*ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn. 11,1-45)

  • DOMINGO 5º CUARESMA-A- Abril 6 de 2014

* En los dos domingos anteriores hemos reflexionado en Jesús como Agua viva y Luz del mundo. Hoy como la Resurrección y la Vida.
La aldea de Betania estaba a poca distancia de Jerusalén, unos 3 Km. Allí vivían: Marta, María y Lázaro. Eran muy amigos de Jesús. Por eso cuando Jesús iba a Jerusalén (se encontraba con los fariseos y jefes religiosos), al atardecer, prefería volver a Betania, al hogar de sus amigos, pues su rica hospitalidad le envolvía en una atmósfera de cariño y apoyo. (Nuestro Jesús “humano”).

Estando fuera, le llegó la noticia como ruego “Jesús, tu amigo está enfermo”
Jesús, como siempre, respondió a la llamada. Pero cuando llegó a Betania, Lázaro, no sólo había muerto sino que llevaba ya cuatro días enterrado. Se hacía más urgente estar al lado de las hermanas para confortarlas. Por eso no se limitó a darles el pésame sino que se le llenaron los ojos de lágrimas. Sabía por experiencia lo que es perder a un amigo. La gente hizo este comentario: ¡Cuánto le quería!
Jesús primero tiene un diálogo con las hermanas. Luego fue hasta donde estaba enterrado Lázaro. Se puso en oración. Luego dice: Lázaro, ven fuera”. Y el que llevaba cuatro días en el sepulcro volvió a la vida.
* La resurrección de Lázaro es un anticipo de la resurrección. Y la resurrección de Jesús es garantía de la nuestra.
* Cada año la llegada de la primavera hace posible ante nuestros ojos este milagro. A pesar de las pérdidas del invierno, la vida brota de nuevo y renueva nuestra tierra. (Miremos algunos árboles estos días) nos van descubriendo el poder de Dios en su creación, que es Vida.

* Pero Jesús no sólo resucitó a Lázaro. También devolvió la vida a Marta que hundida en sus dudas estaba muerta de pena. Y a sus discípulos que le seguían con miedo en el camino a Jerusalén.
En resumen, hoy la Palabra de Dios nos viene a decir que nada ni nadie está perdido para el Señor, que es capaz de poner vida incluso en la muerte.

Muy cerca ya de la “Pascua florida”, como la primavera, para nosotros es la fiesta de LA LUZ Y DE LA VIDA.
* NOS PONEMOS EN ORACION

* Profundizamos en las palabras de Jesús en el Evangelio de hoy: “QUITAD LA LOSA”, que nos puede decir remover esas cargas pesadas que hunden y os llenan de miedos y nos bloquean…
“VEN AFUERA, LAZARO” nos puede decir, cambia de vida, levántate deja el pecado y vuelve a vivir…
“DESATADLO y dejarlo andar”. Nos puede animar a dejar tantas ataduras como tenemos que nos impiden caminar bien en la libertad…

Damos gracias… Es impresionante la escena de la resurrección: Lágrimas de Jesús, se resisten a abrir el sepulcro, Oración al Padre (“Para que crean que tú me has enviado). Y la vuelta a la vida es signo del don de la vida eterna que Jesús nos trae de parte de Dios.

* SEGUIMOS ORANDO
Escuchamos de nuevo a Jesús que nos dice.
“Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá”
Jesús de Nazaret, aumenta en nosotros la fe en tu Resurrección, para que creamos de verdad en que tú Cristo estás vivo, impulsando la vida hacia su último destino. Intercediendo al Padre por todos nosotros.

Ayúdanos a descubrir y vivir que nuestra oración no es un monólogo, sino diálogo con Alguien
vivo que está junto a nosotros.

Que sigamos descubriendo que nos amas, nos acompañas en nuestra tarea diaria.

Ayúdanos a quitar las losas que no nos dejan verte Resucitado por la falta de entrega, pasividad.
Que sepamos quitarla “losas” para verte en los necesitados, en los enfermos e incluso en nuestros enemigos.

Ayúdanos a saber enfrentarnos a la posible dureza de nuestra tarea diaria, sabiendo que a nuestra vida le espera resurrección.
Que la fuerza de tu Amor, Jesús de Nazaret, nos haga caminar a todos en una vida renovada tal como tu Palabra y la oración al Padre hicieron levantar y caminar a Lázaro.
“El que está vivo y cree en mí no morirá para siempre”. Dice el Señor. AMEN- ZURIÑE