Eduardo Galeano no necesita presentación, quién no conoce al menos de oídas sus escritos pero es más fácil decir quien es que decir que es. Nos quedaríamos cortos si lo concretamos como un escritor, un periodista o un cronista de sabio sentimiento y fina percepción de la realidad. El, en todo caso, admite que lo presenten como un sentipensante porque juntando pensamiento y sentimiento juntamos también cuerpo y alma.
Sus libros son siempre una escuela de cómo entender la vida desde el lado más imprescindible. Encontrarse con el en sus escritos y conversaciones te hace sentirte afortunado de disfrutar de la presencia de un sabio maestro del mundo al revés que utiliza las palabras justas para decir lo necesario. Su primera lección fue que “la sabiduría está mucho más cerca del corazón que de la cabeza, aunque esta sea imprescindible para escuchar al primero”.
Os invito a vosotros y vosotras a disfrutar también de este encuentro con Eduardo Galeano.
Hablando de sus escritos, nos dijo, son como pequeños hilitos, quien escribe teje, no en vano la palabra texto proviene del latín textum que significa tejido. Con hilos pues de palabras vamos diciendo y con hilos de tiempo vamos viviendo porque nosotros somos, también como los textos, tejidos que andan.
En su autopresentación nos confesó con humor: ”los peluqueros me humillan cobrándome la mitad. Hace unos veinte años el espejo delató los primeros claros y hoy me provoca estremecimiento de horror el luminoso reflejo de mi calva en vidrieras y ventanas. Cada pelo que pierdo es un compañero que cae y que antes de caer ha tenido nombre o por lo menos número.
Me consuelo recordando la frase de un amigo piadoso: si el pelo fuera importante estaría dentro de la cabeza y no fuera. Y también me consuelo comprobando que en todos estos años se me ha caído mucho pelo pero ninguna idea”
Para explicar oficio de escribir nos remitió a los indios chiriguanos del pueblo guaraní. “Ellos navegaron por el río Pilcomayo hace siglos y llegaron a la frontera del imperio Inca.
Los chiriguanos no conocían el papel, la palabra escrita, la palabra impresa. La descubren cuando los franciscanos de Chuquisaca aparecen por esta comarca trayendo libros sagrados en las alforjas. Como no conocían el papel, ni sabían que lo necesitaban, los indios no tenían ninguna palabra para llamarlo. Hoy le ponen por nombre piel de Dios, porque el papel sirve para enviar mensajes a los amigos que están lejos.
Ser Latinoamericano tiene su dificultad en los países del norte cuando a veces es difícil incluso situar tu propia nación. Nos relata la anécdota de un profesor norteamericano que se le acercó cuando él paseaba por la universidad de California.
“El profesor, sabio en alguna especialidad científica, tenía mucha charla guardada. De lo suyo sabía todo y yo que de aquello no sabía nada, nada entendía. Pero el profesor era simpático y hablaba suavemente, daba gusto escucharle. Picado por el bichito de la curiosidad me preguntó de que país venía. Le contesté y por sus ojos me di cuenta de que el nombre del Uruguay no le resultaba muy familiar, yo ya estaba acostumbrado pero el profesor fue amable y me hizo un comentario sobre las ropas típicas de mi país, era evidente que el profesor confundía el Uruguay con Guatemala, retribuí su gentileza haciéndome guatemalteco en el acto y dije no se que cosa sobre la tormentosa historia de América Central. Central América, me interrumpió, y por sus ojos estupefactos me di cuenta de que tampoco este nombre le resultaba familiar. Como también a eso estaba acostumbrado no me sorprendí porque era evidente que el profesor creía que en el centro de América está Kansas City.”
Pero este error inocente del profesor lo cometen con intención malvada los mapas oficiales. “La línea del ecuador no atraviesa por la mitad el mapamundi que aprendimos en la escuela. Hace más de medio siglo el investigador alemán Arno Peters advirtió esto que todos habían mirado pero nadie había visto: el rey de la geografía estaba desnudo.
El mapamundi que nos enseñaron otorga dos tercios al norte y un tercio al sur, Europa es en el mapa más extensa que América Latina, aunque en realidad esta duplica la superficie de Europa. La India parece más pequeña que Escandinavia aunque es tres veces mayor. Estados Unidos y Canadá ocupan en el mapa más espacio que Africa aunque en la realidad apenas llegan a las dos terceras partes del territorio africano.
El mapa miente. La geografía tradicional roba el espacio como la economía imperial roba la riqueza, la historia oficial roba la memoria y la cultura formal roba la palabra”
Pero existe una excepción, nos dice Galeano, don del Norte y el Sur se enfrentan en igualdad de condiciones. Es una cancha de fútbol en Brasil en la desembocadura del río Amazonas. La línea del ecuador corta por la mitad el estadio de Amapá de modo que cada equipo juega un tiempo en el sur y otro tiempo en el norte. Todo depende de donde se ubica uno para ver la realidad del punto de vista.
Eduardo Galeano conoce otros puntos de vista y los expone para que entendamos otros modos de entender.
“Desde el punto de vista del búho, del murciélago del bohemio y del ladrón, el crepúsculo es la hora del desayuno. La lluvia es una maldición para el turista y una buena noticia para el campesino. Desde el punto de vista del nativo el pintoresco es el turista. Desde el punto de vista de los indios de las islas del mar Caribe Cristobal Colón, con su sombrero de plumas y su capa de terciopelo rojo, era un papagayo de dimensiones jamás vistas. Desde el punto de vista del Sur el verano del Norte es invierno. Desde el punto de vista de una lombriz, un plato de espaguetis es una orgía. Donde los hindúes ven una vaca sagrada, otros ven una inmensa hamburguesa. Desde el punto de vista de Hipócrates, Galeno, Maimónides Tarcelso existía una enfermedad llamada indigestión, pero no existía una enfermedad llamada hambre. Desde el punto de vista del oriente del mundo, el día del occidente es noche. En la India, quienes llevan luto, visten de blanco. En la Europa antigua el negro, color de la tierra fecunda era el color de la vida y el blanco, color de los huesos, era el color de la muerte. Según los viejos sabios de la región colombiana del Chocó Adán y Eva eran negros y negros eran sus hijos Caín y Abel. Cuando Caín mató a su hermano de un garrotazo, tronaron las iras de Dios y ante las furias del Señor el asesino palideció y palideció y palideció de culpa y miedo. Y tanto palideció que blanco quedó hasta el fin de sus días. Los blancos somos todos hijos de Caín”
Y esta relatividad de los puntos de vista llevada a la religión con imaginación y tono feminista nos cambia el sentido de la historia sagrada porque “si las santas apóstolas hubieran escrito los evangelios ¿cómo sería la primera noche de la era cristiana? San José, contarían las apóstolas, estaba de mal humor era el único que tenía la cara larga en aquel pesebre donde el Niño Jesús, recién nacido, resplandecía en su cuna de paja y todos, todos, sonreían: la Virgen María, los angelitos, los pastores, las ovejas, el buey, el asno, los magos venidos del Oriente. Todos alegres menos San José que sombrío murmuró: yo quería una nena”
También nos preguntamos, en una lección de historia ficción como hubiera sido la historia que fue si hubiera ocurrido hoy. El resultado, según el maestro sería este:
“Cristóbal Colón no pudo descubrir América porque no tenía visa y ni siquiera tenía pasaporte. A Pedro Alvarez Cabrado le prohibieron desembarcar en Brasil porque podía contagiar la viruela, el sarampión, la gripe y otras pestes desconocidas en el país. Hernán Cortes y Francisco Pizarro se quedaron con las ganas de conquistar México y Perú porque carecían de permiso de trabajo. Pedro de Alvarado rebotó en Guatemala y Pedro de Valdivia no pudo entrar en Chile porque no llevaban certificados policiales de buena conducta. Los peregrinos del Mayflower fueron devueltos a la mar porque en las costas de Massachusetts no había cuotas abiertas de inmigración”
El mismo Galeano no tiene todas las respuestas pero si casi todas las preguntas: ¿quién hace las guerras? ¿Quién vende las armas que alimentan las guerras? Enigmas difíciles de resolver como ¿de qué se ríen las calaveras? ¿Quién es el autor de los chistes sin autor? ¿Por qué Noé puso mosquitos en el arca? San Francisco de Asís ¿amaba también a los mosquitos? ¿Las estatuas que faltan son tantas como las estatuas que sobran? ¿Si la tecnología de la comunicación está cada vez más desarrollada, por qué la gente está cada vez más incomunicada? ¿Por qué a los expertos en comunicación no los entiende ni Dios? ¿Por qué los libros de educación sexual te dejan sin ganas de hacer el amor por varios años?
Nos invita a ejercer el nunca proclamado derecho de soñar clavando los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible. Su resultado puede ser asi.
“El aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones. En las calles los automóviles serán aplastados por los perros. La gente no será manejada por el automóvil ni programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor. El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas.
La gente trabajará para vivir en lugar de vivir para trabajar. Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez que cometen quienes viven por tener o por ganar en vez de vivir por vivir no más como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar sino los que quieran cumplirlo. Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas. Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas. Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos. Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo. La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero. Nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que considera justo en lugar de hacer lo que más le conviene.
El mundo no estará en guerra contra los pobres sino contra la pobreza y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra. La comida no será una mercancía ni la comunicación un negocio porque la comida y la comunicación son derechos humanos. Nadie morirá de hambre porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura porque no habrá niños de la calle y los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero porque no habrá niños ricos. La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla. La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas volverán a juntarse bien pegaditas espalda contra espalda.
Una mujer negra será presidenta de Brasil y otra mujer negra será presidenta de los Estados Unidos de América. Una mujer india gobernará Guatemala y otra Perú. En Argentina las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo. La iglesia también dictará otro mandamiento que se le había olvidado a Dios: amarás a la naturaleza de la que formas parte.
Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma. Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar.
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hallan nacido donde hallan nacido y hallan vivido cuando hallan vivido sin que importe ni un poquito las fronteras del mapa y del tiempo. La perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses, pero en este mundo chambón y jodido cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.
Salimos de este encuentro con el corazón más lleno reconciliada con esos sueños imposibles que impone la necesidad de un mundo más humano.
Fdo.- Fernando Armendáriz