*ORAR CON EL EVANGELIO (Jn 6,51-58)


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  • EL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO.

LA EUCARISTÍA, PAN DE VIDA, PAN DE LOS POBRES. LA IGLESIA, CASA DEL PAN”

En la fracción del pan, Eucaristía, la Iglesia de Jesús de Nazaret celebramos la Pascua del Señor. La Eucaristía es fuente y culmen de la misión, centro y raíz de la comunidad cristiana. No se puede celebrar la memoria de la Cena del Señor y dar la espalda a los pobres. Este es el sacramento de nuestra fe, decimos después de la consagración y quedamos transformados y comprometidos a trabajar en la realización de un mundo conforme a los deseos de Cristo, el Reino de Dios, ya, desde ahora.

La Eucaristía, que construye la Iglesia como comunidad de fe, amor y esperanza, imprime en quienes la celebran con verdad una auténtica solidaridad y comunión con los más pobres, esto tendría que ser una realidad en nosotros. En ella nos reparte Dios el pan necesario para andar los caminos de la vida. Cristo se nos hace presente realmente en ella como ofrenda al Padre y alimento para el pueblo como peregrinos que somos.

Es preciso que nuestros grupos, nuestras comunidades pongamos en práctica la manera de hacer de Jesús. El Pan de la eucaristía no cierra a la comunidad sobre si misma, sino que la abre a la vida del mundo con sus divisiones, problemas, su hambre. La comunidad que come de este pan se debe dejar transformar para convertirse también ella en “pan para la vida del mundo”

La Eucaristía es la mesa donde pobres y ricos, hombres y mujeres, sabios e ignorantes, recibimos el mismo alimento sobreabundante.
Jesús es el pan o la Palabra que Dios ofrece como alimento a toda la humanidad. Comer el pan de la eucaristía (o el Pan de la Palabra) es querer entrar en comunión profunda con El y querer ser transformados cada día para ser y vivir al estilo de Jesús, siempre El como modelo.
Celebramos en esta gran fiesta, el día de la CARIDAD, aunque la CARIDAD, tiene que ser todos los días. En la Eucaristía queda plasmada la solidaridad de Jesús que, siendo Dios, se hace uno con nosotros. Con que facilidad lo decimos pero ¿Lo sentimos de verdad? La solidaridad se fortalece por la caridad y el ejemplo de Jesús de dar la vida por todos.

*ORACIÓN

Jesús de Nazaret, tenemos hambre y sed de vida, y de vida en plenitud.

Y Tú nos dices: “Venid y comed la mesa siempre está preparada, y a esta mesa todos son bienvenidos., hay sitio para todos.

Enséñanos Jesús de Nazaret a preparar “la mesa” para compartir con todo el que tiene necesidades vitales, hambre de pan, de escucha, de amistad, de perdón, de cariño, de comunidad. De tantas necesidades se pasa hambre…

Nosotros, los que nos alimentamos con tanta frecuencia de tu Palabra y de tu Pan que da la vida eterna, nos olvidamos, no vemos o no queremos ver que otros necesitan de de nosotros.

Tú, Jesús de Nazaret en toda tu existencia te entregaste a dar vida:

Fuiste caricia que cura a los leprosos.

Fuiste cercanía con los pecadores.

Fuiste consuelo y respeto con los enfermos.
Fuiste pan y peces compartidos para los hambrientos
Fuiste fuerza para los que luchan por la justicia.
Fuiste amigo y maestro que con paciencia enseña.

Fuiste futuro y Esperanza para todos.

Que nosotros, sepamos seguirte, imitarte, actuar como Tú. Jesús de Nazaret. AMÉN

ZURIÑE