*FIESTA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO APÓSTOLES.
* “Señor, ¿A quién iremos? Sólo Tú tienes palabras de vida eterna”.
* Hoy celebramos la fiesta de San Pedro primera piedra de la Iglesia y a San Pablo apóstol de los gentiles. Dos figuras claves del cristianismo primitivo y que pueden enriquecer, iluminar y vivir nuestra fe.
Se nos presenta a estos dos apóstoles como seres profundamente humanos y coherentes con la verdad que proclaman.
¿Por qué Pedro fue la piedra, la roca sobre la cuál Jesús edificó su Iglesia? Lo leemos en el evangelio: Porque Pedro fue un hombre de fe, sencilla, profunda, generosa convencida y firme sobre la que se va construyendo la comunidad de los seguidores de Jesús.
- Pero hay una cosa curiosa en los evangelios y es que no nos hablan de Pedro como liderazgo en la comunidad, pero si nos hablan de sus defectos, de sus debilidades, de su pecado.
- Los cuatro evangelios nos narran la cobarde negación de Pedro. El, el que ha manifestado: “Señor, ¿a quién iremos? Sólo Tú tienes palabras de vida eterna”. Ese Pedro es el mismo que en el momento crucial de su pasión, se acobarda y niega que conoce a Jesús. Esto nos hace ver que los evangelios no son una leyenda, sino la historia de hombres y mujeres, limitados y frágiles que siguen a Jesús. En Pedro lo más importante es su fe desde lo más íntimo de su corazón, y su AMOR reencontrado con Jesús. Esto es lo que nos puede ayudar a nosotros a afirmar nuestra fe como algo incondicional a pesar de nuestros defectos y debilidad.
- Y junto a este ejemplo de fe de Pedro, el ejemplo de Pablo. Es la fe crítica e intrépida de Pablo la que abre a la primitiva comunidad cristiana a otras culturas, a otros pueblos. Por eso su ejemplo es también necesario para nosotros. Nuestra fe debe ser firme y convencida, pero al mismo tiempo valiente, y abierta, capaz de romper con formas antiguas de situaciones históricas, pero que quizás no son del todo fieles al Evangelio.
- La fe convencida y firme de Pedro y la fe libre y crítica de Pablo no son dos maneras distintas de vivir el seguimiento de Jesús. Es una misma fe, es la fe en Jesucristo muerto y resucitado a quien los cristianos reconocemos como Señor de la vida y de la historia… esta fe es lo más valioso e importante que tenemos y que tenemos para ofrecer y compartir.
- ¿Es nuestra fe convencida, generosa, libre, abierta y valiente? Es bueno que nos lo preguntemos, pero sin olvidar que Jesús conocía la fragilidad de sus seguidores y contaba con ella al llamar a los suyos, al llamarnos a nosotros: sabía que puede haber una gran fidelidad, incluso allí donde hay defectos y debilidades.
*ORACIÓN
San Pedro, jefe sencillo de la Iglesia, por aquella obediencia con que a la primera llamada del Maestro dejaste cuanto tenías en el mundo para seguir a Cristo;
Por aquella fe con que creíste y confesaste por Hijo de Dios a tu Maestro; ayúdanos a ser fieles seguidores de Jesús, siempre.
- Glorioso apóstol San Pablo que llevaste el nombre de Cristo por toda la tierra, por tu celo, tu caridad, por tu paciencia al sufrir persecuciones, cárceles y hasta la misma muerte.
- Por todo ello acompáñanos en el camino del seguimiento de Cristo. AMÉN
- SEGUIMOS ORANDO:
- Jesús, Hijo del Dios vivo, te damos gracias por el testimonio de los apóstoles Pedro y Pablo, y por el de tantas personas que a lo largo de los siglos han vivido su fe valientemente, tanto de palabra como con el testimonio de su vida.
Que nuestra vida, Señor Jesús, no esconda tu persona ni tu Evangelio sino que ayude a ponerlos a plena luz y a mostrar la alegría y esperanza que encuentran las personas, grupos y comunidades que lo viven sinceramente. AMÉN - ZURIÑE