DOMINGO XIX DEL ORDINARIO

DOMINGO XIX DEL ORDINARIO8 de agosto de 2010Sb 18, 6-9   Sal 32, 1 y 12. 18-20. 22   Hb 11, 1-2. 8-19   Lc 12, 32-48 PRIMERAS REFLEXIONES                Pueden centrarse en la fe. Nada más básico para cuanto hablamos como creyentes. Con la idea tradicional de fe, como creer lo que no vemos, dejamos de lado algunos aspectos que las lecturas de hoy pueden recordar. Vamos a partir de la conocida formulación de fe en la carta a los Hebreos, al comienzo del capítulo 11 (hoy 2ª lec): “seguridad de lo que se espera, prueba de lo que no se ve”. No sólo es que no lo veamos, es que ya lo esperamos. Es importante lo que se agrega en esta formulación. Como si dijéramos que fe es creer lo que se desea. La pista primera de lo que pueda creerse la marca el deseo, la esperanza, de algo conocido o sospechado y posible. Tendemos, como buenos occidentales, a separar nítidamente las nociones, una cosa es la fe y otra la esperanza. La propuesta de Hb es unirlas, aceptar que entre lo que deseo y lo que creo hay una unidad profunda, núcleo de lo que llamamos fe. Lo que no se ve, se sueña, se crea. Partiendo de cosas que sí se ven o conocen, se posean o no, echamos en falta otras que se sospechan, se desean, se sabe que pueden encontrarse, aunque ahora no. La prueba de lo que no se ve consiste tan sólo en ese hondo y constante desearlas.
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DOMINGO XIX DEL ORDINARIO. Ciclo C. 8 de agosto de2010

Lecturas:
Sb 18, 6-9  
Sal 32, 1 y 12. 18-20. 22  
Hb 11, 1-2. 8-19  
Lc 12, 32-48
 

PRIMERAS REFLEXIONES

                Pueden centrarse en la fe. Nada más básico para cuanto hablamos como creyentes. Con la idea tradicional de fe, como creer lo que no vemos, dejamos de lado algunos aspectos que las lecturas de hoy pueden recordar. Vamos a partir de la conocida formulación de fe en la carta a los Hebreos, al comienzo del capítulo 11 (hoy 2ª lec): “seguridad de lo que se espera, prueba de lo que no se ve”. No sólo es que no lo veamos, es que ya lo esperamos. Es importante lo que se agrega en esta formulación. Como si dijéramos que fe es creer lo que se desea. La pista primera de lo que pueda creerse la marca el deseo, la esperanza, de algo conocido o sospechado y posible. Tendemos, como buenos occidentales, a separar nítidamente las nociones, una cosa es la fe y otra la esperanza. La propuesta de Hb es unirlas, aceptar que entre lo que deseo y lo que creo hay una unidad profunda, núcleo de lo que llamamos fe. Lo que no se ve, se sueña, se crea. Partiendo de cosas que sí se ven o conocen, se posean o no, echamos en falta otras que se sospechan, se desean, se sabe que pueden encontrarse, aunque ahora no. La prueba de lo que no se ve consiste tan sólo en ese hondo y constante desearlas.

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Católicos, pero menos

En diez años ha descendido el número de españoles y españolas que se declaran católicos y católicas en un 12%: del 84,7% al 72,7%.

Casi cinco millones de españoles han dejado de ser seguidores del catolicismo.

Desciende también espectacularmente la práctica religiosa del 21% hace una década al 13%.

Los papas, sucesores de Pedro

José María Díez Alegría, teólogo

 Fe adulta

Estamos reproduciendo varios fragmentos tomados de “Teología en serio y en broma”, en homenaje a José María Díez Alegría.
Está escrito hace treinta y cinco años, lo que nos permite asombrarnos de la lucidez y el sentido profético de este hombre.

LOS PAPAS, SUCESORES DE PEDRO

Los papas son sucesores de un primer papa que no existió. Esta afirmación, extraordinariamente paradójica, no es un juego de ingenio humorístico, sino muy probablemente una realidad histórica. Esto la carga mucho más de «humor». Es el humor de la realidad y, en último término, el humor de Yahve Dios.

Porque para mí (que creo en Jesús y permanezco consciente y voluntariamente en la iglesia católica romana, sostenido por mi fe en Jesús), no se trata de negar que el papa tenga un ministerio cualificado específico, referido a la universalidad de la iglesia. Ni de negar que les fieles debamos estar abiertos con gran amor y sincero respeto al servicio que ese ministerio pueda aportar a nuestra fe.

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* ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 12, 32 – 48)

*                       DOMINGO  XIX – T.O. – C – (Domingo  8  Agosto)

*           El Evangelio de hoy nos recuerda la importancia de la actitud de “vigilancia” que está muy relacionado con la responsabilidad.
*           Pero, Jesús quiere añadir una razón más a la actitud de vela, de vigilancia que pide a sus discípulos y discípulas. Nos pide una espera anhelante de la llegada escatológica, definitiva del Reino.

*           No es una llamada  a vivir angustiad@s; todo lo contrario. Sabemos que somos responsables de contribuir diariamente a la construcción del Reino de Dios, que ya inauguró Jesús. Sabemos que este Reino no alcanzará su plenitud en este mundo imperfecto, pero eso no nos excusa de poner nuestro grano de arena  cada día, cada instante en su edificación..
.
*           Y el Reino que inició Jesús es justicia, dignidad, amor…
*           Como seguidores, seguidoras de Jesús, tenemos una gran tarea:
*           “Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confío, más se le exigirá”.

*                                        O R A C I Ó N

*           Señor Jesús. La parábola de hoy nos pide que estemos atent@s a las necesidades de nuestro tiempo y que sepamos dar razón de nuestra fe de una manera comprensible, especialmente con nuestro testimonio.

*           Señor, que sepamos reconocerte en las circunstancias que nos tocan vivir y que sepamos darles la respuesta adecuada.

*           Señor, queremos ser buen@s administradores de la creación y de la humanidad.
Que nuestras acciones sean constructivas  y que las realicemos con rectitud de corazón y respeto.

*           Señor, que en los momentos de desánimo seamos capaces de preguntarnos  ¿qué espera el mundo de nosotr@s?…

*           Repítenos, Señor Jesús las palabras que dijiste a tus discípulos:
No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el Reino”. AMÉN

*                      Z U R I Ñ E”     

BAUTIZADA

CARMEN ILABACA H., ccbilabaca@hotmail.com

CHILE.

ECLESALIA ECLESALIA, 29/07/10.-  “No tengas miedo de mirarlo a Él”, me dijeron una vez… y hasta hoy… lo sigo mirando y encantando.  ¡Y, aquí estoy firme en mi fe! No hay lugar a dudas, sigo a Jesús en mi corazón y en mi actuar… ¡y soy mujer!

Al igual que yo, muchas mujeres seguimos a Jesús solo con la estola de nuestro bautismo. “Fuiste bautizada en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… ¿y qué más quieres?”, me dijo una vez un sacerdote vestido de plomo con cuello romano. ¿Qué más quiero?, pero si yo quiero hacer lo que Jesús dijo: “Hagan esto en memoria mía”, pero cánones y decretos no me dejan porque soy mujer, como si fuera una impura de hoy, incapaz de tomar el cáliz.

Y así he ido diciendo lo que mi corazón y mi fe siente… y mientras más lo hago… más me empujan hacia fuera. Ya no me llaman a dar encuentros sobre Jesús en parroquias del sector… ya no participo en talleres o cursos parroquiales… y eso no me tiene triste. ¡Sí!, igual sigo su camino con las preferidas del Reino… la mujer pobre.

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LA CONCIENCIA DE JESÚS

 

José Arregui
FE ADULTA (Carta de otros años)
 

¿Qué conciencia tenía Jesús acerca de sí? Es decir, ¿quién pensaba que era? ¿Pensaba que era un profeta? ¿O el Hijo de Dios? ¿O el Mesías? ¿O el Hijo del hombre? ¿Qué pensaba Jesús de sí mismo, de su relación con Dios, de la misión encomendada por Dios?  

¿Pero acaso nos importa conocer la conciencia de Jesús? ¿Y a quién no le interesa saber acerca de alguien que nos quiere y a quien queremos? ¿Cómo no le va a interesar al discípulo saber de qué manera se situaba Jesús en relación con Dios y con la historia humana? Y no ciertamente por “saberlo”, sino para seguirle. Para aprender a vivir como él.  

Y lo fundamental para ello no es saber con seguridad lo que Jesús dijo acerca de sí, sino más bien conocer qué y cómo enseñó acerca del reino/reinado de Dios, cómo se comportó con los pecadores, qué actitud adoptó frente a las autoridades…  La “conciencia” que Jesús tenía de sí se manifiesta sobre todo en su “carisma” personal.

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