El proceso para llevar a los altares al religioso, cuyo asesinato propició la guerra civil de El Salvador, llevaba estancado 24 años.
Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, arzobispo de San Salvador, defensor de los Derechos Humanos y asesinado justo en el altar el 24 de marzo de 1980, será beatificado por el papa Francisco en 2015. Un escrito firmado por el jesuita hispano-salvadoreño Jon Sobrino confirmó este jueves la noticia a través de la web de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. El anuncio ha llenado de júbilo a la feligresía local, aunque para muchos católicos el religioso ya es, de facto, San Romero de América.