* ORAR CON EL EVANGELIO:Mt.22.34-40)

  • DOMINGO 30º. T.O. –A- Octubre 26

  • AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS, Y A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO.

  • El amor es lo que nos proporciona la liberación de toda ley, para poder vivir la fe en libertad.No se puede amar porque esté mandado. El amor es una decisión libre. Yo sabré amar cuando viva la experiencia de ser amado.El Evangelio de hoy como el del Domingo pasado, nos presenta a los fariseos acercándose a Jesús con preguntas para tentarle. “Maestro ¿cuál es el primer precepto de la Ley? Y Jesús, como siempre les ataja y diríamos nosotros, les deja “cortados”. Les dice: la libertad; es decir: “amarás”:

Al decir Jesús que el amor es el primer mandamiento nos proclama que el amor es la única realidad humana que no puede ser impuesta (como lo es la ley) ni mandada, ya que el amor no se acomoda a ninguna ley; se tiene que sentir dentro..La ley no salva a las personas por el contrario suele resultar pesada. Lo que nos salva es la fe que es un estilo de vida que nos alimenta desde dentro.
La característica del amor, como hemos dicho, es que surge desde lo hondo de la persona. Nadie puede ser obligado a amar. Cuando Dios nos anima a amar, nos inculca el amor, no hace otra cosa más que ayudarnos a vivir y realizarnos como personas. El amor es la vida misma  que nos convoca la fe. El que ama, por la gracia de Dios vive.
*        El amor, surge de la vida; intenta comunicar vida al otro. El que ama no da lo justo, lo que debe, sino que en cada momento se desborda.  Este tener amor, para poder amar, es un don de Dios y
se derrama en nosotros cuando queremos recibirlo, confiando que es la vida de nuestra vida.
La fe es ante todo una experiencia de ser persona, una experiencia de vida que nos hace confiar prácticamente en que es mejor dar que recibir, entregarse, poner en común. Se ama cuando se descubre que dándose se recibe  y compartiendo se gana. Somos libres para amar y en el servicio a los demás encontramos nuestra propia realización. (Gálatas 5, 13) nos dice: Haceos servidores los unos a los otros.

El verdadero  amor, se aprende en Jesús. El nos dice: Amar, como Yo os he amado.

ORACIÓN

  • Jesús de Nazaret, Maestro y Amigo, cuando dices que lo más importante es el Amor  a Dios y al prójimo, no haces sino decirnos cómo has vivido tú mismo. Por eso te pedimos que nos enseñes a fijarnos en ti, cuando te relacionabas con Dios y con los demás.
    Que no se nos acostumbre el corazón a ver personas sufriendo en situaciones injustas.

Que no nos acostumbremos a un mundo como el que hemos montado, en el que unos podemos tener de todo y otros no tienen de nada…

Ayúdanos a ser sensibles a la necesidad de quien nos necesite aunque no nos lo pida.
A gastar nuestro tiempo, a dar de nuestras cosas, pero sobre todo a darnos a nosotros mismos, sin exigir respuesta.

Ayúdanos, Jesús de Nazaret, a vivir lo que nos enseñas, porque sabemos que es fácil decir la palabra “Amor”, pero nos cuesta que esa palabra pase a las obras.

Tú mismo nos dices, dándonos ánimo:

“El que me ama guardará mi Palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a El.” AMÉN.  ZURIÑE