*ORAR CON EL EVANGELIO.(Jn.1.29-34)

• DOMINGO 2º T.O –A- ENERO 19-2014

* TESTIMONIO DE JUAN SOBRE JESÚS:
Juan nos anuncia, nos da testimonio de quién es Jesús sin duda brota de su experiencia personal.
Juan ha visto con sus propios ojos al Espíritu que bajaba y se quedaba en Jesús,
El título de “CORDERO DE DIOS”, hace referencia al cordero pascual, cuya sangre liberó al pueblo de la muerte y cuya carne fue comida por el pueblo al comienzo de su éxodo. (Ex. 12, 1.4)
El símbolo del “cordero” se remonta a los tiempos de Moisés, con la liberación de Israel.
Juan nos describe la misión del Mesías: El será, con su muerte, el liberador y el alimento de los que le sigan, el verdadero CORDERO DE DIOS inmolado por nosotros.
* La expresión “EL QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO”. Nos refleja la liberación que Dios nos concede por medio de Jesús. Hay que tener en cuenta que el pecado ya existe antes de venir Jesús, por eso vemos que el pecado consiste en oponerse a la vida que Dios comunica, rompiendo así el proyecto creador. Jesús, es el Mesías, el Salvador enviado por el Padre, “Palabra encarnada”.
Por eso Juan cuando nos presenta a Jesús como “el que quita el pecado del mundo”, está anunciándonos que Dios está de nuestro lado frente al mal. Que en Jesús, Dios nos ofrece su amor, su apoyo, su alegría para liberarnos del mal y vivir en plenitud felices.
Y en la Eucaristía todos los días lo proclama el sacerdote: “Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. ¡Dichosos los invitados al banquete del Señor”
* Jesús viene: a “quitar el pecado del mudo” a “ser bautizados en el Espíritu no en agua” Y Juan, da “testimonio” de ello.
La única razón de ser de una comunidad cristiana es dar “testimonio” de Jesucristo. Actualizar hoy en la sociedad el misterio del Amor salvador de Dios manifestado en Cristo.
La figura del Bautista, testigo verdadero de Jesucristo, nos obliga a hacernos la pregunta:
¿AYUDA MI VIDA A ALGUIEN A CREER EN DIOS?…

* ORACION

Dios y Padre nuestro:
Queremos vivir las actitudes que nos enseña Jesús:
“Aquí estoy, para hacer tu voluntad”
Te pedimos Dios nuestro, que estas actitudes nos acompañen durante todo este año que acabamos de comenzar, y siempre.
Ayúdanos a sabernos preguntar cada día:
¿Qué quieres de mí?
Sabemos que quieres que trabajemos para que vivamos en fraternidad, en paz y que todas las personas puedan vivir con dignidad humana.
Haznos, Padre, descubrir tu voluntad en la vida y en las ocupaciones de cada día. Y danos la fuerza para vivir el seguimiento de Jesús con valentía y dando, como el Bautista, TESTIMONIO con nuestra vida.
Haznos Comprender, que Jesús es el “cordero” tu enviado Padre nuestro, para liberarnos del pecado. Y que en cada Eucaristía el sacerdote pronuncia antes de la comunión:
“Este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”
Que nuestra respuesta sea también en profundidad:
Señor, no soy digno, pero una Palabra tuya, bastará para salvarme.
Porque El, el CORDERO DE DIOS, Cristo, se inmola por nosotros. AMÉN
ZURIÑE