• DOMINGO 3º-ADVIENTO-A- DICIEMBRE 15
• ESTAD SIEMPRE ALEGRES EN EL SEÑOR. EL SEÑOR ESTÁ CERCA.
La Iglesia siempre ha llamado a este domingo de Adviento, el domingo de la alegría
¡Gaudete! Y se debe a que toda la Liturgia nos anuncia a Jesucristo como la causa de nuestra alegría de nuestra salvación. La alegría del Evangelio es una alegría que viene de lo Alto, pero que al mismo tiempo, debe surgir de nuestro interior. Los cristianos sabemos que la Buena Nueva de la Salvación es un mensaje de alegría. Esta alegría y también la conversión a la que se nos invitaba el domingo anterior, ha de ser fermento de un nuevo mundo y sociedad, donde los últimos serán los primeros. Pero eso sólo puede ser si nosotros colaboramos. Dios actúa a través de nuestros corazones y nuestras manos.
* Nos acercamos con pasos firmes a la Navidad, todo lo anuncia. Hay muchos mensajes navideños. Muchos no son de verdad. Hay algunos que “allanan el camino”. Otros anuncios “levantan muros”… Hay que estar atentos para saber distinguirlos.
Los anuncios de encuentro gratuito con las personas, de búsqueda de paz y justicia, de perdón, de un mundo donde todos tengan qué comer y qué vestir… son anuncios de Navidad. Dan vida y una vida para todos. Los anuncios que prometen felicidad a costa de la tarjeta de crédito, que piensan en singular, o que esconden injusticias… anuncian navidades de muchas luces, pero de poca vida.
La alegría, es signo de Dios. Una alegría que sueña con un mundo en paz y que trabaja por hacer posible la justicia.
La iglesia es signo del nacimiento de Dios en la humanidad: la Eucaristía, la vida compartida en comunidad, el compromiso por la justicia… (Hay muchos que viven esto) son expresión de un Dios que mira con cariño a la humanidad, que sueña con un mundo en paz, que suscita profetas de Amor.
La alegría tiene que ser una nota constitutiva de la Iglesia que confía en Dios, que mira compasiva a los necesitdos, que celebra la vida y que apuesta por ser signo de un NIÑO que seguirá transformando corazones y renovando la humanidad…aunque, en ocasiones, nos cueste verlo. El DIOS-CON-NOSOTROS sigue cumpliendo su promesa. En Jesús Dios nos revela su proyecto. En Jesús se encarna el Amor infinito de un Dios Amigo y Salvador. Pero ¡atención! El, cuenta con nosotros.
* ORACIÓN
Dios Padre nuestro, que vienes a salvarnos, nos gustaría tener el gozo y la alegría de Isaías cuando anunciaba la proximidad de la salvación y tu presencia en medio del pueblo.
Ayúdanos, tú mismo, Dios nuestro, a descubrir que nosotros tenemos más motivos que Isaías y los antiguos profetas, para estar alegres, porque Jesucristo ya ha venido es el DIOS-CON-NOSOTROS.
Ayúdanos, a que seamos personas y comunidades de fe capaces de provocar preguntas en los que nos rodean y que buscan un sentido a la vida y al mundo.
Ayúdanos a saber llevar la Buena Noticia de tu Amor y Esperanza a quienes lo ven todo negativo.
Que a pesar las dificultades, sembremos y propaguemos la alegría de saber, que tú Jesús,
VINISTE, VIENES SIEMPRE, Y VENDRÁS. AMÉN.
SEGUIMOS ORANDO
¡ALEGRÍA, QUE JESÚS ESTÁ CERCA!
“Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres” nos dice San Pablo.
¿Cómo conseguir y participar de este gozo y alegría?
Jesús de Belén, en mi interior resuena el eco.
Juan Bautista nos explica cómo alcanzarlo:
Comparte lo que eres y tienes con los demás.
No te aproveches de tu situación y actúa con justicia.
Sé responsable en tus tareas y obligaciones.
Trata a todos como te gusta ser tratado…
Y así me haces descubrir que este es el camino para vivir la Buena Noticia
Y participar ya de la alegría, porque cuando lo hacemos así,
“TE SENTIMOS CERCA”
Y empezamos a saborear tu Paz y alegría.
Porque sabemos que contigo, así será.
Que celebremos la Navidad haciendo posible que tu Palabra, que es fuente de vida, sea acogida y vivida en cada corazón y que la BUENA NUEVA DE JESÚS, arraigue más profundamente entre nosotros. AMÉN
ZURIÑE