- DOMINGO 5º de PASCUA –A- MAYO 18 de 2014
El pasado domingo contemplábamos a Jesús como la puerta y el Pastor del nuevo Pueblo de Dios.
Hoy aparece en diálogo con quienes le aceptan pero no acaban de comprenderle. El domingo pasado era su relación con la comunidad de creyentes, hoy su relación es con Dios mismo.
Jesús les habla en términos de despedida. El tema central es su marcha al Padre.
En la despedida Jesús invita a no perder la serenidad y mantener la confianza en Dios y en Él.
Se comprende la preocupación de los discípulos por su futuro una vez que El se haya ido.
Tomás ya se lanza, está desorientado ante este nuevo anuncio ya dicho en la última Cena. “No sabemos a dónde vas. ¿A dónde irá?… ¿Por dónde?…
La respuesta de Jesús es rotunda:
“YO SOY…EL CAMINO, Y LA VERDAD Y LA VIDA”.
Y a la pregunta de Felipe, Jesús, muéstranos al Padre y nos basta. Responde:
“QUIEN ME VE A MÍ ESTÁ VIENDO AL PADRE”
O sea: Jesús es la revelación del Padre. El único que nos descubre al Padre, el que nos permite llegar al Padre, es Jesús.
El problema de muchas personas no consiste en vivir extraviados o descaminados, sino en algo más profundo y preocupante. Sencillamente, muchas veces se vive SIN CAMINO. Pueden Moverse mucho, hablar, trabajar, ir siempre corriendo… pero en realidad sin ir a ninguna parte. No hay una META que ilusione el caminar. Viviendo sólo en torno a sus intereses. Sin conocer la alegría del que se renueva y crece, no saben infundir vida a sus años. Tal vez hemos abandonado o arrinconado algo que ni siquiera hemos llegado a conocer de verdad. Nos falta por descubrir que Cristo es un CAMINO QUE HAY QUE RECORRER; el único CAMINO acertado para vivir intensamente, para disfrutar de la vida hasta su plenitud.
Pero todavía estamos a tiempo… si queremos llegar con El al Padre. Jesús nos invita a no perder la calma, a superar la inquietud, a tener confianza y permanecer en El. (Jn. 15, 1-10)
Ser cristiano es antes que nada, CREER EN JESÚS. Tener la suerte de habernos encontrado con Él. Ir descubriendo por experiencia personal, toda la fuerza, la luz, la alegría, la vida que podemos recibir de Él. Poder decir desde la propia experiencia que JESÚS ES EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA. A lo mejor tenemos que oír del mismo Jesús lo mismo que le dijo a Felipe:
“TANTO TIEMPO COMO LLEVO CON VOSOTROS ¿Y TODAVÍA NO ME CONOCÉIS?…
* ORACIÓN
Dios y Padre nuestro: Tu Hijo Jesucristo nos mostró lo que significa ser para nosotros
el CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA, dándose a sí mismo por nosotros en la Cruz y en la Eucaristía como alimento de vida para el camino.
Concédenos la gracia de aprender de Él a darnos unos a otros, nuestro tiempo, nuestra compasión, nuestro servicio y, sobre todo, a darnos a nosotros mismos como hizo Jesús, Hijo tuyo y compañero nuestro que vive contigo y también con nosotros ahora, siendo nuestro CAMINO, VERDAD Y VIDA. Y, así lo esperamos por los siglos de los siglos. AMÉN.
*******
SEGUIMOS ORANDO
Jesús de Nazaret, tú pasaste un día por este mundo y quisiste recorrer nuestros caminos.
Tú comprendes todo lo que nos pasa, no nos dejes solos en este caminar.
Contigo todo será mejor porque tu eres para nosotros:
“CAMINO, VERDAD Y VIDA”.
Queremos Caminar contigo, acompañarte en cada una de las personas que van a nuestro lado trabajando y luchando por la construcción y la realización de tu REINO. AMÉN
ZURIÑE