatuz hasi da Maria: «pozik da nire bihotza Jainkoagan, ene salbatzaileagan, zeren bere zerbitzari honen apaltasunean ezarri baititu bere begiak». Zoriontsu da Maria, Jainkoa bere xumetasunari begira jarri dela sumatu duelako. Horrelakoxea da Jainkoa apalekin. Bere Aita bedeinkatzean Jesusek agertu duen gozotasun bera agertu du Mariak bere kantikan,«jakintsuei eta adituei» ezkutatu eta «jende xumeari» agertzen zaiolako. Mariak xumeen Jainkoagan duen fedeak Jesusekin sintonizatzeko era eman digu.

Jainko «ahaltsua» aldarrikatzen du Mariak, «haren errukia haren fededunengana iristen delako belaunez belaun». Jainkoak bere errukiaren zerbitzura jarri du bere ahalmena. Haren errukia belaunaldi guztietara iristen da. Gauza bera diosku Jesusek: guztiekin da errukitsu Jainkoa. Horregatik diotse aldi guztietako bere ikasleei:«izan zaitezte errukitsu, zuen Aita errukitsu den bezala». Bere ama-bihotzetik, beste inork ez bezala sumatu du Mariak Aita eta Ama den Jainkoaren samurtasuna, eta Jesusen mezuaren giharrean sarrarazi gaitu: Jainkoa maitasun errukitsua da.

Mariak, orobat, pobreen Jainkoa aldarrikatu du, zere «boteretsuak beren aulkitik botatzen dituelako» eta zapaltzen jarraitzeko indarrik gabe uzten; aitzitik, «apalak goratzen ditu», beren duintasuna eskura dezaten. Pobreei lapurtu izan dietena eskatzen die aberatsei eta «esku hutsik uzten ditu»; aitzitik, gose direnak «ondasunez bete ditu», bizi gizatarragoaz goza dezaten. Gauza bera oihukatzen zuen Jesusek: «azkenak lehenengo izanen dira». Jesusen Berri Onari ongi etorri egitera garamatza Mariak: Jainkoa pobreen Jainko da.

Beste inork ez bezala erakutsi digu Mariak Jesusi jarraitzen, Jainkoa errukitsu dela hots eginez, mundu haurridetsuagoa izan dadin lan eginez eta xumeen Aitagan konfiantza izanez.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

Asunción de María

C (Lucas 1,39-56)
Evangelio del 15/Ago/2016

por Coordinador Grupos de Jesús

SEGUIDORA FIEL DE JESÚS

Los evangelistas presentan a la Virgen con rasgos que pueden reavivar nuestra devoción a María, la Madre de Jesús. Su visión nos ayuda a amarla, meditarla, imitarla, rezarla y confiar en ella con espíritu nuevo y más evangélico.

María es la gran creyente. La primera seguidora de Jesús. La mujer que sabe meditar en su corazón los hechos y las palabras de su Hijo. La profetisa que canta al Dios, salvador de los pobres, anunciado por él. La madre fiel que permanece junto a su Hijo perseguido, condenado y ejecutado en la cruz. Testigo de Cristo resucitado, que acoge junto a los discípulos al Espíritu que acompañará siempre a la Iglesia de Jesús.

Lucas, por su parte, nos invita a hacer nuestro el canto de María, para dejarnos guiar por su espíritu hacia Jesús, pues en el «Magníficat» brilla en todo su esplendor la fe de María y su identificación maternal con su Hijo Jesús.

María comienza proclamando la grandeza de Dios: «mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava». María es feliz porque Dios ha puesto su mirada en su pequeñez. Así es Dios con los sencillos. María lo canta con el mismo gozo con que bendice Jesús al Padre, porque se oculta a «sabios y entendidos» y se revela a «los sencillos». La fe de María en el Dios de los pequeños nos hace sintonizar con Jesús.

María proclama al Dios «Poderoso» porque «su misericordia llega a sus fieles de generación en generación».Dios pone su poder al servicio de la compasión. Su misericordia acompaña a todas las generaciones. Lo mismo predica Jesús: Dios es misericordioso con todos. Por eso dice a sus discípulos de todos los tiempos:«sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso». Desde su corazón de madre, María capta como nadie la ternura de Dios Padre y Madre, y nos introduce en el núcleo del mensaje de Jesús: Dios es amor compasivo.

María proclama también al Dios de los pobres porque «derriba del trono a los poderosos» y los deja sin poder para seguir oprimiendo; por el contrario, «enaltece a los humildes» para que recobren su dignidad. A los ricos les reclama lo robado a los pobres y «los despide vacíos»; por el contrario, a los hambrientos «los colma de bienes» para que disfruten de una vida más humana. Lo mismo gritaba Jesús: «los últimos serán los primeros». María nos lleva a acoger la Buena Noticia de Jesús: Dios es de los pobres.

María nos enseña como nadie a seguir a Jesús, anunciando al Dios de la compasión, trabajando por un mundo más fraterno y confiando en el Padre de los pequeños.

José Antonio Pagola

 

 

Evangelio 15 Agosto 2015: Lucas 1,39-56


El Poderoso ha hecho obras grandes por mí; enaltece a los humildes

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludo a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»

María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.» María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

COMENTARIO EVANGELIO:

A la mitad del mes de agosto, estalla la alegría en la liturgia de la Iglesia. En el hemisferio norte, coincide -o se le ha hecho coincidir- con las fiestas ancestrales de la canícula del verano boreal. La alegría de la plenitud de las cosechas llega a su plenitud ahora al celebrar la Asunción de la Virgen María. Ella, la madre de Jesús, es la «primera cristiana», debería ser también la primera en llegar hasta Jesús. La fe de la iglesia ha querido ver en ella la confirmación definitiva de que nuestra esperanza tiene sentido. De que esta vida, aunque nos parezca que está enferma de muerte, está en realidad preñada de vida, de una vida que se manifiesta ya en nosotros y que debemos celebrar ya aquí y ahora. Y en primer lugar, en María, Madre de Jesús y Madre nuestra.

En el evangelio, el canto de alegría de María que se proclama en el Evangelio se hace nuestro canto. Tenemos pocos datos sobre María en los evangelios. Los estudiosos nos dirán que, casi seguro, este cántico, el Magnificat, no fue pronunciado por María, sino que es una composición del autor del Evangelio de Lucas. Pero no hay duda de que, aun sin ser histórico, recoge el auténtico sentir de María, sus sentimientos más profundos ante la presencia salvadora de Dios en su vida. Es un cántico de alabanza. Esa es la respuesta de María ante la acción de Dios. Alabar y dar gracias. No se siente grande ni importante por ella misma, sino por lo que Dios está haciendo a través de ella.

«Proclama mi alma la grandeza del Señor«. María goza de esa vida en plenitud. Su fe la hizo vivir ya en su vida la vida nueva de Dios. Hay un detalle importante. Lo que nos cuenta el evangelio no sucede en los últimos días de la vida de María, cuando ya suponemos que había experimentado la resurrección de Jesús, sino antes del nacimiento de su Hijo. Ya entonces María estaba tan llena de fe que confiaba totalmente en la promesa de Dios. María tenía la certeza de que algo nuevo estaba naciendo. La vida que ella llevaba en su seno, aún en embrión, era el signo de que Dios se había puesto en marcha y había empezado actuar en favor de su pueblo.

Más de una vez, en alguna dictadura, este canto de María se ha considerado como revolucionario y subversivo, y ha sido censurado. Ciertamente es revolucionario, y su mensaje tiende a poner patas arriba el orden establecido, el orden que los poderosos intentan mantener a toda costa. María, llena de confianza en Dios, anuncia que Él se ha puesto a favor de los pobres y desheredados de este mundo. La acción de Dios cambia totalmente el orden social de nuestro mundo: derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. No es eso lo que estamos acostumbrados a ver en nuestra sociedad. Tampoco en tiempos de María. La vida de Dios se ofrece a todos, pero sólo los humildes, los que saben que la salvación sólo viene de Dios, están dispuestos a acogerla. Los que se sienten seguros con lo que tienen, esos lo pierden todo. María supo confiar y estar abierta a la promesa de Dios, confiando y creyendo más allá de toda esperanza.

Hoy María anima nuestra esperanza y nuestro compromiso para transformar este mundo, para hacerlo más como Dios quiere: un lugar de fraternidad, donde todos tengamos un puesto en la mesa que nos ha preparado Dios. Pero en este día María anima sobre todo nuestra alabanza y acción de gracias. María nos invita a mirar a la realidad con ojos nuevos y descubrir la presencia de Dios, quizá en embrión, pero ya presente, a nuestro alrededor. María nos invita a cantar con gozo y proclamar, con ella, las grandezas del Señor.

Nota crítica. A estas alturas, es importante no hablar de la Asunción de María sencillamente como quien da por supuesto un viaje cuasi-espacia de María al cielo… No es necesario detenerse una vez más en el análisis del tema de los «dos pisos» de la cosmovisión religiosa clásica… Pero sí es necesario, aunque sea con un simple leve inciso, recordar a los oyentes que no estamos describiendo un asunción literal, un traslado físico, sino una expresión metafórica, para que no se entienda mal todo lo que con una bella estética bíblico-litúrgica podamos decir al respecto.

Ciertamente no lo entendía así Pío XII, que en noviembre de 1950 proclamó «ex cathedra» este «dogma», primero proclamado por un «Pontífice romano» después de que en 1870 el inconcluso Vaticano II proclamara su infalibilidad. Con un tono humorado, el recordado José María Díez Alegría decía que Pío XII no resistió la tentación de apretar el botón de la infalibilidad pontificia, que hasta entonces estaba sin estrenar. La verdad es que no se ha vuelto a apretar el botón por parte de ninguno de los papas posteriores, y que el mismo Concilio Vaticano II renunció muy sensatamente a declarar ningún dogma.

Lo que en este sentido se podría decir explícitamente sobre el tema de la «asunción» es lo mismo (y aún con más motivo) que respecto de la «ascensión». Recomendamos este excelente texto de Boff respecto a la ascensión: http://www.servicioskoinonia.org/biblico/textos/ascension.htm

La serie «Otro Dios es posible» de los hermanos López Vigil, tiene un capítulo, el 57, titulado «¿Ascensión y Asunción?», que puede resultar útil para una sesión de estudio sobre el tema. El guión y el audio puede ser recogido aquí: http://www.radialistas.net/category/otro-dios-es-posible/

 

El PSOE exige eliminar de la escuela pública la asignatura de Religión evaluable. Su calificación no debe tener “tipo de repercusión académica alguna”.

El PSOE ha presentado una proposición no de ley sobre medidas de urgencia en el sistema educativo en el Congreso de los Diputados, en la que pide derogar el Real Decreto 310/2016, de 29 de julio, por el que se regulan las evaluaciones finales de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y de Bachillerato, y evitar la doble titulación al acabar el curso de 4º de la ESO. Además, los socialistas apuestan por recuperar la diversificación curricular (prolongación del Programa de Mejora del Aprendizaje y Rendimiento) en 4º de la ESO con la posibilidad de titulación, así como posibilitar la titulación de quienes sigan los programas de Formación Profesional Básica.

 

 

La «derecha religiosa», ¿un virus mortal para la Iglesia?


RELIGIÓN DIGITAL
Marius Morín

(Marius Morin).- Un virus es una entidad biológica no autónoma, parasitaria. Tiene que entrar en una célula para vivir y multiplicarse. En ese sentido, puede ser considerado como un asesino de energía. Hoy tengo el gusto de compartirte mi visión de la «derecha religiosa». Hay radicales en la Iglesia católica como en todas las religiones. Eso es el lobby de los tradicionalistas y conservadores.

Como ustedes saben, estamos llamados a vivir nuestra fe en una sociedad cada vez más pluralista y secular. Como consecuencia, nuestra cultura cristiana está más diluida y confrontada al pluralismo y valores de la modernidad. Hasta el Concilio Vaticano II, la Iglesia católica impuso sus valores a todas las poblaciones. Era la época de la espada y el cepillo. Leer más