¿Tiempos apocalípticos, los nuestros?

ATRIO

No soy apocalíptico. Apocalípticos son los tiempos. La acumulación de tragedias en la naturaleza, las guerras de gran devastación con genocidio de miles de niños inocentes, el colapso de la ética, el ahogamiento de la decencia en las relaciones políticas, la asfixia de los valores humanos fundamentales, la oficialización de la mentira en los medios de comunicación virtual, la dictadura de la cultura materialista del capital con el consecuente exilio de la dimensión espiritual, inherente al ser humano, nos inducen a pensar: ¿No será que los profetas bíblicos tienen razón cuando escriben sobre los tiempos apocalípticos? Sabemos exegéticamente que las profecías no pretenden anticipar las desgracias futuras. Tratan de señalar las tendencias que, de no ser frenadas, traerán las desgracias anunciadas.

A mí siempre me ha impresionado un texto estremecedor, incluido en la Biblia judeocristiana. ¿Qué tipo de experiencia llevó a su autor a escribir lo que escribió? Creo que actualmente algo semejante pasa por la cabeza de muchos. Dice el texto:

“El Señor vio cuánto había crecido la maldad de los seres humanos en la tierra y cómo todos los proyectos de sus corazones tendían hacia el mal. Entonces el Señor se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra y su corazón se entristeció. Y dijo el Señor: Voy a exterminar al ser humano de la faz de la tierra y a los animales, los reptiles y las aves que creé con él, pues me pesa haberlos creado” (Génesis 6, 5-8). ¿El mal que se propaga por el vasto mundo no justificaría esta valoración?… Leer más (Leonardo Boff)

Las Comunidades Cristianas Populares ante las elecciones Europeas del 9 de Junio de 2024.

Redes Cristiana

Reunida en Madrid la coordinadora Estatal de CCP (Comunidades Cristianas Populares), manifestamos públicamente lo siguiente:

  1. Las CCP animan a la ciudadanía a participar y votar, porque Europa necesita más democracia y no menos.
  2. Asimismo alientan a votar a las izquierdas, con respeto a las diferentes opciones, para contrarrestar la oleada neoliberal, (así como la peligrosa presencia) de los partidos de extrema derecha.
  3. Frente al modelo de una Europa-fortaleza y de una Europa de los mercaderes, es necesaria una Europa de los Pueblos y los Derechos Humanos, de la igualdad y la solidaridad… Leer más (Coordinadora Estatal de CCP)

“Mujer, ¿nadie te ha condenado? Yo, tampoco” (Jn 8,11) ¿Misericordia o ley para las clarisas de Belorado?

Religión Digital
«Se han equivocado tanto en el fondo como en la forma de su rebelión. En el fondo, porque su rebelión consiste en tirar por la borda cientos de años de 15 vidas entregadas a Dios y a la vida contemplativa, algunas de ellas desde la infancia»
«La Pía Unión del obispo excomulgado Pablo de Rojas no es una Iglesia ni nada que se le parezca, sino una simple secta-asociación, para el lucro personal de dos espabilados, que viven del cuento»
«Es evidente que a la institución, con su comisario pontificio al frente, monseñor Iceta, se lo están poniendo en bandeja, para acogerse a la justicia civil y acabar cuanto antes con el cisma»
«Y si quieren irse todas, regáleles el convento, para que puedan seguir viviendo en él. No las eche a la calle. No las desahucie. Sólo así el arzobispado de Burgos y la Iglesia católica serán ejemplo y testimonio de misericordia»Leer más (José Manuel Vidal)

¿Vuelve Elizalde a equivocarse?

Religión Digital
¿Para qué poner en marcha un proceso de votaciones si luego la decisión es «dedocrática?
Si hay gente preparada en casa ¿por qué buscar fuera de casa?
¿Por qué esa obsesión por uniformizar, controlar, en lugar de dejar al Espíritu que se muestre en la diversidad?
Nuevamente una nota anónima circula por whatsapp para mostrar el descontento del modo con el que el obispo de Vitoria actúa. De la nota ya se ha hecho eco Religión Digital, pero como no es muy extensa la volveré a incluir al final del artículo… Leer más (Vicente Luis García Corres (Txenti))

EL EVANGELIO SIN DIOS

feadulta.com

Acabo de leer con interés y provecho El Evangelio sin Dios. ¿Fue Jesús un gran maestro de moral? de Julian Baggini¹, fundador de “The Philosophers’ Magazine” y conocido divulgador filosófico del Reino Unido. Consta el libro de dos partes: en la primera el autor trata de dilucidar si Jesús fue un maestro de moral y en qué medida. En la segunda presenta un evangelio laico, una vez suprimidas las categorías religiosas que hacen alusión a sus elementos sobrenaturales.

En la primera parte, mediante la doble lectura (religiosa y laica) de los textos trata de separar aquellas enseñanzas morales más aprovechables para una sociedad laica. Son especialmente significativos los textos donde hace esa doble exégesis sobre las parábolas y presente gran interés el capítulo 10 (“El bien sin Dios”), donde hace un repaso de las teorías éticas que fundamentan los distintos sistemas morales. En la segunda nos entrega el resultado de una indagación: una versión unificada de los evangelios, una vez desprovista de sus elementos religiosos… Leer más (Pedro Miguel Ansó Esarte)

El arzobispo de Pamplona crea un Consejo de Pastoral Diocesano con mayoría absoluta de laicos, elegidos por las comunidades

'Es la hora de los laicos', asume el arzobispo de PamplonaReligión Digital
Roselló recalca que «los sacerdotes y consagrados somos minoría respecto a los laicos» que «están llamados a ser protagonistas del caminar de la Iglesia. Están llamados a ser consultados en las decisiones que la diócesis deba de tomar»
«El Consejo de Pastoral Diocesano (CPD) es el primer órgano diocesano que voy a constituir», un órgano que se creará el próximo 15 de junio. ¿Por qué? Porque «es la mesa común de la Iglesia, donde todos podamos mirarnos a la cara sin complejos y sin aire de superioridad ni de inferioridad»
Estará formado por 40 personas: el Arzobispo, 11 sacerdotes, 3 religiosos/as y 25 laicos/as
«Es la hora de los laicos». Así se titula la última carta del flamante arzobispo de Pamplona y Tudela, el mercedario Florencio Roselló. Una carta, y una declaración de intenciones, por una Iglesia sinodal, participativa y que reconozca, como afirma el Papa Francisco, que «los laicos son la inmensa mayoría del Pueblo de Dios», que se concreta en su primera decisión ejecutiva al frente de la diócesis navarra: erigir el Consejo de Pastoral Diocesano, con una mayoría absoluta de laicos (25 de los 40 miembros) y cuyo primer cometido será elaborar el Plan Pastoral de la diócesis… Leer más (Jesús Bastante)

¡Alto el fuego ya en Gaza!

ATRIO
Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII, 04-junio-2024

Declaración de la Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII en defensa del Alto el Fuego, la liberación de los rehenes y la apuesta por la paz en Gaza

Convertirán sus espadas en arados y sus lanzas en podaderas. No alzará la espada nación contra nación, ni se prepararán más para la guerra (Is 2,4). “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios” (Mt 5,9)

El mundo entero está dolido e indignado por el genocidio que el ejército israelí está llevando a cabo en Gaza bajo el pretexto de eliminar a Hamas. Israel bombardea viviendas, escuelas, hospitales, mezquitas, iglesias, mercados, centros comerciales… Deja sin agua, sin alimentos, sin medicinas, sin energía eléctrica a más de dos millones de habitantes. Lo más sangrante y doloroso es el asesinato de más de 36.600 personas civiles, de las cuales alrededor de 9.000 son mujeres y 15.000 niñas y niños, destrozados, asesinados; muchos ametrallados mientras buscaban comida y otros quemados vivos en sus tiendas de campaña.

Resulta indignante la indiferencia y el silencio de muchos países de la Unión Europea y de muchos cristianos del mundo ante esta masacre. Creemos que constituye un signo de la decadencia de los valores de la solidaridad y de la compasión en la humanidad. Denunciamos el genocidio del ejército israelí y más en concreto a su dirigente Benjamin Netanyahu. No podemos callar ante este horroroso crimen. Sentimos que en Israel se oyen hoy las palabras del profeta Jeremías a su dirigente Joaquín: “Tus ojos y tu corazón solo están para tu propia ganancia, para derramar sangre inocente y para practicar la opresión y la violencia” (Jer 22,17). Denunciamos, asimismo, el desprecio que el Estado de Israel manifiesta por las Resoluciones de Naciones Unidas para detener el genocidio, lograr una Paz con justicia, así como la descarada negativa a cumplir las órdenes de la Corte Penal Internacional. Un país que no respeta los derechos humanos y el derecho internacional no puede llamarse democrático, al contario, es un incitador al predominio de la ley del más fuerte y de la violencia… Leer más (Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII)

Urteko 10. igandea – B– José A. Pagola

ESPIRITUAREN INDAR SANEATZAILEA-LA FUERZA SANADORA DEL ESPÍRITU

(Marcos 3,20-35)

Gaur egungo gizakia ohitzen ari da bizitzen, erantzunik eman gabe bizitzaren galdekizun funtsezkoenari: zergatik eta zertako bizi. Hau da gauzarik larriena: pertsona batek harreman oro galtzea bere barnetasunarekin eta misterioarekin; bizia, orduan, arrunkerian eta zentzurik gabezian erortzen da.
Uste hutsez, gauzen eta gertakizunen azal hutsean bizi ohi jendea orduan, bizi-itsura bakarrik eginez. Segur aski, biziaren arrunkeria hau da jende ez gutxiren sineste-gabeziaren sustrairik inportanteena.

Gizakiak, barnetasunik gabe bizi denean, galdu egiten du biziarekiko begirunea, beste pertsonekiko eta gauzekiko begirunea. Batez ere, ordea, ezgai bihurtzen da misterioa «entzuteko», bizitzaren hondoenean hesitu ohi den misterioa, alegia.

Gaur egungo gizakiak aurpegi ematen dio, aurka egiten dio, sakontasunari. Ez dago prest bere barne bizitza artatzeko. Halere, hasia da asegabetasuna sentitzen: sumatzen du zerbaiten beharra duela, egunean eguneko bizitzak ematen ez dion zerbaiten beharra. Asegabetasun horretan egon bide da salbazioaren hasiera.

Paul Tillich teologo handiak esan ohi zuen ezen Espirituak laguntzen ahal digula «sakontasunaren bidea» berriro topatzen. Aitzitik, Espiritu Santuaren aurka bekatu egitea, «geure bekatua betiko geure bekatu bihurtzea» izango litzatekeela.

Espirituak iratzar dezake gugan borroka egiteko gogoa, eguneroko arrunkeria baino zerbait jatorrago eta hobeagoren alde. Behar dugun ausardia eman diezaguke geuregan barneko lanari ekiteko.

Espirituak beste poz bat, desberdina, ernearaz dezake gure bihotzean; biziberri dezake gure bizitza zaharkitua; piztu dezake gugan maitasuna, gaur egun inolako ardurarik ikusten ditugunekiko beraiekiko ere.

Espiritua «gugan diharduen indarra da eta gurea ez dena». Jainkoa bera da, gure bizitza arnasten eta eraldatzen ari dena. Inork ezin esan du norbera ez dela Espiritu horren bizileku. Inporta duena, Espiritu hori ez itzaltzea da, zirikatzea beraren sua, sutan jarrai dezan egitea, gure bizitza garbituz eta eraberrituz. Agian, Jainkoari dei eginez hasi beharra dugu salmogilearekin: «Ez aldendu nigandik zeure Espiritua».

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

LA FUERZA SANADORA DEL ESPÍRITU

El hombre contemporáneo se está acostumbrando a vivir sin responder a la cuestión más vital de su vida: por qué y para qué vivir. Lo grave es que, cuando la persona pierde todo contacto con su propia interioridad y misterio, la vida cae en la trivialidad y el sinsentido.

Se vive entonces de impresiones, en la superficie de las cosas y de los acontecimientos, desarrollando solo la apariencia de la vida. Probablemente esta trivialización de la vida es la raíz más importante de la increencia de no pocos.

Cuando el ser humano vive sin interioridad, pierde el respeto por la vida, por las personas y las cosas. Pero sobre todo se incapacita para «escuchar» el misterio que se encierra en lo más hondo de la existencia.

El hombre de hoy se resiste a la profundidad. No está dispuesto a cuidar su vida interior. Pero comienza a sentirse insatisfecho: intuye que necesita algo que la vida de cada día no le proporciona. En esa insatisfacción puede estar el comienzo de su salvación.

El gran teólogo Paul Tillich decía que solo el Espíritu nos puede ayudar a descubrir de nuevo «el camino de lo profundo». Por el contrario, pecar contra ese Espíritu Santo sería «cargar con nuestro pecado para siempre».

El Espíritu puede despertar en nosotros el deseo de luchar por algo más noble y mejor que lo trivial de cada día. Puede darnos la audacia necesaria para iniciar un trabajo interior en nosotros.

El Espíritu puede hacer brotar una alegría diferente en nuestro corazón; puede vivificar nuestra vida envejecida; puede encender en nosotros el amor incluso hacia aquellos por los que no sentimos hoy el menor interés.

El Espíritu es «una fuerza que actúa en nosotros y que no es nuestra». Es el mismo Dios inspirando y transformando nuestras vidas. Nadie puede decir que no está habitado por ese Espíritu. Lo importante es no apagarlo, avivar su fuego, hacer que arda purificando y renovando nuestra vida. Tal vez hemos de comenzar por invocar a Dios con el salmista: «No apartes de mí tu Espíritu».

José Antonio Pagola

D O M I N G O 10 (B) – Fray Marcos

(Gen 3,9-15) La serpiente me engañó y comí.

(2 Gal 4,13-5,1) Todo es para vuestro bien.

(Mc 3,20-35) El que cumple la voluntad de Dios ese es mi hermano y mi madre

Para Jesús fue más importante la familia de Dios que su familia. La primera obligación de todo ser humano es ser fiel a sí mismo.

Es frecuente en el evangelio de Marcos hacer relatos encerrados en otro relato. En este caso el acusarlo de poseído por Belcebú está colocado dentro de un episodio, más bien desagradable con sus familiares. No fue un hecho puntual ni anecdótico. Este enfrentamiento familiar se manifiesta de muchas maneras en los evangelios y debemos tenerlo en cuenta si queremos acercarnos a los hechos reales. No es ningún desdoro para ellos, porque lo que intentaban era evitar su marginación y un fatal desenlace.

El relato sobre el enfrentamiento de su familia tiene muchas posibilidades de ser histórico porque a nadie se le hubiera ocurrido añadir por su cuenta esta oposición de su familia a la predicación de Jesús. Encontramos en los evangelios otros claros indicios de que su familia se opuso a que Jesús sacara los pies del tiesto y se pusiera a predicar abandonando su estado social. Lo que su familia buscaba era que Jesús se acomodara a la manera normar de pertenecer a una familia, actuando como uno más de sus miembros

Casi nunca se trata el tema de la relación de Jesús con su familia, porque plantea serios problemas. No encaja con el concepto que nos hemos hecho de la sagrada familia. Si somos capaces de superar los prejuicios, veremos como normal que incluso su madre se preocupara de las andanzas de Jesús que no podían acarrearle nada bueno. En los evangelios se ve con toda claridad el conflicto que Jesús tuvo con sus parientes; y eso a pesar de las matizaciones que hacen y la delicadeza con que tratan el tema.

A los doce años nos cuentan el primer problema; se queda en Jerusalén sin que lo supieran sus padres. En su pueblo, les hecha en cara su falta de confianza: «solo desprecian a un profeta en su pueblo y entre sus parientes”. Su familia quiere apartarlo de la vida pública porque considera que esa manera de actuar es una locura. El tiempo les dio la razón. Ellos no tenían capacidad para comprender desde que perspectiva actuaba Jesús. Desde su punto de vista humano, puramente humano, era lógico que su familia se preocupara por las acciones de Jesús que ponían en peligro su honor y su vida.

Este relato deja muy claro que todo lo que habían dicho Mateo y Lucas sobre la infancia de Jesús eran elucubraciones piadosas. Si hubieran tenido algún fundamento histórico, su madre y familiares hubieran aceptado desde el primer momento todo lo que Jesús hacía y enseñaba. Lo que hicieron su madre y sus hermanos (parece que José había muerto) fue cumplir con su obligación de preocuparse del futuro de la familia y de Jesús, evitándole una catástrofe como la que terminó sucediendo con su persecución y muerte.

Debemos dejar muy claro que esta actitud de la familia de Jesús lo que pretendía era salvar su honor. El honor era el principal valor de una familia, sin él no había posibilidad ninguna de mantener relaciones dignas con los demás. Por esta razón, la principal obligación de todo miembro de la familia era velar por ese honor familiar. Lo que veían los familiares de Jesús era que estaba poniendo en riesgo ese honor y por lo tanto había que hacer todo lo que estuviera en sus manos para evitar la catástrofe. Jesús ya había dado muestras suficientes de que le interesaba más el reino de Dios que su familia.

A pesar de todo Jesús sigue adelante en su empeño de comunicar a los demás su experiencia de Dios, a años luz de la de su religión. Esta postura de Jesús puede ilustrar el tema del desapego de su familia. Jesús no se conforma con lo que le enseñan de Dios, quiso ir más allá en el descubrimiento de lo que Dios es para el hombre y el hombre para Dios y para los demás. Se abre al Espíritu. No tiene inconveniente en cuestionarse hasta las verdades más sagradas. ¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos?

Esta enseñanza supone una cristología muy elaborada que supone una larga andadura de la comunidad. Desde muy pronto comenzaron a llamarse hermanos, lo que denota una conciencia de familia espiritual con lazos más fuertes que los de cualquier familia carnal. Con ello quería expresar su convicción de que sentirse unidos por lazos espirituales les daba mayor seguridad que los lazos puramente biológicos. De hecho, muchos cristianos tuvieron que elegir entre su familia y la pertenencia a la nueva comunidad.

Acusarle de endemoniado tiene mucho que ver con la locura de que le acusa su familia. En aquella época toda enfermedad se creía que estaba causada por espíritus diabólicos. Tal vez esta idea es la que une el tema de endemoniado con el de su familia. En ambos casos se da por supuesto que Jesús está fuera de sí y que no actúa desde la libertad de una persona normal. Ni unos ni otros fueron capaces de admitir que Jesús no era una persona normal, pero no porque era menso sino porque sobrepasaba toda expectativa.

No es fácil concretar lo que en el texto quiere decir ‘pecado contra el Espíritu Santo’. Podría referirse a estar cerrados a toda posible novedad, por miedo a lo nuevo o por creernos en la posesión de la verdad absoluta. La mente rechaza espontáneamente todo aquello que no encaja con lo que ya tiene adquirido. Es un mecanismo de defensa automático que le da seguridad. Podríamos recordar el dicho castellano: el que no se arriesga no pasa la mar. O aquel otro oriental que me habéis oído tantas veces: El que se empeña en cerrar la puerta a todos los errores, dejará inevitablemente fuera la verdad.

Siempre que nos aferramos a una verdad dándole valor absoluto estamos pecando contra el Espíritu Santo que siempre empuja hacia delante. La Verdad es inalcanzable para nuestra mente, por eso debemos estar siempre abiertos a ir más allá de la verdad que ya tenemos, por muy seguros que estemos de ella. Tampoco podemos apelar a la revelación para defender una verdad, porque ni el mismo Dios puede actuar por encima de nuestras limitaciones. La Verdad no puede ser formulada con nuestros conceptos racionales.

Nos ha tocado vivir una época de cambios drásticos en todos los órdenes, sobre todo en el orden de las verdades trascendentes. Estamos constatando que verdades que creíamos absolutas se están desvaneciendo como un azucarillo en un vaso de agua. Hace falta tener una gran valentía para superar las seguridades y abrirnos a lo que nos deja más a la intemperie. El principal reto de nuestro tiempo es aprender a vivir en constante búsqueda sin pretender tenerlo todo atado y bien atado como pretende la religión.

La verdadera salvación sólo puede venir por el camino del conocimiento. En la medida que tengamos conocimiento de lo que es bueno para nosotros, seremos capaces de actuar en consecuencia. No olvidemos la frase capital del evangelio: la verdad os hará libres. Solo la verdad tiene capacidad de liberar y de salvar del error y por lo tanto del pecado. Estar abiertos a la verdad es estar abiertos al Espíritu y viceversa.

Corpus Christi: «¿Por qué es tan difícil en muchos lugares tener misa los domingos?»

Religión Digital
Esta semana estoy visitando las comunidades que acompaño en Manaos, en el interior del municipio, a la orilla del río Negro. Esta aquí es una de las comunidades donde hoy hemos tenido la misa, es la cuarta o la quinta en este año. Y eso nos lleva a reflexionar sobre por qué aquí no hay posibilidad de que la comunidad parroquial se haga la misa

¿Qué pasos debemos dar para que eso se lleve a cabo? En una iglesia sinodal, porque unos tienen múltiples posibilidades de participar, de celebrar la misa, todos los días, todos los domingos, y en otras regiones es algo que sucede pocas veces por año. ¿Qué pasos debemos dar?Leer más (Luis Miguel Modino)