EL CAPITALISMO COMO RELIGIÓN

 

Carlos F. Barberá
Atrio

No había leído nunca una obra completa de Walter Benjamin. Y sin embargo de tanto en tanto me llegaban ecos de su pensamiento, fragmentos de sus obras, citas de sus escritos. Siempre me iluminan.

Hace poco he leído sobre uno de sus libros tempranos, El capitalismo como religión y algunas de las reflexiones que me han suscitado son las que siguen. Leer más

Desclericalizar 2. Surgió el clero, que en sí no es cristiano, pero hizo un servicio…

El Blog de Xavier Pikaza, teólogo

Retomo el motivo de hace tres días, mi trabajo en la revista Iglesia Viva, sobre el tema de desclericalización, clericalización y nueva desclericalización de la Iglesia.

Traté el día pasado de la desclericalización de Jesús, que no era sacerdote, ni ministro ordenado de ninguna especie, sino un simple hombre, un ser humano, sin más, pero anunciando y preparando la llegada de la nueva humanidad mesiánica.

Traté de la primera iglesia, como movimiento laical de fraternidad, al servicio de los pobres y excluidos, ensayo general de una humanidad igualitaria, abierta a todos los hombres y mujeres, a todos los pueblos. Leer más

«SEGUIMOS BUSCANDO SEGURIDADES PARA POTENCIAR EL EGO», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA

Lc 14, 25-33

Seguimos en camino hacia Jerusalén. Jesús advierte a esa multitud que le seguía alegremente, de las dificultades que entraña un auténtico seguimiento. Les hace reflexionar sobre la sinceridad de su postura. Solo en el contexto del seguimiento de Jesús podemos entender las exigencias que nos propone. Hace unos domingos, Jesús decía al joven rico: Si quieres llegar hasta el final… Hoy nos dice: si no piensas llegar hasta el final, es mejor que no emprendas el camino. Si no eres capaz de concluir la obra, no es que te hayas quedado a la mitad, es que has fracasado. Si decides caminar con él, deja de caminar en otra dirección.

Una de las interpretaciones equivocadas de este radicalismo, es entender el mensaje como dirigido a unos cuantos privilegiados, que serían cristianos de primera. Jesús no se dirige a unos pocos, sino a la multitud que le seguía. Pero lo hace personalmente. “Si uno quiere…” La respuesta tiene que ser también personal y adulta. No hay pues, cristianismo a dos velocidades; una la de los clérigos, y otra la de los laicos. Esta visión, no puede ser más contraria al mensaje de Jesús. Todos los seres humanos estamos llamados a la misma meta.

No se trata de machacar o anular el instinto (es lo que hemos predicado con frecuencia). Sería una tarea inútil porque el instinto es anterior a mi voluntad y escapa a su control. Se trata de que el instinto no sea manipulado por la voluntad, torciéndolo hacia un objeto distinto del suyo propio. Debemos comprender que el fin que el instinto quiere garantizar, aunque es bueno en sí, no es suficiente. De este modo, la tendencia instintiva seguirá ahí y cumplirá su objetivo, pero la última palabra la tendrá la parte específicamente humana, que tiene que llevarnos más allá del puro instinto y de sus objetivos.

Tres son las exigencias que propone Jesús: 1ª.- Posponer a toda su familia. 2ª.- Cargar con su cruz. 3ª.- Renunciar a todos sus bienes. Las tres se resumen en una sola: total disponibilidad. Sin ella no puede haber seguimiento. No es fácil entender bien lo que Jesús propone. La manera de hablar nos puede jugar una mala pasada. La radicalidad absoluta tiene una explicación. En una lengua que carece de comparativos y superlativos, tiene que valerse de exageraciones para expresar la idea. Lo notable es que se haya mantenido la literalidad en el texto griego, que dice “misei” = odia, aborrece, ten horror. También se ha mantenido en latín que dice: “odit” = odia. No podemos entenderlo al pie de la letra.

Ni debemos entenderlas al pie de la letra, ni podemos ignorarlas. Son como los famosos “koan” del zen. Tienen que hacernos trascender la formulación y meternos por el camino de la intuición. Fallamos estrepitosamente cuando queremos comprenderlas racionalmente. La verdad que quieren trasmitir no es una verdad lógica, sino ontológica. Por mucho que nos exprimamos el coco, no podemos entenderla con la razón, pero podemos intuir por dónde van los tiros. Para la primera exigencia la clave está en la frase: “…incluso a sí mismo”. El amor a sí mismo puede ser nefasto si se refiere al falso yo que desemboca en el egoísmo. Ese falso yo tiene también su padre y su madre, sus hijos y hermanos.

Posponer a la familia. El amor a la familia puede ser la manifestación de un egoísmo amplificado, que busca la potenciación del individualismo en la seguridad de los “yoes” de los demás. Lo que se busca en ese amor es que mi egoísmo quede garantizado, sumado al egoísmo de los demás miembros de la familia. Ese yo ampliado es mucho más fuerte y asegurar mejor el interés del pequeño yo de cada uno. El seguir a Jesús está basado en el amor. Pero el amor que nos pide no está reñido con el verdadero amor al padre o a la madre. Si el seguimiento es incompatible con el amor a la familia es que está mal planteado. El amor que nos pide el evangelio está más allá del sentimiento, pero no estará nunca en contra. Seguir a Jesús nos enseñará a amar más y mejor también a nuestros familiares.

Otro problema muy distinto es que ese seguimiento provoque en los familiares la oposición y el rechazo, como le pasó al mismo Jesús. Entonces no se puede ceder a las exigencias del instinto, porque está maleado. El tema del rechazo está más ligado al aceptar la cruz que al amor a la familia. Si los familiares, muy queridos, te quieren apartar de tu verdadera meta, está claro que no puedes ceder por un amor mal entendido, aunque eso cause un verdadero dolor. El hombre alcanza su plenitud cuando despliega su capacidad de amor, que es lo específicamente humano. Este amor no puede estar limitado, tiene que llegar a todos. Por eso, el profesar un verdadero amor a una persona, no puede impedir ni condicionar la entrega a otros. Si un amor impide otro amor, es que no es verdadero amor evangélico.

Cargar con la cruz hace referencia al trance más difícil y degradante del proceso de ajusticiamiento de una condenado a muerte de cruz. El reo tenía que transportar él mismo el travesaño de la cruz. Jesús va a Jerusalén precisamente a ser crucificado. No olvidemos que los evangelios están escritos mucho después de la muerte de Jesús, y la tienen siempre presente. Está haciendo referencia a lo que hizo Jesús, pero a la vez, es un símbolo de todas las dificultades que encontrará el que se decide a seguirle. Una vez emprendido el camino de Jesús todo lo que pueda impedir seguir adelante hay que superarlo cueste lo que cueste.

Renunciar a todos sus bienes. No es fácil entender esto hoy. Recordemos que a los que entraban a formar parte de la primera comunidad cristiana se les exigía que pusieran, a disposición de todos, lo que tenían. No se tiraban por la borda los bienes. Solo se renunciaba a disponer de ellos al margen de la comunidad. El objetivo era que en la comunidad no hubiera pobres ni ricos. Hoy sería imposible llevar a la práctica este desprendimiento. Pero podemos entender que la acumulación de riquezas se hace siempre a costa de otros seres humanos. Hoy tendríamos que descubrir que lo que yo poseo, puede ser causa de miseria para otros. Se trata de elegir entre las seguridades o alcanzar mayor grado de humanidad.

Debemos aclarar otro concepto. El seguimiento de Jesús no puede consistir en una renuncia, es decir, en algo negativo. Se trata de una oferta de plenitud. Mientras sigamos hablando de renuncia, es que no hemos entendido el mensaje. No se trata de renunciar a nada, sino de elegir lo mejor para mí. No es una exigencia de Dios, sino una exigencia de nuestro verdadero ser. Jesús vivió esa exigencia. La profunda experiencia interior le hizo comprender a donde podía llegar el ser humano si despliega todas sus posibilidades de ser. Esa plenitud fue también el objetivo de su predicación. Jesús nos indica el camino mejor.

En cuanto a las dos parábolas, El cálculo que nos propone Jesús es que no se puede nadar y guardar la ropa, cosa que estamos intentando nosotros a todas horas. Queremos ser cristianos, pero a la vez, queremos disfrutar de todo lo que nos proporciona la sociedad de consumo. Queremos lo mejor para el espíritu, pero intentando a la vez satisfacer los sentidos. Eso es imposible. No tenemos más remedio que elegir. Preferir el hedonismo a la plenitud de ser, es un error de cálculo. Las parábolas quieren decirnos que se trata de la cuestión más importante que nos podemos plantear, y no debemos tratarla a la ligera. Es una opción vital que requiere toda nuestra atención. Nuestro problema hoy es que somos cristianos sin haber hecho una clara opción personal.

Radicalidad no quiere decir rigorismo. El mismo Jesús dijo que su yugo era suave y su carga ligera. La aparente radicalidad debe nacer de dentro, de una auténtica libertad. Una vez conocido lo que es verdaderamente bueno para mí, la voluntad no tiene problema alguno para elegirlo. El rigorismo llega de fuera, nace del miedo y nos hace esclavos. Por abandonar la radicalidad de una libre opción, la Iglesia se ha visto obligada a reforzar el rigorismo, empleando para ello las más aberrantes amenazas. ¡Así nos luce el pelo!

 

Meditación-contemplación

“Sí alguno quiere venirse conmigo…”
Jesús no impone nada, simplemente propone.
Las condiciones no las impone él:
son exigencia de la misma naturaleza humana.
…………………

Elegir lo que es mejor para mí, por convicción personal,
nunca puede ser renuncia o sacrificio.
Solo si me muevo por programación externa
renunciaré a aquello que sigo creyendo que es mejor.
………………..

Solo el verdadero conocimiento, la iluminación, la sabiduría
puede llevarme a una búsqueda de los bienes definitivos.
Mientras no alcance esa luz, andaré dando tumbos.
Descubierto el tesoro, todo lo demás pierde valor.
……………

Fray Marcos

 

 

Manuel Mandianes: «La línea editorial de COPE, en manos de Comunión y Liberación, en franca ruptura con el Papa»

Manuel Mandianes, antropólogo del CSIC
Religión digital

– «La cadena de la Iglesia católica dedica más tiempo al deporte que al Evangelio».
– Los medios de comunicación de la Iglesia mantienen, en lo económico, una ideología neoliberal, la ideología más antievangélica de las que están funcionando en el siglo XXI.
– Hace unos días tuve el honor de compartir mesa y mantel con un misionero que evangeliza a las gentes de Etiopía. Lo que yo pude captar de lo que me quiso decir se puede resumir así: Hace treinta años que soy misionero. En este tiempo el mundo ha cambiado y la manera de hacer misión también.

Cuando llegué a Etiopía nadie sabía nada de lo que pasaba más allá de su cabaña, hoy todos saben, casi en tiempo real, lo que pasa en el rincón más alejado del mundo. Leer más

El pueblo de Onda ovaciona al sacerdote censurado por el obispo tras bendecir a una pareja de lesbianas

Lo tenían enfilado y alguien con mala fe hizo con su móvil las fotos que se enviaron para su difusión en un portal digital, junto a los tarjetones del acto que han abierto la polémica. El pueblo castellonense de Onda se puso ayer del lado del párroco José García que a finales de julio bendijo a una pareja de lesbianas. Muchos de los vecinos aprovecharon la celebración del día de San Bartolomé para ovacionar al sacerdote, que podría ser sancionado por dicha bendición, según se desprende del comunicado del Obispado de Segorbe-Castellón. «El verdadero problema es la pobreza y contra ella seguiré trabajando», afirma el cura: «Esta parroquia seguirá acogiendo a todas las personas, independientemente de su credo, color, raza o condición sexual».

 

Por una Iglesia desacralizada: al principio no fue así, ni Jesús fue sacerdote

El Blog de Xabier Pikaza
Religión Digital

– Jesús fue laico, no sacerdote. No quiso reformar las instituciones sacrales antiguas, ni crear unas nuevas, sino potenciar los valores de la vida, partiendo de los excluidos, en línea de gratuidad, siendo asesinado por ello

El último número de Iglesia Viva se titula Por una Iglesia Desclericalizada, y viene presidido por tres trabajos de fondo: Uno de Javier Elzo, otro de un servidor, y el tercero de C. García de Andión.

Conforme a mi estudio, Jesús fue laico, no sacerdote. No quiso reformar las instituciones sacrales antiguas, ni crear unas nuevas, sino potenciar los valores de la vida, Leer más

Urteko 23. igandea – 23 Tiempo ordinario, José A. Pagola

C (Lukas 14,25-33)

Evangelio del 04/Sept/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

ERREALISMO ARDURATSUA

Jesusek darabiltzan adibideak oso desberdinak dira, baina haien irakaspena beti bat bera: egitasmo bati modu arduragabean ekiten dionak, gogoan duena lortzeko baliabiderik eta indarrik ba ote duen aurrez aztertu gabe, porrot eginez amaitzeko arriskua du.

Inongo laborarik ez dio ekiten, mahastia babesteko, dorrea eraikitzeari, aurrez kalkulatu gabe hura arrakastaz gauzatzeko ahalmenik ba ote duen, hasitakoa bukatu ezinik gelditu beharra izan ez dezan, auzokoen isekagarri gertatuz. Inongo erregek ez dio ekiten guduari etsai boteretsu baten aurka, aurrez aztertu gabe gudu hartan garaile atera ote daitekeen; bestela, bere buruaz beste egitea izango litzateke.

Lehen begiratuan, pentsa lezake batek ezen Jesus portaera zuhurra eta arduratsua gomendatzen ari dela, bereei eskuarki eskatzen dien ausardiatik oso urrun dagoena. Ezta hurrik eman ere. Bereei gomendatu nahi dien egitekoa edo misioa hain garrantzizkoa da, non inor ez baitaiteke konprometitu hartara oharkabean, ardurarik gabe edo harrokeriaz.

Jesusen oharpen hori gaurkotasun handikoa da gure fedearen etorkizunerako hain kritikoak eta erabakitzaileak diren une hauetan. Jesusek, beste ezer baino lehen, gogoeta heldua eskatzen digu: paraboletako bi protagonistak «eseri egin dira» gogoeta egiteko. Erantzukizun-falta larria izango litzateke gaur egun Jesusen ikasle bezala bizi nahi izatea, zer nahi den jakin gabe, nora iritsi nahi den jakin gabe, zein baliabidez jardun behar den jakin gabe.

Eta noiz eseri behar dugu indarrak batzeko, elkarrekin gogoeta egiteko eta zein bide jarraitu guztien artean bilatzeko? Ez ote dugu denbora gehiago hartu behar, ebanjelioa gehiago entzun behar, gogoeta gehiago egin behar deiak aurkitzeko, karismak iratzartzeko eta Jesusi jarraitzeko estilo berritua lantzeko?

Jesusek ere errealismorako deia egiten digu. Aurrekaririk gabeko kanbio soziokulturala ari gara bizitzen. Daitekeena ote da fedea kutsatzea jaiotzen ari den mundu berri honetan, mundu hori ondo ezagutu gabe eta barrutik ulertu gabe? Daitekeena ote da Ebanjeliorako irispidea eskaintzea, gaur egungo gizon-emakumeen pentsaera, sentimenduak eta hizkuntza ezagutu gabe? Ez ote da errorea, gaur egungo erronkari atzoko estrategiez erantzun nahi izatea?

Une honetan ausarkeria izango litzateke modu oharkabean eta itsuan jardutea. Porrotari bide emango genioke, frustrazioari eta, are, irrigarri gelditzeari. Parabolaren arabera, «dorre bukatu gabe horrek» eraiki nahi izan duenaren kontrako burla eragiten du jendearen artean. Ez genuke ahaztu behar Jesusen hizkuntza errealista eta apala, ikasleak gonbidatzen dituenean herrian «legamia» izatera edo jendearen bizitzari zaporea ematen dion «gatz» eskutada izatera.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

23 Tiempo ordinario – C (Lucas 14,25-33)

Evangelio del 04/Sept/2016

por Coordinador Grupos de Jesús

REALISMO RESPONSABLE

Los ejemplos que emplea Jesús son muy diferentes, pero su enseñanza es la misma: el que emprende un proyecto importante de manera temeraria, sin examinar antes si tiene medios y fuerzas para lograr lo que pretende, corre el riesgo de terminar fracasando.

Ningún labrador se pone a construir una torre para proteger sus viñas, sin tomarse antes un tiempo para calcular si podrá concluirla con éxito, no sea que la obra quede inacabada, provocando las burlas de los vecinos. Ningún rey se decide a entrar en combate con un adversario poderoso, sin antes analizar si aquella batalla puede terminar en victoria o será un suicidio.

A primera vista, puede parecer que Jesús está invitando a un comportamiento prudente y precavido, muy alejado de la audacia con que habla de ordinario a los suyos. Nada más lejos de la realidad. La misión que quiere encomendar a los suyos es tan importante que nadie ha de comprometerse en ella de forma inconsciente, temeraria o presuntuosa.

Su advertencia cobra gran actualidad en estos momentos críticos y decisivos para el futuro de nuestra fe. Jesús llama, antes que nada, a la reflexión madura: los dos protagonistas de las parábolas «se sientan» a reflexionar. Sería una grave irresponsabilidad vivir hoy como discípulos de Jesús, que no saben lo que quieren, ni a dónde pretenden llegar, ni con qué medios han de trabajar.

¿Cuándo nos vamos a sentar para aunar fuerzas, reflexionar juntos y buscar entre todos el camino que hemos de seguir? ¿No necesitamos dedicar más tiempo, más escucha del evangelio y más meditación para descubrir llamadas, despertar carismas y cultivar un estilo renovado de seguimiento a Jesús?

Jesús llama también al realismo. Estamos viviendo un cambio sociocultural sin precedentes. ¿Es posible contagiar la fe en este mundo nuevo que está naciendo, sin conocerlo bien y sin comprenderlo desde dentro? ¿Es posible facilitar el acceso al Evangelio ignorando el pensamiento, los sentimientos y el lenguaje de los hombres y mujeres de nuestro tiempo? ¿No es un error responder a los retos de hoy con estrategias de ayer?

Sería una temeridad en estos momentos actuar de manera inconsciente y ciega. Nos expondríamos al fracaso, la frustración y hasta el ridículo. Según la parábola, la «torre inacabada» no hace sino provocar las burlas de la gente hacia su constructor. No hemos de olvidar el lenguaje realista y humilde de Jesús que invita a sus discípulos a ser «fermento» en medio del pueblo o puñado de «sal» que pone sabor nuevo a la vida de las gentes.

José Antonio Pagola

 

 

Comentario al Evangelio del Domingo 4 de septiembre de 2016 – 23º Ordinario

SERVICIOS KOINONIA

Lc 14,25-33: Quien no renuncia a todo no puede ser mi discípulo

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: «Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío.

Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla?

No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: «Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar.»

¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil?

Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.

Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.»

COMENTARIO AL EVANGELIO:

Para ser cristiano, en realidad, la Iglesia, habitualmente, exige muy poco. Se bautiza a los niños recién nacidos y apenas se exige nada a sus padres; todo lo más, la asistencia a unas charlas preparatorias del acto del bautismo y un vago compromiso de educar en cristiano al niño según la ley de Dios y los mandamientos de la Iglesia. Sin embargo, esto no era así al principio. Para ser discípulo, Jesús ponía unas duras condiciones, que llevaban a quien quería serlo a pensárselo seriamente. Pocos seríamos cristianos, si para ello tuviéramos que cumplir las tres condiciones que, llegado el caso, Jesús exige a sus discípulos. Y decimos «llegado el caso», porque estas tres formulaciones del evangelio de hoy que vamos a comentar son “formulaciones extremas”; representan la meta utópica que no debemos perder de vista, y debemos estar dispuestos a alcanzarla en el seguimiento de Jesús.

Por la primera («si uno quiere venirse conmigo y no me prefiere a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a sí mismo, no puede ser discípulo mío»), el discípulo debe estar dispuesto a subordinarlo todo a la adhesión al maestro. Si en el propósito de instaurar el reinado de Dios, evangelio y familia entran en conflicto, de modo que ésta impida la implantación de aquél, la adhesión a Jesús tiene la preferencia. Jesús y su plan de crear una sociedad alternativa al sistema mundano están por encima de los lazos de familia.

Por la segunda («quien no carga con su cruz y se viene detrás de mí, no puede ser discípulo mío»), no se trata de hacer sacrificios o mortificarse, como se decía antes, sino de aceptar y asumir que la adhesión a Jesús conlleva frecuentemente la persecución por parte de la sociedad, persecución que hay que aceptar y sobrellevar conscientemente como consecuencia del seguimiento. Por eso es necesario no precipitarse, no sea que prometamos hacer más de lo que podemos cumplir. El ejemplo de la construcción de la torre que exige hacer una buena planificación para calcular los materiales de que disponemos, o del rey que planea la batalla precipitadamente, sin sentarse a estudiar sus posibilidades frente al enemigo, es suficientemente ilustrativo.

La tercera condición («todo aquel de ustedes que no renuncia a todo lo que tiene no puede ser discípulo mío») nos parece excesiva. Por si fuera poco dar la preferencia absoluta al plan de Jesús y estar dispuesto a sufrir persecución por ello, Jesús exige algo que parece esta por encima de nuestras fuerzas: renunciar a todo lo que se tiene. Se trata, sin duda, de una formulación extrema, paradigmática, que hay que entender. El discípulo debe estar dispuesto incluso a renunciar a todo lo que tiene, si esto es obstáculo para poner fin a una sociedad injusta en la que unos acaparan en sus manos los bienes de la tierra que otros necesitan para sobrevivir. El otro tiene siempre la preferencia. Lo propio deja de ser de uno, cuando alguien lo necesita para vivir. Sólo desde el desprendimiento se puede hablar de justicia, sólo desde la pobreza se puede luchar contra ella. Sólo desde ahí se puede construir la nueva sociedad, el Reino de Dios, erradicando la injusticia de la tierra.

Para quienes quitamos con frecuencia aguijón al evangelio y nos gustaría que las palabras y actitudes de Jesús fuesen menos radicales, leer este texto resulta duro, pues el Maestro nazareno es tremendamente exigente.

No en vano el libro de la Sabiduría formula hoy a modo de interrogante la dificultad que tiene conocer el designio de Dios y comprender lo que Dios quiere. Será necesario para ello recibir de Dios sabiduría y Espíritu Santo desde el cielo para adecuar nuestra vida a la voluntad de Dios manifestada por Jesús. Necesitamos ir contra corriente y tener la capacidad de renuncia total que pide el evangelio y a la que debemos estar dispuestos, llegado el caso. Pero esto que en el evangelio se nos propone como exigencias radicales de Jesús hoy no es tanto el comienzo del camino, sino la meta a la que debemos aspirar, aquello a lo que debemos tender, si queremos seguir a Jesús. Tal vez no lleguemos nunca a vivir con esa radicalidad las exigencias de Jesús, pero no debemos renunciar a ello, por más que nos encontremos a años luz de esa utopía.

Si se hiciera realidad en la humanidad esta condición básica que Jesús pide para su seguimiento, se resolvería también el problema de la crisis ecológica, que en definitiva está producido por el maltrato, la explotación, la depredación a los que el sistema económico y de producción mundializado somete a la naturaleza, igual que a muchedumbres pobres asalariadas. El bien que persigue el Reino de Dios (ubi bonum, ibi Regnum) no es sólo para el mundo humano, sino para todo el mundo, para el planeta y toda la comunidad de la vida que en él ha surgido…

El evangelio de hoy no está recogido en la serie «Un tal Jesús», pero en ella puede encontrarse varios episodios relacionados con el contenido de ese evangelio: https://radialistas.net/category/un-tal-jesus


Como hacer frente al fundamentalismo

Leonardo Boff
Enviado a la página web de Redes Cristianas

Actualmente se produce en todo el mundo un aumento creciente del conservadurismo y de fenómenos fundamentalistas que se manifiestan por la homofobia, xenofobia, antifeminismo, racismo y todo tipo de discriminaciones. El fundamentalista está convencido de que su verdad es la única y todo lo demás son desviaciones o está fuera de la verdad. Esto es recurrente en los programas televisivos de las distintas iglesias pentecostales, incluyendo a sectores de la Iglesia Católica, pero también en el pensamiento único de sectores políticos. Piensan que sólo la verdad, la de ellos tiene derecho. El error hay que combatirlo. Este es el origen de los conflictos religiosos y políticos. El fascismo empieza con este modo cerrado de ver las cosas. Leer más

La Iglesia, ante el acuerdo Gobierno-FARC: «Es una gran noticia para Colombia y un gran beneficio para la patria»

Los obispos hacen un llamamiento al ELN a que se una a las conversaciones de paz. La organización sin ánimo de lucro, Redepaz, y la Iglesia Católica aseguraron que tras el anuncio del cierre de negociaciones entre el Gobierno Nacional y las Farc, Bogotá debería ser el lugar donde se realice la firma de paz. Monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal, afirmó que «por razones simbólicas habría ciudades importantes para hacer este evento, pero lo más práctico es que se haga en Bogotá porque hay que movilizar menos gentes».