Domingo 4º del T.O – Ciclo A, Koinonia

Mateo 5,1-12a

Dichosos los pobres en el espíritu

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.»

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DOMINGO:

El “Sermón de la Montaña” es uno de los sermones más famosos y recordados de Jesús. Aquí nos detenemos en su introducción, más conocida como “Las Bienaventuranzas”, pues el sermón es mucho más largo, va hasta 7,29 donde concluye diciendo que la gente quedó asombrada de su doctrina “porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”.

¿Por qué puede causar asombro esta enseñanza de Jesús? Veamos de cerca las Bienaventuranzas e intentemos una respuesta.

1. “…de ellos es el reino de los cielos”

El reino de Dios (“de los cielos” es el ya conocido circunloquio para evitar “pronunciar el nombre de Dios en vano”) es de los pobres en espíritu y de los perseguidos por causa de la justicia. Quienes no ponen su fe, su confianza y su esperanza en los bienes materiales pero que a la vez son perseguidos porque luchan por la justicia. Ambas condiciones indispensables para que Dios reine. La primera condición es renunciar a la riqueza y a la ambición de riqueza. Esta condición es la puerta de entrada al reino de Dios, pues elimina la raíz de la injusticia, de la acumulación, del éxito individual, de la insolidaridad y del dominio sobre otras personas y sobre la naturaleza. La segunda condición favorece la construcción de nuevas relaciones entre los seres humanos capaces de hacerles más sencillos y más felices, pero a la vez, suficiente motivo de persecución por parte de quienes se sienten amenazados por tal transformación.

2. “…poseerán en herencia la tierra, serán consolados, serán saciados”

Tres promesas de Dios para pasar de una situación negativa a otra positiva: de la opresión a la liberación, del sufrimiento al consuelo, de la injusticia a la justicia. El reino de Dios abre un horizonte de vida y de esperanza para la humanidad pobre y oprimida. Enciende una luz en medio de la oscuridad. Insiste en la posibilidad de una vida digna y agradable a ser alcanzada por quienes no disfrutan hoy de ella. Vale la pena, en medio de las adversidades, atreverse a soñar en “otro mundo posible”. Salir de la opresión es posible. Salir del sometimiento es posible. Alcanzar la justicia anhelada es posible. Abrir este horizonte de posibilidades, constituye una buena nueva cuando precisamente todo horizonte para la justicia ha sido cerrado. Ver una alternativa de vida digna para todas y para todos, abre caminos de superación y de lucha.

3. “…los misericordiosos, los limpios de corazón, los que buscan la paz”

Son las actitudes y los objetivos los que mueven el trabajo para hacer realidad una nueva humanidad. Son los rasgos propios de la comunidad de seguidoras y seguidores de Jesús. Sólo que estas actitudes y rasgos vienen como consecuencia de haber renunciado a la riqueza y a la ambición de riqueza, y de poner toda a la vida en el trabajo por la justicia. Al mismo tiempo son los rasgos de la humanidad nueva que tanto anhelamos y que ya podemos ver en las personas y las comunidades que se esfuerzan por ser misericordiosas, por tener limpios los corazones y por buscar incansablemente la paz. Este es el principal programa de vida de la comunidad discipular: contribuir con la creación de un mundo justo, solidario y feliz. Quienes viven la misericordia, experimentan la misericordia de Dios. Quienes alcanzan la limpieza del corazón ya tienen a Dios en sus vidas. Quienes trabajan por la paz experimentan a Dios como Madre y como Padre. Esta manera de ser, de sentir y de actuar es condición necesaria para testimoniar.

4. “…de la misma manera persiguieron a los profetas”

La comunidad cristiana que asume el estilo de vida que propone las bienaventuranzas choca con la sociedad que vive otro estilo de vida. La comunidad discipular a la que se refiere las bienaventuranzas se convierte en molestia y amenaza para la sociedad. Su testimonio de vida, sus actividades, su espiritualidad mina los cimientos en donde la sociedad injusta se edifica. No es de extrañar entonces las injurias, las persecuciones, las calumnias que buscan debilitar, confundir y destruir a la comunidad fiel. En medio de las hostilidades la comunidad está llamada a resistir, a vencer la angustia y la desesperanza. La alegría y el regocijo en Dios será la fuente del coraje, de la resistencia y de la esperanza. Es el testimonio de los profetas presente en las comunidades que viven intensamente el discipulado.

5. “…bienaventuradas, bienaventurados”

¿A qué “bienaventuranzas” se oponen estas bienaventuranzas? ¿Por qué esta insistencia de Jesús en afirmar las bienaventuranzas? Frente a las bienaventuranzas (o más bien el “éxito”) que promete la sociedad injusta e insolidaria, Jesús proclama ocho veces en donde se encuentra y cuáles son las bienaventuranzas del reino de Dios. La verdadera felicidad se encuentra en una sociedad justa, misericordiosa, pacífica. La sociedad injusta ofrece felicidad en el egoísmo, el éxito personal, la acumulación. El reino de Dios ofrece felicidad en el amor, en la sinceridad, en la sencillez. La sociedad injusta a costa de la infelicidad de la mayoría, crea la felicidad de la minoría. La propuesta de Jesús en el sermón de la montaña es la de eliminar toda opresión y toda injusticia procurando la felicidad y la vida en abundancia para todas y para todos.

La misma lógica propuesta por Mateo, es la que recuerda Pablo a la comunidad de Corinto, donde la fuerza de Dios se concreta en personas que no son fuertes ni sabias en la consideración de la opinión común pero que saben concretar la presencia de Cristo, fuerza y sabiduría de Dios, para que el “que está orgulloso, esté orgulloso en el Señor”.

El evangelio de hoy no es dramatizado en la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil, pero puede utilizarse el episodio 28, «Dios está de nuestra parte». El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: https://radialistas.net/article/28-dios-esta-de-nuestra-parte/ Puede ser escuchado aquí en esa misma página.

Las entrevistas 25, 26 y 27 de la serie «Otro Dios es posible», de los mismos hnos. López Vigil, están relacionadas con las Bienaventuranzas y pueden servir para un debate-catequesis, en:http://emisoraslatinas.net/entrevistas.php?id=100

 

 

 

«Extremistas, racistas y fanáticos»: así son los católicos que formarán parte del Gobierno de Donald Trump

Cameron Doody
Fe Adulta

  • El Consejo de Iglesias de EE.UU. alerta de sus propuestas «incompatibles con los principios cristianos».
  • «Representan un pasado de odio y exaltación de ideologías racistas, antisemitas y antimusulmanas».
  • Sectores católicos han buscado un acercamiento al presidente-electo en base solo de los asuntos pro-vida, excluyendo a otras convicciones religiosas.

Ayer, Donald Trump se convertió en el 45 presidente de los Estados Unidos. La gran potencia mundial pasará a ser gobernada por un magnate de los negocios, sin pelos en la lengua y extremadamente polémico.
Leer más…

 

Cristianos, judíos y musulmanes se unen para convocar una «resistencia sagrada» a las políticas de Donald Trump

Cristianos, musulmanes y judíos contrarios a las políticas anti-inmigración del presidente electo Donald Trump han anunciado una «resistencia sagrada» a partir del momento en que, este viernes, el magnate tome posesión de su cargo. Al tiempo, líderes de estas religiones indicaron en que tratarán de convertir sus templos en «santuarios» para inmigrantes documentados, «perseguidos», según explicó Walter Contreras, vicepresidente de la Coalición Nacional Latina de Iglesias Evangélicas (NALEC). «Como líder religioso, creo que lo que sale de la boca del ser humano viene del corazón y la plataforma política de Donald Trump se basó en odio y racismo«.   Ver noticia

«EL REINADO DE DIOS DEPENDE DE MÍ», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
Fe Adulta

Mt 4, 12-23

Desde el punto de vista teológico, es muy importante para Mt dejar claro que Jesús comienza su actividad lejos de Judea, de Jerusalén, del templo, de las autoridades religiosas. Quiere desligar la actividad de Jesús de toda posible conexión con la institución. Quiere dejar claro que la predicación de Jesús es continuación de la de Juan. También queda reflejada otra obsesión de Mt. Estamos al comienzo del evangelio y ya ha repetido seis veces: “Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura”.

No hemos tenido suficientemente claro que Jesús nunca se predicó a sí mismo, sino que el centro de su mensaje fue siempre el “Reinado de Dios”. Es verdad que él se identificó totalmente con ese Reino, pero es muy conveniente tratar de ver la diferencia. La predicación de Jesús es fruto de una profunda experiencia humana. La importancia de Jesús estriba en que fue la más fiel manifestación del Reino que es Dios.

Mt habla de «el Reino de los Cielos», los demás evangelis­tas y también alguna vez Mt, hablan de «el Reino de Dios»; con las dos fórmulas se quiere expresar la misma realidad. A los judíos les resultaba violento emplear la palabra Dios, por eso empleaban circunloquios para evitarla. Uno de ellos era esta expresión “los Cielos”. Sería el ámbito de lo divino, la divinidad. En los escritos más tardíos del NT se habla ya del Reino de Cristo. Expresión muy peligrosa porque nos induce pensar que Jesús es la meta.

Hoy podemos asegurar que el núcleo de la predicación de Jesús, fue «El Reinado de Dios». Es curioso que Mt pone en boca de Jesús, al iniciar su predicación, exactamente la misma frase que había puesto en boca de Juan Bautista: “Arrepentíos, está cerca el Reino de los Cielos”. Esto no quiere decir que la predicación de Juan y de Jesús sea idéntica. Juan entiende la frase desde la perspectiva del AT. Jesús le da una significación nueva. Juan pone el énfasis en el arrepentimiento. Jesús acentúa la presencia liberadora de Dios. Lo contrario del Reino de Dios no es el reino de Herodes sino el “ego-ismo”.

Convertíos porque está cerca el reino de los cielos. La primera palabra es ya una dificultad. El primer significado de “metanoeo” es cambiar de opinión, y también rectificar y de ahí, cambiar de mentalidad, cambiar de rumbo. Al traducirlo por arrepentirse, damos por supuesto que la actitud anterior era pecaminosa. Pero también se puede cambiar de una opinión buena a otra mejor. Por no tener esto en cuenta, damos por supuesto que sólo se tiene que convertir el “pecador”.

Convertirse es rectificar la dirección que llevo, cuando me he dado cuenta de que la meta no está en la dirección que mantengo sino en otra. El esfuerzo debe orientarse a descubrir lo que me hace más humano, que es la meta. Debemos tener en cuenta que muchas veces no es posible descubrir que una senda es equivocada, hasta que no la hemos recorrido. Por eso el rectificar es de sabios como decían los antiguos.

Es muy difícil concretar lo que entendió Jesús por Reino de Dios. Nunca se explica su significado en los evangelios. Seguramente ese significado se irá desvelando a través de toda su vida. Es muy probable que partiera del significado que tenía para los judíos de su tiempo y que se fuera enriqueciendo con su experiencia. También es muy probable que pensara en una llegada inmediata de ese Reino. La palabra griega “basileya” se refiere en primer lugar, al poder ejercido por el soberano, no al territorio ni a los súbditos. Sería más acertado traducirlo por “Reinado de Dios”.

Es imposible entender esta expresión si no salimos de la idea de un dios soberano, todopoderoso que desde su trono del cielo gobierna el universo entero. Mientras no superemos ese dios arcaico, no habrá manera de entender el mensaje de Jesús. Dios es Espíritu. Cuando decimos: “reina la paz”, “reina la oscuridad” o “reina el amor”, no pensamos en entes que están dominando alguna parte de la realidad sino en un ambiente, en un medio inmaterial en el que se desarrolla la realidad.

Reinado de Dios, quiere decir que el ser humano debe desarrollarse por lo que tiene de espiritual, que el ámbito de lo divino está presente en lo humano y constituye su atmósfera y su fundamento propio. El Reino es una atmósfera en que las relaciones verdaderamente humanas conmigo mismo, con los demás, con las cosas son posibles. Juan Dijo: “Él bautizará con Espíritu Santo”. Siempre que el hombre se deja mover por el Espíritu y actúa desde él, está haciendo presente el Reino, lo divino.

No se trata de que Dios en un momento determinado de la historia haya decidido establecer una relación nueva con los hombres. Con la venida de Jesús no ha cambiado nada por parte de Dios. Él ha estado siempre inundándolo todo. Lo que ha cambiado es la toma de conciencia de esa realidad y la actitud de los hombres ante ella. Entrar en el Reino es tomar conciencia de esa realidad de Dios en mí e inmediatamente actuar en consecuencia. La dinámica del Reino se despliega de dentro a fuera.

En el evangelio de hoy está muy clara esta dinámica. Primero propone lo que Jesús decía, pero termina el relato diciendo que, eso que decía, lo practicaba. “Y recorría toda Galilea enseñando en la sinagogas y proclamando el Evangelio del Reino, curando todas las enfermedades y dolencias del pueblo”. Un cristianismo que no me empuje a darme a los demás, no tiene nada que ver con Jesús. El Reino se manifiesta en el que “cura”, no en el curado. Es Jesús el que hace presente a Dios, no el cojo o el ciego cuando dejan de serlo.

El Reinado de Dios, significa la radical fidelidad y entrega de Dios al hombre. Por lo tanto la realidad primera de ese Reino la constituye Dios que se derrama y se funde con cada ser humano. No es una realidad que hace referencia en primer lugar al hombre, sino a Dios. El hombre debe descubrirla y vivirla. Dios no hace un favor al hombre, sino que responde a su ser, que es amor. Esto es un evangelio, es decir, una “buena noticia”.

El hombre, para ser fiel a Dios no tiene que renunciar a sí mismo, al contrario, la única manera de ser él mismo, es descubrir lo que Dios es en él. Por eso no puede haber otra perspectiva para el ser humano. En cuanto pone su fin fuera de Dios (fuera de sí mismo), el hombre falla estrepitosamente a su verdadero ser. Ya no hay posibilidad de ser fiel ni a Dios ni a sí mismo, de una manera extrínseca, cumpliendo unas órdenes que vienen de fuera. Solamente si soy fiel a mí mismo puedo ser fiel a Dios.

Meditación

¿Arrepentirse o rectificar?
Es muy difícil entrar en la dinámica de conversión
sin caer en el sentimiento de culpabilidad.
El punto de partida es una toma de conciencia:
Soy un diamante, pero lleno de impurezas adheridas.
El valor absoluto ya está ahí, aunque camuflado.
Mi tarea es limpiar, tallar, pulir; pero nada que añadir.
Está ya todo ahí, porque está Dios.

 

Fray Marcos

 

 

La situación en Siria después de Alepo

Vijay Prashad

El Ejército Árabe Sirio controla ahora Alepo, lo que significa que el gobierno sirio, una vez más, está a cargo de los principales centros de población del país. Las fuerzas armadas de la oposición están cercadas alrededor de Damasco y en Idlib, mientras que el Estado Islámico (EI) sigue controlando la norteña ciudad de Raqqa. Estas fuerzas, incluyendo EI, se encuentran a la defensiva, desorganizadas, debilitadas logísticamente y desorientadas. En gran parte abandonados por sus patrocinadores – Occidente, los árabes del Golfo y Turquía – estos combatientes son cada vez más violentos en su desesperación o están cerca de la rendición. Ver noticia

 

La Santa Sede reconoce a Lutero como “un testigo del Evangelio”

·         Los obispos españoles piden «dejar atrás la mutua desconfianza y las lecturas parciales y tendenciosas de la historia».

  • El Vaticano y el Consejo Mundial de Iglesias elaboran un texto común para el V Centenario de la Reforma.

Jesús Bastante en Religión Digital

«Separando lo que es polémico de las cosas buenas de la Reforma, los católicos ahora son capaces de prestar sus oídos a los desafíos de Lutero para la Iglesia de hoy, reconociéndole como un ‘testigo del Evangelio’. Leer más

Urteko 3. igandea – 3º Tiempo ordinario, José A. Pagola

A (Mateo 4,12-23)

Evangelio del 22 / Ene / 2017
por Coordinador Grupos de Jesús

ZERBAIT BERRI ETA ON – ALGO NUEVO Y BUENO

Jesusen jarduera eta mezua bildu zituen lehen idazleak hitz hauekin laburbildu zituen: «Jainkoaren Berri Ona» hots egiten zuela Jesusek. Geroago, gainerako ebanjelariek grekozko termino bera (euaggelion) erabili zuten, konbentzimendu bera adieraziz: Jesusek hots egindako Jainkoagan, zerbait «berri» eta «on» sumatzen zuen jendeak.

Ba ote da Ebanjelio horretan, gaur oraino, gure gizarte axolagabe eta fedegabe honetan, gure egun hauetako gizon-emakumeentzat zerbait berri eta on bezala irakur litekeen zerbait? Jesusek iragarritako Jainkoagan suma daitekeenik, eta zientziak, teknikak edo aurrerapenak erraz eskain ez dezakeenik? Nola bizi daiteke Jainkoaganako fedea gure egun hauetan?

Jesusen Ebanjelioan fededunok Jainko hau topatzen dugu: bizia erregalu bezala, bere jatorria Maitasun den errealitatearen azken misterio bezala, sentiarazi eta biziarazten digun Jainkoa. Onuragarri dut neure existentzian neure burua bakarrik eta galdurik ez sentitzea, ezta zoriaren edo halabeharraren eskuetan ere. Badut Norbait, nori eskertu neure bizia.

Jesusen Ebanjelioan Jainko hau topatzen dugu: geure trakeskeriak eta guzti, adorea ematen diguna geure askatasuna defenditzeko, inolako idoloren esklabo gertatu gabe; behin ere ez bizitzeko, ez erdizka, ez berekoi; baizik eta molde berri eta gizakoiagoak ikasten joan gaitezen lanerako eta gozamenerako, sufrimenerako eta maitasunerako. Onuragarri dut eskura izatea Jainko horrenganako neure fede koxkorraren indarra.

Jesusen Ebanjelioan Jainko hau topatzen dugu: geure erantzukizuna esnatzen duena, gainerakoez axolagabe ez izateko. Ezin egingo ditugu gauza handiak, baina badakigu parte hartu behar dugula guztientzat bizitza duinagoa eta zoriontsuagoa egiten, gogoan nagusiki premiarik handiena dutenak izanik, defentsarik gabe bizi direnak. Onuragarri dut Jainko honengan sinestea: neure anai-arrebentzat zer egiten dudan sarri-sarri galdetzen didan honengan.

Jesusen Ebanjelioan Jainko hau topatzen dugu: ikusmiratzen didana azken hitza ez duela, ez gaitzak, ez zuzengabekeriak, ez heriotzak. Egun batean, mundualdi honetan ezinezkoa izan denak, erdizka gelditu denak, gure gurarik handienek, gure desiorik barnekoenek beren betea iritsiko dute Jainkoagan. Onuragarri dut neure heriotza konfiantza honekin bizi eta itxarotea.

Jakina, norberak erabaki behar du, bai nola bizi behar duen, bai nola hil nahi duen. Norberak entzun behar du norberaren egia. Niretzat ez dira gauza bera Jainkoagan sinestea eta ez sinestea. Onuragarri dut mundu honetako ibilbidea honela egitea: Jesusengan agertu den Jainkoak onartzen, indartzen, barkatzen eta salbatzen nauela sentituz.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

3º Tiempo ordinario

ALGO NUEVO Y BUENO

Evangelio del 22 / Ene / 2017
por Coordinador Grupos de Jesús

ALGO NUEVO Y BUENO

El primer escritor que recogió la actuación y el mensaje de Jesús lo resumió todo diciendo que Jesús proclamaba la «Buena Noticia de Dios». Más tarde, los demás evangelistas emplean el mismo término griego (euaggelion) y expresan la misma convicción: en el Dios anunciado por Jesús, las gentes encontraban algo «nuevo» y «bueno».

¿Hay todavía en ese Evangelio algo que pueda ser leído, en medio de nuestra sociedad indiferente y descreída, como algo nuevo y bueno para el hombre y la mujer de nuestros días? ¿Algo que se pueda encontrar en el Dios anunciado por Jesús y que no proporciona fácilmente la ciencia, la técnica o el progreso? ¿Cómo es posible vivir la fe en Dios en nuestros días?

En el Evangelio de Jesús, los creyentes nos encontramos con un Dios desde el que podemos sentir y vivir la vida como un regalo que tiene su origen en el misterio último de la realidad que es Amor. Para mí es bueno no sentirme solo y perdido en la existencia ni en manos del destino o el azar. Tengo a Alguien en quien puedo confiar y a quien puedo agradecer la vida.

En el Evangelio de Jesús nos encontramos con un Dios que, a pesar de nuestras torpezas, nos da fuerza para defender nuestra libertad sin terminar siendo esclavos de cualquier ídolo; para seguir aprendiendo siempre formas nuevas y más humanas de trabajar y de disfrutar, de sufrir y de amar. Para mí es bueno poder contar con la fuerza de mi pequeña fe en ese Dios.

En el Evangelio de Jesús nos encontramos con un Dios que despierta nuestra responsabilidad para no desentendernos de los demás. No podremos hacer grandes cosas, pero sabemos que podemos contribuir a una vida más digna y más dichosa para todos pensando sobre todo en los más necesitados e indefensos. Para mí es bueno creer en un Dios que me pregunta con frecuencia qué hago por mis hermanos. Me hace vivir con más lucidez y dignidad.

En el Evangelio de Jesús nos encontramos con un Dios que nos ayuda a entrever que el mal, la injusticia y la muerte no tienen la última palabra. Un día, todo lo que aquí no ha podido ser, lo que ha quedado a medias, nuestros anhelos más grandes y nuestros deseos más íntimos alcanzarán en Dios su plenitud. A mí me hace bien vivir y esperar mi muerte con esta confianza.

Cada uno de nosotros tiene que decidir cómo quiere vivir y cómo quiere morir. Cada uno ha de escuchar su propia verdad. Para mí no es lo mismo creer en Dios que no creer. A mí me hace bien poder hacer mi recorrido por este mundo sintiéndome acogido, fortalecido, perdonado y salvado por el Dios revelado en Jesús.

José Antonio Pagola

 

 

Domingo 3º del tiempo ordinario – Ciclo A, Koinonia

Mateo 4,12-23

Se estableció en Cafarnaún. Así se cumplió lo que había dicho Isaías

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que habla dicho el profeta Isaías: «País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló.» Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.»

[Pasando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: «Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres.» Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.]

COMENTARIO AL EVANGELIO:

Diríamos que el evangelio de hoy –dada la altura a la que estamos en el año litúrgico– se adecúa bien a la altura que correspondería dentro de la vida de Jesús siguiendo un criterio simplemente cronológico: el inicio de su actividad pública, el comienzo del despliegue de lo que será el Jesús predicador del Reino en su plenitud.

Son bastantes los detalles que merecen comentario en este evangelio.

-Jesús comienza su actividad tomando como referencia los signos de los tiempos. Al menos el evangelista hace notar que no empezó Jesús sin más cuando quiso, sino al ver que habían encarcelado a Juan. Jesús reacciona ante los hechos de la historia que le rodea. No viene a cumplir una misión ya programada previamente y que ha de llevarse a cabo con la indiferencia del «pase lo que pase».

-Jesús «fue a vivir» a Cafarnaúm. Algunos teólogos (Nolan por ejemplo) hacen notar que «se estableció» allí, y que, probablemente, la que varias veces en los evangelios se cita como «su casa» sería casa no de Pedro, sino la casa de Jesús… No hay seguridad, pero no es improbable. Una duda sobre esa imagen tan fácil que nos hemos hecho del Jesús evangelizador itinerante.

-El contenido de lo que sería la «primera predicación» de Jesús, o más bien, la tónica dominante de la predicación de Jesús: la venida del Reinado de Dios, como buena noticia que invita al cambio… Hoy ya esto lo saben los niños en la catequesis parroquial, cuando hace cuarenta años lo ignorábamos todos los cristianos adultos, incluidos los predicadores: que el centro de la predicación de Jesús fue el «Reinado de Dios», un concepto entre profético y escatológico… O sea: que Jesús no fue un predicador doctrinal teórico, ni un maestro de sabiduría religiosa, ni un asceta… sino un profeta dominado por la urgencia de una pasión, la pasión por el Reinado de Dios que él creía inminente…

-No era sólo un anuncio, sino una con-moción: Jesús anunciaba para empujar al cambio, para animar la esperanza en el cambio que Dios mismo estaba a punto de empujar… Por eso, su anuncio era para la conversión: «cambien su vida y su corazón porque el Reino de los Cielos se ha acercado», traduce la Biblia Latinoamericana.

-Aquí hay una doble dirección: hay que cambiar (convertirse) «porque» viene el Reinado de Dios, y, también, hay que cambiar «para que» venga, para hacer posible que venga, porque cambiando, en nuestro cambiar, ya está viniendo ese Reinado… Son las dos dimensiones: activa y pasiva, receptiva y provocativa, de contemplación y de lucha… sin unilateralismos.

-El carácter concreto del tipo de praxis que Jesús adopta, que no es la de transformar la sociedad él mismo directamente, con sus propias prácticas, no es la de afrontar directamente la tarea, sino la de enrolar a otros, convencer a otros para sumarse a la tarea, y para ello, dedicarse a desbloquear las mentes, a iluminar los corazones, abrir la visión de los demás… para que puedan incorporarse a la transformación de la sociedad. Si se nos permite decirlo así, Jesús, más que una práctica, asume una práctica teórica y simbólica. Él no se hace médico ni se dedica a curar a los enfermos, sino a dar la Buena Noticia, aunque salpica su predicación constantemente con «signos» de curación: «predicaba y sanaba». Teoría y práctica. Esta práctica era apoyo de aquella teoría, y la teoría no era realmente tal, sino una práctica teórica: Jesús ejercía de abridor de mentes, iluminador de corazones, generador de esperanza, transmisor de energías…

-En esa línea se puede enmarcar mejor aún lo de convertir a sus más allegados en «pescadores de personas» (no «de hombres»), lo que él mismo estaba siendo, lo que cualquier discípulo debe también ser. El expansionismo evangelizador misionero proselitista, el querer extender el cristianismo a todo el mundo haciendo tabla rasa de las demás religiones, ya no tiene lugar en una visión a la altura de los tiempos actuales. El ser realmente «evangelizador» apasionado por la Utopía del Reino (utopía que no es enemiga de las demás religiones ni pretende imponer ninguna cultura) sigue teniendo plenamente sentido.

Muchos detalles, muchos temas, en un evangelio sencillo pero enjundioso.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 11, «Hacia la Galilea de los gentiles», de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí:https://radialistas.net/article/11-hacia-la-galilea-de-los-gentiles/ También puede ser escuchado ahí. El capítulo 14 también puede servir: el guión y su comentario pueden ser tomados de aquí:https://radialistas.net/article/14-los-cinco-primeros/ Y ahí mismo puede ser también escuchado.

 

Unidos Podemos pide dar cinco años de plazo a la Iglesia antes de suprimir su financiación pública

Asegura que «el Estado entrega a la Iglesia católica más de 10.000 millones de euros anuales». La práctica religiosa no es un servicio público que beneficie a toda la ciudadanía y son los fieles de cada confesión quienes, en su caso, deberían contribuir a la financiación de su culto, clero y actividades religiosas. Suprimir sus privilegios fiscales y financieros». Unidos Podemos ha llevado al Congreso de los Diputados una proposición no de ley en la que insta al Gobierno a dar «establecer un calendario» con «un plazo de adaptación de cinco años» para lograr que la Iglesia católica alcance «la completa autofinanciación» exclusivamente a través de las donaciones de sus fieles.