* ORAR CON EL EVANGELIO:(Jn. 3, 13-17)

DOMINGO XXIV. T.O.-A– SEPTIEMBRE 14

*LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

*          El nombre de esta fiesta puede confundir a más de uno, por eso comienzo diciendo, que los cristianos no tenemos ningún interés en exaltar una cruz; exaltamos al que murió en la cruz, a CRISTO, nuestro redentor. Es algo que tenemos que tener muy en cuenta. Porque los cristianos no exaltamos a Cristo por lo mucho que sufrió, sino por el mucho Amor con el que aceptó, libre y voluntariamente, los inmensos dolores de la crucifixión. Lo que nos salvó no fue el gran dolor de Cristo, sino su gran AMOR.
Si el sufrimiento de Cristo no hubiera sido el amor, hubiera sido estéril,  podia ser heroico social y políticamente. Pero los sufrimientos inútiles no nos interesan a los cristianos; no sólo no los queremos ni para nosotros ni para los demás, sino que luchamos, o tenemos que luchar, para evitarlos. Por amor al bien, y a la verdad, a la justicia, a la paz, tenemos que estar dispuestos a sufrir y aceptar sufrimientos que sean necesarios para que desaparezcan de nuestra vida y de nuestro mundo el pecado, la mentira, la injusticia, la guerra, y todo lo que se opone al verdadero Reino de Dios que nos quiere felices. Los cristianos tenemos que ser amantes de la alegría, de la paz, de la felicidad. Sabemos que para conseguir esto, hace falta esfuerzo y  sacrificio, pero por amor.

*          Jesús nos lo recuerda: “el que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga”. Ese fue su camino en la tierra; Jesús la llevó día a día: la incomprensión, la persecución, la oposición y eso es para nosotros la cruz, a veces un “camino, cada dìa”. Jesús no eligió la cruz, pero tampoco se apartó de su camino, aunque este, le llevó a la cruz. Fue un camino de fidelidad a decir la verdad, a su luchar por la justicia, a su darse a los marginados, a combatir todo mal, toda trampa, y… esto fue mal visto y para El fue cruz para cada día y muerte.

* Entonces nos podemos preguntar ¿Tenemos que buscar el sufrimiento como si fuera algo bueno? Yo creo que no se trata de eso, sino de seguir a Jesús de intentar vivir como El viviría (en nuestra realidad concreta). Escoger un camino que ahora sea consecuente con lo que El nos enseñó: un camino, por ejemplo, que sirva a la verdad no a la mentira, al amor generoso y no al egoísmo insolidario, a la justicia de cada día y no al aprovecharse de los débiles…
*          Si hacemos esto, ninguno de nosotros necesitará buscar la cruz: la encontraremos sin buscarla, a lo mejor cada día… Pero la encontraremos como Jesús: como un camino de vida, camino que dará fruto.

*          Pero tenemos que escoger bien el camino y saber por adelantado que si es el de Jesús, será difícil, pero nos lleva a la vida plena.

*          Jesús no vino para suprimir el sufrimiento ni para explicarlo; seguirá siendo un misterio. El ha venido para acompañarlo con su presencia, su ayuda. Jesús no nos salva desde fuera por arte de magia, sino compartiendo nuestros problemas. Jesús no está en la cruz para adoctrinarnos, con palabras, sino para compartir nuestro dolor solidariamente.
*          Quisiera haber hecho la reflexión corta, pero, ¡Qué difícil! Hablar del misterio de la Cruz.

Que El, el crucificado por AMOR, nos enseñe más que a comprenderla, a vivirla cuando llega.

*ORACIÓN

Jesús baja en la encarnación hasta el corazón de la tierra”.

“Sólo se sube, si primero, se ha bajado”…

Dios y Padre nuestro, de todos, Te damos gracias porque nos diste a Jesús que ha querido acompañarnos en el camino, en este mundo, haciéndose solidario de nuestras alegrías y penas., de mostrándonos su amor misericordioso, atendiendo y sirviendo a todos.

Que no tengamos miedo de hacer el bien, aunque ello nos suponga a veces compartir el sufrimiento y la Cruz  como lo vivió nuestro compañero de camino Jesús de Nazaret.

Te pedimos por los que tienen una cruz más pesada en la vida debido a la enfermedad, soledad, a la falta de paz y solidaridad en nuestro mundo: Ayúdanos a saber estar a su lado y a sabernos ayudar mutuamente, siendo así unos para otros como Cristo crucificado, signos de esperanza y Resurrección.
*Podemos cantar interiorizando la letra. VICTORIA, TU REINARÁS, OH CRUZ, TU NOS SALVARÁS.

AMÉN. ZURIÑE